Un lado descansa, el otro no tanto

Con todo y todo lo que habían pasado en el último mes, Twilight y Spike seguían disfrutando de una buena convivencia, demostrando que a pesar de todo seguían siendo hermanos. Ante todo, seguían desayunando juntos y era Spike el que alegremente preparaba el desayuno de ambos, pero a petición de Twilight (y por su seguridad) ya no hacía más panqueques, no olvidaba la broma de mal gusto que le hizo a su mentora.

Estaban tomando el café para levantarse y dedicarse cada quien a sus labores cuando tocaron la puerta. Twilight fue a abrir.

—¡Princesa Luna! ¿Qué la trae por aquí? — Dijo Twilight apartándose de la Princesa de la Noche quien entró tranquilamente a la estancia.

—Sólo asuntos de rutina Twilight Sparkle — dijo Luna caminando hacia Spike que sólo acertó a quedarse viendo esperando una reacción, pues el ceño fruncido de la Princesa no anunciaba nada bueno; menos con alguien con el carácter de Luna. — Pequeño reptil, realmente me la hiciste el otro día con tus galletas engordadoras.

Spike se rascó la nuca nerviosamente.

—Este… ¿No hay rencores, verdad Princesa Luna? Soy el señor del caos y la desarmonía y mi deber es traer el caos a todos por igual en todos los estratos sociales.

Luna se encogió de hombros con una sonrisa.

—Sí, me imagino, de todos modos estaba furiosa pero con mi hermana que no dejó de burlarse. Por suerte tu bromita me ayudó a poner el remedio y bueno; creo que al final yo salí ganando. Pero dejando eso de lado, vengo a entregarte esto — dijo ofreciéndole un sobre a Spike. — Es un adelanto que te mandan de las altas esferas.

Spike muy emocionado abrió el sobre, era un cheque de pago ¡a su nombre!

—¡Genial! ¡Mi primer cheque por ser el señor del caos! ¡Y creí que tendría que esperar una eternidad a que el Jefazo me lo mandara, gracias Princesa Luna, gracias!

—¿El Jefazo? ¿Cheque de pago? — Preguntó Twilight acercándose.

—Ya lo sabrás algún día, si todo sale bien — dijo Luna. — Pero Spike, ten más cuidado; se supone que no debemos hablar del Jefazo frente a los que no son empleados del Jefazo, ¿entiendes?

Spike soltó una risita nerviosa.

—Este… sí, gracias Princesa Luna; creo que me dejé llevar.

—Está bien, y sigue así. La Junta Directiva está muy contenta con tu desempeño, prometes amigo Spike, prometes. A Tia le hubiera gustado entregarte esto, pero sigue molesta contigo por quitarle para siempre tiempo de comida preferido, el postre y el té de las cinco; y está muy ocupada tratando de copiar tu dulce de los dulces.

Tanto Luna como Spike se rieron alegremente. Twilight se mordió los labios con paciencia, que poco respeto para la Princesa Celestia.

—¡Suerte con eso!

—Prefiero que no, luego quién la aguanta cuando se queja del aumento de peso — dijo Luna tranquilamente. — Pero bueno, felicidades por tu primer pago Spike, es un pequeño adelanto para lo que vendrá en futuras eternidades.

Spike sonrió emocionadísimo, pero luego se quedó un momento congelado.

—Este, Princesa Luna… sólo tengo una pequeña duda.

—Claro Spike, dime.

—Mis agentes del caos, ellos me ayudan porque quieren y somos amigos; eso y porque les da la oportunidad de lucirse pero en realidad quisiera pagarles. ¿Cree que sea posible?

Luna sólo se encogió de hombros.

—Si quieres Spike, me parece muy bien que quieras pagarles a tus agentes del caos aun si sólo te ayudan porque son tus amigos. En todo caso tienes el poder de materializar lo que quieras, eso incluye bits; sólo asegúrate de no desestabilizar la banca equestriana. Pero si tanto te preocupa, pregúntales qué quieren que les des de recompensa por ayudarte.

—¡Gracias Princesa Luna! ¡Iré a hablar con ellos cinco! Pero antes iré a guardar esto.

Subió corriendo las escaleras pero Twilight lo detuvo,

—Un momento Spike, ¡creía que sólo tenías cuatro agentes del caos!

—¿No te conté? ¡Tengo un quinto en el equipo! Ahora oficialmente somos seis contra seis, Armonía contra Caos; la máxima batalla.

Entonces corrió escaleras arriba.

—¿Seis contra seis? — Dijo Luna. — Bueno, como dice Tia; si no fuera porque el pequeño Spike es nuestro enemigo realmente estaría muy preocupada por el futuro de Equestria.

Twilight sacudió la cabeza.

—¿Por lo molesto que puede llegar a ser cuando hace sus bromas?

Luna la miró levantando una ceja.

—Porque no está solo Twilight Sparkle. Hasta ahora la gran debilidad de Discord es que no entendía la Magia de la Amistad y por ello siempre actuaba solo; poderoso y todo pero fácil de detener al usar el poder de la Armonía y la Amistad; siendo ésta última el factor determinante. Pero Spike sí conoce la Magia de la Amistad, de hecho la utiliza en sus planes no actuando solo sino al lado de sus agentes del caos; igualando fuerzas con las de ustedes. De hecho la situación es bastante desfavorable para nosotras, eso lo supe desde la Nightmare Night en donde ellos aparecieron como equipo la primera vez.

Twilight sintió un escalofrío al comprender.

—¿Y qué hacemos Princesa Luna?

—Por lo que pude ver esa Nightmare Night los agentes de Spike no son más que potrillas transformadas en seres de gran poder gracias al poder de Spike. Todo lo que hay que hacer es encontrar la verdadera identidad de sus agentes y todo resuelto; la debilidad de todo niño son sus padres, pero no hay por qué preocuparse tanto, después de todo estamos hablando del pequeño Spike.

Twilight miró escaleras arriba, hacia el cuarto de Spike.

—Sí, pero Spike no nos dirá nada; no por ser malo sino por lealtad a sus amigos. ¡Rayos! Si tan sólo tuviéramos algo o a alguien que nos ayudara a descubrir a sus agentes.

Luna simplemente se dirigió a la puerta.

—Como dije, sería preocupante si no fuera el pequeño Spike nuestro oponente, no creo que haga nada realmente peligroso contra Equestria; y en todas sus bromas, si te das cuenta él está buscando que ustedes ganen. No hay por qué tomarlo tan seriamente.

—De todos modos una cosa es Spike, el otro sus agentes del caos; no sabemos si realmente podemos confiar en ellos, un niño más un poder increíble no me suena una buena combinación.

Luna no dijo nada más, en lugar de eso le entregó una carta a Twilight.

—Ya pensarás en algo, después de todo tú eres la líder de las Guardianas de la Armonía Twilight, pero pasando a otros temas; te mandan esto del Servicio Secreto, es una petición de nuestro mejor agente para que mejores su equipo, casi no la cuenta de su última misión secreta.

Twilight asintió, bueno, al menos tenía algo en qué entretenerse mientras que pensaba en la solución al problema de los agentes del caos de Spike. El Servicio Secreto, la división militar más secreta y temible de Equestria; un grupo de militares de élite especialmente entrenados en combate cuerpo a cuerpo, robo de archivos, desinformación; y cosas de ese tipo, espionaje en general. Twilight misma era parte de esa división militar en la sección de creación de armas; era una prodigio en la invención de todo tipo de artilugios que ayudaban a los espías de Equestria a cumplir con su misión. Cuando fue ascendida a Princesa le dieron la opción de renunciar ya que el Servicio Secreto estaba ahora bajo sus órdenes pero ella decidió seguir formando parte, porque le encantaba.

¡Y entonces comprendió! ¡Si alguien podía averiguar la verdadera identidad de los agentes del caos de Spike, era él! El agente más secreto del Servicio más Secreto de Equestria, el líder del Servicio Secreto así como el mejor de los mejores.

—Princesa Luna…

Se dio cuenta que ya se había ido. No importaban, tranquilamente tomó en cascos una pequeña flor de una maceta y la apretó. La flor de inmediato proyectó la imagen de Blue Blood.

—Hola viejo amigo.

—¡Ey Twi! ¿Cómo te va, Princesa? — Dijo Blue Blood en un tono alegre y jovial. — Precisamente me agarraste de salida, iba a una competencia de juegos de mesa con Candace y Shine; les mandaré tus saludos de paso. ¿Pero qué puedo hacer por ti?

—Gracias Blue — sonrió Twilight. — Verás: por primera vez usaré mi derecho de Realeza a utilizar el Servicio Secreto. Necesito que me ayudes con algo, ¿crees que puedas?

El maestro de los espías asintió.

—Por supuesto Twi, siempre estoy dispuesto a hacer de todo para servir a la Corona, ¿recuerdas cuando me tía me mandó a espiar al Príncipe Magma de Reptilia bajo pretexto que me estaba castigando por ser un irrespetuoso con los dignatarios extranjeros? Luego de eso puedo con cualquier tipo de misión amiga.

Twilight se rio alegremente recordando el incidente.

—Tu papel de patán siempre me sorprende amigo. Pero volviendo al asunto, me imagino que a estas alturas ya estarás enterado que mi hermanito Spike es el nuevo señor del caos y la desarmonía.

Blue Blood asintió.

—Bien, tiene a su servicio a cinco agentes del caos; Spike no me preocupa tanto porque lo conozco, pero no sé nada de sus agentes. ¿Serán de confianza? ¿No se harán peligrosos con todo el poder que les ha dado Spike? Necesito saber quiénes son Blue Blood, no importa qué sucede. Moviliza al equipo de Ponyville y averigua lo que puedas, ¿entendido?

Blue Blood levantó una ceja.

—Twi, lo mío es evitar incidentes internacionales, esto suena a un problema de la Armonía, y esa es tu área. Ya sabes, como líder de las…

—Lo sé, pero siento que estoy con los cascos atados y necesito acudir a medidas desesperadas. ¿Cuento contigo?

Blue Blood suspiró.

—Ya qué, movilizaré en seguida a mi equipo; ¿pero segura que es en Ponyville?

—Cien por ciento.

—Como quieras, Blue Blood fuera.

La proyección se apagó dejando a Twilight con una sonrisa de satisfacción mientras que del otro lado Blue Blood hizo lo que le guiaban sus instintos de espía entrenado: ir a informarle a su tía antes de hacer cualquier movimiento. Y poniendo una expresión de altanero salió de su casa como todo un patán hasta entrar bruscamente al salón del trono exigiendo atención de su tía. Ella como siempre gruñó de irritación al verlo y le dijo a los guardias.

—Bien, déjennos. Tengo unas cuantas palabritas para el bueno para nada de mi sobrino.

Y los guardias salieron de la estancia ahogando risitas mientras que Celestia cerraba todas las puertas y ventanas con su magia y se fijaba en Blue Blood suavizando su expresión a una sonrisa.

—¿Y bien? ¿Cuál es la situación, Blue Blood?

—Nada, sólo algo fuera de lo común tía: Twilight me ha pedido que movilice al equipo de Ponyville para espiar a Spike y sus allegados; y de este modo descubrir a sus agentes del caos. Honestamente me suena a que de eso debería encargarse ella pero mejor vine a preguntar, no quiero ofender a mi amiga.

Celestia hizo un face-hoof.

—¿Realmente está considerando llamar al Servicio Secreto sólo para eso? Por favor, ni que Spike fuera una gran amenaza. Seguro, es fastidioso pero…

—Eso es lo que pienso, pero tú eres mi jefa tía; ¿qué hago?

Celestia pareció pensarlo unos momentos y luego se encogió de hombros.

—Bueno, Twilight Sparkle es una Princesa ahora y eso la hace tu superior; así que hazle caso, pero primero me darás a mí los resultados que encuentres, ¿entendido?

Blue Blood se cuadró y se dirigió hacia la puerta.

—Como ordenes tía.

—¡Sólo espera! — Dijo Celestia de pronto. — Antes que te vayas, tengo una misión aparte para ti. Aprovechando que espiarán a Spike, quiero que busques en su cuarto una muestra de su invento maligno el dulce de los dulces. Sin una muestra, no seré capaz de copiar esa cosa.

Blue Blood se rascó la cabeza pero de todos modos se puso cascos a la obra. Tuvo su día de juegos con sus viejos amigos Candace y Shinig Armor pero Candace no pudo evitar notar lo pensativo que estaba.

—¿Te pasa algo, primo? — Preguntó con curiosidad.

Él torció el gesto.

—Lo siento, ¿sí? Es que siento que mi última misión no está a la altura de un militar de élite tanto o más preparado que Shining Armor.

—¡Oye! — Protestó Candace. — ¡No puedes hablar así de mi marido!

—Cálmate Candace, son mis palabras, no las de él — dijo Shining. — Si algo sé reconocer es que el buen Blue es un maestro a la hora de luchar.

—Y por eso no me agrada esta misión pero ni modo; el deber es el deber.

De regreso en Ponyville, Spike buscaba a sus amigos los agentes del caos. Esperaba encontrarlos en sus formas normales pero cuál no sería su sorpresa al verlos transformados mientras que el más reciente, Rumble alias Mist, escuchaba los croares de una pobre ranita.

—¡No! ¿En serio? ¿Y quién le haría eso a una ranita tan encantadora? — Preguntó Mist, que imitaba las habilidades de Fluttershy para comunicarse con los animales. — Bueno, esa potra debe de pagar.

—¿Qué dice? — Quiso saber Night.

—Dice que Diamond Tiara encontró su nido en el jardín de su casa; y lo echó de ahí diciendo que no quería animales feos viviendo en su casa. ¡Y la familia de Rani ha estado viviendo en ese estanque por generaciones, mucho antes que los Rich adquirieran la propiedad! Pero no te preocupes amigo Rani, el buen Mist te ayudará a recuperar tu hogar.

Dicho esto tocó a la rana, cuyas ancas se hicieron mucho más grandes y musculosas con tatuajes que decían AMO A MAMI en cada lado. La rana besó sus músculos y saltó de regreso a la mansión Rich. Al poco rato escucharon un grito y vieron cómo la pobre Diamond salía disparada hacia el estanque más cercano mientras que la rana se posicionaba de regreso en su casa y le sacaba la lengua a la potrilla empapada, humillada y sorprendida.

Por supuesto los agentes se revolcaron de risa, vaya que esto estaba buenísimo.

Spike se unió a la gracia, no tenía un plan maestro en marcha pero sus agentes tenían la licencia de hacer lo que quisieran cuando quisieran, sería hipócrita que el caos impusiera el orden a sus ayudantes.

—¡Tú! — Gritó alguien.

Era Fluttershy muy molesta que voló hacia Mist con su Mirada a toda potencia.

—¡Tú! Vi lo que le hiciste a esa ranita, cambiarla en eso…

—En mi defensa yo sólo le di la oportunidad de vengarse — dijo Mist encogiéndose el temor al sentir la Mirada de Fluttershy fija sobre él pero de todos modos tratando de mantenerse firme. — Mi función del caos es convertir a los animales en mutantes y dejar que hagan los destrozos que quieran.

—No me importa que sea o no tu función del caos, nada te da derecho a usar a los pobres animalitos para tu diversión. Es cruel, es malo…

—Yo… yo…

Mist no podía seguir, la Mirada de Fluttershy era demasiado para él. Por suerte Spike intervino a tiempo.

—¡Mist! Tú también tienes la Mirada, que vea lo que se siente.

—¡Cierto! — Dijo alegremente el chico usando su recién adquirido poder. — ¡Ta-dá!

Fluttershy retrocedió al sentir su propia característica especial contra ella misma, era algo para lo que no estaba preparada. Mist sonrió mientras ganaba terreno, aunque la Mirada de Fluttesrhy lo seguía afectando. Era algo extraño pero divertido.

Poco a poco se fue juntando público. Rarity y Pinkie Pie que pasaban por ahí fueron las primeras en llegar.

—¿Qué está pasando? — Preguntó Rarity.

—Mist está usando su Mirada contra la de Fluttershy, es la primera vez que se encuentran frente a frente — dijo Dark. — ¡Es genial!

—¿Y quién se supone que es Mist? — Preguntó Pinkie Pie.

Shadow le guiñó un ojo.

—La contraparte de Flutteshy. ¡Oficialmente en nuestra próxima batalla seremos seis contra seis!

Tras un corto silencio, se escuchó un grito:

—¿QUÉ?

Eran Applejack y Rainbow que se acercaban también.

—Seis contra seis — confirmó Black. — Spike, Dark, Shadow, Mist, Night y yo contra Twilight, Rainbow Dash, Fluttershy, Pinkie Pie y Rarity. ¡Por fin igualamos fuerzas!

No, aquello no podía ser, pero sí, por fin se igualaron.

—Bueno, me alegra que Mist disfrute sus poderes — dijo muy satisfecho Spike. — Pero el hecho es que tengo algo que hablar con ustedes. ¿Podemos ir al cuartel?

—Claro — dijo Black. — ¡Oye Mist, es hora de reunirnos!

—Lástima, justo cuando se ponía interesante — dijo el pegaso. — Pero bueno.

Entonces Spike chasqueó los dedos haciéndolos a todos desparecer. Y mientras, Silver Spoon salió disparada al estanque junto a Diamond Tiara por querer ayudar a su amiga y la rana croaba triunfante flexionando sus enormes músculos.

—Me debes un par de gafas nuevas — dijo fastidiada la potra gris.

—Como sea — murmuró Diamond Tiara.

En la casa club de las Crusaders, Spike ya les había explicado la situación.

—¿Entonces qué quieren que les dé por su buen trabajo? — Preguntó el pequeño dragón. — Sé que lo hacen porque les gusta y porque somos amigos, pero realmente me gustaría hacer algo por ustedes; me sentiría mal si ustedes siguen trabajando gratis mientras que a mí me pagan.

—¿Qué tan genial es eso? — Se preguntó Mist. — Un cheque firmado por el único y verdadero Dios; llamado Jefazo. Vaya que suena casi surrealista.

—¿Pero estás seguro que no te meterás en problemas por hablar de él con nosotras, Spike? Nosotras no somos sus empleadas y la Princesa Luna dice que está prohibido — dijo algo preocupada Night.

Spike asintió.

—No se preocupen chicas, lo tengo cubierto. Puedo decir que trabajan para mí y por eso puedo hablarles más libremente sobre eso; y si no, mis tres reglas no incluyen nada sobre hablar o no del Jefazo.

—Bueno, siendo así, ¡yo quiero un estuche de maquillaje nuevo! Uno marca Princesa Consentida — dijo Sweetie Black. — El de la edición de lujo para el potro de tus sueños, tengo a alguien en la mira.

—Sí, maquillaje; eso suena tonto — se buró Scoots. — Spike, ¡quiero entradas para los Shadow Bolts! Dicen que el grupo de voladores de la Princesa Luna está haciendo pedazos a los Wonderbolts en todas las competencias, y gracias a que son liderados por su capitán de la fuerza aérea de la noche: Black Swordsman. ¡Yo quiero ver ese show Spike, por favor!

Night Seed sólo pensó en el baile de lujo que daría lugar en su escuela.

—Por mi parte quiero un hermoso vestido, eso es.

—Yo quiero el juguete que Diamond Tiara no me dio cuando fallé en su misión de paparazzi — dijo Mist. — ¡Eso es lo mejor de lo mejor!

Spike estaba por ponerse garras a la orden con sus poderes, pero Apple Bloom saltó deteniéndolo.

—¡Espera Spike! Antes que hagas algo piénsalo un poco.

—¿Qué pasa Apple Bloom? ¿No quieres algo para ti?

—¡No es eso! ¡Vamos, piensen un poco! Si nos ven de la noche al a mañana con esas cosas, ¿no creen que nos van a preguntar de dónde lo sacamos? ¡Rarity, Applejack, Rainbow Dash, Thunder Lane y Azahar! Nos van a interrogar y cuando menos sintamos nos descubrirán. Y ya han visto cómo están todas, sobre todo Applejack y Rainbow Dash, ¿qué nos harán cuando descubran que sus rivales somos nosotras?

Nadie dijo nada más, Apple Bloom tenía toda la razón.

—¿Y entonces? — Preguntó Sweetie Belle.

El genio fue Rumble.

—¡Ya sé! Podemos irnos de viaje a algún sitio agradable. La noche de las puertas locas terminé en una playa genial donde tenían un hotel de lujo con todo incluido: comida, bebida, jet-sky, surf, y un enorme salón de juegos. Cómo me gustaría volver, es un hotel en Ponínsula Sur de Equestria. Es genial y el clima es cálido allá. Vamos de fin de semana.

—Puedo hacernos reservaciones, es fácil — dijo Spike haciendo aparecer joyas. — Sólo tengo que vendare éstas y ya, es lo genial de tener poderes ilimitados.

—Caemos a lo mismo Rumble — dijo Apple Bloom. — ¿No creen que nos van a preguntar a dónde fuimos todo el fin de semana?

Los ojos de Rumble brillaron de emoción, él era todo un maestro de las travesuras.

—No hay problema niña. Sólo usamos una puerta loca y ya; fingimos que estamos en casa cuando en realidad estamos pasándola bien en el hotel. Con un hechizo de alarma sabemos cuando alguien se acerque, atravesamos la puerta loca, hablamos con el adulto y nos regresamos. Nada más fácil; o usamos copias mágicas de nosotros.

—¡Rumble, eres un talento! — Saltó Spike. — ¡Fuiste una excelente elección para el equipo!

Rumble se inclinó ligeramente.

—¿Qué puedo decir? Mi especialidad es hacerles la vida imposible a los adultos, la diferencia es que ahora lo hago como un profesional.

Las chicas celebraron y Spike desapareció a hacer los preparativos. Fue fácil, primero que nada se apareció ante un famoso usurero de Los Pegasos (quería que no lo detectaran, más por el bien de sus amigos que de él) al que le vendió enormes diamantes del tamaño de su cabeza. Tras obtener una cantidad considerable de oro, fue al hotel al que se refería Rumble y tras pagar por adelantado seis habitaciones para el fin de semana con el paquete, regresó a Ponyville en donde Black lo ayudaba con los preparativos; ante todo quería probar un hechizo de detección que obtuvo en la biblioteca, y una vez lo colocaron en todos los cuartos; se dispusieron a crear las réplicas especiales con un poco de plastilina y cabello de cada uno de los agentes; y para que no gastaran la magia que tenían como fuente de energía (que era enorme teniendo en cuenta el gran poder de Spike), sólo se activarían hasta el fin de semana y cuando alguien llamara a su puerta. De preferencia no debían salir de casa.

Y mientras los chicos comentaban emocionados su viaje y se preparaban, Luna aterrizaba en Canterlot y saludó a su hermana.

—¡Luna! Luna, no creerás lo que acaba de hacer Twilight Sparkle.

—Llamó al Servicio Secreto para averiguar sobre los agentes de Spike — dijo aburridamente Luna mientras estiraba sus patas y sus alas antes de desaparecer tras las puertas de su ala del Palacio.

Celestia se quedó muda del asombro.

—¿Cómo es que tú…?

Luna le guiñó un ojo a su hermana.

—Yo se lo insinué por supuesto. No hay modo que Twilight Sparkle averigüe por sí misma quiénes son los agentes de Spike. Tienes que estar en mi posición para entender en verdad a esas pequeñas, de lo contrario no importa cuánto te quiebres la cabeza, es imposible.

—¿Acaso tú sabes?

Luna asintió.

—Pero porque estoy en mi posición. Y sí, le hice la sugerencia a Twilight porque necesitará de una ayudita si quiere descubrirlos. Y una vez lo haga, dejará de preocuparse; a la pobre la hice preocuparse de más pero como una bromita personal, y porque una vez se dé cuenta que no haya nada que temer luego de haber pasado por ese estrés aprenderá a calmarse de una vez por todas. A veces siento que la pobre necesita terapia, tiende a ahogarse en un vaso de agua.

Siguió caminando.

—Luna, una última cosa, ¿a qué te refieres con estar en tu posición?

—A la sombra de tu hermana mayor — dijo Luna y esta vez sí cerró la puerta.

El resto de la semana pasó sin grandes cambios más que Mist que a falta de un plan maestro de Spike, seguía ayudando a animales a conseguir venganzas contra los ponis logrando resultados hilarantes, pero fastidiosos para todos los afectados; como a Rarity a quien Opal embutió en un suéter demasiado caluroso y pequeño para ella restringiendo su movilidad.

—¿Entonces todos listos? — Preguntó Spike ese viernes por la noche a sus agentes, que se reunieron en secreto en la casa club (las réplicas de plastilina estaban activas desde hacía cinco minutos y ahora mismo convivían con su familia en su nombre)

—¡Sí! — Coreó emocionadísimo el grupo de chiquillos.

Entonces Spike cruzó la puerta, qué agradable era pasar un rato de diversión así como así; una forma diferente de divertirse que meterse con las mayores. Sin más usaron la puerta de la casa club y llegaron a la playa.

—¡Vivan las vacaciones y viva el día de pago! — Anunció Spike.

Fuera de la cabaña, entre uno de los más frondosos árboles de Sweet Apple Acres, la figura de un unicornio con binoculares se dibujaba. Sonrió.

—Muy bien, tengo lo que necesito.

El príncipe Blue Blood activó la flor de su solapa.

—Unidades de la Ponínsula Sur, les habla su líder Blue Blood. Quiero que tengan vigilado en todo momento al grupo del señor del caos y la desarmonía; y me refiero a esos chiquillos que lo acompañan. Quiero fotos de todos los ángulos, sobre todo si hacen algo extraño. Los chiquillos, no el dragón. ¡Blue Blood fuera!

El espía de los espías saltó del árbol y tras peinarse fue a infiltrarse al cuarto de Spike (con permiso de Twilight, claro). Ahora tenía que cumplir con la segunda fase ordenada por Celestia.

—Dulce de los dulces… ¿soy yo o esta payasada será la más difícil de mi carrera?


Y un cap ligeramente corto en donde planteo la situación de las vacaciones y los espías, que seguirá en el próximo capítulo pero al ver que iba a quedar enorme lo partí en dos. Espero les haya gustado y ya saben:

Chao; nos leemos!