Antes que nada, quiero aclarar que ni Inuyasha o Naruto y ninguno de sus personajes (lamentablemente _) U_U me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi hiperactiva y loca imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es total y completa casualidad. Aclarado este punto quiero señalar que adapte algunos aspectos de la serie y manga cambiando lo que vi necesario para la creación y para adaptación a mi fic, espero les guste, debo añadir que es mi primer Crossover, es una pareja inusual pero me gusta y si a ustedes no, por favor sean libres de elegir otro fic.
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de S. S. L. A.)
"La arena del desierto parece estar allí inmóvil asentada en las infinitas dunas, pero en realidad está en constante movimiento, en un círculo sin fin de constante remodelación, siempre cambiante, siempre misteriosa y difícil casi imposible de descifrar, justo como "ella" la mujer que ha estado plagando mis pensamientos desde el momento exacto en que mis ojos se posaron en ella.
Sus palabras cargadas de pasión y seguridad aun resuenan en mi mente como una llamarada de esperanza y aun cuando no puedo verla, el recuerdo de la fiera seguridad que sus ojos proyectaban entonces, refuerza un sentimiento desconocido en mi al que aún no puedo ponerle nombre, pero de alguna manera me llena, y me hace sentir extraño… completo… como si finalmente hubiese encontrado algo que no sabía que había estado buscando con desesperación, es abrumador y delicado, después de todo yo jamás he sentido algo similar antes"
Gaara
Cap. 7: El regreso.
Tras hablar con los empleados y la secretaria de Temari que actualmente era la embajadora de Suna en Konoha, y verificar las instalaciones junto a Kankuro, Baki y Matsuri que ya habían almorzado; Matsuri y Kagome se fueron al mercadillo a comprar algunas cosas que querían llevar con ellas y luego a tomarse un té con Hinata, Tenten, Ino y Sakura, mientras Gaara cumplía con una reunión con el Hokage en compañía de Baki, por su parte Kankuro había regresado al hotel dispuesto a dormir un rato mas.
Aquella noche el grupo de Suna comió en el restaurante de carne, y Gaara observó con alivio a Kagome reír genuinamente ante las excentricidades de su hermano y Lee, que había llegado con su grupo y había visto con una punzada de incomodidad como Hyuga Neji se había detenido frente a ellos y tras un educado saludo, había mirado con intensidad a Kagome que a su vez le dedicó un ligero saludo al estilo nómada que este contestó con educación y familiaridad antes de ella empezar una conversación en susurros con la experta en armas y Matsuri riendo por lo bajo.
===E S D D===
— Conoces más personas de Konoha de las que esperaba — Comentó Gaara casualmente aquella noche mientras caminaban hacia el hotel, su hermano y Matsuri habían ido a ver una película y Baki debía estar en algún bar tomando una copa.
— He compartido misiones con muchas personas no sólo de aquí sino de otras aldeas, además viajé con lady Chiyo en mi temprana juventud hacia varios países actuando como su dama de compañía, tuve la oportunidad de conocer a muchas personas entonces, muchos de ellos son ahora diplomáticos de sus países y aldeas, también ninjas y civiles — Explicó Kagome con sinceridad tomando otro bocado de helado de fresa mientras caminaban.
— Entiendo — Dijo Gaara observándola de reojo, ella parecía estar cómoda en su presencia y eso solo era un alivio para él, la mayoría de las personas en especial las mujeres, no se sentían cómodas con él, sus fanáticas esas que juraban adorarlo lo hacían desde lejos, incluso Matsuri y Sari se sentían incómodas con él hasta que con el tiempo se acostumbraron, pero aquella mujer había estado cómoda con él desde la tarde en que se habían conocido en el bar de Juun y aún seguía estándolo, él ya no sabía que esperar de ella, porque contra todo pronóstico, ella no había echado a correr en dirección opuesta a él mirándolos con temor o asco, ni lo había tratado con sobreactuado respeto y cautela, ella lo trataba como trataba a todos y eso lo alegraba y enervaba en partes iguales, aunque no entendía bien por qué.
Por su parte durante todo aquel día, Kagome había esperado una llamada de atención por parte del Kazekage, por la libertad que se había tomado la noche anterior cuando violando su intimidad y espacio personal ella lo había besado, si bien no había sido un beso pasional (Gracias a Kami por los pequeños milagros) había sido un beso, hacia alguien tan privado con su intimidad y afecto como el Kazekage, que fuera de haberle sido negado toda muestra de afecto en todos los niveles desde la más tierna infancia ( y ella había sufrido viéndolo de lejos, pero demasiado aterrada de descubrir sus habilidades frente al cuarto Kazekage y el consejo de entonces, como para llamar la atención sobre si misma) ahora se conseguía en medio de una burbujeante fama entre las mujeres, por las razones incorrectas, porque al igual que los hombres que ella rechazaba, esas mujeres sólo veían a Gaara por su título, que le confería poder político, su apariencia (Ella no estaba ciega después de todo, el hombre era condenadamente atractivo) y su riqueza, que era una de las principales y más antiguas de Suna siendo su clan el fundador, más ninguna veía al hombre cortés y educado que era, al hermano preocupado y cariñoso ( a su manera) ni al hombre detrás del título de "líder" que igual que todos los demás, sentía y padecía como cualesquiera.
Así que cuando las muchas oportunidades se presentaron y él no hizo comentario alguno sobre el tema, Kagome pudo respirar tranquila riéndose internamente por haberse dado tanta importancia, era obvio que el comprendía que entre su agotamiento y su forma de ser naturalmente afectiva, ella había actuado con familiaridad alrededor de él, sin ningún intento de seducción premeditado, y ella había estado ahogándose en una gota de agua por una situación trivial y sin más importancia que la que ella le había dado y era obvio que la había sobrevaluado.
===E S D D===
— Llevaremos con nosotros unas nuevas provisiones de plantas medicinales y algunos comestibles que Matsuri y yo conseguimos a muy buen precio y no podíamos dejar pasar la oportunidad, de hecho me tomé la libertad de llegar a un acuerdo con este mercader para que me venda varias verduras que a Suna no llegan con regularidad y cuando lo hacen son extremadamente caras, él y su clan empezaron recientemente a sembrar y cosechar en muy buenas cantidades y de alta calidad — Dijo apenas llegaron a la suite mientras echaba el contenedor de plástico vacío en la basura y se lavaba y secaba las manos en la cocina.
— ¿De cuánto estamos hablando? — Preguntó Gaara escuchando con interés a la mujer, él había creído que la salida de compras con Matsuri era sólo por placer pero ahora veía que también había sido una cuestión de negocios.
— Oh es una cantidad considerable, sólo las plantas medicinales son alrededor de una docena de arbustos y media de plantas más pequeñas, veinte kilos de diecisiete diferentes tipos de hojas, cuarenta de raíces, cincuenta más de frutos y flores disecadas, y media tonelada de ocho verduras diferentes, entre algunos artículos más — Resumió Kagome con calma.
— ¿Cómo vas a transportar todo eso? — Preguntó Gaara haciendo planes mentales de llevarlo todo en su plataforma flotante, pero desechando la idea cuando comprendió que con tal cantidad de cosas tendría que dejar el grupo atrás y viajar él solo, lo cual no era viable.
— Bueno, yo traje mi carromato conmigo con esa intención — Explicó Kagome mirándolo pensativa.
— No sabía que habías traído tu vehículo — Señaló el dándole la inflexión suficiente a su voz para que ella notará la amonestación ante su falta de información previa.
— Oh lo siento, me temo que es algo tan natural en mí que olvido decirlo, bueno en general nunca antes lo comenté, más que en la guerra o nuestro inminente fin con la amenaza de colisión con la luna cuando trasladamos a los pocos heridos que habían en los carromatos de los nómadas que participamos — Explicó Kagome con una nota de disculpa mezclada con pánico, ella no quería ofenderlo y realmente lo había hecho al no darle aquella información, pero era cierto ella jamás había ido a ningún lado sin su fiel carromato, desde que había convencido a Rollo que Kami lo bendijera, en ayudarla a adquirir su propio carromato y este la hubiera ayudado a construirlo, Kagome siempre había tenido a mano su fiel carromato nómada.
— Entiendo, pero en otra ocasión me gustaría estar informado — Respondió Gaara sentándose frente a ella.
— Hecho — Dijo Kagome antes de lanzarse a explicarle el acuerdo al que había llegado con el mercader de Konoha como comerciante independiente, le mostró sus papeles y permisos en regla emitido por el consejo nómada y aprobado por el consejo de Suna con su firma estampada en todos los documentos, comprendiendo que ella era una de los muchos nómadas a quienes se les había otorgado permisos de circulación para los carromatos que se renovaban cada año; para cuando los otros habían llegado a la suite horas después Gaara tenía un conocimiento íntimo de los acuerdos comerciales independientes y las diferentes mercancías que estos podían comercializar, durante su continua travesía por el desierto y otras áreas, sus pro y contra, incluso hablando con ella había ideado soluciones a algunos de los dilemas que tenían, e incluso tenía una idea de cómo era el vehículo por dentro y por fuera gracias la detallada explicación de Kagome.
A la mañana siguiente Kagome los guio fuera del hotel hacia la entrada de la aldea sin dejarlos desayunar, prometiéndoles que les daría de comer un poco más tarde, y los guio hacia donde Temari y su esposo esperaban junto a los guardias de turno, el mercader y un joven fortachón que debía ser su hermano y una enorme pila de sacos, cajas embaladas y plantas de varios tamaños haciendo un enorme montón en el lugar imposible de pasar por alto.
— Y yo creía que me había mudado — Saludó Temari dedicándole una sonrisa maliciosa al grupo, tras el intercambio de saludos Kagome se disculpó con ellos y se acercó al mercader y empezaron a confirmar las cantidades de la compra y a entrever una posible sociedad que los llevará a exportar a Suna con regularidad si la oferta era lo suficientemente buena, incluso Shikamaru estaba impresionado con las habilidades de la mujer y comento medio en broma que Kagome era un peligro para la economía de Konoha, lo que le ganó una carcajada general y un golpe seco de su esposa con la que saldría aquel día de luna de miel por una semana a causa de los deberes de ambos.
— Entonces estaremos contacto Yusuke-sama — Dijo Kagome guardando las facturas de su compra en su agenda, apartando su velo negro que agitado por la brisa estorbaba un poco.
— ¿Está segura de que no necesita ayuda para cagar todo esto mi Lady? — Preguntó el hombre mayor mirándola con respeto y un deje de indulgencia, mientras el más joven la miraba como si un rayo le hubiera golpeado.
— Oh no gracias de nuevo — Respondió dándoles una ligera reverencia en despedida unida a la forma nómada de saludo, este se despidió junto al hombre más joven antes de partir.
— ¿Cómo demonios vamos a llevar todo esto? — Preguntó Kankuro finalmente.
— Oh ya vas a ver, seguro que trajo su adorado juguete — Dijo Temari sonriendo como maníaca, con los ojos brillando conocedora de un secreto que los demás desconocían.
Kagome sonrió negando levemente ante el comportamiento de Temari, mientras guardaba su agenda en su diminuto bolso a la cadera sin darle importancia que la agenda fuera más grande que el bolso, a pesar que esta había ingresado a é completamente y sin problemas y sacaba un pergamino negro con intrincadas líneas azul rey, rojo y amarillo canario y apartándose un par de pasos del grupo quedando más cerca de la pila de mercancía y plantas; ella sostenía el pergamino entre sus manos como si estuviera rezando, antes de abrir el pergamino y en una nube de polvo y un pesado "pop" se materializara frente a ellos un colorido carromato de madera negra con líneas azules rojas y blancas.
— Llevaremos todo aquí — Dijo Kagome con calma conteniendo las ganas de reír a carcajadas al ver la expresión desencajada de todos menos Temari y Gaara. Temari por otro lado había se había echado a reír de muy buena gana, sosteniéndose de Shikamaru al ver las expresiones de su esposo, Kankuro, Baki y Matsuri, Gaara parecía muy callado como siempre.
— Eres una mujer llena de sorpresas y eso es problemático — Dijo Shikamaru mirando el carromato con atención, desde las ruedas tipo de oruga hasta el techo de madera analizando las dimensiones y calculando el espacio según la cantidad de mercancía, plantas y personas y sintió que algo se le escapaba porque no había forma en que todos pudieran viajar allí.
— ¿Quieren ver cómo funciona esto? — Preguntó Kagome mirando a Gaara que se estaba preguntando lo mismo que Shikamaru, a pesar de las descripciones a él aun le faltaba ver lo que el vehículo tenía que ofrecer.
— Muéstrales de una vez Kagome antes de que sus cerebros hagan corto circuito tratando de entender — Dijo Temari golpeando levemente el hombro de Shikamaru.
Kagome asintió levemente picándose en el pulgar con una Kunai y mojándose los cinco dedos con su sangre antes de sostener el pomo blanco de la puerta de madera del carromato, hasta que este se tiñó de rojo formando el Kanji de su inicial en negro en medio del círculo en medio de la puerta, entonces Kagome giró el pomo y abrió la puerta dejándolos ver dentro, Shikamaru se había quedado perplejo y Gaara y el resto del grupo estaban realmente impresionados, el carromato era enorme por dentro, uno a uno entraron al lugar observándolo todo, las paredes de madera de cerezo lijadas y pulidas estaban decoradas con simplicidad, el lugar tenía una entrada con su zapatera con un desnivel de alto de un escalón para acceder desde allí a una sala compartida con una cocina de dimensiones modestas pero cómodas, dividida de la cocina por una isla en forma de L invertida repleta de bancos de madera altos, tres puertas cerradas hacia el lado derecho de la habitación, hacia el lado izquierdo una puerta cerrada hacia la altura de la sala, otra sin puerta justo junto a la cocina y una última puerta cerrada hacia el fondo de la habitación, que vendría siendo la parte frontal del carromato.
— No sabía que los nómadas viajaban con tanta comodidad — Señaló Shikamaru pensando en las miles de posibilidades que tenía un vehículo así.
— No lo hacen, este es uno de los pocos carromatos más cómodo que hemos visto — Dijo Baki genuinamente impresionado.
— ¿Donde obtuvo un vehículo así? — Preguntó Shikamaru con curiosidad.
— Lo construyó de cero con la ayuda de una pareja de ancianos cuando era niña, Kagome siempre ha sido muy independiente odia ser una carga para los demás aún hoy, así que esta fue su forma de liberarlos de la preocupación de no tener un techo propio sobre su cabeza si la muerte llegaba a ellos — Contestó Temari con calma.
— Lo demás, fueron jutsus a partir de los pergaminos de sellado, almacenamiento, espacio/tiempo y fue todo ensayo y error, los nómadas también tienen sus propios jutsus en sus carromatos así que uniendo un poco de aquí y otro poco de allá con mis propias ideas dio como resultado, "esto"— Explicó Kagome finalmente uniéndose a ellos, sosteniendo en sus manos tres rollos de pergaminos, uno verde hoja, otro marrón claro y el último amarillo oscuro, atravesando el lugar con rapidez y entrando a la única habitación sin puerta justo al lado del final del mesón de la cocina dejándolos confundidos, hasta que escucharon varios "pop" y al asomarse la vieron en frente de una pila de cajas, plantas y sacos de verduras varias apilados en un amplio espacio rodeado de estanterías de madera.
— Ya veo por qué no aceptaste ayuda para cargar todo eso — Dijo Matsuri perpleja ante las maravillas que estaba viendo en aquel carromato, porque si bien ella había visto el interior de un carromato nómada una o dos veces jamás se habían visto remotamente parecido a aquel.
— ¿Por qué no te lo llevaste todo sellado en un pergamino? — Preguntó Kankuro.
— No puedes conversar alimentos o plantas en buen estado bajo un jutsu de almacenamiento y sellado, por eso solo almacenamos ropa, armas ingredientes deshidratados y secos, más nunca alimentos frescos plantas vivas o personas, el resultado sería perder todo en el camino — Explicó Shikamaru con calma estudiando el lugar.
— Por eso viajaremos de regreso en mi carromato si no les incomoda, si no yo puedo viajar sola, este lugar es muy seguro — Dijo Kagome saliendo de la habitación perdiendo un poco el equilibrio al chocar con uno de los sacos que se deslizó y la empujó, más Gaara la sostuvo antes de que ella pudiera recuperar el equilibrio por si misma bajo la atenta mirada del resto del grupo que había observado la rápida reacción de Gaara con sumo interés — Gracias — Dijo apenada.
— ¿Este carromato obedece el mismo principio de los pergaminos de almacenamiento? — Preguntó Gaara observándola asentir de inmediato.
— los únicos alimentos en este carromato acaban de ser introducidos, y de volverlo a almacenar estará dañado en un día y medio más tardar por la fluctuación constante de chakra durante el tiempo de sellado, que aceleraría el proceso de maduración y descomposición, sin olvidar la falta de oxígeno en el lugar, si fuera un cadáver a transportar el jutsus de sellado sería de otra clase y aun así el tiempo sería limitado, más al ser un cadáver no se sofocara por la falta de aire — Explicó Kagome abriendo la nevera vacía mientras extendía el pergamino amarillo sobre la isla impecable y haciendo una serie de sellos sobre el empezó a materializarse lo que ellos sólo podían describir como un mercado bien surtido para varios días de viaje, y como si fuera cosa de todos los días, empezó a ordenar las cosas en la nevera y los estantes, con la ayuda de Matsuri y Temari que había visto el lugar antes y conocía la mayoría de sus secretos.
— Eso quiere decir que de sellarlo con un ser humano dentro moriría en cuestión de segundos — Puntualizó Baki sentándose sobre uno de los cómodos almohadones rojo sangre que hacían las veces de muebles.
— Exactamente — Dijo Kagome negándose a admitir que ella había logrado con éxito sellar aquel lugar con plantas y alimentos sin que estos murieran porque tendría que decirles que lo había hecho con Reiki y no con Chakra lo cual era algo que quería evitar explicar, las repercusiones eran muchas y no quería arriesgarse, ella había vivido en aquel mundo ninja el tiempo suficiente como para no tener ideas inocentes de lo que podría sucederle si supieran lo que sus poderes podían hacer, sus capacidades esas que había deseado con desesperación antes cuando atravesaba Japón buscando fragmentos y luchando contra Naraku, eran un arma de doble filo ahora que finalmente había logrado superarse a sí misma convirtiéndose en la sacerdotisa que debía ser, el mundo era injusto y muy complicado.
— Supongo que tienes los permisos para tener esto en Konoha — Señaló Shikamaru con curiosidad.
— Claro, todo lo que está dentro, está declarado en las copias de los permisos que tienen todas las aldeas que he visitado antes, si cambio algo tengo que sacar un nuevo permiso explicando las nuevas dimensiones y recibiendo a un peritaje que confirme cada habitación del lugar con sus propios jutsus — Dijo Kagome hundiendo su mano dentro el diminuto bolso hasta el antebrazo antes de sacar una carpeta negra de cuero y empezar a revisar las hojeas frente a ellos hasta dar con lo que buscaba extendiéndose de inmediato a Gaara que lo revisó antes de entregárselo a Shikamaru que hizo lo propio.
— Espero que no te molestes Kagome — Dijo Shikamaru asegurándose de no haberla ofendido.
— No te preocupes, entiendo que te preocupes por las posibilidades de un vehículo como este y la capacidad que puede tener para violar los controles de seguridad, si no lo hicieras no serías la persona que eres y eso me decepcionaría mucho — Contestó Kagome a su vez dedicándole una calmada sonrisa mientras seguía almacenando la comida en los lugares correspondientes, acabando con la tarea gracias a la ayuda de Temari y Matusuri.
— Bien ya todo aclarado, ustedes tienen que irse y nosotros también — Dijo Temari mirando el reloj fijado a la pared que marcaba las ocho treinta de la mañana.
— Kami Temari borra esa expresión pervertida de tu rostro — La regañó Kankuro ganándose un gesto grosero de la aludida y una carcajada de Baki.
— Ya está bien niños — Dijo Kagome sonriendo ante el hecho de que ambos fueran mayores que ella y se comportarán como niños la mayoría de las veces que estaban en confianza, se preguntaba qué pensaría el resto del mundo si supieran que aquellos feroces guerreros se comportaban así en familia.
— Enana paliducha — Acusó Temari riéndose.
— Temari, solo para el recuerdo soy más alta que tú por unos buenos cinco centímetros y bueno, por lo otro no puedo hacer mucho más que teñirme el cabello y el resultado es temporal y no vale la pena el esfuerzo, porque me niego a ganarme una insolación que solo me dejara como un camarón por varias horas — Señaló Kagome mirándose las uñas con toda intención.
— Te odio — Soltó Temari sin verdadera ira.
— Yo también te quiero, pórtate bien, no seas muy dura con tu pobre esposo y se muy feliz — Dijo Kagome envolviéndola en un abrazo apretado.
— No me puedo molestar contigo — Murmuró Temari devolviendo el abrazo antes de separarse y despedirse de Matsuri, sus hermanos y Baki.
— Cuida de ella, aunque no lo necesite cuídala, bajo esa dura fachada Temari no es diferente de cualquier mujer — Dijo Kagome mirando a Shikamaru fijamente a los ojos liberándolo sólo cuando esté asintió en silencio mirándola pensativo.
Tras la salida de la nueva pareja el grupo se volvió hacia Kagome que miraba pensativa una fotografía en una de las paredes, la imagen mostraba a tres personas frente a un enorme árbol, una anciano sentado junto a un joven adolescente y una mujer vestida como ellos con ropas tradicionales, todos sonreían con genuina despreocupación y alegría.
— ¿Cómo se mueve esto? — Preguntó Matsuri con curiosidad, sacando a Kagome de su letargo con su pregunta.
— Bastante fácil en realidad — Dijo Kagome caminando hasta la puerta que estaba hacia el fondo de la habitación donde abrió la puerta y entró seguida por Gaara y el resto, pues Baki se había unido guiado por la curiosidad.
Tras encender la luz, pudieron ver un enorme vidrio oscuro empotrado a la pared frontal que cubría todo el espacio, frente a una especie de panel de control con un timón de madera como punto principal, una serie de botones y dos palancas junto al cómodo asiento alto frente al timón y un archivador a cada lado del control de mandos; la vieron sentarse frente al timón y una vez más mojar sus dedos con su sangre antes de presionarlos contra el vidrio verde agua del tablero dando también una descarga de chakra, de inmediato este cobró vida encendiéndose iluminando cada botón con su respectivo Kanji al lado, entonces el vidrio negro se encendió y tras lanzar una serie de Kanji con rapidez, se encendió dándoles una imagen panorámica de lo que estaba frente a ellos, mientras que en una pantalla más pequeña podía verse toda el área que los rodeaba desde todos los ángulos y otra pantalla más arrojaba una serie de datos que iban desde el estado de los motores hasta los niveles de chakra necesario para cada viaje, y la última sub pantalla mostraba un mapa donde varios puntos azules titilaban sin parar.
— ¿Qué haces? — Preguntó Gaara sobresaltándola al sorprenderlo tan cerca de ella, mientras la veía ingresar una serie de comandos a lo que parecía ser una computadora, el realmente había visto su número de carromatos antes pero ninguno como aquel.
— Estoy buscando las mejores rutas por donde mi carromato pueda pasar sin dificultad, hay rutas que son más largas que otras y otras que podrían llevarnos a Suna en día y medio si vamos a toda velocidad, pero eso va a dejarme inconscientemente por unos cuatro o cinco días por bajos niveles de Chakra — Explicó ella mirando por encima del hombro y casi sonriendo al ver que Gaara no era el único detrás de ella, Matsuri, Kankuro y Baki se apiñaban detrás de ella observándolo todo.
— No hagas nada que pueda poner tu salud en riesgo, no estamos en una emergencia — Dijo Kankuro de inmediato, renuente a ponerla en peligro, la mujer era amiga de Temari y todos tenían puesta la esperanza en que ella pudiera ser algo más que una amiga para Gaara.
— ¿La ruta de tres días como te afecta? — Preguntó Gaara, mientras el vehículo empezaba a moverse sin problemas saliendo del Konoha oficialmente, bajo el control de Kagome que lo manejaba con cómoda familiaridad.
— Estaré agotada por un par de días, como si hubiera cubierto un par de guardias extras — Contestó Kagome sin ser completamente sincera, ella estaría muerta de sueño por dos días seguidos y necesitaría varias dosis de azúcar y café para mantenerse despierta.
— Busca una ruta de cuatro días, ninguno está muy apurado en regresar al trabajo — Ordenó Gaara leyendo la verdad en los ojos de la mujer, que asintió y eligió una de las rutas más seguras de cuatro días.
— Dijiste que este lugar era seguro — Dijo Matsuri con curiosidad. — ¿Cómo de seguro es? — Preguntó mirando las paredes del lugar sin ver nada especial.
— Oh bueno, apenas entremos en el bosque el carromato entero se camuflará a sí mismo, tiene un sistema de seguridad que nos dirá si hay enemigos cerca, cuantos y donde están ubicados, sin hablar que se defiende a sí mismo — Explicaba Kagome con calma. — ¿Ves este Kanji aquí? — Dijo mostrándole un sello que rezaba "Armas" justo al lado de otros dos que decían "autodefensa" — Allí se almacenan las armas para la defensa de este carromato y en casi trece años las defensas jamás han fallado y entonces todo el sistema era muy rudimentario, yo misma reviso y actualizo todo periódicamente — Explicó sacando una tira de papel y conviviéndolo en un "clon" que tomó su lugar, mientras ella dejaba el mando y caminaba hacia la cocina mientras ellos observaban todos los Kanji y varios botones que no tenían ninguna etiqueta sin tocar nada.
— Rollo-sama se superó a si mismo con este carromato — Dijo Baki sentándose en la isla. Mirando con atención a la mujer que reunía ingredientes sobre la isla.
— ¿Los conoció? — Preguntó Kagome recordando con cariño a la pareja de ancianos que le habían enseñado todo lo que sabían y más, habían pasado dos años de sus muertes y aún la deprimía a pesar de saber que ambos estaban en un lugar mejor, juntos y sanos sin que la edad les pesara.
— Uno de los mejores capitanes Anbu de su época — Confirmó Baki con respeto.
— Aun los extraño — Dijo Kagome con tristeza, antes de hundirse en los preparativos del desayuno que había prometido, pronto Matsuri se le había unido en la cocina y los hombres se habían sentado a conversar sobre los almohadones observando a la mujer con disimulo, Kagome se sintió entristecida, al parecer su carromato había despertado tanto curiosidad como desconfianza.
===E S D D===
— Este vehículo es por mucho el más avanzado que he visto hasta ahora, las dimensiones son incluso mayores que la media para sólo una persona, y hay cinco habitaciones si el número de puertas es un indicador, y tiene agua corriente y electricidad, se defiende a sí mismo y tiene prácticamente un sistema de piloto automático lo que no requiere que ella esté todo el viaje frente al timón — Resumió Baki observando a la mujer cocinar junto a Matsuri ignorándolos por completo.
— Y estas olvidando la habitación donde dejó toda la mercancía, es enorme — Señaló Kankuro con calma.
— ¿A dónde quieres llegar?— Preguntó Gaara analizando en su mente aquella información que ya tenía, pues ella se la había dado la noche anterior más lo que el mismo había visto con sus ojos, su arena estaba por todo el lugar en una diminuta pero efectiva cantidad, habían cuatro habitaciones de modestas dimensiones cada una con un baño anexo y dos futones apilados en cada habitación con un sello de almacenamiento en la pared que actuaba como closet, y almohadones de colores y algunos elementos decorativos.
— A que esto tiene mucho potencial, hay familias en Suna que tienen años viviendo en el albergue porque no tienen los medios para obtener casas, pero la construcción de un carromato no es tan cara, y aplicándole los jutsus que ellos han desarrollado el único gasto sería amoblarlo y mantenerlo — Dijo Baki con calma.
— ¿Necesitaría moverse?, porque muchos de ellos son civiles y no lo podrían mover — Preguntó Kankuro dudoso. — Además eso de la autodefensa sería peligroso en manos de un civil — Señaló.
— No necesitamos moverlo más que cuando se instale en algún lugar específico, claro a menos que cambiemos la zona de las casas móviles y la autodefensa es innecesaria — Dijo Baki.
— ¿Y quién va a construirlos? — Pregunto Gaara finalmente.
— Podríamos hacer que los nómadas los construyan para nosotros y Lady Kagome nos enseñe los jutsus para hacer de un carromato común algo como esto — Respondió Baki haciendo una ademan general con la mano abarcando al interior del carromato
— Tengo que estudiar eso muy bien y sacar un estudio de costos de construcción, amoblado y mantenimiento entre otras cosas — Dijo Gaara pensativo viendo a la mujer puntualizar algo a Matsuri que dio un gemido horrorizado antes de echarse a reír avergonzada.
Por otro lado Kagome se hundía silenciosamente en la preocupación, viendo a los hombres hablar entre ellos y gesticulando alrededor del lugar, temía haber expuesto demasiado con su carromato, más ella no entendía que tanto se había expuesto, tal vez ella estaba siendo paranoica, porque el carromato de Raja y Rani era más grande que el suyo, el de Sota también era muy cómodo pues lo había heredado de Rollo e Indra y ella se había encargado de que los ancianos tuvieran la mayor comodidad posible en su vejez, ella había hecho cosas en otros carromatos que el suyo no tenía, por un momento se preguntó qué habría pasado si hubiese conjurado con su magia y su Reiki la espaciosa casa Victorian con invernadero que había creado dentro de aquel complicado sello que estaba contenido dentro de un diminuto pergamino del tamaño de un cigarrillo, ¿Entonces tal vez la habrían atado y amordazado y llevado ante el tribunal del consejo de Suna?, Tal vez ella estaba reaccionando exageradamente, pero con su suerte TODO era posible.
Empujando los sombríos pensamientos Kagome sirvió la comida con ayuda de Matsuri y llamó a todos a comer, pronto se encontró sentada junto a Matsuri y a Gaara y tras comer en silencio bajo la mirada de Gaara, Kagome se levantó y abrió las puertas de las habitaciones para que les entrará aire y limpió un poco antes de mostrarles sus habitaciones, dándole a Gaara su habitación y a Matsuri la que había sido la de Lady Chiyo, a Kankuro la de Lord Ebizo y a Baki la que quedaba, ninguno le preguntó dónde dormiría ella y ella no hizo ningún comentario, ellos guardaron silencio sintiendo que algo había cambiado con la mujer sin poderse explicar muy bien qué había cambiado.
====E S D D===
Gaara estaba incómodo algo estaba perturbando a Kagome, su sonrisa estaba floja y forzada y sus ojos estaban oscurecidos por la tristeza, el no entendía como o cuando había sucedido, pero había pasado y él no sabía cómo solucionarlo, algo en él quería, ansiaba, necesitaba que ella recuperara su brillo anterior pero no sabía cómo lograrlo, no era como si pudiera "ordenarle" alegrarse de nuevo y ser la misma alegre persona que había sido hasta aquella mañana, pasó las manos por sus rojos cabellos con un gruñido bajo de frustración.
— ¿Dónde está Kagome? — Preguntó Gaara a Kankuro, saliendo de la habitación donde había dejado tanto su equipaje como su vasija de arena y notando su ausencia de inmediato.
— En la habitación de la mercancía — Contestó Kankuro mientras se dirigía hacia Matsuri y Baki dormitaban en sus respectivos almohadones.
Gaara asintió y avanzó hasta la habitación y se quedó en la puerta observando a la mujer, su cabello contrastaba con la ropa de viaje que había usado cuando salieron de Suna, ella se había quitado el velo y estaba expuesto a todos ellos, su cabello estaba tejido en una apretada trenza que caía justo detrás de sus rodilla como una banda de diamante asegurada por anillos plateados, tenía un cuaderno en una mano y un lápiz en la otra, a sus pies había una regadera y ella parecía enfrascada en escribir algo en el cuaderno que sostenía, cuando Gaara se acercó a ella vio que eran las cantidades exactas de la mercancía que había comprado junto a un puñado de formas para su declaración de impuestos al llegar a Suna.
— ¿No éstas tratando de asustarme verdad Gaara? — Dijo Kagome sin volverse a mirarlo, ella había sentido su presencia incluso antes de que entrara a la misma habitación, tras confirmar el serial del saco frente a ella con el de la factura y agregarlo a la forma de recaudación de impuestos de Suna, Kagome colocó un sello sobre el saco que desapareció en un suave "pop" y reapareció en uno de los enormes anaqueles de la habitación, que iban del suelo al techo separados por una pared que guardaba un área más pequeña donde se podía ver una diminuta lavandería junto a una puerta más, antes de agacharse frente a otro saco y empujarlo con fuerza hasta dejarla ver la etiqueta con un nuevo serial.
— Sólo quería ver que hacías — Dijo Gaara viéndola repetir el proceso antes de avanzar con casualidad y mover el próximo saco por ella, le había irritado por alguna a razón verla forcejear con aquel pesado saco, cuando él estaba allí y podía ayudarla (él no quería reconocer que ella no necesitaba su ayuda realmente)
— Gracias, sólo un poco de inventario y llenando las fórmulas de los pagos de impuestos ya te expliqué lo puntillosos que somos con los impuestos los nómadas, además así me quito una preocupación más de la cabeza — Explicó ella verificando el serial y repitiendo el procedimiento una vez más.
— ¿Te importa si te ayudo? — Preguntó Gaara moviendo dos sacos al mismo tiempo con la ayuda de su arena siempre accesible para él.
— No tienes que hacerlo, pero gracias — Dijo Kagome verificando los seriales de los dos sacos y enviándolos a sus respectivos anaqueles.
Durante media hora estuvieron moviendo sacos y llenando formas y Gaara había observado a Kagome con atención, ella parecía normal pero había un aire de tristeza alrededor de ella que lo enervaba.
— Creí que éramos amigos — Dijo Gaara finalmente cuando habían terminado con los sacos y habían empezado a mover las plantas hacia un diminuto espacio de la habitación de lavado donde de alguna forma daba la luz solar.
— ¿Qué quieres decir con eso? — Preguntó Kagome con el corazón en la garganta y el pánico corriéndole por las venas como un veneno letal.
— Algo te incomoda, estas triste y perturbada por alguna razón que desconozco y a pesar de estar frente a ti no me dices nada — Dijo Gaara con seriedad mirándola a los ojos y congelándola en el lugar.
— Gaara, no sé qué decir — Respondió Kagome dividida entre el temor y la vergüenza de haberlo preocupado.
— Empieza por decirme que pasa — Ordenó el, sin liberarla de su penetrante mirada, porque algo le decía que si apartaba la mirada ella lograría escurrírsele de las manos y lo dejaría sin respuestas; frente a él Kagome lanzó un profundo suspiro y se recostó de los anaqueles a su espalda.
— No quiero que desconfíen de mí, y mi carromato parece haber recibido la atención de todos y temo que llegue a verse como una amenaza o que se pueda pensar que puedo usarlo para dañar de alguna forma a la aldea — Explicó Kagome mirándolo preocupada.
— Detente, si nos llamó la atención tu carromato pero no por las razones que piensas, a ninguno de nosotros nos cabe la duda de que eres una shinobi leal a Suna, y a mí como su Kazekage, tal vez incluso más que muchos teniendo en cuenta la escuela que formaste y el apoyo que le brindaste a Temari y a Kankuro con la academia ninja de Suna — Dijo Gaara suspirando internamente de alivio. — Kagome uno de los muchos problemas de Suna podría solucionarse gracias a tu carromato y lo que has hecho con él, dejando la parte armada y la movilidad por medio de chakra, podríamos dar hogares a muchos de los que tienen años viviendo en el albergue
— ¿Estás diciéndome que mi carromato les dio esa idea y me he estado preocupado por nada? — Preguntó ella genuinamente sorprendida. — Kami, soy una idiota — Dijo pasándose las manos por el rostro con un deje de frustración y alivio, Gaara se encontró sonriendo al verla reaccionar de esa manera y sus iniciales en sus manos solo ayudaban a mejorar su humor.
— No, sólo eres humana y una shinobi, sabes muy bien que tu vehículo tiene una variedad de usos y como shinobi vez como cualquiera de nosotros el riesgo si está tecnología cayera en las manos equivocadas. — Señaló Gaara con calma.
— Es imposible que está tecnología caiga en otras manos Gaara — Dijo Kagome con calma recuperando su buen humor.
— ¿Porque es imposible? — Preguntó el muy interesado en la respuesta.
— Está tecnología es relativamente nueva y sólo hay una persona que puede crear este tipo de jutsu, y este jutsu en particular ya fue puesto a muchas pruebas para ver si alguien podía desmantelarlo o copiarlo o alterarlo y el resultado es el mismo "auto destrucción" — Explicó Kagome con calma midiendo los riesgos de sus respuestas con los riesgos de su silencio.
— ¿Quién es esta persona? — Preguntó de inmediato pensando en algún acuerdo para lograr que se mudará a Suna donde podrían proteger esa información.
— Yo, yo fui quien se puso a experimentar con los pergaminos de almacenamiento y sellado bajo la supervisión de Lady Chiyo, al principio fue simple curiosidad, yo quería saber a dónde se iba todo lo que almacenábamos y luego vi muchas posibilidades, sobre todo en la mejora de calidad de vida de los nómadas así que use mi propio carromato como conejillo de indias y sólo Kami sabe las veces que tuve que astillarme las manos reparándolo hasta que pude perfeccionar lo que quería hacer y fue completamente seguro se usar — Explicaba Kagome mirándose las manos libres de cicatrices, ella no tenía, ni tendría más cicatrices que la antigua marca donde la señora ciempiés le había arrancado de un mordisco la Shikon no tama y era apenas confundible con una marca de nacimiento. — Ellos tenían un rudimentario jutsu de expansión, pero nada como lo que yo creé, la capacidad de formar habitaciones separadas, agua corriente a través de un sistema de tuberías etc... Ellos no tenían eso y pude dárselos cuando tenía once años, aun así vi los riesgos y me aseguré de que no fuera posible copiarlo o desmontarlo y menos aún alterarlo, por eso los resultados son y siempre serán la auto destrucción de todo el jutsu que implica la destrucción del carromato, soy la única que puede alterarlo y la única que sabe cómo hacer el jutsu, por razones de seguridad — Finalizó esperando darle tranquilidad a Gaara y no terminar sentada en las mazmorras de los Anbu.
— Eso me tranquiliza por varias razones, entre ellas por que estas protegida en Suna — Admitió Gaara con sinceridad.
— Puede que no lo parezca, pero no soy una flor de invernadero Gaara, puedo protegerme a mí misma, lo he hecho muy bien hasta ahora — Dijo ella ligeramente ofendida.
— No lo dudo, eres de las pocas ninjas médico que ha estado activa en el campo de batalla desde el inicio de tu carrera ninja — Señaló el apaciguándola, comprendiendo demasiado tarde que había violado una de esas reglas que su hermana le había repetido desde que podía recordar incluso cuando estaba aterrada de él, ella le había dicho "NUNCA le digas a una shinobi que "necesita protección", si a una civil le irrita aun cuando es VERDAD, a una Shinobi entrenada vas a ENFURECERLA y a OFENDERLA gravemente y si igual cometía el error, debía retractarse de inmediato, señalando sus puntos fuertes como guerrera"
— Estudiaste mi expediente — Dijo Kagome sonriendo sin saber si sentirse ofendía a alagada, él estaba intentando interactuar con normalidad y la falta de experiencia era dolorosamente obvia, más no sería ella quien puntualizara que lo del estudio de su expediente podría resultar un poco ofensivo y raro, él estaba tratando de conocerla y con su experiencia limitada se inclinaba en la parte académica y para ello la solución obvia era "leer su expediente" porque él no parecía del tipo de preguntarle a Temari directamente sobre ella.
— Lo hice, no sabía mucho de ti hasta que Temari nos presentó y entonces no sabía que eran amigas — Confirmo el con calma.
— Bien, supongo que hemos aclarado esto, déjame terminar de mover estas plantas para revisar nuestra ruta y empezar a ver que hacemos de almuerzo — Dijo ella mientras con un movimiento de las manos de Gaara, las plantas que faltaban por mover se elevaron en una pequeña plataforma de arena y aterrizaron con suavidad junto a las que ya habían movido. — Ok, gracias Gaara
— No te matará pedir ayuda — Dijo el inclinando la cabeza ligeramente hacia ella aceptando su agradecimiento.
— Tu mejor que nadie debería entenderme, tengo tantos años haciendo todo por mí misma, que me cuesta mucho pedir ayuda a otros, incluso cuando la necesito, así que te suplico tenme un poco de paciencia por favor — Dijo ella dedicándole una sincera sonrisa de disculpa que el aceptó comprendiendo de repente, que a pesar de haber tenido diferentes historias, ella era tan solitaria como él y saberlo le molestaba, ella no había sido un monstruo como el, ella no había matado a incontables personas de forma fría y sin remordimientos, ella no había sido para nada como el, entonces no merecía ser una solitaria como el, y aunque en su caso parecía ser por elección propia, no debió permitirse que alguien como ella se deslizara a la soledad, pero ahora ella era su amiga, una de sus personas especiales y la atesoraría siempre.
Owari…
Por favor les agradecería mucho sus opiniones, les recuerdo que hago esto sin ánimos de lucro, y realmente me gustaría conocer sus opiniones, teniendo en cuenta el esfuerzo que hago para tejer una historia que comparto con ustedes.
Atte: La autora
