Summary:
-Coño Jacob, mueve el trasero ¡Que él bebe ya va a salir! – comencé a gritar, no podía aguantar más. Sentía que daría a luz en ese momento.
Todos humanos.
007- Uno, dos, tres y cuatro.
Estaba sentada frente al televisor. No había nada interesante, por cual le daba la vuelta a toda la programación y no encontraba nada interesante. Tenía muchas ganas de correr, jugar, hacer cualquier tontería pero con tremenda panza que me cargaba, no podía hacer absolutamente nada.
Estaba muy pero muy aburrida, aparte, los ruidos que provenían de los cuartos de los pequeños eran muy molestos. Le estaban dando los arreglos finales, mi tía Alice se estaba encargando de eso y por supuesto Jacob le ayudaba.
Me sentía algo triste, el día de hoy era nuestro aniversario y parecía que Jacob no lo recordaba, hoy cumplíamos 3 años de casados y unos 6 o 7 de novios ¿Cómo puede ser que lo haya olvidado? Perdida en mis pensamientos me levante y camine en dirección a la cocina, tenía sed.
Un gran dolor provino de mi estómago. Era una contracción. No le preste mucha atención, pues últimamente venían muy seguido y aún faltaba una semana y media, para la cita con el doctor.
Me serví agua y camine de nuevo a la sala, el dolor volvió, esta vez más fuerte. Deje caer el vaso al suelo, me dolía mucho. El vaso hizo un gran ruido y en segundos estaba Jacob junto a mí.
-¿Estas bien? – pregunto asustado Jacob.
-Sí, se… - no termine de hablar y otra contracción llego – estoy bien.
-No te vez bien, pequeña – dijo mi tía.
-Tranquilos, solo son contracciones – asegure.
Ellos regresaron a lo suyo y yo continúe sentada en el sillón. Me arte de estar ahí, y eso de que Jake se olvidó de lo que celebramos hoy, me tiene como una loca. Me senté en el patio de enfrente, en una pequeña banca que teníamos ahí.
Los niños jugaban en la calle, se veían muy divertidos.
-Buenas tardes, Señora Black – dijo una pequeñita.
-Hola pequeña ¿Cómo estás? – le conteste.
Pronto todos los niños se me acercaron.
-¿Por qué esta tan grande su panza? – pregunto uno.
-¡Cállate grosero! – le regaño la niña, lo cual me dio risa.
-Te extrañamos mucho Nessie – Dijo la pequeña.
-También los extraño mucho niños – les asegure – y mi gran panzota es culpa de los 4 pequeños que llevo dentro – todos abrieron sus ojos como platos.
Antes acostumbraba mucho a salir a jugar con ellos, Jacob también lo hacía, pero con lo del embarazo era muy peligroso que anduviera jugando por ahí como niña pequeña.
-¡¿Cuatro? – dijeron todos al mismo tiempo.
-Así es, cuando ya nazcan vamos a jugar mis bebes y yo con ustedes ¿Les agrada la idea? – pregunte.
-Si – dijo un niño.
-¡Ok! Bueno niños sigan jugando.
Todos se fueron y continuaron jugando. Otra fuerte contracción llego, esta vez aún más fuerte.
En cuestión de minutos llego la pequeña kendall con la que había hablado al principio.
-¿Nessie? – pregunto.
-¿Si?
-Ya te hiciste pipi – dijo entre risas.
Me dio risa lo que había dicho, y aún más la manera en la que se reía.
-¿Cómo que pipi? – pregunte confusa, entre risas. Ella señalo mi pantalón.
¡Estaba mojado! ¡Mi fuente se había roto! ¡Ya voy a dar a luz!
-¡Jacob ven! – grité.
-No te escucho bien – replico Jacob dentro de la casa.
-Coño Jacob, mueve el trasero ¡Que él bebe ya va a salir! – comencé a gritar, no podía aguantar más. Sentía que daría a luz en ese momento.
Jake salió como loco de la casa, mi tía igual.
-Vamos al hospital – dijo mi tía. Se detuvo en la puerta – esperen, la maleta – dijo entrando de nuevo a la casa.
-Necesito cambiarme – le dije a Jacob.
-No hay tiempo – contesto.
-¡No quiero ir toda mojada, amor! – el solo asintió y entre rápidamente a la casa.
Me cambie completamente de ropa. Me quite el jean's que traía puesto y también la blusa que traía puesta. Tome un pan's de mi closet, una sudadera y una playera holgada. Jake entro a la habitación y ayudo a cambiarme para que todo fuera más rápido.
En segundos estábamos los tres fuera de la casa, nos subimos al auto y nos fuimos al hospital.
El trayecto fue el más largo de toda mi vida. Las contracciones venían cada 5 minutos, esto era insoportable. Al fin llegamos al hospital. Todos parecían locos corriendo de un lado al otro.
Me sentaron en una silla de la que usan los discapacitados y me llevaron a una habitación que era especialmente para la familia Cullen, solo nosotros la podíamos ocupar. Me acostaron en la cama, luego entro el doctor a la habitación y checo que ya tuviera la medida para poder dar a luz.
-En 5 minutos regreso, en este momento le aplicaran un sedante, para que no sienta todo el dolor del parto – dijo el doctor – un largo parto.
-¡¿Dolor? ¡¿Qué dolor? – grite como loca.
Entro la enfermera con una cosa rara. Me giraron hasta dejarme de lado y me inyecto en la espalda. Esa estúpida inyección ha sido la que me ha dolido más en toda mi corta vida.
Llego de nuevo el doctor y así comenzó el largo parto. La primera en salir fue una niña.
-¿Nombre? – pregunto la enfermera.
¿Acaso estaba loca? Como puede preguntar eso en este momento.
-Valla poniéndole uno, dos, tres y cuatro. Luego veremos los nombres – dijo mi tía Alice.
Eso nos dio risa a todos. El segundo fue un niño y el tercero también. Por ultimo salió la más pequeña.
Jacob tenía un gran brillo en sus ojos, estaba completamente emocionado y feliz. Una lágrima recorrió su cara. Sentí tanta alegría en ese momento. Nunca me imaginé que el reaccionaria de esa manera. Me dieron a mi bebe "número uno" y la cargue por un momento. Jacob me volteo a ver.
-Sonrían para la cámara – dijo mientras grababa, de hecho grabo todo el parto.
Mis bebes eran preciosos, absolutamente todos. Y se veían tan tiernos.
No quería ni imaginar cómo lucia en este momento. Estaba toda sudada, despeinada, prácticamente era un desorden.
Jacob se acercó a mi oído.
-Te amo mucho, feliz aniversario – susurro.
Me sentí aún más contenta, no lo había olvidado.
-Te amo mucho más – conteste y le di un gran beso en los labios.
-¿Ahora sí? Los nombres – dijo la enfermera, interrumpiendo el momento.
-Maldita sea – susurre.
Él y yo acordamos que él les pondría el nombre a las niñas y yo a los niños.
-La primera pequeña que se llame Khloé – dijo Jacob – y la segunda bebé se llamara Katniss.
Me volteo a ver, como diciendo "tu turno"
-El primerito se llamara Keegan y el segundo será Kyle.
-¿Todos con "K"? – pregunto mi mamá entrando a la habitación.
-¡Mami!- grite como niña pequeña.
-Están preciosos – dijo mi papá.
-Me los llevare por un rato – dijo el doctor.
Todos asentimos.
Ya ha pasado dos meses desde el nacimiento de mis pequeños.
En este momento ya puedo hacer muchas cosas, mi cuarentena ya termino. Así que estoy de regreso.
Diariamente iban a visitarnos amigos y familia.
Seth estaba encantado con los bebes. Y ni se diga de Leah. Mi familia me ayudaba algunas veces, incluyendo a los infantiles hombres.
Mis tías se la pasaban dándome consejos día y noche.
Y pues que puedo decir de Jacob. Es un excelente padre. Los bebes lo aman, y el a ellos. Debo admitir que estoy un poquito celosa de eso.
Mi pequeña gran familia es perfecta.
Siempre me disculpo por tardar tanto en subir capitulo perdón u.u' solo falta el epilogo y, ya está terminado.
Espero les haya gustado el fic, no estoy del todo contenta:/ si no les gusto, lo siento:c la escuela me tenía muy distraída y pues por eso creo que no salió como me lo esperaba.
Dejen un Review, necesito saber si les gusto y que opinan del Fanfic. ¿Vale? Ciao;3
