Los personajes no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.
Gripe.
Humedece la compresa, y la coloca sobre su frente con la suavidad que sólo una madre puede, debe sentirse tan bien que tu madre cuide de ti, es una pena que no pueda disfrutarlo en estos momentos. Se ve tan incómodo, sus puños cerrados y la expresión de dolor que delata su rostro, pobrecillo, debe sentirse realmente mal.
-Akane-chan querida…- Ella voltea su rostro para verme.
-Si Tía Nodoka… ¿Qué desea?- Le respondo acercándome a donde se encuentran.
-¿Podrías encargarte de las compresas? Debo ir a prepararle una sopa de miso para cuando despierte.- Me responde parándose frente a mi.
-Claro Tía, vaya tranquila.- Le sonrío, es una gran madre.
-Ohh.. que hermosa pulsera!- Su atención ahora está colocada en mi muñeca.
-Si es preciosa- Estoy muy sonrojada, bajo la mirada al futón a mi lado y pregunto casi en un murmullo. –.Usted la compró ¿Cierto?
-Claro que no Akane-chan, yo sólo le sugerí un par de ideas- Tomando mi muñeca en sus manos para observar más detalladamente la pulsera. –.Pero él fue quien decidió grabarle tu nombre.- Y sonriendo suelta mi muñeca y se dirige a la cocina.
Él la hizo grabar, eres un tonto… baka puedes ser tan tierno a veces. Mojo nuevamente la compresa, y la coloco en su frente, lo hago repetidamente, poco a poco la expresión de su rostro se vuelve más suave y relajada, la fiebre está bajando, eso me tranquiliza mucho. ¿Que es eso? Hay alguien en la ventana. Entró a la habitación.
-Ranma Saotome!! Prepárate para morir!!- Es Mouse!
-¿Qué haces aquí Mousse?- Le respondo mientras me levanto para estar a su altura.
-¿Tendo?... Shampoo me rechazó, así que si derroto a Saotome ella aceptará mis regalos y salir en una cita conmigo.- Pobre… es tan ingenuo.
-Pues tendrás que volver otro día, hoy Ranma está muy enfermo así que no va a poder pelear.- Le respondo firmemente.
-¿Enfermo? Eso a mi no me importa, vamos a luchar aquí y ahora!!- Mirando al futón de Ranma. –VAMOS SAOTOME VEN A PELEAR!!-
-Callate idiota!!!- Me coloco entre ellos. –Ya te dije que hoy no va a pelear así que vete!!-
-Saotome cobarde!! Hacer que una mujer te defienda.- Lanza una cadena con una garra en su extremo, casi no la esquivo, cuando miro hacia atrás está clavada en el suelo a escasos centímetros de la cabeza de Ranma. –LEVÁNTATE Y PELEA!!- Le grita.
Esto es demasiado, ya me hizo enfadar, seguro lo notó porque caminó un paso hacia atrás, pero si él cree que es el único que puede hacer aparecer cosas de la nada está muy equivocado!!
-No… Debiste… Hacer…eso!!!- Y estampo mi mazo sobre su cabeza aturdiéndolo un poco y haciendo volar sus lentes al otro extremo de la habitación.
Mientras Mousse busca sus lentes tomo los brazos de Ranma los paso por mi cuello y con su peso en mi espalda como puedo salgo de la habitación. Bajo la escalera con cuidado de no caer y entonces veo a Mousse corriendo detrás nuestro, creí que tardaría más en hallar esos lentes. Corro por el pasillo lo más rápido que puedo considerando el peso extra y los esfuerzos para que no se caiga. Pasamos frente a la cocina y a logro escuchar…
-Parece que Ranma y Akane estan jugando con un amigo.- Esa es Kasumi.
-Oh… mi hijo es recuperó muy rápido. Eso es tan masculino!!- Tia Nodoka está obsesionada con la hombría!
Pero no tengo tiempo para pensar en eso!! El pasillo se acabó y no tenemos escapatoria. Escucho la risa de Mouse, escucho el sonido de sus cadenas, va a golpear a Ranma, no lo permitiré!. Me giro recibiendo el golpe de la bola de hierro que estaba al extremo de la cadena en el estómago, no puedo evitar soltar a Ranma ni caer sosteniéndome el estómago.
-Esto no es personal Tendo, pero si planeas seguir interfiriendo tendré que quitarte del medio!- Dice señalándome con su dedo.
-N…no voy a permitir que l…lo lastimes mientras está enfermo…- Con dificultad me levanto.
-No quería que las cosas fueran así, pero no me dejas otra opción. Prepárate Tendo!!- Corre hacia mi, levanta su brazo para golpearme, estoy muy débil para responder su ataque, sólo cierro mis ojos esperando el golpe… pero en lugar de eso siento unas gotitas que salpican en mi rostro seguidas del particular sonido de un pato… ¿Un pato? Abro los ojos y veo a Mousse convertido en pato frente a mí con algunas flores encima. Instintivamente miro hacia atrás, y allí está parado con su espalda contra la pared algo agitado y una media sonrisa en su rostro, lo siguiente que noto es el florero vacío en su mano. Camina algo inseguro y toma a Mousse por el cuello.
-Esto… no … se… quedará … así!!!- Y diciendo eso lo manda a volar dejando como recuerdo un nuevo hoyo en nuestro techo. -¿Estas bien?- Voltea a verme con su rostro preocupado.
-Si claro! Estoy bien.- Le digo con una sonrisa, supongo que por el dolor mi sonrisa no fue muy convincente porque me está mirando con algo de desconfianza.
-¿Segura?- Señalando mi estómago. –Es el mismo lugar donde Kodachi te hirió.-
-Si tranquilo, estoy bien.- Debo cambiar el tema!. –Ve a acostarte que aún debes tener fiebre!-
Sin discutirlo se va a su habitación tambaleándose, pobre se debe sentir realmente mal. Cuando ya lo perdí de vista veo subir a Tía Nodoka con la sopa. Yo también me voy a mi habitación, necesito descansar. Me quito la pulsera para guardarla en mi pequeño alhajero, pero antes vuelvo a ver mi nombre grabado, luego la giro para volver a leer su reverso como lo hice tantas veces la noche de navidad. Lo leo suavemente para mi misma, saboreando cada palabra grabada allí…
-Siempre te protegeré.-
FIN.
Bueno como prometí aquí está develado uno de los misterios del especial de navidad. El otro probablemente se devele en el próximo fic.
Definitivamente no soy muy buena narrando escenas de acción, y menos si las narro desde la perspectiva de un personaje, pero bueno… ya saben, las críticas también son bienvenidas.
