las dejo con un nuevo capitulo disfruten...
Y ahora que?
Que podría pasar ahora, esa cuestión me andaba rondando la cabeza, después aceptar su oferta de ser amigos y toda esa escena de las disculpas platicamos un poco sobre nosotros, de que nos gustaba hacer y cosas relevantes tan solo para conocernos un poco más, realmente me estaba rebajando en su presencia, aunque apenas era la segunda vez que lo veía.
Al principio, después de mucho pensármelo y tratar de encontrar una descripción de lo que sentía por él al momento de verlo, llegue a la conclusión de qué estaba molesta con Peeta, con mi padre y conmigo misma por la situación en la que me encontraba; pero eso ya no importaba ahora, el estar molesta con él o con mi padre no le devolverá la salud a Prim o a mí, mi vida, mí trabajo, mis amigos… a él.
Así que si realmente quería que esto fuera mas sencillo y que mi familia no sospechara del trato que teníamos, tendría que crear un ambiente de comodidad entre ambos ya que estaríamos juntos por un buen tiempo, tenía que empezar a conocerlo y de cierto modo me intrigaba saber más de él, y aunque me hubiese mencionado sus razones del porque aun no estaba casado o por lo menos con una mujer a su lado tenía la impresión de que ese trataba de otra cosa.
Estuvimos tratando de conocernos por mucho rato por lo que se nos hiso demasiado tarde para ir a la oficina y si Peeta no fuera mi jefe realmente me hubiesen despedido o dado el caso nunca contratado, pero tenía la fortuna que si lo era y aunque ayer mi orgullo me hubiese hecho tratar de rechazar el trabajo sabia que lo necesitaba, tenía que tener una entrada de ingresos para así tal vez mudarme a vivir sola el tiempo que me quedara de estar soltera y poder ir a visitar a Prim por mis propios medios; ansiaba ver a mi hermana, pero no era el momento aun tenía que pensar como les diría que había regresado a chicago y que me casaba con Peeta.
¿Cómo se tomarían la noticia?
Cuando llegamos a la empresa note los detalles de ese lugar, que ayer no pude por estar tan nerviosa, quede asombrada el lugar era simplemente asombroso. En la primera planta nos recibió un señor que podría rondar los 50 años y que muy amablemente nos saludo.
-Buenos días señor Mellark- dijo dirigiéndose a Peeta
-Buenos días Seth- murmuro de vuelta- ella es la señorita Katniss Everdeen y desde hoy estará trabajando aquí, así que espero que sea tratada como merece- dijo señalandome.
-Descuide señor, será como usted indique- respondió- buenos días señorita- sonrió amablemente.
-Buenos días –salude tratando de devolverle la sonrisa, me sentía muy nerviosa sin saber por qué.
Peeta se volvió para ir hacia el ascensor a la vez que me tendía una tarjeta que me permitiría el acceso al edificio con mi nombre, me resultaba sumamente curioso el hecho que la tuvieran lista tan pronto y sobretodo que en esta estaba inscrita el área donde se supone que trabajaría pero no se lo mencioné ahora tenía cosas mejores por las cuales preocuparme y una de ellas era de que manera me tenía que comportar de ahora en adelante con Peeta en la empresa y si los que trabajaban aquí sabían quién era. Eso me ponía sumamente nervioso y por un momento desee salir corriendo. Peeta pareció notar mi estado.
-Tranquila- susurro- ellos no saben nada y así seguirá hasta que hablemos con nuestras familias o simplemente si no quieres no tienen por qué saberlo.
-Gracias, es solo que estoy un poco nerviosa-trate de sonreír-aun hay muchas cosas que acordar y no quiero equivocarme- sabia qué era una tontería, el que quisiera que no se enteraran de nuestro ``noviazgo´´ dado que Peeta era muy conocido, pero aun no asimilaba del todo, que me fuera a casar con él.
-Lo sé- sonrió- ya habrá tiempo para conocernos más- la puerta del ascensor se abrió - vamos, que ya estamos retardados.
Eso era verdad. Entre y Peeta inmediatamente pulso el botón que marcaba el ultimo piso.
Peeta salió del ascensor y me limite a seguirlo de cerca, durante el camino saludo a unas cuantas personas más hasta llegar a las puertas de roble que daban a su oficina; antes de entrar saludo a su secretaria y le pidió que llamara a alguien, me cedió el paso para que entrará a la amplia oficina y con un movimiento de manos indico que me sentara, mientras él hacía lo mismo tomando una carpeta con documentos que hojeo sin prestarles demasiada atención.
Aparto la vista de los papeles y me observo desde su puesto, estaba a punto de decir algo cuando tocaron la puerta.
-Adelante- pidió Peeta.
- tu secretaria me aviso que habían llegado-dijo el mismo joven que ayer se presento como su abogado.
-Buenos días- me saludo a la vez que me tendía la una mano- por si no lo recuerdas mi nombre es Finnick Odiar soy el abogado de Peeta.
-Buenos días-un poco nerviosa acepte su mano y lo salude- y si lo recuerdo señor Odiar.
-Hoo, por favor llámame Finnick, señor Odiar me hace sentir viejo- dijo falsamente indignado y yo reí levente mientras Peeta negaba con la cabeza también con diversión.
Él para nada parecería viejo, más bien, era muy atractivo, alto y de piel bronceada; cabello color bronce y penetrantes ojos verdes no le calculaba más de 25 años.
-Bien, Katniss- interrumpió Peeta- el, como ya nos quedo claro-dijo con ironía lo que hiso ampliar mas la sonrisa de Finnick- es mi abogado además de ser mi mejor amigo y vicepresidente de la empresa- lo mire sorprendida- se que no lo parece pero es muy bueno en su trabajo- dijo mientras Finnick bufaba, aunque en la comisuras de sus labios se podía ver el indicio de una sonrisa.
-Ya quisieras ser como yo Mellark- contrarrestó.
Peeta se echo a reír.
-Bien, el caso es que, Finnick será tu jefe- dijoPeeta después de un momento recuperando la compostura- estarás bajo sus órdenes, tu cubículo estará en el área de recursos humanos en el 5to piso y aunque el departamento cuenta su propio jefe de personal, será él – señalo a Finnick -quien te indique que hacer y cuando él no se encuentre lo hará el jefe del departamento, ya lo conocerás es muy agradable.
Asentí. Finnick me agradaba.
-Bien Katniss- Finnick se levanto se su asiento -ven conmigo te mostrare donde se encuentra tu cubículo – y continuo dirigiéndose a la puerta.
-Por supuesto.
-Hasta luego hermano- le dijo a Peeta.
-Recuerda lo que te dije Finnick- le advirtió Peeta mirándolo seriamente, Finnick solo se rio y salió de la oficina.
-Bien será mejor que me baya-dije levantándome y yendo hacia la puerta- hasta luego Peeta.
-Hasta luego y suerte con tu primer día de trabajo- me respondió con una sonrisa dulce en su rostro- te veo a las 6, para llevarte a casa.
-No es necesario, tomare un taxi-respondí
-No, hay negativa Kat.- en su rostro se podía ver su desacuerdo así que solo puede asentir y salir de la oficina rápidamente; él me había llamado Kat en vez de Katniss como si fuera lo más normal.
Deje pasar ese detallo, después de todo habíamos acordado tratar de ser amigos ¿no?
Baje los pisos que me separaba de mi espacio de trabajo y al salir del ascensor me asombre por lo bonito del piso era amplio con pocos cubículos en el centros separados unos de otros y 3 grandes oficinas, era diferente al piso donde se encontraba la oficina de Peeta pero no dejaba de ser lindo y se notaba el buen ambiente de trabajo; en este caso las puertas de las oficinas eran de cristal por lo que se podía ver a gente trabajando dentro. Camine ante la mirada curiosa de algunos trabajadores hacia Finnick que ya me esperaba en el que supuse seria mi cubículo.
-Este será tu cubículo podrás decorarlo a tu gusto- murmuro- para empezar te encargaras de revisar estos documentos- me entrego varias carpetas, aras un informe de ellos y me los enviras a mi oficina, yo los revisare tan luego tenga tiempo.
Asentí
-Inmediatamente me pondré a trabajar en ellos-respondí, Finnick me envió una mirada curiosa, cuando se percato que lo estaba mirando sacudió su cabeza como si tratara de apartar sus pensamientos.
-Creo que no pasaras mucho tiempo en este lugar- no entendí a que se refería con eso.
El pareció darse cuenta de mi confundió por que solo se rio y se acerco su boca a mi oído para susurrar.
-Me caes bien Katniss creo que llegaremos a ser grandes amigos- se aparto y me sonrió, lo mire con los ojos abiertos, pero un segundo después supe que tenía razón, algo me decía que Finnick sería un gran amigo.
El resto de la tarde me la pase ordenando los documentos que me había pedio Finnick, a la hora de la comida baje a la cafetería para comer algo y ahí me tope con una chica muy agradable llamada Rue, muy bonita y no mayor de 23 años y que curiosamente trabajaba en el mismo piso que yo, no había reparado en su presencia ya que no era muy buena haciendo amigos, así que una vez que Finnick me dejo sola me dispuse a acomodar mis cosas y ponerme a trabajar.
Rue era una chica muy agradable, un poco mas bajita que yo y de tez morena, me conto que vivía con su novio, que no tenía mucho tiempo viviendo en Chicago y que era la secretaria del jefe de recursos humanos. Después de la agradable plática con Rue subimos juntas a nuestro puesto de trabajo para continuar con lo nuestro.
Estaba tan concentrada en mi trabajo que me sobresalte cuando mi teléfono sonó, lo saque de mi bolsa y me di cuenta que era un mensaje de Peeta diciéndome que me esperaba en el estacionamiento para llevarme a casa, por un momento me pregunte como había obtenido mi numero, ya que no se lo había dado aun, pero después recordé que le había dado una carpeta con mis datos para mi ficha de trabajo, por lo que supuse que lo debió haberlo tomado de ahí.
Guarde todo lo que tenía sobre el escritorio y apague la computadora, recogí mis cosas y me despedí de Rue, para dirigirme al estacionamiento, por lo menos le agradecía que me esperara ahí donde nadie nos viera. Cuando llegue encontré a Peeta recargado en el coche revisando algo en su teléfono, tenía el pelo un poco desordenado y el saco del traje abierto, cuando se percato de mi presencia alzo la cabeza y me regalo una sonrisa ladina.
-Hola- musito- espero que no te moleste que el que haya tomado tu número telefónico de tu documentación, solo que no sabía como avisarte y no te lo había pedido antes.
-No, claro que no- le respondí mientras me metían en el auto con su ayuda, tenía que reconocer que era todo un caballero. El dio la vuelta rápidamente y se metió en el coche y emprendió la marcha, el habiente se envolvió en un como silencio y con la música del radio de fondo. Cada vez me relajaba más en su presencia.
-¿Cómo fue tu primer día de trabajo?- pregunto de repente.
Sonreí. No fue tan mal.
Bien supongo- me miro arqueando una ceja, cuando se detuvo en una alto- de acuerdo estuvo bien, conocí a una chica muy agradable, Rue se llama.
Se quien es, parce ser muy amigable, lleva trabajando en la empresa dos años- le mire interrogante- conozco a todos los que trabajan para mí.
¿Enserio?- pregunte.
-Reviso personalmente su ficha de trabajo- encogió los hombros restándole importancia.
De pronto sonrió con arrogancia y diversión a la vez- no cualquiera trabaja en mi empresa, aunque hay excepciones.
Golpe bajo. Sonreí y trate de seguirle el juego.
-¿Siempre eres tan arrogante?- pregunte sin dejar de sonreír, mientras Peeta reía por el tono de voz que utilice.
-Solo cuido mis intereses- bufé tratando de sonar ofendida, sin éxito claro.
Ya quisieras ser como yo Mellark.- utilice las mismas palabas de Finnick, y el rompió en risas contagiándome en el proceso.
Me sorprendí de la facilidad con la que estaba hablando con Peeta.
El se estaciono en la entrada de mi casa y de repente su rostro cambio, me miro un poco tenso y con un profundo suspiro dijo algo que definitivamente no esperaba:
-Mi madre quiere que vayas a comer a su casa-me tense- no sé de qué forma se entero que estabas de regreso y trabajando en la empresa; hace un par de horas me llamo, para que le diera tu numero, pero le dije que yo te diría, así que creo que sería el mejor momento para que les dijéramos sobre… sobre nosotros- soltó de repente.
Había llegado la hora….
regrese... jejjejje lo siento espero que les guste el capitulo, ya lo tenia pero lo estaba editando para que estubiera mejor aganme saber que les parecio.
peeta empieza con su plan de conquista y arggg Katniss se sigue acordando de 'él' , lo siento pero es importante para la historia
las kiero besos ¿reviews?
K.G
