Disclaimer: Deben saber que los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo no me hago rica con esto, ¡Pero me gano una subida de ego con sus reviews!
Capitulo. 7
EPOV
Tarde un poco en reaccionar, cuando me di cuenta, Bella ya estaba en su camioneta hice el intento de seguirla pero Alice me puso una mano en el hombro y negando con la cabeza me dijo:
-Deja que se le pase el coraje, si intentas hablar con ella ahora lo más probable es que te pase su auto por encima.-
Bueno ella tenía un punto, un momento después salió Rose con varias blusas en los brazos.
-¿Lo que se oyó fue el auto de Bella?- Alice y yo asentimos. -¿Por qué se fue?- Alice soltó una risita y yo la mire feo.
-Pues, no se, algo de la fiesta, creo.- y me encogí de hombros y Rosalie solo me vio no muy convencida.
-Todavía no terminamos Alice, necesito que me ayudes a decidir que me voy a poner-
Rodee los ojos, Rosalie y Alice tendrían un tipo de cita "especial" con Jasper y Emmett, lo que sea que significara, con un suspiro no pude evitar querer hacer lo mismo con Bella, pero claro ella estaría ocupada en una fiesta de niñitos idiotas.
Calcule el tiempo en que tardaría llegar a su casa y un poco más para que se tranquilizara y comencé a llamarle… y no me contestaba, tal vez porque, conociéndola, hubiera rodado por las escaleras o seguía enojada… bueno, a pesar de lo torpe que era, sabía que seguía enojada, pero aún así seguí llamando. Cuando me di cuenta de la hora, supuse que Bella ya estaría en la fiesta y se me ocurrió que no podía ser tan malo que pasara por ahí, así que llamé a Alice para que me dijera como llegar ahí, por que hacía años que no iba a La Push y no sabía donde quedaba la casa de Quil, bueno, ni siquiera conocía a Quil.
No sirvió para nada.
Me mando a la mierda, diciéndome que estaba ocupada con Jasper y que era idiota si pensaba que pasar por la fiesta era una buena idea. Para eso son los amigos, para mandarte al carajo cuando les pides ayuda.
No pude dormir, me la pasaba dando vueltas en la cama, mandándole mensajes a Bella, después de unas cuantas horas escuche a Rose llegar a la casa y me imagine que por la hora Bella ya estaría en su casa o estaría por irse de la fiesta así que decidí llamarla, si no me contestaba iría a su casa mañana temprano.
El teléfono sonó un par de veces antes de que para mi sorpresa ella me contestara.
-¿Qué?- Bien, seguía enojada.
-¿Sigues en la fiesta?- no estaba seguro, aunque podía escuchar un poco de música a lo lejos.
-No Edward, estoy en el club de strippers donde trabajo, ¿Qué quieres?- Si, definitivamente enojada, y sarcástica.
-Entiendo, sigues enojada. Bueno, quiero disculparme.-
-Si, eso me imagine con los cincuenta mensajes que me mandaste y las treinta llamadas perdidas.- ¡Vaya! Pensé que habían sido más.
-Como te iba diciendo, quiero disculparme, no estuvo bien lo que hice…-
-Espera un poco- me dijo mientras, supuse alejaba el teléfono, así que solo pude escuchar un poco de ruido y voces, pero no entendía muy bien lo que decían.
-Jake- escuche la voz de Bella y luego una risa, que supuse era de Jacob.
-Te voy a llevar a tu casa- ruidos extraños –y te metes a la cama ¿de acuerdo?-
-Tú me vas a acompañar- dijo la voz ronca de Jacob.
-Claro, a Bill le encantara eso.- distinguí la voz de Bella y no sabía si llorar o gritar.
Escuche más ruidos sin entender lo que decía Jacob
-Bueno súbete al auto, en unos minutos estaremos en tu casa. ¿Decías Edward?- no sabía muy bien por que, pero me sentía muy mal, ya no quería hablar con ella.
-Nada, veo que estas ocupada, luego hablamos.-
-Seguro, luego hablamos.-
-Si, como sea.- y le colgué.
Que tonto fui. Nunca se me ocurrió que la razón por la que ella tenía tantas ganas de ir a la fiesta era por Jacob, ahora entendía por que se enojo tanto cuando hable con él. Nunca se me ocurrió que a ella le pudiera gustar de verdad, estaba demasiado ocupado odiándolo sin ninguna razón… bueno ahora ya tenía una razón.
Tenía que tranquilizarme e intentar pensar con claridad, pero después de media hora no se me ocurría nada que no incluyera matar a Jacob, y era demasiado joven para ir a la cárcel y quería ir a la universidad, tener una vida y todo eso. De lo único de lo que estaba seguro era que si, estaba celoso y no estaba dispuesto a que Bella terminara con Jacob, simplemente no podría.
BPOV
Gracias a Dios no tuve que llevar sola a Jacob a su casa por la noche, Embry que estaba sobrio me ayudo, no hubiera podido con los dos metros de humanidad de Jacob yo sola y después de ahí me fui a mi casa, totalmente cansada por todo. Por la mañana me sorprendió ver a Charlie en la casa, me pareció que habían pasado semanas desde la última vez que lo vi en la casa. Así que hice el desayuno para los dos y hablábamos mientras comíamos, me dijo que al mediodía bajaría a La Push para ver un partido con sus amigos de ahí, yo todavía no sabía si iba a hacer algo en la tarde por eso le dije que no creía que lo fuera a acompañar. Me puse a limpiar la casa y adelantar un poco los trabajos de la escuela, me llegó un mensaje de Edward preguntando si podía ir y le dije que si.
Escuche a Charlie bajar por las escaleras justo cuando vi el auto de Edward acercarse a la casa.
-¿Edward se quedara aquí?- me encogí de hombros.
-No creo que se quede mucho tiempo- se escucharon los golpes que Edward le dio a la puerta y yo le grite que pasara.
-Buenas tardes Charlie- saludo Edward cuando vio a mi papá en la cocina.
-Buenas tardes Edward. Bueno Bells, ya me voy ¿segura que no vas conmigo?-
-No sé, si me dan ganas voy un rato, salúdame a Jacob-
En cuanto escuche la patrulla alejarse voltee a mirar a ver Edward y me sorprendió verlo enojado, por que la que debería estar así era yo, auque la verdad yo ya no me sentía enojada.
-¿Todo bien?- le pregunté mientras empezaba a cerrar los libros.
-Perfectamente- me dijo con los brazos cruzados y el ceño fruncido, cuando abrí la boca para decir algo me interrumpió. -¿Sabes? No te detengas por mí, puedes ir con Jacob, yo me puedo ir para que puedan continuar lo que sea que hayan hecho anoche.
Lo miré confundida, no tenía la menor idea de lo que estaba hablando, lo único que empezamos Jacob y yo anoche, fue un lindo charco de vomito en la entrada de su casa y eso lo hizo él solito.
-Ammm… no gracias. Y a todo esto ¿A que viniste?-
-¿Te molesta que haya venido?- preguntó con una ceja arqueada y yo solo rodee los ojos.
-En serio, ¿viniste para seguir peleando?- negó con la cabeza mientras me veía como estudiándome.
-Bella, ¿De verdad me quieres ayudar con esto? Dime la verdad, ¿esto no interfiere con algún otro plan tuyo o algo así?-
-No que yo sepa- definitivamente esta no era la conversación que esperaba, el me seguía viendo con el ceño fruncido.
Me sorprendió tanto cuando se paro rápidamente de su silla, por un momento pensé que se iba a ir, pero después camino directo a mi y me dio un fuerte abrazo.
-Gracias- y su aliento rozó mi oreja y se perdió en mi cabello, este contacto físico hizo que me desorientara un poco.
-Ehh… de nada pero ¿Por qué me agradeces?- dio un gran suspiro antes de contestar.
-Por… hacer esto por mí, no tienes idea de lo buena, de lo dulce que eres.- me reí un poco.
-Edward, solo tenías que decir "Lo siento" y todo el asunto de ayer hubiera estado completamente olvidado, no tenías que decir todas esas cosas.- el me miró confundido durante un momento.
-Oh claro, amm lo siento Bella.- y yo me volví a reír.
-No importa, ya se me había olvidado de todas formas.- y el me dio esa sonrisa torcida que hacía que mi corazón se detuviera, estaba segura que mis mejillas estaban un poco sonrojadas.
-¿Quieres hacer algo?-
-Tengo que hacer esta tontería de cálculo- dije más como un lloriqueo, las matemáticas eran malvadas, eran producto del diablo y siempre me hacían llorar. El solo me miró con ojos tiernos.
-Son derivadas ¿cierto?- asentí mientras veía los problemas y resistí la urgencia de sacarle la lengua a esa malditas derivadas.
-¿Quieres que te ayude en algo?- asentí otra vez por que estaba totalmente perdida. -¿Qué no entendiste?-
-Amm… nada- y esta vez si se rió de mi.
-Es muy sencillo, solo debes sustituir los valores de la fórmula y de ahí todo se resuelve fácilmente.- después de dos horas de explicarme hice el intento de hacerlo sola.
-Bien, fíjate bien como esta estructurada y buscas la fórmula que se aplique.- la miré durante un segundo
-Se usa la fórmula derivada de V a la N es igual a N por V a la N menos uno derivada de V- estaba casi segura de que era la respuesta correcta lo miré y me sonrió mientras asentía para indicarme que siguiera, e sorprendente ahora todo me parecía más sencillo, y lo hice como en dos minutos, pero aún así podría estar mal…
-¡Bien! Creo que la tengo. La derivada de 4 (10x4 + 8x5) a la tres es… amm… según yo… (480x3 + 480 x4) (10x4 + 8x5) a la segunda potencia- me mordí el labio esperando a que me dijera si estaba bien, el me miraba con el ceño fruncido mientras acercaba la mano para que le diera mi libreta, se la di y la analizó durante un rato, asintió y me la regreso.
-Ahora has las demás- esta vez me tarde un poco más, tenía que aplicar diferentes fórmulas y las fracciones siempre habían sido mis enemigas número uno, Edward mientras tanto empezó a hurgar en el refrigerador, se sentó en la mesa con una lata de refresco y unas bolsa de papas fritas mientras esperaba. Después como de quince minutos terminé y le di mi libreta otra vez mordiéndome los labios. El tomó mi libreta y empezó a observar todo, fruncía el ceño cada vez más y me puse tan nerviosa que pensé que me sacaría sangre de los labios así que mejor me puse a morderme las uñas por que eran más resistentes, después de diez minutos dejo la libreta en la mesa y me miro serio.
-¿Y bien?- pregunte, mientras volvía a tomar mis notas para ver si descubría un error.
-Creo que me merezco un premio o algo así, todo esta perfecto Bella, he creado un genio- me dijo con una gran sonrisa.
-¿En serio? ¿Todo esta bien?- y volví a mirar los problemas, como si pudiera diferenciar entre una buena respuesta y otra. – ¿Entendí al fin todo esto? ¿Las derivadas ya no me harán llorar?-
-No Bella, esta todo bien, entendiste todo- me dijo entre risas. Y no se que me paso, me pare de la silla y me puse a dar saltitos y grititos como niña de cinco años con Barbie nueva, estaba tan contenta de saber que ahora que entendía cálculo veía la graduación mas posible.
-¡AHH! ¡Lo entendí, lo entendí! ¡Gracias Edward! ¡Gracias! ¡Gracias!- me acerque a él y lo abrace tan fuerte como pude y el se quedó quieto un momento, sorprendido, pero luego se levanto de la silla y me correspondió el abrazó, poniendo sus brazos alrededor de mi cintura y automáticamente mis piernas se convirtieron en gelatina.
-No me sorprende, eres muy lista, demasiado lista, y eres tan divertida y simpática y…- lo que era no lo supe, por que él inconscientemente había puesto una de sus manos en mi cabello y se me quedo viendo.
Sentí algo cálido en mi estómago mientras veía sus ojos verdes, estaba tan cerca de mí que podía sentir su aliento, aún podía oler a menta después del refresco y las papas, y el pensaba que era lista, divertida, simpática y algo más. Y tenía una mano en mi cintura y la otra en mi cabello y estábamos parados en la mitad de mi cocina y gracias a él había entendido cálculo por que el era un genio y yo una bruta y era tan guapo que hacía que respirar fuera difícil y no pude contenerme, de verdad que no pude.
Me pare en la punta de mis dedos para poder poner mis labios contra los suyos, tan suaves como los recordaba y el sabor de su aliento hacia que las rodillas me temblaran, mis manos volaron a su cabello, por que eran tan suave y me gustaba verlo todo despeinado, su mano permaneció en mi cabello y la que estaba en mi cintura la puso en mi mejilla, no me gustó eso, hacía que lo sintiera lejos, la urgencia de querer estar tan cerca de él me sorprendió, así que baje mis manos a su cuello para acercarlo más y me pegué más el, no queriendo dejar ningún espacio entre él y yo, y el gimió y eso me volvió loca y pase mi lengua por sus labios por que no podía tener suficiente de él, abrió de inmediato su boca y atacó mi lengua con la suya mientras ponía sus dos manos en mi cintura y me apretaba mas junto a él y yo sentía mi cuerpo en llamas, jamás en mi vida alguien me había besado así, bueno eso era por que Edward era el único que me había besado. No se cuanto tiempo duramos así, besándonos, explorando nuestras bocas, Edward comenzó a mover sus manos por mi espalda y eso hacía que temblara y que él sonriera dentro de mi boca.
Pero de pronto esa estúpida voz en mi cabeza comenzó a decirme que lo que estaba haciendo estaba mal, que saldría muy herida de la situación, que talvez jamás me repondría, que era una tonta si pensaba que esto era especial y que Edward no me quería.
Edward no me quería.
Esto solo es un favor.
Eres tonta y lo sabes.
Las palabras de Tanya retumbando en mi cabeza. Aburrida, simple, fea. Va a regresar, por que siempre lo hacen.
Y me aleje de Edward como si me quemara, y eso me dolió, era como mi cuerpo necesitara estar cerca de él. Yo quería estar cerca de él.
-¿Hice algo mal?- solo negué con la cabeza, mirándolo con los ojos bien abiertos. El dio un paso hacía mi y yo retrocedí otro, si se acercaba no me iba a poder resistir.
-Yo... lo siento. Debería haber, yo creo que, ammm… Gracias por todo, en serio… creo que, quiero estar sola, ¿te importaría…?- el me miró con la confusión marcada en su perfecto rostro.
-¿Irme?- asentí un poco avergonzada por correrlo así. El se paso los dedos por su cabello y suspiró. –Claro, no fue nada ayudarte- tomó las llaves de la mesa y se quedo ahí parado jugando con las llaves en la mano, dudando. –Bella, ¿vas a bajar a La Push? ¿Por eso quieres que me vaya?- me preguntó con la vista clavada en el suelo, su pregunta me tomó por sorpresa, no tenía idea por que preguntaba eso.
-No- levantó la cara sonriendo como niño.
-¿En serio?- no pude evitar sonreír también.
-En serio-
-¿Paso por ti mañana?- me sorprendió tanto que aún quisiera verme, después de lo ocurrido, tal vez pensaba que estaba practicando o algo así.
-Solo si quieres- sonrió más.
-Claro que quiero. Pasó por ti mañana a la misma hora.- y se fue. Suspire mientras me dejaba caer en la silla.
¿Por qué me tenía que complicar la vida?
Al otro día en la mañana estaba nerviosa, tal vez el hecho de que me le había lanzado encima a Edward ayer por la tarde tenía algo que ver, tal vez. Pero él llego puntual como siempre y con una gran sonrisa en la cara, antes de entrar a su auto me dio un abrazo fuerte y me pareció que olió mi cabello.
-Pareces contento- le dije mientras empezaba a conducir hacia la escuela.
-Estoy contento-
-Edward, acerca de lo de ayer…- el me miraba fijamente –La vista en la carretera. Mejor me espero a que lleguemos.-
-Si, cuando lleguemos- y acelero, así que íbamos rápido muy rápido y llegamos como en cinco minutos, solo había como cinco autos, se estacionó rápido, se dio la vuelta y me miró esperando a que le dijera algo. Su ojos me aturdieron y por un momento olvide todos mis argumentos, por un momento no me importo que me sintiera cucaracha a lado de él. Sacudí la cabeza, no queriendo repetir lo de ayer, bueno si quería, pero no sería prudente.
-¿Te arrepientes de lo de ayer?-
-No- me dijo como si fuera lo más obvio, luego estrecho los ojos – ¿Tú te arrepientes?-
Si. No. No se.
Me encanto. Pero se que fue un error.
No quise meterlo en mi batalla personal.
-Yo… amm… no estoy segura.- evite sus ojos, no queriendo ver su expresión. Nos quedamos en silencio mucho tiempo, pude escuchar los demás autos al llegar al estacionamiento.
-No importa Bella, todo saldrá bien.- me tomó de la mano y me la apretó suavemente cuando levante la mirada él me estaba sonriendo. -¿Te dije que te ves bonita?- yo solo rodee los ojos.
No volvimos a mencionar el beso para mi gran alivió, pero en los próximos días el comportamiento de Edward me parecía un poco extraño, me tomaba de la mano, me acariciaba la cara, me abrazaba, me esperaba al final de mis clases, tenía detalles cariñosos incluso cuando sabía que nadie nos veía, no es que me quejara, pero aún así era un poco raro.
El miércoles en la hora del almuerzo se acercó a nuestra mesa Ben, el novio de Angela.
-Hey chicos- todos lo saludamos. –Escuchen tendré una fiesta este fin de semana, están todos invitados por supuesto, mis padres no están así que será una fiesta "salvaje"- dijo mientras movía las cejas. –Por eso te invito Bella, para que mantengas alejado al Jefe Swan.-
-Claaaaro-
-Bueno eso era todo, así que los espero el sábado. Me iré a buscar a Ang.- todos se alegraron ante la noticia, incluso yo me sentí emocionada, hacia mucho que no salíamos todos juntos.
Sentí los dedos de Edward en mi mano, levanté la mirada y lo vi con la mirada perdida pero sonriendo, me encogí de hombros mentalmente y descubrí a Alice mirándonos con una sonrisilla en los labios.
Después de clase, Alice se fue en el auto conmigo y Edward y se quedo en mi casa, subimos a mi cuarto y comenzó a hurgar en mi closet intentando hacer conjuntos lo "suficientemente" presentables según sus palabras mientras yo estaba tirada en mi cama mirando el techo.
-Entonces… ¿Cómo van las cosas con Edward?-
-Tal como lo has visto, todo va de maravilla- dije sin quitar los ojos del techo, de tantas veces que decía esto ya se oía tan natural y no podía evitar sentir mariposas en el estómago cuando me imaginaba que esto no era de verdad y que de verdad era mi novio.
-Eso es lo que veo, pero aún así, ¿te ves con él dentro de muchos años?- ni siquiera sabia si íbamos a pasar el mes. –Que jamás volverás a ver a otro chico y sabes que tu eres la única chica para él- si, bueno al menos de mi parte. – ¿Te imaginas vestida de blanco y a él en un traje esperando por ti en la iglesia? Bueno, al menos yo me siento así con Jazz.-
El corazón se me encogió, no había pensado en eso, no hasta ahora. Lo había pensado cuando tenía como ocho años, ¿pero que niña no hace eso? Te imaginas que el niño que te gusta es el amor de tu vida, que tendran una boda hermosa, con un pastel gigante y luego la cigüeña traería un lindo bebé.
-No pensaría en boda Alice.-
-¿Por qué no?- deje de mirar el techo para verla, se acercaba a la cama y se sentó en la orilla.
-No creo que eso este en los planes de Edward.-
-¿Y en los tuyos?-
-No lo había pensado, pero no lo creo.- conteste un poco distraída.
-Bella ¿De verdad quieres a Edward?-
-Claro Alice, es mi novio.- pero ella me miraba de una forma diferente, de la forma de alguien que sabe mucho.
-Tanto como cuando eran niños- enrojecí, y baje la mirada.
-Tal vez más-
-¿Y eso es malo por que…?- sentí su mano en mi cabello, y no sé por que pero los ojos se me llenaron de lágrimas, bueno tal vez si lo sabía.
-Digamos que sé que Edward no se siente de la misma manera-
-Eso es discutible- abrí la boca para protestar pero la cerré de inmediato, había acordado no decir nada acerca de mi gran "favor", Alice solo me seguía mirando.
-Esto es lo que vamos a hacer, haremos que Edward caiga por ti, bueno mas de lo que ya esta si eso es posible-
-Se dice muy fácil- refunfuñe.
-Oh y es muy fácil, prácticamente lo único que tienes que hacer es estar por ahí y respirar, el ama el piso por el que caminas.- iba a discutir eso, pero la verdad no tenía ganas de ponerme a pelear con Alice por que no sabía muy bien como pero ella siempre ganaba, además su plan se oía bien aunque sabía que no había forma de que funcionara.
-Escogeré tu ropa para la fiesta y no quiero escuchar ni una queja al respecto e irás a mi casa para arreglarte, estoy segura que Rose también ira, así que te quiero temprano en mi casa el sábado- se levantó de la cama y comenzó a guardar sus cosas. –Me voy Bells, te veo luego.-
-¿Quieres que te lleve?- ella rió
-Bella puedo llegar a mi casa más rápido caminando que en tu camioneta. Te veo mañana. Te quiero- me volvía tumbar en la cama durante una hora y me hubiera quedado ahí todo el día pero tenía cosas que hacer.
Después de hacer la tarea bajé hacía la sala para hacer un poco de limpieza y estar de vaga un poco antes de comenzar de hacer la cena para Charlie. Justo cuando estaba por tumbarme en el sillón y ver un poco de televisión alguien toco la puerta mientras gritaba
-¡Bells! ¡Abre la puerta me estoy congelando el culo!- tenía tanta flojera como pararme así que solo le grite que entrara, la puerta estaba sin seguro y el clima comenzaba a enfriarse conforme pasaba el otoño.
Jacob entro a la sala y se tumbó junto a mí en el sillón.
-¿Qué te trae por acá?-
-Estaba aburrido y además quise venir a pasarte a dar las gracias por no dejarme tirado en la fiesta de Quil, estaba totalmente frito.-
-No hay problema Jake, para eso somos los amigos, estoy segura que tú hubieras hecho lo mismo.-
-Puees…- fingió pensarlo durante un minuto. –Si, hubiera hecho lo mismo, y hablando de ayudar a los amigos, ¿como vas con el chico Cullen?-
-Pueees…- se escucho el teléfono. Bien, salvada por la campana. Me estire para contestarlo.
-¿Diga?- era Charlie que llamaba para decirme que iba a llegar tarde por que se iba con Mark, su ayudante en la comisaría a no se donde y que no llegaría para cenar.
-Charlie no va a llegar en un buen rato, ¿Quieres quedarte para cenar?-
-Claro, claro. Pero no me has contestado lo que te pregunte.-
-Te cuento mientras cocino.-
Entramos a la cocina y comencé a sacar cosas del refrigerador sin fijarme muy bien en lo que era mientras Jake se quedaba parado cerca de mí.
-¿Pues que va a ser Jake? La historia de mi vida, estoy cayendo, otra vez y más fuerte y no sé es frustrante, voy a quedar exactamente igual-
-Yo no lo veo así-
-Claro que no los ves así, tu no estas cerca como para darte cuenta- él rodó los ojos.
-Bells, ¿te has fijado en la forma en la que me habla o en la que me ve? El chico me odia ¿Por qué? Por que esta celoso, me parece algo idiota, pero estamos hablando de Cullen- se encogió de hombros- Presta más atención, estoy casi seguro que esa tontería del favor que te pidió no son ciertas-
-No lo creo Jake, hasta la psicótica de su ex novia me acosa- suspiré- No puedo darme el lujo de esperanzarme- no me había dado cuenta de que tenía lágrimas en los ojos hasta que Jake me abrazó.
-Ya Bells, todo estará bien, ya calmada no quiero lágrimas en la comida-
Al final no me sentí con ganas de cocinar y calenté la lasaña del día anterior, nos sentamos en la mesa hablando y comiendo. Estaba partiéndome de la risa de una historia que Jacob me estaba contando, algo que tenía que ver con él, Embry y Quil vestidos de mujer para librarse de una paliza de unos chicos universitarios. Estuvimos riéndonos a carcajadas durante un rato, cuando de repente se abrió la puerta de la cocina, mostrando a un Edward muy sorprendido con algo en las manos. Pasó sus ojos de mí, que seguía con risitas tontas a Jacob que seguía riéndose, le sonreí a Edward y su expresión cambio a una de enojo lo que me hizo dejar de reír pero a Jacob por alguna razón le pareció hilarante por que comenzó a reírse más fuerte y Edward lo miró con ira. Jacob puso los brazos sobre la mesa y hundió la cara ahí intentando sofocar sus risotadas. Edward y yo nos miramos y luego miramos a Jacob que temblaba de la risa con la cara aún metida entre los brazos, paso como un minuto antes de que se diera cuenta, se enderezó y se limpió las lágrimas que se le habían salido.
-Fue gracioso, admítelo- me dijo mientras se levantaba y se acercaba a mí, vi como Edward se tensaba. Me jalo del brazo para pararme y me dio un abrazo rompe huesos, levantándome un poco del suelo.
-Es mejor que me vaya, recuerda lo que te dije- me guiño un ojo teatralmente. Tomó el plato con lo que sobraba de la lasaña y se fue como si nada, mire a Edward quien enarcó una ceja.
-¿Interrumpí algo?- el tono de su voz hizo que me sonrojara y el entrecerró los ojos.
-No, él solo pasaba por aquí-
-Si, solo pasaba un rato y hasta se quedo a cenar- no estaba segura a que venía ese tono de voz así que solo me encogí de hombros, decidí cambiar de tema.
-¿Y a que pasaste tú?-
-Vi a Charlie ir al bar del pueblo con Mark para ir a ver un partido así que me imagine que ibas a estar sola, pero estaba tan equivocado- bueno, su forma de hablarme comenzaba a irritarme.
-Edward, yo no tenía la menor idea de que Charlie no iba a llegar, Jacob llegó como diez minutos antes de que él llamara para decirme que se iba a no sé donde y por eso Jacob se quedo a acompañarme, no lo cité aquí ni nada por estilo-
-Ajá, que coincidencia- ahora si estaba molesta, no sabía por qué no me creía, él sabia que era pésima mintiendo.
-¿Qué es lo que traes ahí?- pregunté mirando lo que traía en los brazos, el también bajó la vista como si se hubiera olvidado que traía algo e hizo una sonrisa amarga.
-Como pensé que estarías sola traje unos DVD's para ver y entretenernos, que bueno que no pedí la pizza por que ya cenaste, pero de todos modos, ¿sabes que? Se me quitaron las ganas de ver películas contigo.-
Me quede ahí parada sorprendida por el veneno de su voz.
-¿Entonces por que sigues aquí?- le espeté, un poco confundida.
-Buena pregunta- se dio la media vuelta y antes de salir me dijo –Mañana pasaré por ti, tenemos un plan que seguir-
-Claro- gruñí y en cuanto cerró la puerta me sentí mal.
Y además estaba un poco perdida. ¿Acabamos de tener una pelea? ¿Por mi culpa? Esto era estúpido, no le encontraba sentido por ningún lado. Decidí que mañana le diría a Edward que era un imbécil, que yo no tenía nada con Jacob, solo éramos amigos… como él y yo.
Al otro día Charlie se había ido un poco tarde por que se había desvelado, justo cuando terminé de comerme mi cereal, un claxon me sobresalto, el claxon de Edward.
Y eso me molestó tanto, él nunca era tan descortés, siempre tocaba la puerta y si aún no estaba lista me esperaba pacientemente, no recordaba alguna otra ocasión en la que él hiciera algo así, yo ya estaba lista pero me tarde a propósito y solo salí hasta que comenzó tocar el claxon una y otra vez.
-Que grosero eres- le dije mientras me subía al auto y el comenzó a manejar –Pudiste haberte ido si tenías tanta prisa, prefiero irme sola que verte con esa cara.-
El solo me miró feo y siguió manejando. Creo que lo que había planeado decirle no iba a salir como yo pensé, pero aún así lo intente.
-Edward…- le dije para llamar su atención.
-¿Qué?- me gruño, y no se por que, pero me enoje, me enoje de verdad, no tenía absolutamente nada que explicar y mucho menos de que disculparme ¡No estaba haciendo nada malo! El era el loco aquí.
-Eres. Un. Imbécil- le dije entre dientes, al menos eso si tenía planeado decírselo. El volvió a mirarme feo.
-Si, supongo que eso es por que no soy Jacob Black.- lo mire con la boca abierta, lo que decía no tenía absolutamente nada de sentido.
-Eres un imbécil- repetí mirando hacia la ventana.
-Harás que te baje del auto- Bien, ahora si estaba muuuy enojada, al menos la escuela ya no quedaba tan lejos.
-¿Quieres que me baje?- sisee, el solo me miro con los ojos entornados pero no me dijo nada. –Bien, entonces me bajó-
Abrió mucho los ojos, paró el auto e intentó acercarse a la puerta para que no la abriera pero yo fui más rápida.
-No seas ridícula, no lo decía en serio- y se acercó para intentar quitarme las manos de las manijas.
-No te acerques Edward, o te muerdo el brazo- estoy segura que estuvo a punto de sonreír, pero se dio cuenta que estaba echando chispas.
Abrí la puerta y me bajé y solo por que estaba molesta me incline sobre la ventana y le dije:
-Y solo para que lo sepas Jacob jamás me hubiera bajado de su auto- la ira inundo su rostro de nuevo y aceleró el auto para detenerse a unos diez metro de mi, dio reversa y se puso a mi lado y yo seguí caminando con la nariz levantada.
-Bella, sube al auto-
-No molestes, vete- lo escuche suspirar y luego lo vi alejarse, no estaba segura si eso me alegraba o no.
Llegue diez minutos después justo cuando iba entrando el auto de Alice y me vio con ojos entrecerrados cuando me vio llegar caminando a la escuela, no tenía ganas de volverme a discutir con Edward así que evite el estacionamiento y me dirigí a mi primera clase, pero Alice me detuvo antes de que entrara al salón para decirme que me veía en el baño en 20 minutos.
Cuando entre en el baño Alice ya me estaba esperando.
-¿Qué te hizo Edward?-
-¿Por qué piensas que él fue el que hizo algo? Pude haber sido yo- ella enarco una ceja
-¿Le hiciste tu algo?-
-Amm… no- no pude evitar reírme.
-¿Cuál fue el problema?-
-Ni idea, se puso todo cavernícola por que ayer en la noche que fue a mi casa ahí estaba Jacob.- rodeé los ojos, pero al parecer esto era revelaba algo a Alice.
-Entiendo, esta celoso.- solté una carcajada.
-Claro Alice, bueno se puso todo bruto y me dijo unas cosas feas y me enoje y por eso me baje del auto-
-Bien, te sentaras conmigo en el almuerzo, no vendría mal hacer sufrir a Edward un rato.-
No vi a Edward el resto de las clases, y para cuando era hora del almuerzo Alice ya me estaba esperando para llevarme con ella a otra mesa, Rosalie ya estaba allí diciéndome que estaba de mi lado por que era evidente que su hermano era un idiota. Durante el resto del día Edward no dio señales de querer hablarme y lo que me hizo sentir mal fue la sonrisa de suficiencia de Tanya, algo que claramente significaba "Te lo dije", me dieron ganas de arrancarle los dientes.
El viernes Alice pasó por mí y me dijo que había hablado con Edward pero solo eso, me dijo que siguiera sin hacerle caso para que mañana en la fiesta pudiéramos arreglar las cosas. Cuando llegamos al estacionamiento el auto de Edward aún no estaba ahí por lo que me imagine que aún era temprano o él estaba esperando afuera de mi casa, el resto del día fue diferente, en algunas ocasiones lo veía intentar hablar conmigo pero con una mirada de Alice se alejaba con la cabeza agachada y no hable con él todo el día.
El sábado en la mañana me despertó una llamada de Alice, para decirme que hiciera todo lo que tenía que hacer y me fuera a su casa como al mediodía, así que me puse a lavar la ropa, le hice el almuerzo a Charlie y le deje algo para calentara para la cena, le dije que iría a una fiesta y que me quedaría en la casa de Rose y me fui a su casa lista para una tarde de tortura y una fiesta que sabía que sería interesante.
EPOV
Era un idiota, Alice me lo dijo, Rosalie me lo dijo y yo lo sabía de sobra, me había portado tan mal con Bella y ella tenía toda la razón en estar enojada, pero no pude pensar con coherencia cuando vi al imbécil de Jacob Black en su cocina haciéndola reír como jamás lo había hecho yo, me puse tan celoso, algo tan desconocido para mi, que no pensaba en lo que decía, igual como cuando la deje en la calle, me había acordado lo que había visto, Jacob haciéndola reír y ¡la deje irse caminando! Me sentí tan mal el resto del día, no pude mirarla a la cara.
Estaba completamente solo en la casa, mis padres habían ido a Seattle con mis tíos y nos dejaron a Rose y a mi solos el fin de semana, me puse la ropa que Alice había elegido para mi y estuvo a punto de ir a tocar a la puerta de Rose pero recordé que estaba arreglándose junto con Bella en la casa de Alice, así que me metí en el Volvo y me dirigí a la casa de Ben.
Aún era un poco temprano pero ya había gente ahí, poco después de que llegue vi el Jeep de Emmett acercarse, lo vi ayudando a salir del auto a Rosalie y luego la alta figura de Jasper, pero mi vista fue bloqueada por una cabellera rubia rojiza.
-¡Edward!- Argh Tanya –Me da gusto verte- le di una sonrisa educada, lo único que quería era que se callara y se fuera. –Te ves bien-
-Gracias-
-Y dime, ¿Aun sigues enojado con Swan?-
-Yo no estoy enojado con Bella. Ella esta enojada conmigo-
-Es una lastima- y se acercó y puso sus manos en mi pecho, resistí un escalofrió.
-Si me disculpas- me quite sus manos de encima –Planeo arreglar las cosas esta noche, así que agradecería que no molestaras. Te veo después.-
Me puse a buscar a Bella y la vi en un rincón, hablando con Angela y no me pude mover, se veía hermosa, su largo cabello caía por su espalda, un suéter azul y unos pantalones ajustados… perfecta, hermosa en su simplicidad. No podría acercarme a ella, no todavía, tal vez necesitaba unos cuantos tragos para agarrar valor, así que me fui a la cocina a buscar algo de beber.
BPOV
Después de la tortura-sesión de belleza, Emmett y Jasper pasaron por nosotras y nos fuimos a la casa de Ben. Estaba decidida a hablar con Edward y decirle que no pasaba nada, como siempre a mí el enojo no me duraba mucho. No lo vi cuando entre, me puse a hablar con Angela y después de una hora pensé que Edward no había venido, me puse a vagar por ahí hablando con algunas personas, de tanto caminar me dio sed y fui a la cocina por algo para tomar y ahí estaba él en toda su gloria, vestido de negro y lo único que quería era lanzarme encima de él, ¡whoa! El poco alcohol que había tomado empezaba a hacer efecto, mejor tomaba refresco.
Edward me miro y luego sonrió y camino hacia a mi, de una forma rara.
-Bella- por su voz me di cuenta que estaba un poco ebrio, fruncí el ceño.
-¿Estas ebrio?-
-Pff claro que no- enarque las cejas –Te ves hermosa-
-Esta bien, es oficial estas ebrio-
-No, bueno tal vez un poco- sacudió la cabeza y luego me abrazo –Perdóname Bella, perdóname- dijo arrastrando las palabras.
-Edward…-
-Beella no te enojes, ya sabes que soy un imbécil-
-Amm Edward…-
-Dime que me perdonas, puedo cortarme un dedo si quieres-
Me reí, Edward borracho era divertido.
-No te rías, hablo enserio-
-Esta bien Edward, todo olvidado-
-¿En serio?-
-Si, en serio- me dio un abrazo tan fuerte que no podía respirar bien y luego me soltó. -¿Quieres algo de tomar?-
-Si, venía por un refresco- me sirvió refresco y el volvió a llenar su trago, me tomó de la mano y me llevo a la fiesta. El resto de la noche no me soltó de la mano, platicamos con algunos amigos o al menos yo lo hice, por que todo lo que hacía Edward era asentir o soltaba risitas o se ponía a jugar con mi cabello o me besaba la mejilla o el cuello y yo intentaba actuar como si eso pasara todos los días y también llenaba su vaso cada vez que podía, después de unas cuantas horas le era difícil mantenerse en pie así que lo lleve afuera y nos sentamos en la acera. Él tenía la cara entre sus manos y los codos en las rodillas.
-¿Te sientes bien Edward?- negó con la cabeza.
-Quiero decirte algo-
-¿Y eso te hará sentir mejor?-
-Si, bueno físicamente no, pero me hará sentir bien-
Levanto la cara y me vio directo a los ojos y yo me perdí en su mirada, sus ojos verdes brillando a pesar de estar enrojecidos por el alcohol.
-Te quiero-
-Eso ya lo se Edward, tu sabes que también te quiero- no había terminado de hablar y él ya estaba negando con la cabeza.
-No, no entiendes, cállate y escucha, te quiero más que como amiga, te quiero tanto que no soporto verte con Jacob, te quiero igual que cuando tenía diez años y quería casarme contigo, o tal vez más. Te quiero, te quiero, te quiero…- siguió murmurando 'te quiero' mientras ponía su cabeza en mi hombro.
-Estas borracho, no sabes lo que dices- levantó la cabeza de golpe y me vio serio.
-Tal vez este borracho pero no estoy idiota, se exactamente lo que estoy diciendo, además ya sabes lo que dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad-
-Mañana no acordaras de esto- suspiró.
-Intentare recordarlo-
-Oh eso es de gran ayuda.-
-¿Por qué no te puedes quedar callada?- Me reí, ni siquiera yo sabía eso.
-Bella mírame. Lo digo en serio-
Y se acercó lentamente, yo no me pude retirar y mi respiración se aceleró, pude oler su aliento y de alguna forma el whisky olía bien en él, me acerqué para olerlo mejor y él tomo esto como una buena señal, puso sus manos en mis mejillas y con los pulgares acarició mis pómulos, cerré los ojos ante tal sensación y él me beso de una manera diferente a las demás, de una forma desesperada pero dulce, sus labios, su cuerpo se amoldaba tan bien al mió que no podía sentirlo lo suficientemente cerca, puse mis manos en su cuello y el bajo lentamente las suyas de mis mejillas por mi cuello, hacia mis brazos y las dejo en mi cintura, acercándome con fuerza.
-¿Ahora me crees?- susurró contra mis labios, solté una risita y de pronto el se tenso, de un ligero empujón me alejo de él y se fue prácticamente corriendo a unos arbustos de la casa de Ben, lo escuche vomitar un buen rato, cuando estuve casi segura de que había terminado me acerqué.
-Te dije que estabas ebrio- me gruño algo que no entendí -¿Quieres ir a tu casa?- el asintió y me dio las llaves del Volvo.
-Ten cuidado- me rogó, lo ayude a pararse bien, el puso sus brazos alrededor de mi cintura y su cabeza en mi hombro, con la nariz metida en mi cuello.
-No se si te lo había dicho antes, pero me encanta tu olor, es tan dulce- yo claro me sonroje –Y tu rubor es adorable- y me dio un beso en el cuello que me hizo temblar. Lo metí en el asiento pasajero y yo me senté en el del conductor. Cuidado, mucho cuidado, me repetía.
Cuando estaba a punto de arrancar la cara de Emmett apareció en mi ventana.
-¿Edward te dejo manejar su auto? A mi nunca me deja-
-Esta un poco amm… indispuesto.- Edward a mi lado gimió y abrió la puerta y vomito en la calle, yo moví la nariz hacia la ventana intentando respirar aire limpio.
-¡Oh! Eddie esta borracho-
-Eso tengo que verlo- dijo Rosalie, asomándose a la ventana.
-Lo voy a llevar a casa, los veo allá.-
Camino a su casa tuve que parar varias veces para que Edward vomitara y por alguna razón yo no podía parar de reír.
-Deja de reírte, no es gracioso-
-Claro que es gracioso, no te da risa por que eres tu al que le esta yendo mal-
-Como sea, ya me siento mejor-
-Bien, llegamos como en diez minutos-
-Hubiéramos llegado desde hace media hora si no manejaras como una anciana.-
-Hubiéramos llegado desde hace media hora si no hubieras vomitado cada dos cuadras-
Cuando llegamos a su casa él estaba profundamente dormido, intente despertarlo y no pude, mucho menos cargarlo, como el Jeep ya estaba ahí me metí a la casa por Emmett quien sacó a Edward del auto fácilmente y lo llevo a su cuarto. La casa Cullen estaba sola, pero aún así Emmett y Jasper no se quedaron, Rose durmió en su cuarto y nos mando a Alice y a mí al cuarto de huéspedes.
-Edward y tu arreglaron las cosas ¿no?- Alice y yo ya estábamos en el cuarto con la luz apagada, las dos dormíamos en la cama, ella era tan pequeña que era como si durmiera sola.
-Si, pero no creo mucho de lo que dijo, estaba ebrio-
-Por eso debes creerle más- y soltó una risita.
-Buenas noches Alice.-
No me di cuenta hasta que lo dije en voz alta, nada de lo que dijo Edward podía ser verdad, cuando estas borracho nada de lo que haces tiene sentido, como cuando besé a Jacob, ese día estaba tan ebria y aún me daban escalofríos cuando me acordaba de eso.
Aún podía sentir sus labios en los míos, en mi cuello, en mi mandíbula y sus manos en mi cintura, me dieron ganas de llorar al pensar que todo lo que hizo y dijo Edward hoy fuera producto del alcohol y no de lo que de verdad sintiera. No podría seguir estando cerca de él sabiendo que todo era una mentira, cuando yo quería que todo fuera cierto, que me besara, abrazara, tocara por que el quisiera hacerlo no para poner celosa a otra chica. Quería que me dijera que me quería por que lo sentía no por que estuviera borracho. Quería ser su novia de verdad.
Era demasiado débil y tonta como para seguir con esto, me sentí mal por que sabía que no podría seguir ayudándolo, se lo había prometido y no iba a cumplir, pero fui tonta y empecé a caer exactamente como no debí hacerlo. No podía seguir con esto. Me di cuenta, estaba enamorada de él, lo quería.
Tenia que terminar con esto.
Desperté muy temprano, no sabía que hora era, pero sabía que era hora, no había podido dormir estaba demasiado nerviosa y la ligera lluvia me despertó. Subí las escaleras hacía el cuarto de Edward, abrí la puerta y asomé la cabeza, no había nada en la cama pero la puerta de su baño estaba abierta, entré y lo vi con la cabeza apoyada en la tina, abrió un ojo, me vio y sonrió.
-¿Ya te sientes mejor?-
-No, la cabeza me va a estallar y vomite hasta el intestino-
-Si, eso pasa cuando bebes mucho.- Me senté a su lado -¿Dormiste en el baño?- susurré, hablaba bajito para no molestarlo.
-Eso creo, al menos eso parece ¿y tu?-
-Si, me quede en el cuarto de invitados con Alice, ese era el plan, traíamos nuestras cosas en el Jeep por eso no las viste- nos quedamos un rato en silencio, no tenía idea de cómo sacar el tema.
-Creo que me sentiré mejor si me cambio, esta ropa apesta- yo me quede ahí sentada mientras él se cambiaba en su cuarto, regreso usando unos pants y una playera, se lavó la cara y los dientes, se sentó a mi lado otra vez y puso su brazo alrededor de mis hombros y suspiró y claro mi corazón empezó a latir como loco, esa era la razón por la que iba a hacer esto, ¿Cómo iba a poder soportar esto? ¿Estar tan cerca de él y pretender que no me volvia loca? Era ahora o nunca.
-Edward, ya no quiero seguir ayudándote-
*
Si lo sé me tarde mucho, pero chicas, estuve trabajando todo el día, y luego mis primas vinieron de visita y eso se traduce a menos horas en la computadora y fui a la playa, no tuve tiempo.
Esto es lo más que he escrito, sentía que se lo merecían por hacerlas esperar tanto.
Bueno otra noticia, el lunes empiezo la universidad y eso significa locura seguida y pocas horas libres, así que tardare en actualizar, tengo otras dos historias y son traducciones y se tarda un poquito más, pero sepan que no estoy desaparecida, solo teniendo una vida universitaria, ustedes entienden verdad?, por eso las quiero!
Dejen reviews! Por que ser adulto es aburrido y la universidad te vuelve loca!!
Las quiero en serio! Como mis libros de Crepúsculo!!
