Capítulo 7: "Reencuentros"

El lunes Ginny y Harry se encaminaron al expreso de Hogwarts. Una vez allí, ambos atravesaron la pared y se encontraron frente a la estación 9 3/4.

-¿Harry? ¿Que haces aquí?

-¿Seumas?

-Si, vine a traer a mi hermana pequeña, ella esta en tercer año, ¿¿recuerdas el nuestro??

-Como olvidarlo, viejos tiempos...

-¿Tu que haces aquí?

-Vine a acompañar a Ginny...

-¡Ah!... Hola, no te había visto...

-Hola Seumas...

-Bueno, yo debo irme, luego nos vemos Harry...

-Adiós.

-Bueno, supongo que es aquí donde nos despedimos ¿verdad?- Dijo Ginny una vez que Seumas se fue y tomando las manos de Harry.

-Si aquí es... - Harry la abrazo fuertemente- No me extrañes mucho ¿De acuerdo?

-Eso será imposible...

-Y, ojo con los chicos de por ahí... yo ya no estaré ahí para cuidarte... Eres una chica muy bonita, no quiero que nadie se haga el listo contigo...

-No te preocupes- Lo beso- Y tu cuidado con las chicas que conozcas en el ministerio.

-Nadie tan hermosa como tú...

-Bien, debo irme- Aviso, al escuchar la sonora bocina del expreso.

-Voy a extrañarte... Nos vemos en navidad- La beso apasionadamente, y ella se despidió con un ademán mientras se alejaba en dirección al expreso.

Cuando el tren se marcho, Harry se encamino directo a la salida.

-¡Harry!

-Seumas...

-¡Ven!... Quiero mostrarte algo- sonrió.

-De acuerdo, pero no tengo mucho tiempo, tengo que irme a trabajar, hoy es mi primer día...

-¿En serio?... ¿Y en que trabajas?- Le pregunto mientras se encaminaban al estacionamiento de la estación.

-El padre de Draco nos consiguió trabajo en el ministerio... ¿Y tu?

-Yo un poco de todo, de aquí para allá... ¡¡Aquí es!!- Dijo deteniéndose frente a un exuberante auto rojo pasión- te presento lo nuevo de lo nuevo en autos... Y es mío- sonrió.

-Guau... ¿de veras?

-Si que lo es...Me lo he comprado hace una semana, y tengo mi licencia muggle hace mas de un mes... ¿Quieres que te lleve?... con esto seguro llegaras a tiempo.

-De acuerdo...

Ambos se subieron al auto y Seumas lo puso en marcha.

-¿Y bien?... ¿A donde te llevo?- Harry miro su reloj.

-Mmm... a la casa de Ron, la madriguera... todavía tengo algo de tiempo y le prometí que iríamos juntos...

-¿El también trabaja ahí?

-Si, el padre de Draco nos consiguió empleo a Ron, Hermione y a mi... Trabajamos los cuatro juntos.

-Y... ¿A Ron le sigue gustando...?

-Si, pero ya estará mejor...

-Eso espero...

-¿Y tu?... ¿Como vas con Lavender?

-OH!... no, no, no... Eso ya termino, gracias a Dios... Duro un mes y nada mas por suerte... De verdad es una mujer insoportable, yo no logro comprender como hizo para salir con medio Hogwarts...

-¿Y con quien esta ahora?

-No lo se... espero que con nadie conocido, no quiero tener que verla en algún tipo de reunión...- ambos rieron- ¿Y tu?... ¿Como vas con Ginny?

-Bien, cada vez mejor... Más ahora que vivo con ella... ellos- aclaro.

-¿y hace cuanto que estas con ella?

-La semana pasada, fueron tres años...

-¡¡Wow!!... Yo nunca me imaginaria tres años al lado de Lavender... Menos mal, nunca podría, no me lo perdonaría jamás...- Ambos rieron.

-Bien, aquí es...

-Si... Suerte con tu primer día...

-Gracias... la necesitare.

-Saludos a Ron y a los muchachos... Espero que volvamos a vernos...

-Seguro. Adiós- Se bajo del auto.

Eran las ocho de la noche y Harry seguí con sus encordiosos papeles encerrado en el estúpido cubiculo que tenia como oficina. Hace dos meces que trabajaba ahí, pero parecía como si fueran cinco años, acumulando trabajo y estrés. Pero a la hora de cobrar su parte una gran sonrisa se dibujaba en su rostro y se olvidaba de todo aquel estrés.

Hermione, por otra parte, estaba emocionada, iba de acá para allá, llevando y trayendo papeles. Lo que mas disfrutaba era cuando debía llevarle algo a Draco, ya que el le agradecía con un dulce beso.

Ese día fue diferente. Ella entro en la pequeña oficina de Draco, y al no encontrarlo a dentro, y con gran disolución, dejo los papeles sobre su escritorio y se marcho directo al baño.

De camino al baño, lo encontró, a Draco, hablando con una chica, muy linda según Hermione. y al terminar de hablar, el la despidió con una palmada en los glúteos, ella solo sonrió.

Hermione, se entristeció. Esa era la forma de ser de Draco, el era muy... Pero a Hermione no le importaba, ya que sabía que ella era la más importante de sus mujeres.

Ya habían pasado tres meces de cuando Ginny se había ido a Hogwarts. Pero Harry le mandaba cartas una vez a la semana y recibía dos a cambio.

Esa tarde llegaría Ginny. Harry descansaba placidamente en su cuarto, total era sábado.

Ginny abrió la puerta, pero no hizo ruido, quería sorprender a Harry. Al notar que no estaba en la cocina, subió cuidadosamente las escaleras y se paro en frente a la puerta del cuarto de Harry y la golpeo suavemente.

-¿Harry?... ¿Puedo pasar?- Al principio nada se escucho.

-¿Ginny?... Llegaste temprano- Por los ruidos que provenían de adentro de la pieza, Ginny dedució que intentaba cambiarse.

-¿Puedo pasar Harry?

-¡No!... Ya estoy aquí- Salio del cuarto. Estaba con el torso desnudo, al parecer, solo había alcanzado a ponerse unos jeans gastados.

-¿Que sucede ahí dentro Harry?

-Nada... ¿Por que preguntas?- Dijo cerrando la puerta detrás de el.

-Permiso- Lo corrió y se adentro en el cuarto.

-No Ginny... No entres, por favor...

-¿Que es esto?... ¿Que significa todo esto?- Sollozaba.

-Ginny yo...

-Harry... ¿Te acostaste con otra chica...?- Lloraba- ¿Que es...? ¿Como pudiste...?