Perdon por tardar pero con la u se me haxce dificil actualizar... un beso a todos los que dejaron reviews....
FAVORES
Tres días habían pasado rápidamente después de esa encantadora detención, con el ahora objeto de sus suspiros. En ocasiones lograba sentirse realmente tonta, de verdad no quería ser como la gran mayoría de las jóvenes de Hogwarts suspirando por su ojigris. Pero ya había logrado entender que con eso no era el caso, al menos a ella le hablaban seguido, en casi todas las clases o lugares en que ambos coincidían. Particularmente lograron más conversación al querer realizar su labor de cupido con Lizie y Remus, ya que el proyecto aun se mantenía en proceso no había motivo por el cual ambos se dejaran de hablar. Eso la animaba además del encantador apoyo que recibía de sus otras tres animadas compañeras al escuchar cada plática o cada gesto. Cien por ciento seguras de que todo iba por buen camino.
Agradecidos, todos los alumnos en Hogwarts terminaban su cena en el gran comedor, ya era viernes por la noche, lo que significaba que un fin de semana estaba cerca y sin clases que los hostigara.
Mary comía su cena en una tranquila plática con Lizie y Diane, justamente de la noticia del momento para todo Hogwarts, la fiesta de disfraces del próximo fin de semana, justo en la noche de brujas. La ausencia de la pelirroja había sido notable, y aunque les preocupaba un poco la habían visto muy bien hace unos cuantos minutos, lo que significaba que no tenía hambre y que un libro ganaba mas su atención en la sala común.
-No deberíamos preocuparnos, ¿O si? –preguntó Diane a Mary, era la que más contacto poseía con Lily.
-Por el momento no, luego le preguntamos, tal vez necesita un momento a solas –contestó Mary, tanto Lizie como Diane asintieron y bajaron las miradas a su plato.
Una vez más la plática regresó al baile, solo que esta vez Mary dejó que Lizie y Diane conversaran sobre ello y el nuevo novio de Diane. Mary dirigió su mirada hacia la entrada del comedor, esperando que tal vez Lily se decidiera venir y no tenerla con la duda, pero no apareció. En su lugar se topó con la mirada de Sirius, que le sonreía desde el lugar donde comía con el resto de los merodeadores. Mary devolvió la sonrisa de inmediato, y sorprendentemente empezó a contar a los merodeadores, uno… dos… tres… y… Si en lo correcto su hermano no estaba con ellos. Eso le quitaba un peso de encima, ya sabía donde estaba Lily.
Con un suspiro de alivio su mirada regresó a encontrarse con la de Sirius, que por alguna razón aun le sonreía, pasó a hacerle unos gestos extraños pero ella no entendió lo que quería decirle, frunciendo el ceño le indicó con una mano que esperara un momento
Cuando vio de nuevo a sus amigas ya solo quedaba Lizie en frente suyo, terminando su sumo de calabaza y al parecer dispuesta a esperara para irse de allí.
-Mary, ¿Haz hecho el ensayo de pociones? –preguntó Lizie con cara suplicante, ese era su peor materia.
-Si lo terminé esta mañana en el periodo libre –contestó Mary, Lizie hizo una mala cara disgustada.
-¿Qué has terminado? –preguntó una voz a su espalada. Ambas se giraron inmediatamente para encontrarse con Remus sonriéndoles a ambas.
-El trabajo de pociones –respondió Lizie haciendo un puchero.
-¿Necesitas ayuda? Yo aun no termino –indicó Remus.
-Por supuesto –aceptó Lizie en seguida sonrojándose un poco en el caminó.
-Por cierto… -paró Remus tratando de que ella pasara desapercibida para no hacerla sentir más apenada, sacó un pedazo de pergamino de su bolsillo y se lo entregó a Mary –te lo mandan.
Mary se apresuró a abrirlo, leyendo su contenido con una letra algo apurada, pero muy reconocida como la caligrafía de Sirius:
Lunático tiene instrucciones, espero que esta vez si la invite al baile o hará nuestros deberes por unos cuantos días si nos siguen tratando como cupidos.
Acompáñame preciosa y deja a los tortolitos solos…
Tuyo
Canuto.
Mary levantó su vista de nuevo y se encontró con la de Sirius, que le sonreía aun. Miró a Lizie y en un gesto rápido indicándole a Sirius se levantó de la mesa dejándola a ella con Remus.
-Me parece que se ve un poco menos nervioso que la última vez –susurró Mary en el oído de Sirius en el momento en el que se acomodaba al lado del merodeador.
-Eso es prometedor –le indicó Sirius señalando con el tenedor que tenía en una mano a, un Remus con una sonrisa relajada y una Lizie sumamente sonrojada.
-Sirius, ¿Qué Peter no estaba con ustedes? –preguntó Mary una vez que había apartado la vista de donde estaba sentada antes.
-Desapareció –respondió Sirius con simpleza.
-No tengo tanta suerte…
-Disculpa –inquirió él alzando una ceja. Mary sonrió traviesa -¿Acabas de decir que no tienes suerte porque el pobre aun no se pierde?
-NO…
-Mary…
-¡Que no!...
-Mary…
-No…
Sirius se inclina por sobre la mesa y la mira directo a los ojos, con una sonrisa en especial que estaba segura solo usaba con ella y, agregándole que la ponía sumamente incomoda por tenerlo tan cerca, pronunció su último ruego –Mary…
-¿Y que si lo dije? –preguntó molesta mirando hacia otro lado.
-Curiosidad…
-La razón por la que dije eso no te interesa saberla –dijo ella y luego agregó en un tono más bajo, más para ella que para él –ya resultaría bastante incomodo contarte –Sirius hizo pucheros y ella solo se levantó de la mesa y se colocó a un lado –olvídalo, no te diré, ahora que terminaste de comer se bueno y acompáñame a mi dormitorio, me gustaría cambiarme, salí de clase y vine directo a cenar.
Sirius estuvo de pie en un instante, ofreciéndole un brazo a Mary, quien enrolló el suyo en el de él y empezaron a caminar.
-¿Puedo preguntarte un par de cosas? –preguntó Sirius en medio camino, no es que llevaban paso ligero pero supuso que le daban tiempo de entablar una conversación antes de pasar el retrato de la dama gorda. Mary asintió levemente como respuesta a su pregunta –bien la primera, ¿Me dirás algún día porque dijiste eso de Peter?
-Algún día, si necesitas saberlo y yo contarlo, serás el primero en la lista –contestó Mary.
-Supongo que Remus si sabe de eso –indicó Sirius en un tono un poco molesto, en los últimos días había muy poco que él no se enterara de ella, y ella de él por supuesto.
Mary lo miró de lado sonriente, en su interior le gustaba pensar de que él estaba celosos, esperaba que así lo fuera –yo no le he dicho nada y si sabe es por que se dio cuenta. En fin James si lo sabe.
-Entiendo, bien la segunda sería, ¿Si sabes soy hombre y que por esa condición no puedo entrar a las habitaciones de las chicas? –preguntó Sirius.
-¿Y me dirás que no haz entrado nunca en una de las habitaciones? –bufó Mary alzando las cejas.
-Bueno…
-Lo ves…
-Esta bien, pero estoy seguro que no ocupas ayuda cambiándote el uniforme, ¿O si? –continuó preguntando Sirius solo que esta vez con una carita maliciosa.
-No, yo puedo sola con mi ropa desde hace mucho –contestó Mary con una leve sonrisa al verle la cara a él –yo sugerí que me acompañaras, pero no necesariamente tienes que entrar hasta mi habitación y escogerme ropa. Entras si quieres… lo demás puedo hacerlo sola. Y supongo que si necesito ayuda estarás feliz en ayudar.
-Por supuesto, por último quiero pedirte un favor… –contestó parando en seco, ya habían llegado al retrato de la dama gorda, le dio la contraseña y dejó que Mary entrara primero.
Tan pronto como hubo entrado ella, él la siguió topándose con la espalda de Mary, que observaba interesada la discusión en la sala común.
-ESPERABA QUE TUBIERAS MAS DESENCIA Y QUE ME HUBIERAS INVITADO… -la voz de Lily resonaba en toda la sala común, gracias a Merlín y no estaba muy llena, seguro los alumnos aun estaban en el gran comedor con su cena.
-¿COMO DIABLOS IBA A INVITARTE SI NO ME HABIA DADO CUENTA? –la respuesta de James salió en una voz ronca y frustrada.
-SI TUBIERAS OTRO INTERES QUE NO FUERA ESE ESTUPIDO DEPORTE SEGURO TE HUBIERAS ACORDADO –Mary y Sirius intercambiaron una mirada, no tenían si quiera que decirlo pero sabían que esa no había sido una buena respuesta de parte de la pelirroja.
James se miraba dolido, por un momento no dijo nada, solo le dio la espalda a Lily y comenzó a caminar escaleras arriba. Se detuvo en un punto y se dio la vuelta para gritarle una vez más a Lily – DE TODAS FORMAS ERES MI NOVIA, ¿A QUIEN MAS SE TE OCURRE QUE VOY A INVITAR? TE CREIA MAS INTELIGENTE –eso último había sido como el golpe bajo para la pelirroja. La venganza propia de James por haberlo insultado, sin decir mas salió corriendo escaleras arriba. Lily frustrada se tiró a uno de los sillones de la sala común, que para ese entonces ya estaba comenzando a llenarse.
Sirius y Mary intercambiaron una sola mirada, Sirius forzó una sonrisa para decirle a Mary -, Me parece que tendrás que subir a cambiarte luego. – Ella asintió de mala gana –te veré luego –dijo por último Sirius comenzando a correr escaleras arriba.
Después de ver como desaparecía Sirius por las escaleras su vista se cambio de inmediato hacia su amiga sentada en el sillón, tomó un suspiro y caminó directamente hacia ella, sentándose a su lado.
-Lily…
-¡Hay no, no me digas que ahora vienes a defenderlo! –protestó Lily de inmediato cruzando los brazos sobre su pecho.
-No me grites que yo no tengo la culpa –Lily se relajó al escuchar la voz frustrada de Mary, si había algo que a ella no le gustaba era estar demasiado en ese uniforme y segura que no estaba para caprichos –lo defiendo a él cuando se que tienes la culpa. ¡No sabes lo difícil que es estar en mi posición! Si me voy a favor de él te enojas y si me voy a favor tuyo se te enoja él.
-Lo siento…tal vez me pase un poco –dijo Lily casi en un susurro.
-Lo del Quiddicth estuvo mal y tiene mucho en que pensar y creo que y tengo que ver con eso –le explicó Mary, Lily frunció el ceño sin entender –hemos tenido algunos problemas que aun no te he podido contar, más míos pero él siempre se mete, te contaré luego lo prometo. Y además ya sabes como es de celoso, supongo que esta preocupado por quien me invitará al baile.
Una risita divertida salió de los labios de la pelirroja, luego se serenó triste, arrepentida -, ¿Crees que deba ir a pedirle perdón?
-Creo que los dos tienen que disculparse –contestó Mary poniéndose de pie –yo le diré que baje y luego me iré a cambiar.
-Gracias, hablamos luego –dijo Lily antes de que pudiera marcharse.
-Por supuesto –afirmó Mary comenzando a subir las escaleras.
-Así que… ¿Mary esta con ella ahora? –Preguntó James mientras terminaba de caminar nervioso por toda la habitación y se sentaba en su cama, Sirius en frente de él asintió levemente con la cabeza -¿Crees que…?
-Te perdone –concluyó Sirius, James asintió esta vez –no solo eso te va a pedir disculpas, me parece que no sabes el poder de convencimiento que tiene tu hermana –James sonrió para si mismo, tenía razón y de todas maneras se sentía bastante culpable y con la culpa o no pediría perdón a su pelirroja –solo espera que Mary este de regreso y vas a hablar con ella.
-Gracias Canuto –dijo James con una leve sonrisa sincera. Sirius se encogió de hombros y sonrió por igual –algún día, cuando dejes de ser el conquistador que sabemos que eres, estarás en mi posición y me va a dar placer ayudarte.
-¡Dramático! –Exclamó Sirius moviendo la cabeza negativamente –para tu información no salgo con nadie desde el año pasado. Solo soy yo por el momento.
-Y... ¿Se puede saber a quien tratas de impresionar? –preguntó James con curiosidad entrecerrando los ojos, eso si eran nuevas noticias para sus oídos, Sirius Black queriendo ser de una sola persona.
-Bueno…ella… -James levantó las cejas esperando respuesta. Sirius tragó saliva, sabía muy bien lo que les pasaba a los que querían salir con Mary, y como no iba a saberlo si el mismo había ayudado a despachar a algunos cuantos.
-Y bien…
-Solo olvídalo, te diré si funciona –fue lo que logró decir al no ocurrírsele ninguna mejor idea –ella prefiere el anonimato y yo no rompo una promesa. Lo siento.
-Está bien –dijo James con el ceño un poco fruncido -¿Significa que irás con ella al baile?
-No, es muy probable que no invite a nadie si no es ella –contestó con sinceridad Sirius.
Saltó de dos en dos las escaleras para subir más rápido, estaba hasta acalorada por seguir en uniforme aun. Una vez que estuvo en frente de la habitación de los chicos se acomodó el cabello hacia atrás, incomoda y según ella algo sudada. Como siempre escuchó las voces de Sirius y James adentro, y esa curiosidad que compartía en muchas ocasiones con su hermano menor salió a flote, y se quedó escuchando la conversación de ambos al oír involucrado su nombre.
-Si no invitas a nadie, ¿Invitarías a Mary por mí? –preguntó James. Afuera Mary detuvo su mano en el aire, anonadada absolutamente, no creía lo que James acababa de preguntar. Hubo un silencio después de la pregunta, lo que significó que Sirius estaba al igual de sorprendido que ella.
Y lo estaba, que responder no sabía. Se había pasado toda la semana tratando de que esa pregunta saliera de su boca e invitarla a ella para esa noche, pero el que diría James lo estaba matando y siempre terminaba conversando con Mary de cualquier otra cosa. Pero eso era justo lo que estaba buscando, podría salir con ella sin que James los juzgará…
-¿A Mary? –repitió Sirius la pregunta moviendo la cabeza, sonó sorprendido aunque realmente estaba más feliz que eso.
-Pues si, si vas con ella no tendrá que salir con uno de esos horribles tipos que se saca –explicó James entre suplicante y furioso –ustedes ya se llevan bien y como no tiene interés el uno en el otro irán como amigos y eso me parece perfecto. Además confió en ti Canuto.
Ese fue un golpe bajo, confiaba en él, pero si lo pensaba bien tenía muy buenos sentimientos. No tenía porque sentirse culpable si a él le preocupaba tanto con quien saliera ella.
-Vamos, te daré mi dotación de Honeyducks, de tres meses –insistió James.
Más no le podía ofrecer: una cita con la chica que quería y además dulces para tres meses completos. Con la cantidad de cosas que james sacaba de esa tiendo hasta podía terminar el año con eso y tener llena de caries la boca.
El silencio llenó el lugar, ambos hermano Potter escuchaban atentos, ambos desde sus respectivos lugares, esperando la respuesta de Sirius.
-Trato –dijo Sirius estrechando una mano con James.
-¡Fabuloso! –Exclamó James por su parte –habrá Hogsmade este Sábado allí pueden buscar sus disfraces –pagaré el tuyo no es problema –agregó de inmediato James para sorpresa tanto de Sirius como de Mary.
Lo demás, Mary ya no lo quiso escuchar, ahora estaba más que segura que iría con él, y no sabía ni que pensar. Se retiró unos pasos más hacia atrás, normalizó su respiración y cuando creyó estar lista, llamó a su hermano a gritos hasta entrar a la habitación.
-Lily quiere hablarte –dijo una vez que había entrado y que ambas miradas estaban sobre ella.
-Gracias Mary –dijo James dándole un beso en la mejilla a su hermana y apresurándose a salir de la habitación.
Mary siguió con la mirada a James hasta que perdió sus pasos con los que caminaban afuera, esto iba a ser más incomodo de lo que esperaba.
-Así que antes de que nos interrumpieran estaba a punto de pedirte algo –dijo Sirius rompiendo el silencio, aunque sonaba tan nervioso como ella se sentía.
-Es cierto. ¿Y eso era…? –dijo Mary volteándose para verlo a él.
-Veras… yo me preguntaba si tú… ya sabes eso…. –un silencio aun más. Mary no sabía si reírse de él o compadecerse –bueno lo que decía es que… que… -un silencio más. ¿Por qué no se lo preguntaba y ya? ¿Qué no era un gran casanova? –Mary tú…
No resistió más, porque tenía que gustarle tanto como para no poder dejarlo dudar, suspiró resignada, al fon y al cabo los medios siempre serían los mimos y él iría con ella. Por lo que se atrevió a decirle –Quiero la mitad Sirius.
-¿La mitad? ¿La mitad de que? –preguntó realmente confundido.
-No finjas –dijo Mary sonriendo maliciosa –que escuche perfectamente lo que james te dijo.
El rostro del ojigris palideció de inmediato, tragó saliva y se aventuró a preguntar -¿Y no estas molesta conmigo? Que no lo hecho por lastimarte, ni soy como James.
-Lo sé –respondió Mary encogiéndose de hombros –pero si quieres cumplir con tu trato quiero la mitad de los dulces, son muchos y no trates de engañarme, que no sea merodeadora no significa que no se como llegan a Honeyducks.
-Me parece justo –dijo él, Mary comenzó a caminar hacia la salida -¿Me ayudas a escoger un disfraz?
-Por supuesto señor Black, es una cita –dijo ella sonriendo y tomando la puerta con una mano antes de irse –oye ahora que recuerdo si tenías un favor que pedirme, ¿Qué era eh?
-Te diré mañana, ya es demasiado para un solo día –contestó Sirius sonriendo por igual.
-Como quieras, buenas noches –dijo Mary y salió de la habitación.
-Buenas noches –dijo Sirius y nada más pudo se tiró en la cama en un gran suspiro.
Mary prácticamente corrió hasta su habitación, abrió la puerta y la cerró con una sola rapidez, recostando su espalda con ella una vez que la tuvo cerrada. Sus tres amigas la miraron al mismo tiempo.
-¿Qué? –preguntaron las tres en perfecta coordinación.
Mary sonrió y cerró los ojos preparándose para los gritos que estaba segura venían –voy al baile con Sirius -, porque en ese momento ya nada más importaba
Ya se que los puedo dejar un un par de dudas de por medio, pero creame vale la pena cuando lean los proximos capitulos, se aceptan sujerencias y comentarios... millones de besos a todos
