N/A Descargo de responsabilidad: Ni Harry Potter ni su mundo me pertenecen, Anna es lo único que es mío.


La protectora

Capítulo 7

1977

En su último curso en Hogwarts la gente había estado más inquieta que de costumbre, pocos se atrevían a aventurarse solos por los interminables pasillos de Hogwarts, la mayoría por miedo a los slytherins de último ya que bien sabido era que muchos iban a convertirse en seguidores de El Señor Tenebroso, el colegio seguía siendo un lugar seguro pero eso no impedía a muchos de los alumnos sentir miedo ante el ataque de un posible futuro mortífago pesar de, muchas veces estar injustificado.

Mientras, Anna vivía su peor pesadilla vuelta realidad, uno de sus mejores amigos se iba a convertir en mortífago al terminar este curso, apenas había hablado con Severus pero sabía que le joven lo iba a hacer, este curso él la evitaba y Lily le decía que sería mejor para su seguridad que dejase de hablar con él. Ella no lo había hecho desde el accidente de los TIMOS.

También escribía a su madre diariamente preguntándole por su estado, asustada de que algún día no le respondiese, la fuerte Margaret Jones había estado ya dos años enferma y dentro de poco podría llegarle la hora, casi no se podía levantar de la cama y su anterior belleza parecía haberse evaporado para todo el mundo menos para su hija la cual la veía aún más hermosa que de costumbre ,a pesar de que su pelo antes brillante estaba apagado y sus ojos muertos, ver como su madre luchaba sin descanso a pesar apenas de que su sentencia estaba ya dicha y al final aceptar recibir a la muerte con tanta serenidad le inspiró a su hija una gran admiración, mucha más que la de costumbre. Le dio ganas de luchar por lo que ella creía como lo había hecho la mujer toda su vida.

Ella,como su madre, iba a luchar.


Actualidad

Anna se fue pronto de la fiesta pues mañana tenía que levantarse un poco antes que los demás, mañana comenzaría un nuevo curso en Hogwarts solo que esta vez no iba al colegio como alumna sino como profesora, haber expresado sus temores a Remus en voz alta le había sentado bien.

Su falta de confianza se debía a no haber sido ella nunca una alumna brillante si bien no sacaba malas notas tampoco podría haberse considerado eso.

Sollozos provenientes del estudio la sacaron de sus cavilaciones, sin pensarlo dos veces, recordó que Ojoloco había dicho que había un boggart en el lugar, cogió su varita y se dirigió rápidamente hacia él, que los sollozos se convirtieran en gritos hizo que se alarmase todavía más y corrió lo más rápido que pudo, llegó al mismo tiempo que Remus, Moddy y Sirius.

Se quedó fría cuando vio al boggart que había adoptado la forma de un Harry muerto en el suelo. El Harry de verdad también estaba allí.

-¡Riddikulus!- dijo Remus.

Cuando Remus terminó con boggart, oyó a Molly echarse a llorar, sin embargo ella aún estaba en estado de shock y no pudo mover ni un musculo para consolarla, la mujer no podía olvidar al Harry muerto, sus ojos vacios y sin vida, la sangre… sobretodo la sangre. La tristeza la embargó, estaba segura que de un momento iba a comenzar a llorar, no ahora se había prometido ser fuerte.

Comenzó a oír fragmentos de la conversación en la que sus compañeros se encontraban.

-Simplemente estoy tan preocupada- dijo la voz de Molly, la pelinegra se obligó a apartar la vista del lugar donde había yacido hace un momento el ser y se le partió el corazón al ver las lágrimas cayendo del rostro de la pelirroja.

La señora Weasley siguió hablando pero Anna no la escuchaba, solo podía pensar en cuanto daño puede hacer un boggart, cuanto puede revelar sobre uno mismo y como puede sacar tus miedos a la luz.

Voldemort

Ese nombre le produjo un escalofrío y la devolvió al mundo real.

-Mira, no puedo prometerte que nadie se va a herir- decía Remus tratando de consolarla- nadie puede prometer eso, pero estamos mucho mejor que lo que estuvimos la última vez. Tú no estabas en la Orden en ese momento, no puedes entenderlo. La última vez éramos veinte a uno con los mortífagos, y nos estaban matando uno por uno...

Anna recordó aquellos tiempos de desconfianza y miseria con otro escalofrío.

-No te preocupes por Percy-agregó Sirius.- Él volverá es sólo cuestión de tiempo antes de que Voldemort salga a la luz. Una vez que lo haga, el Ministerio entero va a rogarnos perdón. Y no estoy seguro de que vaya a disculparlos- pudo percibir amargura en la voz de su amigo.

-¿Y quién crees que va a cuidar a Ron y Ginny si muere Arthur?- dijo Remus– ¿Qué crees que haríamos, dejarlos muertos de hambre?

La señora Weasley sonrió trémula.

-Fui una tonta- Murmuró de nuevo, frotándose los ojos.

Después de esto Harry se fue a la cama pero Annie no, sabía que después de este episodio le iba a ser imposible conciliar el sueño, por muy temprano que tuviera que levantarse mañana. Antes de darse cuenta se encontraba otra vez en el estudio, mirando el suelo, queriendo no haber salido de su habitación.

¿Cómo sería la muerte? ¿Dolería?

Pensó en todos los que habían caído durante la guerra, en los que nunca hallaron su cadáver o lo encontraron pero cortado en pedacitos, los que no solo habían muerto ellos sino también su familia, pero sobre todo pensó dolorosamente en Lili y James. Y en su madre, a pesar de que no tuviese nada que ver con la guerra, ella nunca sería tan fuerte y valiente como ella por mucho que lo desease.

-Duele ¿verdad?- dijo una voz a su espalda que reconoció de inmediato.

-Sí, mucho- las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos sin remedio.

Trató de limpiarse las lágrimas de volver a detenerlas pero le era imposible le dolía el corazón, le dolía tanto como cuando se enteró de la muerte de Lily y James, apenas salió de la cama en una semana.

Apoyó la frente en el pecho de Sirius.

-¿Por qué nos tiene que pasar esto?

-No lo sé, no lo sé.