Uf! al fin vacaciones! (por ahora!) xDD ya termine el colegio! y sí me graduo :DD yeii! lo único malo es que debo ir a pre-clases de la U durante mis vacas! (NO! ToT) pero bueno...¿qué se le puede hacer? XD ahora aprovecho a escribir! :3
Disclaimer: Bleach no me pertenece
Gracias a todas las personas que comentaron la vez pasada! se les agradece :D
Cambio Radical
Capítulo 6
A pesar que es una clara y hermosa mañana; algunos no lo ven así. Cuando los primeros rayos del sol se hicieron presentes en la mansión, se convocó una reunión de urgencia entre los ancianos y su Cabeza Líder del Clan Kuchiki. Con toda deliberación se juntaron en la habitación privada de decisiones de suma importancia. El semblante de cada adulto mayor es pesado, maleado, que a Ginrei no le agradó para nada. Él pensó lo peor al momento de sentir el ambiente tan frívolo. Más sin embargo, se controló para no llamar la atención y la cordura de un buen líder.
Al estar todos en sus posiciones correspondientes; dio inicio:
—Kuchiki Ginrei-sama…—dijo el más anciano entre los demás paisanos. Al momento de mencionar el nombre del supremo líder, todos hicieron una reverencia. El mencionado tan sólo dio un asentimiento en señal de continuación a la reunión. —Hay un problema que debemos corregir inmediatamente…
— ¿Qué tipo de problema es el usted me habla?—preguntó Ginrei con cierto aburrimiento. Esas clases de reuniones le aburrían con el simple hecho que no informaban algo conforme a su gusto. — ¿Acaso ustedes, ancianos sabios de nuestro clan, no son capaces de solucionar insignificantes inconvenientes, y por eso, deben recurrir mi presencia en una convocación? —cuestionó el Capitán del Sexto Escuadrón.
Hubo afonía por unos momentos.
Luego otro anciano dio la palabra: —Kuchiki Ginrei-sama, con todo respeto, usted está equivocado ante esas declaraciones…—comentó—. Nosotros, como usted bien dijo, somos los más sabios entre todo el Clan Kuchiki. —pausó—No obstante, este problema en específico no está en nuestro alcance…
— ¿Entonces cuál es mi error, Dokuohtei ?—preguntó Ginrei ante el rompecabezas que le decían.
El más anciano de todos los sabios, Kyuwa, respondió: —Es sobre el futuro líder del clan, Kuchiki Byakuya-sama.
Ginrei, ante su asombro, observó a los quince ancianos con cierta estupefacción marcada en su rostro. ¿Cómo son capaces de mencionar a su nieto en una reunión entre ancianos? ¿Qué el problema era él?
— ¿Qué hay con él?—retó con serenidad Ginrei aún sin creérsela.
—Hemos notado un comportamiento inadecuado para alguien de su estatus social…—dijo otro de los ancianos llamado Gombei. —…con cierta mujer…
Interrumpió la declaración de Gombei otro adulto mayor bautizado como Isoruko: —La que Kuchiki Byakuya-sama "rescató" junto con su "hermana menor."
Al finalizar y enfatizar, Junzo, el anciano más terco y tenaz levantó la voz: — ¡Yo digo que esa mujer lo está engatusando para fines egoístas y así obtener las riquezas del Clan Kuchiki! —Declaró— ¡Y ese infante es producto de su deseo carnal! ¡No es su hermana menor!
— ¡Suficiente Junzo!— alzó la voz Ginrei. Simplemente todos callaron.
Hubo un silencio incomodo entre todos. Durante esa pausa Ginrei divagó en sus recuerdos. Recuerda esa noche en que su nieto debía ir a una pequeña misión de exterminación de Hollows en el Rukongai, distrito 78, Inuzuri. También recuerda que el noche del siguiente día él le comentó que la misión fue exitosa, pero con un simple inconveniente: encontró a una chica y su hermana bebé casi enterradas en la nieve, por la desoladora ventisca; que las habían llevado al Cuarto Escuadrón y que ahí estarían hasta que se recuperasen. Para Ginrei no le fue nada extraño que su nieto las visitara, pero… ¿ofrecerle a la hermana mayor trabajo como empleada domestica en la mansión? Eso le sonó un tanto raro pero lo aceptó. Byakuya le contó cosas buenas acerca de esa mujer, maravillas para su gusto, pero no le constaba que esa mujer que se hacía llamar como Hisana, estuviera seduciendo a su nieto. ¡Jamás pasó por su mente!
— ¿Tienen evidencias válidas para enunciar qué esa mujer seduce a mi nieto?—preguntó Ginrei con cierta duda.
Sin perder ni un segundo, empezaron hablar uno a uno.
— ¡Vimos en la noche que Kuchiki Byakuya -sama caminaba en uno de los jardines de la mansión!—dijo Ieyoshi
— ¡Pero de repente, lo perdimos de vista y resultó que fue a la habitación de esa mujer!—concretó Kobo
— ¡No sabemos exactamente que a qué fue o que hizo!—meditó Heizo—…tal vez ella lo llamó…
—Cuando nos percatamos…Kuchiki Byakuya-sama volvió al jardín, pero con ella en sus brazos. — Bunrakuken explicó—Con eso es más que suficiente para decir que algo ocurrió en esa habitación…
Ginrei estaba impactado. Cosa que los ancianos notaron al instante.
—Y eso no es todo, Kuchiki Ginrei-sama…—intervino Kyuwa—. Parece qué nuestro futuro líder, Kuchiki Byakuya-sama, lo hacía en contra de su voluntad.
Ginrei reaccionó ante eso: — ¿A qué se refiere?
—Lo escuchamos gritar "¡Por supuesto que no!" cuando la mujer estaba cerca…—bufó Azumamaro— De plano ella se lo quería llevar a la cama…
Ginrei estaba aterrado, impactado y algo desorientado en sus adentros. Esa clase de mujer no la había descrito su nieto. ¿Acaso le estaba mintiendo? ¿Acaso Byakuya no notaba lo que estaba haciendo? ¡Manchando el honor de los Kuchikis! ¡Estaba fornicando con una puta del Rukon!
— ¿Qué más pasó?—cuestionó Ginrei. Ante la sorpresa de todos los ancianos, al notar que llamaron su atención al gran líder, sonrieron satisfechos.
Continuó Azumamaro:—Luego, caminaron dentro del jardín, nada fuera de lo normal…—rodó los ojos—…hasta que ella empezó a "toser" y de nuevo nuestro futuro líder la cargó y se la llevó a su habitación—dijo con desgano—Sólo Dios sabe que hicieron…
Ginrei quedó en silencio absoluto. Ya nadie compartió lo que observaron. Simplemente callaron.
—Si me dejara sugerirle…—comentó Kyuwa.
— ¡Suficiente!—bramó Ginrei parándose de su asiento, provocando que todos jadearan. —No me consta lo han dicho. Sea o no verdad su veredicto; yo mismo lo averiguare.
— ¿Y qué hará, Kuchiki Ginrei-sama?—preguntó Kyuwa.
Ginrei cerró los ojos con molestia. No sabía si creerles a esas sabias personas pero exageradas hasta cierto punto o confiar en su nieto, que el mismo crió, en que nada de eso pasó. Que tan sólo fue un malentendido: —Los confrontaré...
Una aclaración de voz por parte de Zatoichi hizo que todos lo vieran: —Ciertamente, debe creernos Kuchiki Ginrei-sama, porque fueron treinta ojos testigos de tal hecho…y todos concordamos con lo mismo…
Ginrei cerró de nuevo los ojos. Si él no lo ve por sus propios ojos, no lo creería.
—Retírense. —ordenó el Líder del Clan Kuchiki enojado. Ya no quería saber nada más del asunto.
Pasando ya tres semanas que hubo la inesperada reunión, todo volvió a la normalidad. Para Hisana iba del todo bien. Aun su enfermedad descendía poco a poco, pero se recuperaba notablemente. Hizo una nueva amiga, Miyako, y todas las noches compartían experiencias y secretos. También conoció al fiancé de su amiga, Kaien. Había escuchado que se la iba a raptar de su trabajo para poder casarse. Hisana sabía que no era del todo cierto, pero conociendo la parte impulsiva de ese hombre sería capaz de hacerlo. De cierta manera, Hisana estaba feliz, pero triste también al saber que Miyako, algún día, se iría y la dejaría.
Por otra parte, Rukia creía rápidamente. Ya era más juguetona, en especial si Kaien estaba cerca, y le hacía feliz la vida a Hisana.
— ¡Vamos pequeña!—gritaba Miyako con pura emoción— ¡Aquí estoy!
Miyako se agachó y trató de darle ánimos a la bebé Rukia que trataba de gatear por primera vez.
Hisana sonrió ampliamente mientras se agachaba a la par de su amiga. Toda esta acción tan sólo se encontraba en su habitación después de trabajar.
—Ven Rukia…—dijo tiernamente Hisana.
Rukia al escuchar los ánimos gorjeaba de emoción. Kaien estaba a la par de la pequeña bebé, gateando justo a su lado: — ¡Así tienes que hacer Rukia!—le mostraba Kaien al bebé. Sin embargo, la pelinegra no le ponía atención. — ¡Siempre adelante! ¡Ojos de frente!—Rukia gateó unos centímetros— ¡Sí! ¡Así!
La bebé ya no pudo soportarlo más. Tan sólo gateó unos siete centímetros y ya se había agotado. Con brusquedad, Rukia paró en seco y se acostó boca abajo.
— ¡No!—Kaien gateó hacia ella. La tomó en sus manos y la alzó hacia su rostro— ¡Eres una guerrera indomable! ¡No te rindas Rukia!
Sin entender lo que decía Kaien, Rukia gorjeó y empezó a hacer burbujas de saliva.
—Creo que es suficiente, Kaien-san. —comentó Hisana arrebatándole a Rukia de sus brazos—Es un gran logro por hoy.
Kaien suspiró derrotado. Quería mucho a la bebé, se había encariñado mucho con ella que creía que era su hija. —Supongo que sí…
Hisana le sonrió. Kaien observó que Miyako estaba sola y no había ningún obstáculo.
—Pero el día no acaba…—por medio de un shunpo, Kaien desliza su brazo en la cintura de su prometida haciendo que ésta jadee. —Me la robo por unos momentos. —Le guiñó el ojo a Hisana—No tardo…
— ¡Ka…Kaien!—con todo el sonrojo del mundo, Miyako se asustó al sentir que su fiancé se la lleva lejos por medio de un shunpo.
Hisana se quedó viendo la nada. Observó por un momento el lugar donde estaban Kaien y Miyako y se recordó de una persona en especial: a Byakuya.
Por tan sólo mencionar su nombre se sonrojaba. Al cabo de tres semanas y su amistad creció considerablemente. Todas las noches la visitaba en su habitación y hablaban por horas. Aún su salud le perjudicaba salir a los hermosos jardines de la mansión, pero en estar con él no le importaba. Algunas noches estaba desvelada por hablar en vez de dormir, igual él estaba en el mismo estado en algunas ocasiones. Sonrió ante el pensamiento. Se han hecho muy cercanos, ahora ya no se hablan de "usted" como si fuera un desconocido, no…ahora es su amigo.
Algunas veces se lo topaba dentro del pasillo o alguna habitación cuando ella debía hacer limpieza, pero por su trabajo o por las tareas pendientes de su escuadrón no dejaban que hablaran por horas, sólo minutos.
Hisana observó la ventana. Estaba a punto de anochecer y la brisa era fría. Suspiró levemente mientras observó a su hermana bebé; se había quedado dormida por completo en sus brazos.
Sin hacer ningún ruido, Hisana la colocó en la cuna y la cubrió con sábanas. Ya el tiempo se pasó tan rápido…Rukia crecía y es más alegre. La pelinegra tan sólo esperaba que Rukia tuviera una vida así ahora en adelante…
— ¿Se ha vuelto a dormir?
Hisana no tuvo la necesidad de sobresaltar por esa voz que le habló por la espalda. Ya la reconocía.
Antes de contestar, Hisana dio una reverencia ante el hombre. A pesar que su confianza con él creció no debía faltarle el respeto a un noble en no ser educada.
—Sí, Byakuya-sama…está profundamente dormida. —levantó su mirada. Sin embargo, ante su sorpresa, lo primero que vio fue una flor de color rosa, la flor sakura. Observó con un cierto sonrojo a Byakuya.
—Ésta es la primera flor que florece en los jardines de la mansión. —comentó Byakuya y observó la ruborizada mujer—En otras palabras, la primavera se avecina…
Sin rodeos y sin dudas, Byakuya enredó la flor entre los cabellos azabache de Hisana. Colocándolo como si fuera un broche. La pelinegra no se movió. Estaba en completo shock al sentir como sutilmente los dedos del noble recorrían su cabello para poner la sakura.
—Preciosa, ¿no es así?—sonrió un poco Byakuya.
Ante la perplejidad de sus acciones, el vocabulario de Hisana se redujo a cero. No sabía que decirle, y muchos menos que hacer.
— ¿Hablas en doble sentido, no Master?—apareció Senbonzakura detrás de Byakuya, con un tono de voz picara. —Qué maricón te escuchaste…
Byakuya gruñó en sus adentros, provocando que su zampakuto se riera: — ¡Oh por favor Master! ¡La tienes bajo sus pies! ¡Además! ¡Observa su rostro! ¿Acaso no es adorable?
—S…Sí…—bajó la mirada Hisana con rubor hasta la coronilla. Se tocó la flor mientras sonreía—Muchas gracias, Byakuya-sama…
La observó por unos momentos Byakuya: — ¿Cómo te encuentras? ¿Ya estás mejor de salud?
— ¡Oh!—alzó la mirada la pelinegra—Sí, ya estoy mucho mejor que antes…—sonrió plácidamente—…muchas gracias por preguntar…
Byakuya cerró los ojos: —Me alegro escucharlo…—los abrió y sonrió un poquito—…porque muy pronto veras los jardines en su total esplendor…
Hisana le sonrió agradecida. Pero de repente, Rukia lloró fuertemente causando temor en su hermana mayor.
—Rukia…—observó la pelinegra mayor. Giró un poco para tomarla en brazos. Sin embargo, Byakuya se le adelantó y tomó a Rukia con precaución dándole a Hisana casi un patatús. — ¿Byakuya-sama?
Con palmaditas suaves en su pequeña espalda, Rukia eructó fuertemente. Byakuya cerró los ojos ante eso y dijo: —Solamente era una sacada de aire…
Hisana observó como Rukia se animó de nuevo al ver el cabello lacio de Byakuya, luego rió en bajito.
— ¡Wow! ¡Master…tiene baba de bebé en su cabello!
Ginrei cerró los ojos fuertemente mientras observaba como los otros ancianos de la mansión Kuchiki entraban en la habitación de reuniones. No quería admitir de lo que vio fue verdad. Ahora debía confrontarlos como diera lugar. Ya había visto suficiente.
— ¡Llámenlos de inmediato!—ordenó Ginrei molesto. —Es hora de acabar esto desde la raíz…
Tres semanas de pura vigilancia fueron suficientes para Ginrei en llegar a la conclusión que sí, su nieto sentía algo por esa mujer.
Bueno, les diré que me fue difícil en escribir en este capítulo:
1) Escribir dialogos entre ancianos y el de Ginrei! que fuera sereno y respetable.
2) Los nombres de los ancianos. Quería nombres que sonaran serio :/
Bueno...yo digo que si me quedo! :D xD
Como que no les para la boca a los viejitos no? ahi andan con el chisme, poniendo al dia al viejito mayor! (Ginrei) xD estaban "comadreando" xDDD
Ohh! perdón si alguno de ustedes no les guste el drama pero...me huele que lo habrá el próximo capítulo x3 ... !
Espero que les haya gustado :D nos vemos a la próxima entrega! y me dejan un lindo review XD
Adiós! :D
