Capítulo 7: Citas anormales.

— ¿Estás seguro de que estarán bien los dos solos? Estás de ocho meses y tanto Katsudon, y Viktor es un idiota.

— Yuri, por enésima vez, está bien, el doctor dijo que no pasaría nada hasta dentro de dos o tres semanas, puedes ir tranquilo ¿No ves a Otabek hace como 4 meses? Ve al teatro con él y pásenla bien, y Viktor no es un idiota solo es un padre nervioso.

— Katsudon, casi choca el auto cuando sentiste una patada y pensó que el bebé ya venía.

Ya han pasado meses y la invitación a salir que Yuri y Otabek acordaron estaba a un día de concretarse, pero el reciente comportamiento de Viktor tiene a Yurio preocupado por el futuro del pequeño ser viviente que crece día a día dentro de Yuuri, con un padre tan distraído y otro a punto de perder la cabeza ese bebé necesita alguien que evite que las cosas terminen en desastre. Por esta razón es que dudaba de asistir al teatro a ver la obra de Serik, podría invitar a Otabek a cenar a casa o algo así mas Katsuki se negó varias veces a ello argumentando que podrían cuidarse perfectamente ellos solos, al menos dentro de la casa.

— Vale pero si algo pasa me llamarán, si no los patearé a ambos.

Así era Yurio, por muy preocupado que esté del bebé de sus amigos y autoproclamados padres adoptivos, nunca dejaría su actitud frente a ellos de lado.

— Está bien ¿Quieres que prepare Katsudon para cenar?

Estúpido Yuuri y su infalible forma de arreglarlo todo con Katsudon.

Después de comer el rubio se encerró en su cuarto a planear meticulosamente cada detalle del día que pasaría con su amigo en San Petersburgo, primero iría a recogerlo al aeropuerto a él y a su hermana (En Taxi ya que Viktor no le permitió sacar licencia hasta que arreglara su problema de temperamento) segundo, almorzarían los tres juntos y se pondría al día de todo el acontecer en la vida de la familia Altin, tercero asistir al musical de la mayor y después de eso encontrar una excusa para deshacerse de ella y tener un momento a solas con su amigo kazajo, aún trabajaba en ese último punto ¿Qué puede haber tan atractivo en San Petersburgo para distraer a Serik? Le costó unas dos horas encontrar el plan perfecto para pasar un tiempo a solas con su amigo, pero finalmente lo único que se le pudo ocurrir fue pedirle directamente a la hermana del kazajo que los dejara solos por unas horas.

Afortunadamente después de la fiesta pudo obtener el teléfono de la mayor por lo que contactarla con un mensaje de texto no fue difícil.

"Serik, soy Yuri, necesito hablarte de algo, más bien es un favor"

Serik Altin

"Cariño, tengo tu número en mis contactos, sé que eres tú ¿En qué soy buena?"

"Eso fue rápido, necesito tener un tiempo a solas con Beka después del show, pero sé que él no te dejaría sola así que ¿Podrías..? "

Serik Altin

"😏!"

"No pongas esa maldita cara! ¿Puedes o no?"

Serik Altin

"No hay problema, nos vemos mañana"

Cierto, los hermanos Altin llegarían en la mañana del día siguiente, debería irse a dormir para no llegar tarde a la hora del aterrizaje. No olvidaba nada ¿Verdad? Tenía el itinerario del día perfectamente preparado, nada podría salir mal.

Lamentablemente para el joven medallista las cosas comenzaron con mal pie, para empezar su alarma no sonó en la mañana por lo que tuvo que salir a esperar taxi sin comer si quería llegar a tiempo, le siguió a su mala fortuna el hecho de que ningún taxi parecía estar vacante por lo que tuvo que volver a casa y despertar a Victor para que le diera un aventón. Como si todo indicara que las cosas saldrían mal el tráfico en dirección al aeropuerto estaba pésimo y según Google Maps tendrían al menos 20 minutos de retraso. Victor decía que todo estaría bien, que por lo general siempre hay retrasos pero Yuri estaba a punto de perder la cabeza por estos imprevistos de último momento "Lo juro por dios Victor si vuelves a decir un mensaje de optimismo patearé tu trasero hasta Hasetsu" Amenazó al peliblanco desde el asiento del copiloto.

Arribaron al aeropuerto de San Petersburgo 45 minutos después de que el vuelo desde Almaty aterrizara, el rubio hambriento y sin paciencia en el camino hacia la puesta de desembarco maldecía a toda persona que se le cruzara en el camino, sobre todo a cierta persona que se le ocurrió chocar de frente con él ¿Quién demonios camina en la dirección contraria cuando claramente la masa de gente solo camina hacia un sentido? La pregunta se respondió sola cuando vio a nada más y nada menos que a Jean Jaques Leroy moviéndose como perro perdido en el aeropuerto.

— ¡Hey! Qué bueno que te encuentro— Dijo el canadiense, como si llevara tiempo esperándolo— De seguro vienes con Serik y Otabek ¿Los has visto? Ella no sabe que vine, quería sorprenderla— Otra cosa que no estaba para nada en sus planes, lidiar ahora con la presencia de la persona que colmaba más su paciencia en todo el globo terráqueo.

— Tú, viniste de sorpresa a Rusia, a ver su obra, que será en ruso ¿Acaso entiendes algo de ruso?

— No seas aguafiestas, pequeño gato ¿Los has visto?

— Eso hago, evitando que tomen un taxi porque su maldito avión aterrizó hace ¡45 Malditos minutos! — Perder tiempo con JJ solo le quitaba más tiempo y su perfecto plan de día cada vez se iba más por el tacho de la basura ¿Qué hizo para merecer esto?

— ¿Qué habíamos hablado sobre el lenguaje en público, Yura? — Esa era la voz de la salvación, a pesar del cambio de tono que tuvo podría reconocer esa voz en cualquier rincón del mundo, se sintió aliviado de que Otabek y su hermana aparecieran en el momento justo para evitar un asesinato.

— No lo culpo, no es que se haya encontrado a la persona que trae más paz en el mundo, explícate ahora, Jean Jaques. —Añadió la pelinegra cruzándose de brazos frente al canadiense, y Yuri pudo jurar haber escuchado un aullido como el que los perros hacen al ser regañados.

— Que te explique luego, el viejo se estacionó en doble fila, tenemos que apresurarnos, los llevaré a su hotel y allí pueden regañarnos todo lo que quieran — Yuri tomó la maleta de Otabek y caminó a la salida del aeropuerto donde Victor intentaba distraer a los oficiales para que no le cursaran una infracción (Cosa que logró gracias a su impresionante encanto) subieron las maletas de las visitas y se dirigieron al centro, precisamente a un hotel cerca del teatro donde sería la presentación de la noche, el viaje fue más o menos silencioso, el pentacampeón del mundo preguntó a todos que tal el vuelo y añadió un par de cosas sobre la vida con su omega, JJ seguía con su cara de perro regañado y Otabek con su estoica cara de siempre, la única que parecía interesada en la conversación parecía ser la única chica en el automóvil.

— Victor ¿Nos puedes dejar a Jean Jacques y a mí en el teatro? Tengo un último ensayo, y dejarlo con ustedes sería una molestia para ustedes — Otabek miró con confusión a su hermana, al parecer desconocía la existencia de este último ensayo y la muchacha miró al rubio y le guiñó un ojo, bastó eso para que Yuri captara el mensaje.

— Oh ¿Y no pasa nada con el JetLag? ¿No quieres descansar?

— ¡Después, déjanos aquí! —Victor detuvo el auto y Serik bajó de una oreja al canadiense, despidiéndose con la misma rapidez que bajó del auto, arriba del vehículo Nikiforov miró a los otros dos chicos, con cara de ¿Y ahora qué?

— Simplemente déjanos en el hotel, debemos dejar las cosas de todos modos — Pidió el rubio, aguantándose las ganas de tirarse por la ventana directamente hacia la calle— Almorzaremos en el hotel y haremos algo antes de ir a la obra ¿A qué hora dijiste que era?

— A las 9 ¿Yura estás bien? No es necesario que salgamos, podemos simplemente quedarnos en el cuarto — El kazajo desde el asiento de atrás usaba el espejo del auto para mirar el rostro del rubio, siendo amigos por ya hace tanto tiempo conocía perfectamente las expresiones de su amigo por lo que intuyó que algo no andaba bien.

— Estoy bien Beka, vamos —Yuri se bajó del auto sin despedirse del peliblanco, Otabek siendo él se despidió educadamente del mayor y ayudó al rubio con las maletas, el más joven cargó con las de su amigo mientras que el alfa tuvo que cargar con las de JJ y su hermana "Oh" Pensó Otabek una vez subieron al ascensor, claro, a Yuri nunca le había caído en gracia el canadiense por lo que probablemente su presencia sea la que lo molesta desde la mañana.

— ¿Es porque JJ está aquí? Créeme, no teníamos idea de que vendría, ni siquiera le mencionamos que Serik tendría una presentación aquí.

— Nah, ahora que está prendado es menos molesto, pero no cargaré sus sucias cosas, en todo caso ¿Tendrá que quedarse contigo? Él no mencionó nada de un hotel o algo así.

— Supongo que eso lo arreglaremos más tarde, responde ¿Qué pasa entonces?

— Odio el maldito tráfico de San Petersburgo. — No podría decirle a Otabek que lo que realmente le molestó fue que sus planes hayan sido alterados debido a toda una serie de eventos inesperados.

— Vamos, no creo que haya sido tan malo ¿Te quitará el mal animo si te llevo a comer pastel?

— Dejemos las maletas en tu cuarto y vamos, estoy muriendo de hambre.

— ¿Desayunaste?

— No.

— ¿Y eso?

— Mi alarma no sonó, y si me detenía a comer no llegaría a tiempo al aeropuerto y, eso, tengo hambre.

Yuri no sabe si los pasteles estaban realmente deliciosos o si le sabían bien porque estaba a punto de morir de hambre. La alta dosis de azúcar ayudó claramente a su problema de ánimo y ya no parecía tener cara de gato mojado. Otabek no comió pastel, solo pidió un café americano grande "Comida de avión" Justificó al ver que Yuri estaba a medio segundo de regañarlo por no alimentarse bien.

— Serik me dice que quiere torturar a JJ llevándolo a comer Borsch y si queremos ver el espectáculo —Dijo el kazajo viendo el último mensaje que su hermana había enviado hace algunos minutos, con una foto adjunta de su cara de "Estoy a punto de hacer algo muy malo"

— Ugh, ni hablar, no quiero estar involucrado en su extraña forma de tener citas.

Otabek rió a carcajadas y continuó con la comida, si querían llegar a tiempo para la presentación en el teatro debían volver pronto a la casa de Viktor y Yuuri para comer otra cosa, ducharse y ponerse ropa decente, lo mismo para Otabek volviendo al hotel para cambiarse, además debía llevar ciertas cosas a su hermana para después de la presentación ya que ella decidió perderse de la nada con su amigo canadiense, no le reclamaría, ya le debe demasiados favores en la vida para molestarla por un bolso con ropa. Quedaron de reunirse fuera del teatro una hora antes del músical para ir juntos a los asientos que la actriz les había conseguido (A Yuri no le agradaba la idea de tener que estar una hora y un poco más sentado al lado de JJ, pero eso se solucionó fácil sentando a Otabek a su lado) Pero lamentablemente las cosas nuevamente salieron mal y el rubio apareció en las puertas del teatro diez minutos antes de que iniciara el musical.

— Demonios, demonios, demonios ¡Abran paso! Maldita sea, maldita sea— Exclamaba el menor abriéndose el paso entre los asistentes buscando a los dos chicos con corte de cabello similar para así tener al menos una idea de donde diablos estaban sus asientos, los encontró unas filas más adelante justo en el centro, allí fue como usó toda la flexibilidad que los pantalones del traje de permitieron para llegar hasta ellos— En serio ¿Desde cuándo tanta gente usa automóvil en esta maldita ciudad? Me costó una eternidad llegar aquí por el maldito tráfico.

— Pero llegaste, Yura, eso es lo que importa ¿No te dijeron nada al entrar? Le dije al guardia que llegarías, pero no estaba seguro de que si te dejarían entrar una vez llegaras —Saludó el kazajo entregando el programa del musical. Yuri miró a JJ quien miraba fijo al escenario sin cambiar su expresión, el menor hizo un gesto a su amigo preguntando en silencio que qué diablos le pasaba

— Oh, comió Borsch, está con esa cara desde entonces.

— Es bueno, así no será ruidoso durante la obra, deberíamos darle Borsch más seguido.

— Ya sabemos cómo funciona, comenzaremos a aplicarlo desde ya.

El parpadear de las luces del teatro anunciaron que el inicio estaba a minutos y todos los asistentes que estaban de pie volvieron a sus asientos y los que hablaban guardaron silencio, una vez el público estuvo ordenado las luces bajaron y los reflectores se encendieron en dirección al escenario, cuando la música comenzó Yuri se dio cuenta de que no sabía cuál diablos era el musical que estaban viendo, afortunadamente el programa lo traía escrito por todos lados "Chicago" Había visto la película hace algunos años, pero hasta entonces no tenía ni la menor idea de que también tenía su versión de teatro musical, lo bueno de conocer al menos la versión cinematográfica es que sabía que las canciones le agradarían, conocía de memoria al menos tres.

Su teléfono vibrando incesantemente aproximadamente 10 minutos de iniciado el musical lo tuvo con una expresión molesta, pero pudo arreglárselas para ponerlo en silencio absoluto sin sacarlo de su bolsillo, probablemente son las Yuri Angels comentando sus cosas en Instagram y Twitter, revisaría todo a la rápida una vez terminara el primer acto, cuando las luces se encendieran.

— Mi teléfono estuvo vibrando todo el primer acto — Se quejó el rubio sacando el aparato de su bolsillo, encendiendo la pantalla. Entre sus notificaciones 30 llamadas perdidas de Victor— … Oh diablos, qué hizo ahora.

— ¿Pasa algo Yura? — Los dos mayores dirigieron su mirada hacia él.

— Viktor me llamó unas treinta veces, estoy seguro de que hizo algo, le preguntaré qué pasó — Respondió, marcando el número del peliplateado de inmediato — ¡Hey, Anciano! ¿Qué hiciste aho… Cómo? ¿Es una broma? ¿Estás seguro? ¿Seguro seguro? ¡Demonios, dijo que faltaban unas semanas, voy para allá! —Estrepitosamente el menor se puso de pie, pero la fuerte mano de Otabek impidió su rápido escape.

— Yura ¿Qué pasó?

— Demonios Beka, el bebé Katsudon va a nacer ya y Victor está solo en el hospital y estoy seguro de que arruinará todo, debo irme, lo siento.

— Te acompaño.

— ¿Qué? No, debes ver la obra de tu hermana, se enojará si no te ve.

— Ha presentado esta misma un millón de veces, no creo que le importe — Otabek dirigió su mirada a JJ, quien miraba indiscretamente todas las fotos que había tomado de Serik en su traje de Velma Kelly— Jean ¿Puedes ir a decirle lo que pasó a Serik? De preferencia antes de que termine el entremedio, gracias.

— Oh, claro, iré ahora ¿Dónde dicen que estarán?

— Hospital JJ, enfócate. Vámonos Beka —Yuri tiró de la mano de Otabek y salieron del teatro a la velocidad del rayo, ya que era tarde tomar un taxi no se les hizo difícil y el tráfico ya no era infernal, pero el ataque de ansiedad que la situación causó en el joven rubio le hacía pensar que el taxi iba a menos de 10 kilómetros por hora y se lo hacía saber cada vez que podía, el kazajo como siempre un caballero se disculpaba con el e intentaba que de la boca del joven omega dejaran de salir improperios.

— Yura, él va lo más rápido que el límite de velocidad le permite, cálmate, todo va a salir bien— El rubio miraba con el ceño fruncido por la ventana y su pie golpeaba una y otra vez el piso del taxi— Hey —Llamó su atención y rodeó con su brazo su pequeño cuerpo atrayéndolo a él — Victor es un poco despistado y eso es de conocimiento universal, pero si se trata de su hijo no creo que sea así de distraído ¿Sabes? Ten un poco más de fe en él, cuando lleguemos verás que todo está bien— Sabía perfectamente que sus palabras no calmarían del todo la ansiedad del menor pero hacía su mayor intento por calmarlo o si no los bajarían del taxi de una patada. Gracias al cielo resultó, pudo sentir el cuerpo del omega relajarse entre sus brazos.

— Lo siento… Es que todo esto me pone nervioso.

Cuando llegaron al hospital la ansiedad volvió al rubio y corrió hacia la zona de maternidad de dicho recito, su amigo kazajo desde atrás le seguía el paso desde cerca pero a mucha menor velocidad. No vieron a Victor, claro está, ya que estaba dentro del pabellón junto a su esposo, pero lograron llegar a la sala de espera preguntando a la recepcionista por el japonés.

No esperaron que 10 minutos más tarde Serik, con su traje del músical y todo aparecería arrastrando de una mano a Jean Jaques Leroy.

— Espera ¿Tú no tenías que estar haciendo un músical? ¿Qué están haciendo aquí?

— Yuri, he hecho este musical un millón de veces, no es gran tema, para eso están los alternantes —Respondió la kazaja moviendo de un lado a otro su mano— ¿Han sabido algo? —Ambos negaron varias veces con el rostro— Oh, cierto… Generalmente toma más tiempo cuando se trata de Omegas macho ¿Quieren un café entonces? Con JJ podemos ir a buscar algo para todos.

— No es necesario que se queden aquí — Yuri bajó la mirada un momento fijándola en sus inquietos pies — Pueden dejarme aquí y volver a sus asuntos.

— Pequeño, eres una de las personas más importantes en la vida de mi hermanito, entonces a mí también me importas, no te dejaré solo y si JJ quiere tener una quinta cita se quedará aquí — Yuri levantó la mirada sonrojado ¿Una de las más importantes para Otabek? Miró al kazajo un par de segundos, notando que miraba a su hermana sorprendido y ¿Algo sonrojado? Eso es nuevo, Otabek incluso se veía bien con las mejillas teñidas de carmesí.

— Si a ambos les sirve de consuelo, esta es la cita más normal que he tenido con Serik desde que salgo con ella. — Agregó JJ, sacando un par de risas en los presentes — Por cierto ¿Le han dicho a Phichit que estamos aquí? — Oh, Phichit, cierto. El Tailandés era el mejor amigo del Katsudon y lo más probable es que a Victor se le haya pasado el hecho de avisarle. JJ y Serik fueron a buscar café para los cuatro mientras Yuri avisaba a Chulanont de la situación y Otabek miraba el reloj de la pared.

— Phichit dice que tomará el primer vuelo que encuentre ¿No tienes frío? —El kazajo negó, Yuri dejó caer su cabeza en el hombro del más alto— ¿Sabes? Hoy tenía todo el día planeado, después del musical te llevaría a cenar a mi restaurante favorito, luego daríamos una vuelta por el centro de San Petersburgo y volveríamos caminando al hotel. Lamento que hayamos tenido que pasar la noche en un hospital, Beka.

—Yura —Otabek pasó su brazo por los hombros del menor y lo atrajo un poco más a él— No importa donde sea realmente, yo vine aquí para pasar tiempo contigo y ¿Sabes? Puede que sea la cita más rara que vaya a tener en la vida pero me alegra que sea contigo — El corazón de Yuri hizo un flip cuádruple al escuchar esa frase y su cara ardió al máximo, ahora si necesitaba ese café para poder beberlo y luego escupirlo.

— Idiota, no digas esas cosas tan embarazosas.

— ¿Podemos ir mañana a tu restaurante favorito? No será una cena elegante pero…

— Está bien — El rubio se acurrucó al lado del mayor, haciéndolo guardar silencio, si Otabek seguía diciendo esas cosas la cabeza le terminaría explotando — Pero necesito ese café ¿Dónde demonios se metió Serik?

— Lenguaje, jovencito, estamos en un hospital y estás rodeado de recién nacidos —La hermana de Otabek pudo escuchar su mala palabra desde el fondo del pasillo, JJ la seguía detrás ambos cargando dos vasos de café— Compré americano para todos, espero que te guste así Yuri, no te pregunté antes ¿De qué hablaban? — Preguntó entregando el café a su hermano y a Yuri, sentándose luego a un lado del rubio, JJ a su derecha.

— Nada importante— Dijeron ambos al unísono. La kazaja y el canadiense compartieron miradas antes de restarle importancia a su respuesta, JJ abrigó a Serik con su chaqueta cuando la vio tiritar un poco. La conversación que tuvieron las siguientes horas que tuvieron que esperar no fue más lejos de lo que usualmente solían conversar, de vez en cuando se turnaban para ir a la máquina expendedora a comprar comida y de vez en cuando alguno de los cuatro se quedaba dormido sobre la silla (Esos generalmente eran los omega del grupo) Hasta que finalmente el doctor salió del pabellón buscando a los amigos y familiares del matrimonio.

— Oh gracias a dios —el primero en levantarse de los asientos fue el rubio, quien rápidamente se acercó al cirujano a preguntar por el estado del bebé— ¿Salió todo bien? ¿El niño está bien? ¿El cerdo está bien? ¿El viejo no hizo nada estúpido?

— Tanto el joven Omega como el bebé están en perfecto estado, el señor Nikiforov casi se desmaya, pero ¿Por qué no va a verlo usted mismo? Pueden acercarse a esa ventanilla a ver al bebé —El joven corrió prácticamente hacia la famosa ventanilla, Otabek y los demás le siguieron de cerca, del otro lado un notablemente emocionado Victor cargaba entre sus brazos a un recién nacido, que mantenía sus ojos cerrados, aún era muy pequeño para determinar si se parecía al alfa o al omega, pero a los ojos de Yuri ese niño era simplemente la cosa más genial que ha visto en sus 18 años de vida ¿Ese es acaso el fruto del amor entre esos dos tórtolos? Es impresionante lo que las maravillas del amor de pareja pueden hacer, crear seres tan geniales como son los bebés. Si él se enamorara algún día ¿Podría crear algo así de lindo con esa persona? Su mirada instintivamente se dirigió hacia Otabek, al darse cuenta de eso volvió rápidamente la mirada hacia el bebé nuevamente ¿Por qué por una fracción de segundo la imagen de Otabek con su bebé en brazos se cruzó por su mente? Demonios, esto de vivir simplemente le estaba generando más líos mentales de los que imaginó, y un poco de náuseas.

— ¡Chicos! Les presento a todos a mi pequeño Haru ¿A que no es la cosa más preciosa del mundo entero? —Victor alzó al niño en el aire como en la película del rey León y todos los presentes entraron en pánico ¿Esa es la forma correcta de levantar a un recién nacido?

— ¡No levantes a mi ahijado de esa forma idiota! —Gritó Yurio delante de todos, y aunque sacó un par de carcajadas, pronto todos los demás se unieron para hacer que el reciente padre dejara de usar a su hijo como un muñeco.

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Notas de la autora

Spotted: Tres chicos y Velma Kelly fueron vistos en el hospital de San Petersburgo recibiendo al bebé nacido del matrimonio del año ¿Qué le esperará al pequeño Haru viviendo con sus padres y Yurio? ¿Qué le espera a Yurio a partir de estos nuevos pensamientos? ¿Seguirá pensando en que los bebés son producto netamente del amor? ¿Serik aceptará una quinta cita con JJ? ¿Cómo habrán sido las citas anteriores para referirse a una en el hospital, con la muchacha en sus ropas de musical como una normal?

SE QUE ME DEMORÉ CON ESTO, PERO ES QUE ME PASARON TANTAS COSAS (Juro que no tomo más, lo juro) Y bueno, he estado huyendo de mi ciudad y apenas me vine a una donde tengo internet, lo siento en serio, pero tengo problemas de ansiedad (¿)

¿Se dieron cuenta de que Serik dijo quinta cita? Sí, ha tenido más citas con JJ que la que Otabek y Yurio planearon como "Venganza" pero como pudieron ver la chiquilla es especial, quizá por eso es que JJ quiere algo de ella en su JJ style.

Hice el capítulo un poco más largo como compensación, debido a mi colapso emocional me costó más de la cuenta escribirlo, pero finalmente aquí estoy y espero que les guste.

¡Muchos cariños y nos leemos en el próximo capítulo!