Capítulo 7: Edimburgo, Escocia
No es de mi propiedad Teen Titans.
Los viajes de Chico Bestia
Por: Cristian Reynolds
Cap 7: Edimburg, Escocia
A decir verdad, la tasa de criminalidad de Jump City había disminuido considerablemente y causa de eso los titanes no tenían muchas batallas por realizar durante esos días; Pero eso no significaba que tomaran descansos, aún continuaban con el patrullaje tanto nocturno como diurno.
Garfield tuvo el día libre pero la jornada de la noche tenía que salir de patrulla con Starfire; Aprovechando su tiempo contactó ligeramente con Max, confirmando que una nueva sesión de grabación estaba por ocurrir.
De nuevo recomenzaron las clases en la universidad donde el joven estudiaba, así que llegó a tiempo a la torre antes de sus trabajos largos.
— Max, ¿Cómo has estado en tu regreso a clases?
— Muy difícil como todos los inicios de semestre, profesores dementes con los trabajos. — se rió un poco.
— Bueno, creo que la vida de un universitario es al límite… jaja — Garfield sacaba su lado "cool"
— Amigo, lamento ser un ave de mal agüero, pero debemos comenzar. Debo entregar lo menos posible mi tarea de matemáticas y recién vine de clase.
— No hay problema. Déjame ayudar con el encendido.
En menos de cinco minutos las cámaras estaban listas. Era hora de comenzar.
— En 3… 2…1... y ¡Grabando!
+Cámaras encendidas+
— Es un honor volver a lo mío grabando estos momentos que tuve en mi expedición más épica de mi vida. Estábamos en que me trasladaría a Edimburgo, Escocia gracias a la teletransportación de Herald, desde el frío polo sur.
Flashback contado por Beast Boy:
— Gracias amigo… por este… aventón… ¡Te debo una! — temblaba de hipotermia además de sentir mi piel congelada. Pero bueno, Edimburgo al menos no tenía esos climas tan bajos.
— Es lo menos que puedo hacer por un gran titán que salvó al mundo y nos enseñó que somos importantes. — El hombre encapuchado sonríe.
— Así que nos vemos pronto, debo descansar. — Herald me saluda y regresa por donde vino. Aun con mis pertenencias cogí mi celular a través de un sistema pos y por desfortunio tuve que alquilar una habitación. No he dormido en esos días, lo que merecía un descanso profundo.
Al día siguiente en esa nublada ciudad hice mis necesidades básicas y antes de proseguir entablé contacto con mis amigos.
Al instante salieron todos en la pantalla de mi lap… bueno, casi…
— ¡Amigo Chico Bestia! ¡¿Cuándo volverás a la torre?! ¡Necesito que consientas a Sedita! — Una impaciente Starfire se acercó a la pantalla, me quedé asustado por la reacción. Por suerte Robin la atrapa antes de causar daños.
— Star, Chico Bestia está en otro sitio fuera de aquí. No va a poder alimentar a sedita. — Frustrado por el comportamiento de su novia el enmascarado estaba sonriendo.
— ¿Ok? ¿cómo van las cosas por allá? — Insistí.
— Te perdiste de muchas cosas viejo, como el ¡Gran festival anual del asado! — ¡Donde todo podías comer gratis! — Cyborg mostró a la pantalla el repugnante alimento que no quiero comer ni en sueños.
— ¡No me muestres esa porquería aquí! — Me daban ganas de vomitar. — ¡Come tofu!
— ¡la carne es mejor! ¡Es delicioso y muy apetitoso!
— ¡El tofu es saludable!
— ¡chicos! — Robin paró la alarma. — ¡Ya cálmense! Reporte de tu travesía, chico bestia.
— Vamos en un buen proceso, actualmente me encuentro en Edimburgo y salgo para allá.
— Es un buen proceso. En unos días serás más importante en el equipo.
— Entendido señor. — Asiento. — es hora de que me vaya. Los estaré contactando lo más rápido posible.
— Entraremos en contacto. — Robin simplemente lo dice.
— ¿Cuándo te volveremos a ver amigo Chico Bestia? — Star se pone triste.
— Pronto, una señal es cuando tenga una buena cantidad de tofu. — asentí.
— No vayas a traer tus porquerías a la nevera.
— Si si, te veré pronto. — me reí. Y desconecté la señal. Ya no me daba interés de mis sentimientos en Raven tras saber lo que ocurrió con ese "Eithan" así que no quería saber si hablar o no.
Al desconectarme y tras muchas tazas de chocolate comencé a caminar hacia uno de los castillos abandonados de la ciudad.
El frío era eminente, pero tenía que seguir con mis pretensiones. El paisaje donde se veía un lago y montañas frondosas era fantástico, nublado y soleado como si fuera medieval. De repente un viento helado se sintió en mi cuerpo volteándome rápidamente. Éste tenía una vestimenta particular: túnica que cubría todo incluyendo su rostro. ¿era la muerte?
— Sólo héroes de corazón son dignos de ser entrenados, los guerreros que tienen el corazón de un caballero son los indicados. — Su voz era pacífica pero gutural.
— ¿Perdón? Y ¿usted quién es?
— Garfildeus Logannis. — ¿Ok? Creo que andaba alucinando diciendo de esa manera mi nombre.
— Parece que está equivocado.
— Garfideus Logannis, uno de esos caballeros que merece ser entrenados. Tu espíritu de superar más la gran habilidad de luchar con mucho honor lo demuestra.
— Vuelvo a preguntar, ¿Usted quién es?
— Mi nombre es Althalos y soy una especie de druida y mago. Viví un periodo aquí cuando era el reino anglosajón, fui consejero del rey Ricardo Corazón de León durante su breve, pero importante reinado. Pero por cosas de la vida fui ejecutado. — Me quedé impactado tras lo último.
— ¿Y Cómo hiciste que el rey Ricardo gobierne aquí?
— bueno, eso no te lo contaré. Después de mi muerte a través de un pacto con una hechicera la cual me había enamorado durante largo tiempo, con la condición de entrenar a los guerreros de corazón y convertirlos en dragones legendarios, me quedé inmortal pero casi invisible.
— Wow... — ¿Será que él y su mujer tiene algo que ver conmigo y Raven? Lo dudo… — Te felicito amigo. ¿aún siguen siendo pareja?
— Si, vivimos en un lugar en las montañas, donde nadie sabe dónde encontrarnos. Antes de morir me había comprometido casarme con ella y aunque no tenemos hijos o descendencia siempre vivimos felices.
— Es... Increíble.
— Y ya que eres un guerrero te mostraré el valor de defender con honor además de transformar en animales legendarios. Sé que te puedes trasformar en dragón, pero ¿Alguna vez has pensado ser un ¿hipogrifo?
— ¡Wah! ¿Qué es eso? — Nunca oí esa palabra.
— Es un animal, con cabeza de águila, cuerpo de caballo y dos patas de ave rapaz y otras dos patas equinas. Son leales siempre y cuando no los haces enojar.
— Fantástico, ¿Cómo se hace?
— Cierra tus ojos, y concentra en esa imagen. — Asentí, enfocado mentalmente en la imagen. — Deja que tu cuerpo se transforme, sin necesidad de hacerlo por tu cuenta. Solo mantente de esa manera en 1 minuto y ya verás-
Al pasar dicho tiempo, sentí mi modificación genética, pero era algo relajante oyendo sonidos de flauta y banjo medieval.
— Puedes abrir. — Y sentó que la vista era aguda, cuando intenté hablar solté un sonido de un ave, ni siquiera sabía que tenía cuatro patas, así que fui hacia un estanque y me asusté de mi transformación: Me había convertido en un hipogrifo.
— Eres un legendario hipogrifo, y te puedo enseñar a ser más animales mitológicos, muchos por así decirlo sin necesidad de transformar. Vuela.
Corrí por instinto y era impresionante: Volaba por el lago, lanzando el sonido de un águila rapaz, sentí un aire nuevo con un espíritu renovado, durante muchos minutos.
Al regresar volví a mi estado de forma y me sentía encantado. Sonreí y estaba emocionado con el entrenamiento.
Durante todo ese día me transformé en grifo, muchas especies de dragones inclusive una de tres cabezas, me veía algo alucinado por que ver con tres cabezas era difícil de acostumbrar, pero el maestro me había dicho que las dos cabezas restantes eran la conciencia y el triunfo; además de una esfinge, además del dios Horus donde era humanoide con cabeza de halcón, donde combinaba lo humano y lo animal, además de ser una Naga, donde tenía mi mitad normal humana y la otra mitad como cola de serpiente y dragón; Además de que había una nueva forma de la bestia, un quilin que era formado con una cabeza de dragón, cuerpo y cuernos de ciervo, cascos de caballo y cola de buey; Sólo aparecía cuando alguien estaba en problemas más graves. Sí, mi maestro también era viajero por el mundo durante el tiempo.
Tras más o menos día y medio después sin descanso había culminado mi práctica. Era hora de ir hacia otro destino.
— Has aprendido mucho con mis enseñanzas, aunque con algunas dificultades. Usalos cuando sea el momento adecuado. — en ese instante apareció una persona, con una vestimenta oscura que en la parte de sus piernas solo estaba medio desaparecida, además de llevar un cetro. Llevaba cabello rizado y negro
— Querido Althalos mi hombre que tanto amo, te extrañé en tu ausencia.
— Royse, mi amada hechicera del amor. Con tus hechizos haces enloquecer mi humilde corazón. — estaba algo confundido. — Garfildeus, ella es mi mujer, Royse. Es hechicera y fue perseguida por la corona inglesa. No la pudieron ejecutar y murió tranquila en su tiempo convirtiéndose en un espectro. Pero es una gran mujer que compartimos la eternidad.
— Mucho gusto en conocerla, es un gran honor.
— Garfildeus, sé que por instinto estás pasando por un difícil momento de tu quebrado corazón por tu amada Raven.
— ¿Cómo sabe de ella?
— Puedo leer la mente y el pensamiento de las hechiceras desde donde estén. Además, conozco muy bien su interacción y sé que por azares de sus vidas están destinados a vivir juntos sin importar el obstáculo.
— ¿Por qué me dice eso? — Estaba algo sorprendido y a la vez preocupado.
— Gar, eres el hombre más leal que ella haya tenido, aunque aún no se da cuenta cuanto la amas.
— Además ustedes son opuestos y es más que suficiente para que formen el equilibrio perfecto, como nosotros. Añade el entrenador mágico.
— Woah…
— Sólo te diré que cuando vuelvas a tu hogar jamás te rindas con ella. Sé tú mismo, a ella le gusta tus chistes.
— Tomaré nota de ello. Muchas gracias por su sabiduría. — Sonrío y me quedo feliz y satisfecho.
Al despedirnos, ambos se habían desaparecido dejándome solo. Durante ese lapso estuve en veremos cuando mencionaron a Raven en eso de la destinación…
No tenía respuestas concisas… seguí discretamente con mi siguiente aventura a mis origenes, a las selvas.
Fin Flashback
— ¡y Corte! — Max apaga el set. — ¿Y qué tal has sentido tras eso? — Max estaba impactado.
— No tengo idea de cómo responder a eso, fue sorpresa… no estaba concentrado en eso.
— Woah, lamento eso.
— Hey, no hay problema. En ese entonces estaba alejado de Raven y me sentí bien.
— Ah bueno. Me disculpas bro, debo ir a estudiar… — el estudiante recoge su bolso. — Nos vemos luego.
— Adiós amigo. — Nos despedimos y como dice una típica frase: Cada uno por su lado.
Gracias a todos por su atención y por su lectura y pos cualquier review es bienvenido... De ante mano les deseo Felices fiestas a todos los lectores y seguidores… Ha sido un buen año para mí y los aprecio mucho…
Cristian Reynolds Martin
