-Watari, reserva los primeros boletos a Londres, hemos terminado nuestro trabajo aquí.

El peliblanco asintió mientras salía de la amplia sala de su cuarto de hotel, el cual habían tenido que cambiar por lo menos 4 veces en los últimos días por razones de seguridad.

A pesar de las muchas objeciones de L alegando que Ella estaría mas segura en Wammy's house y que no tendrían tiempo para prestarle atención, Watari fue quien tuvo la última palabra al decirle al pelinegro que si la pequeña no los acompañaba el tendría que quedarse en Wammy's cuidándola, desde que empezó a gatear requería mas atención y Roger ya estaba lo suficientemente ocupado con los demás niños.

No quería sonar insensible ni nada por el estilo al abandonar a su suerte al pelinegro pero el caso estaba prácticamente resuelto, lo único que quedaba por hacer era recolectar mas evidencia y que Watari entregara las conclusiones del caso, cosa que no consistía en demasiado trabajo y el peliblanco podría atender las necesidades de la menor sin comprometer su trabajo.

En ocasiones el peliblanco se sentía decepcionado por el comportamiento de su protegido hacía la menor, creyó que quizás con el tiempo y compañía de su hija el lado mas humano del pelinegro se despertaría, pero hasta ahora seguía siendo igual de frío e indiferente, apenas veía a su hija unos cuantos minutos al día, los únicos momentos que pasaba con ella era cuando Watari o Roger no se encontraban vigilando a la menor y por lo tanto el descuidado padre tenía que hacerse cargo de ella.


Días después de regreso en Wammy's...

Elle Lawliet se encontraba en su "oficina" dentro de Wammy's house, Ella estaba dormida en su corral infantil a un lado de el mientras que Near se encontraba sentado en el suelo revisando un caso mientras que con su mano derecha apilaba unos dados.

Roger, Watari y los demás niños de Wammy's no se encontraban en el lugar, habían salido todos a una excursión, a excepción de Near quien siempre prefería mantenerse en el interior.

Habían estado en silencio por un largo rato, hasta que Near lo rompió.

-¿L?

-¿Si?

-¿Quien es la madre de Ella?

L se quedó en silencio por unos segundos, por primera vez en su vida sin nada que decir. Obviamente siendo un genio el menor no tenía dudas acerca de donde venían los bebés. Lo que se le dificultaba creer era que L había sucumbido ante tales necesidades tan comunes e innecesarias.

Al ver que el mayor no contestaba Near insistió mas en el tema, lo que era algo bastante inusual en el.

-¿Te digo mi teoría? -el peliblanco ni siquiera esperó la respuesta del mayor.- Puedo ver que tiene el color de tu cabello y que es un poco mas pálida que una persona promedio al igual que tu y aunque no te hayas dado cuenta es más inteligente que la mayoría de los bebés de su edad, lo cual obviamente es genética heredada por ti.

L reflexiono eso último, había visto a la niña por lo que obviamente había notado las características físicas que compartían, sin embargo, nunca se había detenido a pensar en si compartían algo mas que lo físico.

-Y después están todas las cosas en las que es totalmente diferente a ti: sus ojos color miel, el rubor en sus mejillas -una parte de la torre de dados cayó, aún así con indiferencia el peliblanco siguió apilando mas dados.- es bondadosa y es tan expresiva... aunque viniendo de un infante eso es algo normal. Tomando en cuenta su edad, ¿con quien pudiste haber estado hace 18 meses? no me tomó pensar mucho el darme cuenta de que esos 18 meses fueron poco después de el caso Kira y la única persona que encajaría perfectamente con las características anteriormente mencionadas sería Misa Amane.

-Near... -era la primera vez que el detective hablaba, con su habitual voz monótona.- si querías saber quien trajo al mundo a la niña solo tenías que haberlo preguntado, no era necesario que crearas todo un caso.

El rostro del menor no se inmuto, tan solo observó la aparentemente expresión inexpresiva del pelinegro. L no era como las demás personas, y a pesar de que Near intentara leer su expresión le resultaba imposible, después de todo por algo era que lo consideraba su mentor.

El peliblanco se levantó y se dirigió hacía la puerta sin mirar atrás, deteniéndose justo debajo del marco.

-La esposa de el socio de Chandler abrió una cuenta en un banco de Suiza utilizando un nombre falso, poco después ésta recibió una fuerte suma de dinero. Hace un par de meses su familia se mudo a las bahamas por el trauma de la muerte del "mejor amigo" de su esposo. Creo que puedes deducir lo demás.

-Muy bien -el pelinegro ni siquiera giro su silla para verlo.

-¿L?

-¿Mhm?

-La próxima vez que quieras que resuelva un caso no inventes algo tan estúpido.

Los pasos del menor se reanudaron para después dejar de ser escuchados. El pelinegro sonrió ligeramente, esperaba que Near se diera cuenta de que los casos eran falsos después de algunos días, incluso semanas.

L giró su cabeza para observar como el pecho de su hija subía y bajaba pacíficamente al ritmo de su respiración, ajena a todos los problemas y su situación.