-¿Qué hacemos aquí? -. Pregunto Davina envuelta en los brazos de su esposo en el recargaba su espalda cómodamente.
-No tengo idea -. Agregue a la mano de Keelin que sonreía mirando a su alrededor suponiendo lo que pasaba –¿Donde esta ella?
Rebeca la miro con ojos ocultos tras unas glamurosas gafas de sol como los demás. Estaban en monte carlo. Una de las playas más hermosas y exclusivas. Un viaje familiar para festejar los dulces dieciséis de la más pequeña Mikaelson aunque cada uno ya tenía una idea de regalo personal.
Esto era algo que necesitaban. Algo de alegría juntos.
La rubia suspiro –No lo sé. Marcel la llevo a hacer ejercicio para que se relajara.
-¿Porque estamos en un aeropuerto? ¿Ya nos vamos? -. Pregunto Kol y sonrió pícaramente –Porque la verdad, mis maletas están hechas un desastre. Necesitaremos algo de tiempo para prepararnos.
-No creo que sea eso -. Respondió Keelin y su esposa el miro con duda. Reconociendo la emoción en sus ojos, pero no obtuvo respuesta.
En su lugar. Todos los voltios se vuelven como un convertible. Era evidente que ya estaba jugando. Los vehículos derraparon casi junto a ellos y Marcel bajo del auto.
Rebeca apretó los puños –¡¿Una moto ?! ¡¿Le compraste una motocicleta ?!
Grito histérico con sus hermanos listos para saltar sobre el futuro apoyándola.
-Yo... -. Marcel sonrió nerviosamente al verlos –No pude evitarlo ...
Freya fue aferrada por su esposa –¡¿Como que no pudiste evitarlo ?! Es una niña ...
-¿Es legal que ella conduzca aquí? -. Se compró Davina y volteo hacia su esposo que elevó los hombros.
-Ni idea. Nunca me he preocupado por ello.
Marcel era zarandeado por su esposa que no se dejó de gritar insultos –Qué quieres que te diga? No pude evitarlo al ver esa carita ...
Me refiero a lo que se ve en el futuro. Todos sus tíos suspiraron y le sonrieron de vuelta.
-Aún sigo molesta -. Gruño Rebeca al ver su sobrina acercarse y dejar un bebe a un lado con su casco acomodado sobre el asiento.
-Yo también -. Agrego Freya.
-Yo quiero golpearte mucho -. Susurro Kol sonriendo.
-Lo sé -. Admitió a Marcel sin dejar de sonar a su vez. ¿Cómo se dice que no a estos ojitos iluminados?
Espero que te sonríes y que no te preocupes. Justo como cuando había convencido al moreno ¿No es genial?
Freya suspiro sonriendo y se acercó a abrazarla –Es la genética lobuna. Es injustamente linda.
-¿Lo dices por experiencia? -. Soltó con picares Kol y Davina le dio un codazo en el estómago haciéndolo.
-No tienes idea -. Respondió Keelin sonriéndole para luego guiñarle el ojo a su esposa que se ruborizo al instante.
Rebeca sonrió –Bueno. Dejando de lado el problema de consentimiento de mi esposo y el abuso de los ojos de cachorro -. Esperanza sonrió con orgullo –¿Qué hacemos aquí? Querida Me gustaría tomar el sol pero este no parece el mejor sitio ...
Espero escapar del agarre de su tía y brinco con ánimo –Ya verás. Sera genial.
Y sin decir más que empujo hasta un hangar ...
A la hora se encontraban sobrevolando el paisaje. A gran altura y capacidad para saltar al vacío aunque no todos sonreían con entusiasmo.
Kol solo asentía y Freya se aferraba a la mano de su esposa, mientras que Rebeca se comparte con Marcel que era un punto que le rompe el cuello. Keelin y Davina sonreian entusiasmada junto con Esperanza que fue la primera en ponerse de pie en la luz verde.
-Los veo en el suelo -. Dijo sin más. Y antes de que alguien la sujetara se lanzó al vacío.
-Dios ¡No…! -. Grito Rebeca antes de seguirla por instinto.
-¿Qué es todo esto? -. Dijo Freya.
-Su válvula -. Afirmo Kol poniéndose de pie y los demás miraron confusos –Siempre que un Mikaelson pierde la cabeza tiene una carnicería solo por el placer de sentirse vivo y tener el control. Y creo que esta es su versión de carnicería. La moto, el salto al precipicio, las paracaídas. Adrenalina pura para evitar romper cuellos.
Davina asintió acomodándose en la puerta –Tiene sentido. El control del descontrol. Nada más relajante.
La pareja se lanzó al vacío y Marcel sonrió –Habrá que controlarla un poco. Esta algo inestable ... ansiosa seria la palabra ...
Freya y Keelin lo vieron lanzarse. La primera suspiro se aproxima a la puerta donde su esposa se espera con la mano extendida hacia ella –Genial. Una adicta a la adrenalina.
Keelin beso su mano –Es mejor a que explote sangrientamente.
-Supongo ... -. Freya miro al vacío y apretó su mano –Aunque ahora suena mejor eso.
Keelin de rio negando. Le dio un suave beso y sorpresivamente el empujo por la puerta que escucha como maldecían ...
La noche llego y la familia se redujo mientras que un poco se fue. La esperanza de tener una copa en sus manos, pero sus hermanos, una vez en la vida. Así podrás controlar sus accidentes, de cualquier tipo y protegerla.
-Sigue sin gustarme lo de la moto -. Gruño Rebeca mirando hacia su esposo que rio por lo bajo.
-A mí me encanta -. Afirmo Hope sonriendo –Además me see súper sexi en ella.
-Así que no lo negare -. Afirmo Kol y luego bajo la cabeza suspirando –Hará más difícil lo de cuidarte ...
-... evitar que cualquier idiota piense que estas a su alcance -. Finalizo Marcel con el mismo desanimo suponiendo el trabajo. Ambos le dieron un trago profundo a sus bebidas.
-Así suena sexista -. Afirmo Keelin riendo.
Kol asintió señalándola –Tienes razón.
Marcel asintió y volvió a suspirar –También debemos pensar en las trepadoras. Estos tiempos modernos.
-¡Todo el mundo es un maldito peligro! -. Grito Kol con frustración.
Las risas volvieron a hacerse escuchar. Luego vino el baile y más cosas. Con tristeza o añoranza en su mirada que la parte del corazón.
Y la moto dejaba de sonar tan mal ...
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Esperanza caminaba por la playa. Con su mirada concentrada en la hermosa luna y su cabeza aún adormilada por el alcohol. Sin embargo, no importa si se ha enviado en la arena.
Suspiro mirando el solitario lugar. Una villa alejada donde la privacidad era la mejor. Una mansión a su parecer y que comienza a ser el gusto de su tía Rebeca que tal vez se quedaría más tiempo. Por su parte ella no quería detenerse. En unos días junto a su tío Kol y Davina para visitar su casa de Belice. Tal vez hasta perderse un rato en la jungla y luchar con leopardos. No sonaba ni mal nunca.
No quería parar. No quería pensar o analizar. Solo lanzarse a lo que fuera. Limpiar su mente o al menos tratar ...
Sintió que aparece en su bolsillo y supuso que su tía Freya y que no estaba en su habitación. Tomo la nota y al abrir su estómago dio la vuelta.
"Feliz cumpleaños.
Que te encuentres estupendamente con tu familia.
Te deseo más momentos felices y siempre sonrientes con todas tus fuerzas.
Te extraño
Js "
Cerro los ojos con firmeza y lentamente volvieron a doblar la tarjeta sintiendo como entre el aroma salado que le rodeaba sobresalía casi como to faro su aroma. Ese suave y dulce aroma casi se perdía, pero al mismo tiempo siempre se quedó clavado en su nariz y mente. Y suspiro pesadamente dejarse caer en la arena.
Quiso ...
Quiso tantas cosas, pero al final no se atrevió a hacer o tener ninguna.
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Caroline suspiro con la preocupación. Llevamos todo el día buscando a su hija y simplemente no le hallaba. La magia de Bonnie al menos le había tranquilizado diciéndole que estaba en la escuela.
Desde que las clases habían acabado. Josie desapareció en silencio.
Se compró si la había molestado. Si había vuelto a pelear con su hermana. Si ella había hecho algo mal o su padre, pero no tenía idea.
Y como un simple instinto se dirigió al último lugar que estaba en su cabeza. Se supone que estaba asegurado mágicamente para resguardar su interior pero en realidad eso no sería un impedimento para su hija. O la cerradura, gracias a las malas enseñanzas de Damon.
La noche estaba llegando y se puso en marcha. Lo que dejo de lado y uso su velocidad vampírica para en un parpadeo estar frente a la puerta de la habitación de la esperanza. Estaba entreabierta y suspiro con un alivio antes que en el interior.
Recordaba que día era. El cumpleaños de Mikaelson y aunque su hija ha sido tratado de llamarla desde que se fue, no hay respuesta por ningún medio de comunicación. Alaric también lo había intentado pero eso solo fue resuelto en que Kol Mikaelson lo amenazara con destrozarlo miembro por miembro para la final que se tragara con los dedos antes de organizar las tripas y dejarlo como alimento de coyotes. Siempre tan imaginativos. Ella nunca había tenido mejor suerte, Rebeca tan elegante y ácidamente dulce. Todo un lujo conociéndola.
Josie se refiere a la tumbada en la cama. Abrazando la almohada, mientras que las silenciosas son silenciosas y soltadas. El sitio no había cambiado desde que ella había sido y no lo había hecho. Ninguno había dejado que el equipo de mudanza de la familia entrara en la propiedad. Esta era su habitación y si quería vaciarla tener que presentarse. Una forzada ultima oportunidad para todos.
Se acercó y suavemente se recostó con ella. Abrazándola con firmeza dejándola que se desahogara.
-Es mi culpa ... -. Susurro Josie.
-No -. Negó con firmeza –No lo es ...
-La extraña ...
-Lo sé -. Caroline recargo su cabeza en la de su hija.
-Jamás debí forzarme a olvidarla ...
-Es lo natural, cariño. Tal vez ahora no lo veas, pero he estado con Penélope debe enseñarte algo ... -. Suspiro –Sé que no lo parece pero así es. Y en un futuro de algo servirá ... o ya lo hizo. Gracias a todo eso Espero que se haya acercó a ti. Dejo que las conocieras y te conoció ...
-Solo sirvió para que me enamoré tontamente cuando creí que ya no podría. Sollozo con fuerza. Sin pensar en la sinceridad que estaba desbordando, era su madre y no puedo evitarlo.
Y Caroline sonrió con ternura abrazándola más –Cariño. El corazón es un órgano y siempre que lo hieran sanara.
-Quiero verla ... -. Me refiero más a la almohada mientras lloramos por última vez –... quiero abrazarla y digamos que todo estará bien ... quiero verla sonreírme solo a mi ...
Su madre beso su cabeza –Volverá ...
Josie negó inhalando su aroma. Una mezcla de pintura, flora silvestre y menta. Todo lo que se dijo en el siguiente par de meses fue lo único que se pudo aferrar ...
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Como un simple parpadeo, Esperanza abrió los ojos pero no lo era. Ella nunca sabía cuando su cabeza iba lentamente cobrando sentido. El cielo se estrelló se encontró en su mirada y casi se perdió como si se tratara de una persona robada de la visión, pero entonces el niño comenzó a ser perceptible en sus mejillas y el siguiente fue el dolor de la golpea con la brutalidad hasta el punto de casi lanzarla a La oscuridad del nuevo. Un quejido corto pero audible escapo entre sus labios y luego se forzó en respirar.
Y lo recordó todo.
Dos meses atrás había convencido a su tío Kol y Davina de que le dejaran pasar una noche en la jungla. Por supuesto se habían negado pero ella había suplicado con el falso pretexto de desear absorber y aprender la magia de un lugar tan puro. Ellos entendían de lo que hablaba. Ellos sabían que les estaba mintiendo pero la dejaron. Le permitieron tener ese momento salvaje de correr entre los árboles en su forma humana pero casi por completo perdida en sus instintos lobunos y fue estupendo. Le alejo de todo.
Así que ahora que se encontraba al norte del continente había convencido a su tía Freya y Keelin con el argumento de que ya lo había hecho y había salido bien. Justamente fue Kol el que llamo para intervenir por su petición y convencer a la protectora pareja. Y ahí estaba ahora.
Había sido estúpida. Tan estúpidamente orgullosa. Tan sumergida en creerse el cuento de que era inmortal que había olvidado que aun podía sentir dolor y eso era justo lo que tenía. Demasiado dolor. Todo del que había estado escapando por meses de pronto le jugó una mala pasada al hacerla creer que podía dejar todo atrás y simplemente escalar una montaña o conquistar el mundo. Lo que fuera que ella quisiera.
Y con crueldad le habían recordado que no era así como la vida mortal o inmortal funcionaba.
Había provocado una avalancha con sus descuidos y arrastrada por quien sabe cuánto. Y ahí estaba. Semi enterrada con una pierna hecha pedazos y costillas igual, sangre escapando de sus labios y la cabeza aturdida. Todo le dolía pero de alguna forma su cuerpo no era lo que más dolía.
De nuevo se sentía abandonada. Vulnerable. Se sabía un peligro y se sabía una niña que solo pudo llorar por sus padres perdidos por un largo rato sin importar el frio. Sabiendo que no había podido salvarlos. Torturándose por ser la causa de su perdida. Y entonces se dio cuenta de algo. Por primera vez en semanas, estaba realmente pensando en sus padres. No les había olvidado. Eso jamás podría ni imaginarlo pero no se concentró en ello, no pensó en su dolor y su culpa. En su lugar se recordó tratando de hacer todo para aliviar el dolor de alguien más, eso fue lo que le aparto del propio.
Y ahora que lo pensaba. Dolía. Dolía aun con intensidad brutal pero algo había cambiado. Era más soportable y no tenía ni idea porque. Su llanto fue largo y doloroso con gritos abruptamente aprisionados en su garganta liberados a la nada pero ya no sentía que el aire desaparecía a su alrededor y su pecho se estrujaba hasta lo más mínimo. Estaba mejorando y las lágrimas dieron paso a los buenos momentos que atenuaron el dolor.
Recostó su cabeza en la nieve cuando se calmó un poco y entonces pensó en ella. No había querido. Quería olvidarla o solo dejarla como una estrellita buena en su tablero mental pero no pudo.
Recordó cuando era una niña y me quedé observando por largos periodos. Ahí fue cuando aprendí que no era tan débil como lo contrario, tan fuerte como para saber que su hermana necesitaba ser el centro de atención. Y tan cariñosa que se apartó para dejar el sitio que la hace feliz. Inteligente. Encantadora. De buen corazón ...
No había sido deslumbrante.
Si. Josie era deslumbrante como el mismo sol y siempre había sido apartado de ella sabiendo que se podía quemar.
Algo tarde para recordarlo, se reprochó a sí misma.
Ya lo has hecho ...
