¡Tadaima! Ya estoy de vuelta y como prometí traigo el capítulo nuevo. Siento que la semana pasado no hubiera, pero recién había llegado del viaje y con las celebraciones navideñas me fue imposible escribir. En verdad este capítulo no me ha quedado tan bien como esperaba, o al menos eso creo, pero prefiero dejar que lean y juzguen. Gracias de nuevo a las personas que me han dejado reviews, me emociona mucho saber lo que piensan de la historia y me ayuda a saber en qué mejorar. Como siempre, perdónenme por no contestarlos. Pero ya les hice esperar demasiado así que ahora, ¡a leer!

Aviso: Contiene spoilers del capítulo 362 del manga. Aparte de eso es un fic un poco raro. Digamos que la historia original de Naruto se 'detiene' en el capítulo 362 y a partir de ahí sigue una evolución completamente distinta del manga. Me cuidé de no hacer AU, OOC ni nada de eso, pero eso era necesario para la historia, de algún modo.

Disclaimer: Los personajes de Naruto, idea original, derechos y bla bla bla pertenecen a Masashi Kishimoto. Yo sólo los tomo prestados con la esperanza de entretener a los lectores. Aunque como buena fangirl, desearía que Kakashi-sensei, Neji-kun o Itachi-sama entre otros fueran míos, pero de momento no hay modo.


CHAPTER 7

- ¿Genjutsu?

Ino no podía creer lo que oía. Tras haberse desvanecido en medio de la batalla, por exceso de chakra consumido, se había despertado, perdida y desorientada, en un lugar desconocido y oscuro. Se asustó, pero en seguida apareció Gaara en su campo de visión y el hecho de encontrarse junto a una persona conocida, fueran cuales fuesen las circunstancias, ayudó a que se calmara de inmediato. Sentía un horrible dolor de cabeza, supuso que producto del sobreesfuerzo de la última noche. En ese momento, Gaara le estaba refiriendo los acontecimientos sucedidos desde que se desmayó. Justo cuando estaba explicándole que lo que había utilizado Zetsu contra ellos no era más que un genjutsu corriente, entró en la cueva el propio Zetsu.

- Así es - dijo, contestando a la pregunta que inconscientemente había lanzado la chica - Estoy seguro de que no esperabais ser derrotados por algo tan sencillo. Estabais tan ofuscados en descubrir que extraña y maligna técnica podría utilizar contra vosotros que nunca pensasteis que podía venceros con vuestras propias armas. Insultantemente fácil - hizo una mueca de desprecio al terminar de hablar.

Gaara mantuvo la calma ante la leve provocación que se escondía tras estas palabras. No pensaba ceder y caer en el juego. Había algo de verdad en lo que había dicho Zetsu, pero no entraría en disputa con él si podía evitarlo. Decidió ser él quien llevara la conversación antes de que todo se torciera.

- No lo creo así - opinó el Kazekage - Nos dividiste, eso fue una buena jugada, pero, ¿con qué fin? Nos quieres vivos, ¿no es cierto? De lo contrario nos habrías matado a la primera oportunidad en lugar de encerrarnos aquí. ¿Por qué hacerlo? Sabes que hay decenas de ninjas ahí fuera buscándote y ya estarán enterados de nuestra desaparición, por lo que redoblarán sus esfuerzos para encontrarnos. ¿Qué ganas con ello? Solo te pones las cosas más difíciles.

- Tienes algo de razón - contestó el hombre-planta - La verdad, no es que me importe compartir mi plan con vosotros; me aseguraré de que no podéis dar la alarma. Puede que hayas mandado a todos esos inútiles tras de mí y que estén enfadados porque os he capturado, pero te aseguro que la venganza es mucho peor que eso. Y eso es lo que ganaría si os mato: un montón de ninjas sedientos de sangre y deseosos de vengar vuestras muertes. Entre esas dos opciones, prefiero la ira. Puede llegar a ser una poderosa aliada.

Era un argumento inteligente, eso había que reconocerlo, pensó Gaara. No obstante, debía haber algo más detrás de aquello. Se arriesgó a seguir preguntando.

- Sin embargo, eso no es todo. ¿Me equivoco? ¿Cuál es realmente nuestro papel aquí? Tú plan es resucitar a Madara, ¿verdad?

- Muy hábil - no pareció que Zetsu considerara necesario ocultarlo - Por eso quiero que me dejéis tranquilo mientras llevo a cabo los preparativos y teneros aquí me ayuda. Mientras tu pandilla de idiotas pierde el tiempo buscándoos y se dividen sus fuerzas, acabaré con ellos tranquilamente. Además, en el peor de los casos, juego con la baza de tener nada más y nada menos que al Kazekage, el cerebro de la ofensiva. Eres una valiosa carta con la que jugar y no pienso desaprovecharte - sonrió malévolamente mirando a Gaara. El pelirrojo, por su parte, no se inmutó.

- Correcto. Pero ¿y ella? No te sirve para nada - Ino tembló internamente tras esa pregunta. Él tenía razón, ella no era de ningún valor para Zetsu, ni siquiera tenía un poder que mereciera la pena. Acabaría con ella en cuanto quisiera. Es más, ¿por qué no la había matado ya?

- No creas. Te conozco más de lo que piensas, Kazekage-dono - contestó Zetsu - Tus ideales son tan nobles y tu sentido del deber y del sacrificio tan grandes, que si no tuvieras nada que perder serías capaz de suicidarte con tal de no dejarme utilizarte, lo sé. Pero con ella aquí, sé que no te atreverás a hacer algo como eso. No la dejarías desprotegida ante mí, ¿verdad?

Así que era eso. Zetsu había dado en el clavo, comprendió Gaara, taciturno, y había ganado la partida, por lo que terminó la conversación. Desapareció tan rápido como había aparecido, dejando a los dos ninjas solos y sumidos en sombríos pensamientos. Alicaída, Ino se sentó junto a Gaara en el suelo de piedra, que resultaba cálido tras haber sido recalentado por el sol a lo largo de la mañana. Hasta allí dentro no llegaba mucha luz, pero por la temperatura de la roca, la chica dedujo que debía ser poco después de mediodía. Le seguía doliendo la cabeza, pero no pensó en curarse, aunque su chakra ya debía haberse restablecido por completo.

Pasaron las horas. Gaara no se movió ni habló, ni tan siquiera la miró, por lo que Ino también permaneció callada. Se sentía terriblemente desesperada. La masacre y el horror de la guerra iban a repetirse, sus compañeros estaban en peligro y ella, de nuevo, era incapaz de hacer nada. Volverían a llevarse por delante las vidas de miles de inocentes, de personas que no podían defenderse por sí solas. Pero ¿cómo iban a escapar de aquello si ella, que tenía la responsabilidad de protegerlos, no podía hacerlo? Trató de pensar en lo que hubiera dicho Asuma, pero las lágrimas le inundaron los ojos y tuvo que esforzarse por no llorar. Todo estaba perdido. Aquella lucha sin sentido, aquellas absurdas muertes... todo había sido en vano. Esta vez, todos serían asesinados sin piedad. Al contrario que ellos, el enemigo no los subestimaría, no repetiría los errores de la última vez. Serían infalibles y despiadados. Y ella era demasiado débil para luchar contra eso. Incluso ahora, capturados como rehenes por Zetsu, resultaba una molestia. Era el frágil eslabón que impedía a Gaara hacer su movimiento, aunque eso significara la muerte para él. Había verdad en las palabras de Zetsu: el Kazekage estaba preparado para morir por su gente. Su voluntad era inquebrantable, su sacrificio se convertiría en el aliento de esperanza que todos necesitaban si llegaban al extremo de una guerra sangrienta y cruel. Incluso por sí mismo; Ino sabía que él jamás soportaría permanecer encerrado sabiendo que su pueblo sufría y moría, y él no estaba allí para salvarlos. Sintió una oleada de sensaciones muy contradictorias en ese momento: por una parte estaba agradecida de que Gaara se preocupara por ella e intentara cuidarla, como había hecho durante la batalla; pero, por otra, se sentía tan inútil que no podía evitar enfadarse con él, ya que seguramente la veía como un obstáculo para llegar a la solución del problema. No quería que él muriese, ya que le tenía aprecio, pero tampoco que sacrificara la paz que podían conseguir por miedo a lo que podía pasarle a ella si él no estaba. Quizá no estaba hecha para proteger a los demás, pero aún podía cuidar de sí misma.

Afuera había empezado a oscurecer. Gaara se movió de la posición que había estado manteniendo durante horas y la miró fijamente. A todas luces, había estado meditando sobre su situación. Ino, por alguna razón, no pudo sostenerle la mirada mucho tiempo y bajo la cabeza.

- Fallamos. Tanto esfuerzo, tantos preparativos, tanta precaución... todo fue en vano - dijo en voz muy baja.

- No - se apresuró a contradecir Gaara, con voz firme - Aún no estamos acabados. Tú y yo solo somos una pequeña parte de todo esto, Ino-san. Hay un montón de ninjas de talento ahí fuera ocupándose de la misión. Esto solo es un pequeño contratiempo, pero confío en ellos. Sé que serán capaces de detener al enemigo. Todos juntos, lo conseguiremos. Ahora debes tener fe.

- ¡Fe! ¡No me hables de fe! - Ino esbozó una mueca siniestra sin pretenderlo - ¿En qué? ¡Todos en los que confiaba han muerto, todo en lo que creía se ha desmoronado! - gritó Ino, desolada - ¡Ya no me queda nada, nada más que morir en otra estúpida guerra!

Gaara no contestó. Se quedó en silencio evaluando la reacción de Ino. No era muy cercano a ella, pero le resultaba una mujer cuanto menos interesante. Tan hábil para leer en el interior de los demás, debido a su propio pasado, él había intuido desde hacía tiempo que ella no era como aparentaba ser. Que había muchos vacíos en ella que no se habían vuelto a llenar. Y por eso no le extrañó, en parte, su declaración. A pesar del talento natural que parecía tener como orador, ya fuera para alentar a sus aliados, convencer a sus detractores o parlamentar con los mandatarios, esa habilidad se desvanecía cuando no actuaba como Kazekage. Por eso, lo único que se le ocurrió fue acercarse a la chica, atraerla hacia sí y dejar que su cabeza reposara en su hombro. No sabía muy bien por qué lo hacía, pero era consciente de que en ocasiones como esas la mayoría de las personas encontraba más reconfortante el contacto físico que las palabras. Y así se quedaron hasta que la noche envolvió las montañas y la cueva se sumió en la más completa oscuridad.


Bueno, pues esto fue lo que ocurrió. ¿Qué tal esa escena final? Me imagino una Ino absolutamente derrotada, como si esta captura fuera la culminación de todos sus fracasos pasados, siente que no ha hecho nada bien desde hace mucho tiempo y ya no aguanta más; y a un Gaara totalmente perplejo, que aprecia a la chica y entreve lo que esconde dentro de ella, pero no lo bastante para estar seguro de qué hacer en un caso delicado como este, a la vez que preguntas sobre ella surgen en su interior. Espero haberlo descrito con claridad. De todas maneras, apreciaría mucho que me dejaran sus reviews opinando sobre el tema o sobre cualquier cosa que quieran decirme. Todos serán bien recibidos, ya saben. Ahora sí, nos leemos en el próximo.

Matta ne!

Karin16