Aquí, ahora.

Y aquí y ahora estaba.

A las 8 de la mañana delante del cuadro que sabía dirigía a la sala común de Gryffindor.

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-Qué haces despierto tan temprano, imbécil- la voz adormilada de Blaise lo alertó – Ni los fines de semana puedes dejar de ser un maldito nerd?

-Gracioso – comentó calzándose sus zapatos, ni él sabía que estaba a punto de hacer, de hecho no tenía ningún plan – tengo hambre

-Dormiste poco – no era una pregunta. Su amigo se sentó en la cama – asumo que estuviste pensando lo que pasó anoche –

- lo hice- mi mirada se dirigió a donde dormía Malfoy, la cama estaba intacta –

-No durmió aquí – me informó Blaise – llegó tarde y se llevó un pijama –

-Crees que sus palabras fueron ciertas? – pregunté sin mirar un punto fijo – ya sabes … que sienta algo por ella?

-No lo sé – lo vi fruncir el ceño – siempre ha habido una constante tensión entre ellos, lo sé tanto como tu – asentí – pero no te centres en eso, el no estará pensando "Creo que no me tiraré a Granger porque a Theo le gusta" hey! No me golpees –

-Iré a tomar desayuno, imbécil –

-Piensa Theodore, las cosas no pasan por si solas, hay que hacer que pasen –

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-Está no es tu casa chico, y sin contraseña no te puedo dejar entrar- la señora robusta que se encontraba en el cuadro me miro y rio casi coqueta - Estás esperando a una chica?-

-Si! –me mordí la lengua- digo no- me corregí. La verdad no sabía que estaba haciendo exactamente. La incomodidad de seguir acostado me había levanto, y las estúpidas palabras de Blaise me habían traído hasta aquí. Aquí. Muy lejos de las mazmorras, aquí, luciendo como un soberano idiota. Grandioso Theodore.

-Es un poco temprano – bostezó sonoramente, exageradamente diría – pero si me dices el nombre de la chica podría tratar de hacer algo – enarcó una ceja

-Gracias- respondí tan rápido que no pude controlarlo – pero creo que la buscaré después –

Ella frunció el seño – como quieras chico lindo –

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Me di vuelta, un poco avergonzado, un poco molesto. Toda la valentía que había traído desde mi habitación se había desmoronado ante esta pausa. Aunque claro, en qué momento había sido una buena idea venir a buscarla a su sala común para decirle que me gustaba, bueno, no es que le diría eso precisamente, pero inventaría algo en el momento. De todas formas no había resultado. Blaise se reirá de mi cuando le diga … mejor no le digo.

-Theodore Nott- salté, asustado, casi iba llegando al comedor cuando me encontré frente a la cabellera rubia y los ojos casi celestes de Luna Lovegood –

-Lovegood, buenos días –

-Buenos días – asintió ella, quería moverme pasarla de largo pero ella parecía que quería hablar conmigo – Pareces un poco contrariado – habló de manera soñadora – quizás deberías dormir un poco más, normalmente los sábados son para dormir hasta tarde –

-Si, lo sé— quizás si debí quedarme en cama hoy, y mañana, y siempre.

-Es bueno que estés despierto, tengo que salir a observar unas hadas del invierno con Neville y tuve que pasar a buscar un poco de chocolate – me mostró un gran pedazo de chocolate entre sus manos – las hadas aman el chocolate, pero hay que darles poco porque sino solo querrán comer eso, y las volvería locas, ya sabes, no hay chocolate en el bosque – me explicó tranquilamente la rubia -

-Claro – que se supone que debería hacer? O decir? Había aprendido tantos modales de pequeño, por etiqueta sabía que decir ante una conversación que no te agrada, pero esto se llevaba las palmas, las palmas de la locura– que te vaya bien con tus … hadas – traté de seguir adelante.

-Espera – me detuvo una vez más – decía que era bueno que estuvieses aquí porque Hermione se encuentra sola – señaló con la mirada hacia adentro del comedor, y mi corazón comenzó a latir más deprisa, en cualquier momento se me salía del pecho – el desayuno es la comida más importante, y papá dice que toda comida sabe mejor cuando se está acompañado de alguien agradable, creo que le agradas mucho a Hermione – rió suavemente

-Tu crees? – mis manos sudaban, que hacía yo haciéndole preguntas a Lovegood, había perdido la razón? – porque a mi me agrada mucho – si, si la había perdido –

Ella sonrió – estoy segurita, ten buen sábado Theodore Nott – y se alejó dando saltitos.

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Una señal divina.

Solo así podía interpretar las palabras que me acababa de decir Luna Lovegood.

Tomé todo el orgullo que mi débil cuerpo y mente me permitían y entré.

Ahí estaba.

Sentada con la vista inmersa en un libro, con su cabello tomado en un moño alborotado y envuelta en un chaleco grueso de color burdeo.

-Buenos días – no vacilé y la saludé. Alzó la mirada y sonrió –

-Buenos días, Theo – hermosa – es temprano, asumo que no soy la única que despierta a esta hora los sábados –

-No, parece que es contra la ley despertar temprano un sábado– negué sonriendo de la misma forma. Qué se supone que debería decir? – Iré a sentarme – grandioso Theodore, eres un bocón, dices un chiste y te vas –

-Por qué no te sientas conmigo? – me dijo señalando el puesto justo frente de ella–

-Yo … claro – me senté, esta era la oportunidad que estaba esperando, y el destino me la había dado en bandeja –

-El papá de Luna dice que el desayuno sabe mejor cuando se está acompañado de alguien agradable – ella rió sirviéndose panqueques y sirviéndome a mi unos cuantos, no estaba acostumbrado a esa clase de cercanía en la mesa de Slytherin – Come, estos son mis favoritos –

-Se ven deliciosos – asentí – pero lo primero que debe consumir mi cuerpo por la mañana es té –

-También yo! – se sonrojó, se veía sencillamente hermosa –

-algo más en común – no pude evitar sonrojarme también mientras revolvía el té con un poco de azúcar - así que …

-Quieres que te cuente algo? – me preguntó justo después de morder su labio inferior, no otra vez por favor –

-Dispara –

-Anoche me llegó una lechuza de Harry, preguntándome por ti – tosí mi té – estás bien? –

-Si, osea no – negué con la cabeza completamente sonrojado – por qué haría eso?

-Porque algún bocón le contó que según ellos me había visto muy cariñosa contigo – un sonrojo suave se quedó en sus mejillas – Ni siquiera me envió una lechuza para decirme algo por haber ido con Malfoy al baile – Malfoy, le dijo Malfoy y no Draco - digo, no es que el tenga algo que decir, pero aún así – la vi hacer un puchero -

Era ahora o nunca – Hermione … - comencé – sé que es raro lo que diré - ella me miraba curiosa, oh vamos Theodore, haz algo - … saldrías conmigo?.

Ella no decía nada, lo cual era malo.

Pero no se había ido, lo cual era bueno.

-Mierda – murmuré suavemente, quizás había malinterpretado todas las señas – No tienes que hacerlo… digo, solo si quieres, o sea –

-Shh – me hizo callar, estaba sonrojada – si, por supuesto que iría a una cita contigo , por qué es una cita, verdad? – estaba nerviosa, lo pude notar –

-Si, osea si tu quieres, porque yo si quiero –

-Genial – sonrió – hoy a las 3 a Hogsmade? –

-Hoy a las 3 a Hogsmade – confirmé sonriendo –

Nada ni nadie me estropearía esto.

Espero.

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Millones de años sin escribir, disculpen, espero les haya gustado. Se va acercando a su fin, creo jajaja.

Saluditos.