Capítulo 7: Hola mundo.

-Pokemon no me pertenece, le pertenece a Satoshi Tajiri.

Batallas llenas de luz y oscuridad.

Desde la oscuridad, desde la luz; desde lo más profundo del alma, brota la ilusión, la pesadilla, el horror, el espanto, la fantasía, la simiente pregrabada en la mente de su creador.

Nace un nuevo tipo de pokémon. Confundido, lleno de sentimientos, amor, dolor, odio. De la imaginación afiebrada por las negras e iluminadas pesadillas, alimentadas por los cuentos y relatos antiguos en noches de lluvias torrenciales, surge la vida de los pokégod.

El robo de la chispa divina dará como resultado a los hijos de la soledad, a los monstruos vengativos, a los vagabundos de los lugares inhóspitos, a los asesinos implacables.

¿Quién es la victima? ¿Quién es el monstruo realmente?

Terminando de relatar Light, Káiser del Team Darkness, tomo asiento, rendida.

Había sido un día agotador para ella. No era sencillo llevarle el ritmo a Dark, pero lo consiguió. Si él no hubiera propuesto el uso de los Pokégods ciertamente lo hubiera derrotado; cosa que ya era muy difícil realmente.

-¿Y? – Cuestiono Oak acompañado de sus colegas profesores y Holder. - ¿Qué más?

-Es todo lo que sé. – Confirmo luego de un suspiro. – No es la gran cosa, yo solo me dedique a entrenar al lado del MissingNo, así como Dark al lado del Ghost.

-Debe haber más. – Rectifico Elm. – Habías encontrado datos así, pero nunca nos habías topado con ellos, creímos que eran más que rumores.

-Según recuerdo yo, los pokégod había sido creados para contener una amenaza que ni los legendarios serían capaces de mantener a raya. – Comentaba pensativa Platinum. – Si están saliendo a la luz es porque…

-Ellos han estado en la tierra desde antes que muchos de nosotros. – Volvía a hablar Light. – Solo que muy bien ocultos. El MissingNo y el Ghost están tanto con Dark como conmigo porque el Team Darkness los busco sin cesar.

-¿Hay más? – Cuestiono seria la doctora Júpiter a la Káiser. – Si hay más debemos de buscarlos antes que Dark…

-Si Dark quisiera a los Pokégods los estaría buscando y no perdiendo el tiempo con ustedes. – Respondió rápidamente. – Créanme, si los quisiera muertos de inmediato fácilmente pudo utilizar a Ghost desde el principio y ahorrarse todo esto. Está jugando con ustedes.

-Pero ahora te tenemos a ti. – Decía Oak. – Fuiste capaz de derrotarlo.

-Sí, así fue, pero, dudo que pase de nuevo. Él no se va a dejar engañar por los mismos trucos dos veces. No es para nada estúpido. Ahora, regresando a la pregunta de la profesora Júpiter… sí, hay más además del Ghost y MissingNo. Solo estoy consciente de la existencia de 2 más allá de las leyendas: Nidogod y Nidogoddess.

-Dinos más detalles. – Solicito Platinum. El resto de Holder tenían ganas de hablar, pero debido a su nulo conocimiento sobre estos temas decidieron limitarse a escuchar.

-No se la gran cosa, ni siquiera Dark conoce más que yo. El jefe de todo esto; Shadow, padre de Dark, fue el que se dedicó a la búsqueda y captura de los pokégods. Pero poco más, según nos conto fue muy difícil capturar a 4 de los 12.

-¿12? – Cuestiono Birch. - ¿Son tantos?

-MissingNo, Ghost, Nidogod, Charcolt, Doomsday, Armagedon, Diminox, Skelozard, Freezap, Hellraiser, Frozone, Nidogoddess. – Respondió sería Light. – Son todos de los que el Team Darkness tienen por seguro que existen. A excepción del Doomsday y Armagedon; aun así Shadow insiste que están presentes. Por un tiempo se le considero a Mew como uno de ellos, pero fue descartado.

-Yo leí que habían más. – Hablo Platinum. – Muchos más que 12.

-Simples rumores. – Contesto de brazos cruzados. – La información se va alterando con el tiempo.

-Comentaste que el Team Darkness poseía 4. Dark y tú tienen uno cada uno. ¿Los otros dos? – Cuestiono con superioridad Oak.

-Así es… "poseía". – Indico mientras hacía gestos de comillas con las manos. – Nidogod y Nidogoddess se perdieron… literalmente; al menos sus poseedores.

-¿Quiénes eran?

-No tiene mucha importancia, sus nombres eran Night y Day. Hermanos de Dark.

-¡¿Hay más?! – Cuestiono exaltado Gold. - ¿No les basto con un bastardo como Dark?

-Oh… créeme cuando te digo que no te quieres topar con ellos. Ellos en verdad son la perfecta definición de bastardos sin gloria al lado de Dark. – Contesto pensante Light. – Son más violentos y sanguinarios que Dark. Él no quiere matar a nadie, pero a ellos no les importaría con tal de conseguir su objetivo. Pero como les dije, están perdidos. Shadow no nos dio muchos detalles respecto a su paradero. Eran inestables, un día simplemente desaparecieron. – Dicho esto se levantó de su asiento, sintió una ligera pulsación en el lado derecho y se llevó su mano al costado. Dark le había propinado una buena patada, pero bueno, él tampoco se fue muy bien librado. Además le había entregado la foto que solicito, y su pelea se vio muy real; pero si era sincera del todo, fue real.

-¿Estas bien? – Cuestiono Pearl mientras se acercaba a ayudarla. Platinum vio esto con ojos de decepción.

-Sí, es solo que Dark bueno, tú viste como fue nuestra pelea cuerpo a cuerpo.

-Parece que te lastimo más de la cuenta. – Confirmaba Red mientras ayudaba a Pearl a incorporar a Light. – De hecho gracias, de no ser por ti Dark hubiera acabado con Ciudad Verde.

-Admito que tienes lo tuyo. – Destaco Sapphire. – Es un gusto tenerte de nuestro lado.

-Gracias chicos. – Decía con una sonrisa. - ¿Supongo que somos amigos, no?

-Oye despacio. – Indico Ruby mientras se acercaba a donde Sapphire y ponía su mano en su hombro. - Primero acabemos con esta crisis y luego veremos.

Sapphire, al sentir el contacto de Ruby, dio un codazo al chico, haciendo que este retirara su mano y la llevara a la zona del impacto. Próximo a esto dio media vuelta y se alejó.

-¿Problemas en el paraíso, Ruby? – Molestaba Blue a Ruby.

-Mujeres. – Contesto para luego ir detrás de su amiga de la infancia.

-Y aquí vamos de nuevo. – Hablo Emerald mientras contemplaba el panorama.

-Light. – La llamo la profesora Júpiter. – Nosotros y el resto de profesores queremos estudiar a tu pokégod. ¿Nos lo prestarías?

-No… - Respondió de inmediato. – Sería muy estúpido de mi parte. MissingNo me respeta por el hecho de todo el entrenamiento por el que pase antes de que se me fuera asignado. Los pokégod no son malos, solo son incomprendidos. Fueron tratados como armas, como monstruos y es por eso que congeniamos, ya que literalmente yo también fui entrenada como un monstruo. Sí ustedes quieren hacer algo como experimentos lo estarían tratando como un objeto y créanme, no verían un mañana si hacen eso.

-Pero… - Trato de argumentar la profesora de Unova.

-Pero nada. – Rectifico. – No quieran provocar lo que no pueden matar.

-Tranquila Light. – Hablaba Pearl mientras sujetaba a la chica de la cintura. – No eres como él.

Light les dedico una mirada mortal. Shadow tenía razón respecto a ellos. Solo les importaba aprovecharse de los pokémon poco comunes, sin importarles si estaban cómodos o no.

-a-

Inhalaba y exhalaba a una velocidad impresionante. Luego de una hora de correr era normal. Debido al físico adquirido durante su arduo entrenamiento le facilitaba la huida; aunque no era su estilo.

El cuerpo le dolía. Le sorprendió saber que en verdad la ilusionista iba en serio a por él; aunque gracias a ello se divirtió, al menos por un rato.

Se detuvo a descansar un rato a la sombra de un árbol, saco una libreta pequeña y se dispuso a hacer apuntes.

-Joven Dark, las fuerzas locales están a 15 minutos de su posición actual. – Hablaba Joanna con él a través del comunicador que traía puesto en el oído.

-Lo sé, tranquila, estaré bien. – Confirmo mientras terminaba de anotar los datos de su batalla con Light. – No volverá a aplicarme algo así. – Hablaba en voz baja. – Ciertamente tienes bueno trucos bajo tu manga.

-De haber continuado la batalla de manera normal sin la intervención de los pokégods hubiera perdido. – Indico la inteligencia artificial. – Aún con Cradily el pokémon de la joven Light lo hubiera hecho trisas.

-Lo sé, pero no podía perder mucho tiempo. – Confirmo. – Era mi plan de respaldo para poder huir.

-El Jet ya fue puesto en custodia. La ruta de huida más rápida está descartada. – Argumentaba Joanna. – No hay base en Kanto. Calculando una nueva ruta de escape.

-Lo principal es salir del bosque. – Indico el analista. – Aun así está ayudándome bastante, me da sitios donde esconderme. – Dicho esto trato de incorporarse con dolor en uno de sus brazos.

-Detecto un daño gradual en su brazo izquierdo, la razón, la joven Light.

-Patea duro…

-Flash back.-

Maldición y borrado chocaban entre sí, a la par que los Káiser disputaban un combate cuerpo a cuerpo que cada vez iba a más.

Golpes, patadas; a máxima velocidad iban y venían de ambos lados. Impactar era más fácil que esquivar, pues pese que poseían una increíble agilidad tenían el mismo nivel. Dado unos momentos ambos chocaron a velocidad con su antebrazo, manteniéndose firmes, temblando ligeramente por la fuerza que ambos usaban; mirándose fijamente a los ojos.

-Desiste Dark. No puedes ganar. – Hablaba seriamente Light.

-Tú más que nadie lo sabe, Light. Yo nunca desisto.

La ilusionista sonrió y empujo ligeramente a Dark y, de un movimiento rápido, lanzo una patada directo al oído que fue interceptada por el brazo izquierdo del analista.

Un gesto de dolor se hizo presente en Dark, sin embargo lo ignoro y, de un giro rápido en 360°, lanzo una patada directo al costado derecho de Light. Luego de un rápido movimiento hizo un candado al cuello así como al mismo tiempo se tiraba al suelo, llevándose a Light con él y amarrándola con sus piernas.

-No es tu mejor movimiento. – Molestaba Light a Dark con dificultades mientras llevaba sus manos a donde el candado.

-Me mantengo firme. – Confirmo mientras de su manda sacaba la foto que le pidió y se la entregaba.

-Bien, ahora a liberarme. – Próximo a esto solo unos codazos y cabezazo a su adversario, obligándolo a romper el enganche.

Se vieron fijamente después de haberse incorporado; mientras al fondo los ataques de sus pokegods seguían chocando. Dark sonrió, espero al choque de ataques final para producir un gran destello. Regreso a Ghost y salió del lugar.

-Tenemos que seguirlo. – Ordeno Red.

-¡No! – Exclamo la Káiser. – No se acerquen, el ataque aún está presente. Morirán si se acercan.

Eso fue lo último que escucho, mientras escaba por el bosque verde…

-Fin Flash back.-

Había reanudado la carrera, había perdido a sus hombres, y se sentía culpable; pero después de todo era un riesgo que debía asumir.

-a-

-¡Entrenemos! – Pidió Ash a los Holder de Kanto, Johto, Unova, Emerald, Light y Pearl. – Dudo que Dark ataque en un buen tiempo… si es que logra escapar.

-Suena bien, Light nos podría enseñar una cosa. – Argumentaba Serena. – Creo que todos la juzgamos mal.

-Tranquilos. – Hablaba apenada la ilusionista. – No es la gran cosa…

-Light, eres buena chica. – Destacaba Serena. – En verdad…

La chica de cabello rosa, al ver el estado en el que se encontraban sus compañeros, agacho la mirada tímidamente y contesto:

-Está bien, vayamos un rato a divertirnos.

El grupo avanzo hacia los campos del profesor Oak, entusiasmados. La habían tachado de mala sin siquiera conocerla y al tenerla de su lado los hacía sentir más seguros.

-"¿Qué estás haciendo?" – Se cuestionó mentalmente. – "Te estas involucrando demasiado".

Tiempo después…

-Dale calma. – Ordeno Light a Ash. – No te precipites a lanzar un ataque. Hay estrategias para acabar un combate rápido sí, pero suelen fallar. No importa cuánto dure la batalla, lo importante es asegurar el mejor resultado.

-La estrategia de Dark con Eevee era muy rápida. – Rectificaba Ash.

-Sacrificaba a Bronzor y de inmediato tenía prioridad en velocidad pero, si sacaban a un pokémon aún más poderoso y lento, Eevee apenas resistiría un ataque, y si a eso le sumamos uno de tipo fantasma… la estrategia se iría al carajo.

-De acuerdo. – Confirmo el Holder de Kalos. – Creo que sí, tienes razón.

-Escuchar, eres un buen entrenador, pero aún no estas al nivel del resto de Pokedex Holder y mucho menos que el de Dark. Tu habilidad de sincronizarte es muy útil, y aún más si le sumamos los bufos por el poder Unown. Sin embargo es algo que supongo el ya tomo en cuenta.

-Voy a mejorar y superar a mi hermano, a ti, a Black y a Dark. En general mejor que todos, para proteger lo que más quiero. – Indico con una sonrisa. – Para ser el mejor, para proteger lo que más quiero.

Light se sorprendió debido a la actitud de uno de los herederos y le trajo un recuerdo, que se perdió en el tiempo.

-Flash back.-

-¡Seré mejor que ellos! – Exclamaba un Dark de al menos 7 años, acostado boca abajo en su cama, dejando ver ligeras lágrimas en sus ojos. – Ya lo verán, todos. Shadow, Night y Day, Light.

Light, de la misma edad que el Pokedex Káiser lo observaba, tratando de verle con compasión y comprensión.

-¡Voy a ser el mejor, y Shadow y mis hermanos me lo van a tener que reconocer!

-No te pongas así, Dark. – Le hablaba Light. – Ellos manejan cosas que tu no pero…

-No puedo ser el héroe que quiere Shadow con mi nivel actual… - Se incorporó y se sentó en la cama. Light tomo asiento junto a él minutos después. – No puedo salvar el mundo. Ellos lo hacen ver tan fácil…

-Puedes ser mucho mejor que ellos, pero te tienes que esforzar. – Indicaba Light mientras jugaba con sus manos. – Tengo fe en que lo lograras…

-Por más que me esfuerzo no puedo… ni siquiera te puedo proteger a ti… - Argumentaba desanimado. – Y por mi culpa no podremos salir a conocer al mundo y por ello no lo conocerás.

Light se sonrojo de golpe, sonrío a los pocos segundos y tomo de la mano a Dark.

-Está bien, puedo cuidarme sola. – Destaco con una sonrisa. – Pero no para siempre, así que te ayudare a protegerme. Además aún estamos compitiendo con tu hermana y hermano por la misión de Shadow. Tal vez seas uno de los elegidos, pero no por ello se te va a servir todo en bandeja de plata, debes de esforzarte y creer en que lo conseguirás. Entiendo que te de rabia que a ellos les salga todo bien y a ti no, pero los superaras. Dalo todo, cree y ponte en acción.

-Gracias. – Sonrío. – Lo hare, por todos.

-Ten. – Decía la ilusionista mientras se retiraba un collar del cuello, luego, se lo entrego a Dark. – Fue un regalo de mi padre, dijo que iba a estar conmigo siempre que lo viera… quiero que lo tengas tú, y en el momento que dudes que no puedes lo observes y recuerdes que yo creo que puedes lograrlo.

-Pero es el último recuerdo que tienes de tu padre. – Dialogo el chico mientras trataba de rechazar el regalo de su compañera. – No… no puedo aceptarlo.

-Está bien. – Trataba de convencerlo Light. – Quiero que lo tengas tú, y me lo devuelvas cuando seas más fuerte que Night y Day.

-De acuerdo… - Acepto rendido el Káiser.

-¿Es una promesa?

-Promesa…

-Fin Flash Back.-

-Es una promesa… - Argumento en el presente Dark mientras sostenía el collar en sus manos mientras se resguardaba en el monte luna. – Y la cumpliré…

-a-

-¿Light? – Cuestiono Black a la ilusionista a la par que chasqueaba sus dedos para llamar su atención.

La chica al darse cuenta de esto sacudió su cabeza y regreso a la realidad.

-¿Estas bien? – Pregunto White. – Te perdiste por un momento.

-Sí, gracias, solo recordé algo de hace un tiempo… - Pearl la observo con sorpresa.

-¿Recordar?

-Un recuerdo perdido en el tiempo para Dark, o eso creo. – Pearl la observo celoso. – No importa, ¿qué estaban haciendo?

-¡Oh sí! – Exclamaba Black. – Le dije a Ash que su actitud era la correcta para asumir el reto, pero le faltaba lo más importante… ¡Gritarlo a los cielos!

Los chicos presentes – que eran Ash, Serena, Pearl, Emerald, Light y el grupo de Johto y Unova – Se llevaron las manos a los oídos.

-Oye chico gritón, contrólate. – Pidió Gold. – No es necesario gritarlo.

-Es mi manera de expresar lo que siento. – Confirmo con orgullo.

-¿Y cuándo le vas a expresar lo que sientes a White? – Le molestaba Emerald. – Esta novela ya la he visto con todos mis compañeros.

Los soñadores se sonrojaron de golpe y, al poco rato, Black empezó a hablar de manera incongruente.

-White… sentimientos… batallas… Dark… lo que siento… - Hablaba mostrándose mareado.

-Ya se rompió. – Molestaba Gold a White mientras le daba ligeros piquetes con su palo de billar. – Y bien, ya que salió el tema… ¿Son o no son?

-¡Ay! – Se sobresaltó. – Este – Jugueteaba con sus dedos. – Black, Musharna debería de arreglar esto y…

-No te pongas nerviosa. – Trato de ayudarla Silver. – Ignora al idiota de Gold, libera al pokémon que le quita ese… estado y relájense.

-No seas aguafiestas. – Le reclamo Lyra. – Yo también tengo curiosidad.

El chico de ojos dorado y la conquistadora rodearon a White…

-¡Ay! Este no sé… tal vez…

-¡Gold! – Lo regañaba Crystal mientras lo jalaba de la oreja y lo alejaba del lugar. Los lamentos del chico se presentaron de inmediato – No presiones a White… todos sabemos que son algo.

-¡Crys! – Reclamaba aún más sonrojada White.

-Lyra… - La llamaba de manera sombría Silver. – Tenemos que hablar.

La antes nombrada trago saliva lentamente. "Tenemos que hablar" de parte de Silver no era algo bueno… y eso que no eran pareja.

-Tranquila. – Comento Serena mientras tomaba la pokeball de Musharna de Black y se la entregaba a la soñadora. – Entiendo cómo te sientes y el no poder decirlo libremente.

-Gracias… - Decía White mientras liberaba al pokémon que, luego de unos instantes de ser liberado, fue directo a la cabeza de su entrenador.

-¿Te doy un consejo como el mayor experto en no definir sus sentimientos a tiempo? – Le pregunto Ash. – No pierdas más tiempo, puede que un día lo pierdas y tal vez no lo puedas recuperar.

-Lo tendré en cuenta. – Hablo nerviosa. – Black… no es más experto que yo en esos temas.

-Todos aquí nos ayudamos. – Hablaba Serena. – Si quieres que te ayudemos… lo haremos.

Light observaba y escuchaba en silencio. Nunca había conocido este lado de los Dex Holder. Estaba consternada, eran como una familia apoyándose unos a otros. Todo lo contrario a como Shadow se los había mostrado y, ciertamente, todo lo contrario a el equipo original asignado a esta misión.

-¡Light! – La volvió a sacar de sus pensamientos Pearl. – Los soldados del Team Rocket quieren la revancha de baloncesto, pero ahora van a jugar más y bueno, nosotros también tenemos para un equipo entero. ¡Vamos! – El anticipador la tomo de la mano con una sonrisa mientras se alejaba junto con los demás.

Tal vez, solo tal vez, no eran tan malos…

-a-

-Es increíble esta sustancia. – Hablaba el doctor Omura, mientras analizaba con un microscopio, la sustancia que le había dado Dark a Yellow. – Es muy distinta a todas las medicinas que he visto. Efectiva y rápida. Lleva pequeños nanobots orgánicos que reparan el hueso o tejido y órgano dañado y al cumplir su tarea se descomponen. Es… wow, están muy adelantados a nosotros.

-Tienes suerte de que no sea veneno o algo parecido. – Le llama la atención Red a su novia. - ¿Cómo dejaste que te inyectara algo así?

-Eevee me dijo que confiara en él, y no vi el problema, después de todo su pokémon me dijo que si me quisiera muerta me hubiera dejado ahogarme.

-¿Algún detalle más? – Pido Green.

-Nada que puedan entender. – Argumento el doctor. – Esto es un gran avance en la medicina moderna. Dudo que sin el equipo necesario seamos capaces de recrear una sustancia como esta.

-¿Podemos usarla en Pearl? – Cuestiono Blue.

-Claro, esto dejaría de lado el problema con sus manos rotas. La medicina haría su trabajo. – Respondió de inmediato. – Pero… quisiera estudiarla un poco más, si la usa la única muestra que tenemos en nuestra posesión se irá.

-Puedes llevarte una muestra de la sustancia. – Sentencio Red. – No más de la mitad. El resto lo utilizaremos en Pearl.

-Pero, señor Red, con todo respeto esto salvaría miles de vidas se pueden salvar, así como curar enfermedades. Claro que esto no hace milagros, pero haciendo el proceso de restructuración correcto… ¡Imagine las posibilidades!

-No. – Volvió a sentenciar serio. – El mundo no creo que esté listo para ese tipo de avances. Platinum y Sapphire fueron a observar el equipo confiscado de Dark y, ¿sabe qué? Su maldito Jet se puede hacer invisible. Tienen drones que tienen mente propia y con la misma capacidad del Jet…

El doctor observo con sorpresa las revelaciones de Red. No había nada parecido de momento en el mundo.

-Si este tipo de tecnología se hace pública sería un desastre. Nosotros apenas tratamos de utilizar un Rotom en una pokédex. Y ellos ya han avanzado un paso más allá de eso. Las personas utilizarían muy mal esa tecnología.

-Entiendo… - Confirmo el doctor. – Tienes bueno puntos.

-Llévate un cuarto de la muestra. – Volvió a indicarle Red. – Estúdiala de forma anónima. Que nadie más se entere.

-Platinum confía en usted y nosotros también, doctor. – Hablaba Green. – Sea profesional con esto.

-¿Me vas a llevar de compras por el pueblo y luego por un café? – Interrumpió Blue a Green mientras lo sostenía del brazo. – Dark no atacara, y no hemos tenido tiempo para nosotros, vamos, Green querido.

-Chica ruidosa. – Blue rió de manera inocente. – Pero creo que tienes razón, de hecho regresamos al pueblo para tener calma y supongo que hoy nos podemos dar ese lujo.

-Bien, doctor, no haga nada que nosotros no haríamos. – Le comento seguido de un giño. – Red, hace mucho tampoco salimos, somos los 4 originales y bueno, los mejores amigos de todo Kanto, ¿vienen? Sera como en los viejos tiempos.

-¡Claro! – Exclamo olvidando los problemas actuales Red. – Yellow y yo estaremos encantados de ello.

-Pero, Red, no crees que sería mejor planear por si Dark…

-Escucha, Yellow. Casi te pierdo, otra vez y, Blue tiene razón, con todo esto no hemos tenido tiempo para nosotros. Quiero disfrutar todo el tiempo que se me sea posible a tu lado. – Argumentaba mientras acariciaba el rostro de la rubia. – Solo por hoy, nos lo hemos ganado. Además, Light esta de nuestro lado.

-De acuerdo… - Confirmo no muy convencida la rubia, pero sentía lo mismo que Red, debían disfrutar de más momentos juntos.

-a-

-¿Y me contaras si vas a estar de mal humor, o no? – Cuestiono Sapphire a Platinum mientras esperaban el transporte del Team Rocket que las llevaría de regreso a Pueblo Paleta. La conocedora no respondió. – Como quieras. – Confirmo indiferente mientras se llevaba las manos a la nuca.

-No soy la única con problemas, tú también los tienes con Ruby. – Rectifico tratando de sonar tranquila la chica de Sinnoh. – Y eso que son pareja.

-Mi caso es más complicado que el tuyo. Me siento humillada y como un juguete para él. – Indico mientras cruzaba sus brazos. – Era tan fácil admitirlo… y yo que me convencí de que decía la verdad.

-Entiendo. No soy muy experta en esos temas; los libros que abarcan esos temas son una cosa, pero en la práctica es más… complicado.

-Bueno, gracias de todas maneras. – Confirmo la buscadora. – Yo ya decidí que hacer. Yo no lo voy a buscar, si él quiere arreglar las cosas tendrá que buscarme, yo lo hice por mucho tiempo.

-Hoy en la mañana se te acerco y tú lo rechazaste. – Recordó la Holder de Sinnoh.

-No lo voy a perdonar así de la nada, sabes que soy más o igual de orgullosa que él.

-Y ese va a ser un gran problema. Viendo la expresión que puso luego de que lo rechazaras… dudo que lo intente. Como dijiste, son muy orgullosos.

-Sí… pero si de verdad me quiere quiero que sea honesto conmigo. – Confirmo con pesar la chica. – Yo deje mi orgullo ya hace algún tiempo… Pero bueno, ahora tú tienes un problema con tus chicos. – Hablo recuperando su ánimo de siempre.

-Pero Pearl está encantado con la señorita perfecta. Buena en batallas, linda, agradable, juega bien en los deportes… Y se expresa con una facilidad increíble.

-Oye, Light será todo eso, pero tú también tienes lo tuyo. Has mejorado en batallas; y precisamente por ellos, eres bonita; aunque tampoco te expreses mucho, pero eso es lo más encantador de ti. Conoces cosas que muchos de nosotros ni siquiera se imaginan, es decir, ¡mírame! Soy una tonta a tu lado.

-No eres una tonta, solo algo inocente en ciertos temas. – Hablo con una sonrisa Platinum. – Eres experta en el estudio sobre campo de los pokémon. Sabes cosas que los libros no pueden interpretar, porque lo ves, lo experimentas y entiendes.

-Bueno, pero yo no puedo memorizar tantos datos. Además tu carácter ha mejorada con el tiempo. Al principio, cuando nos conocimos, creí que serías como Ruby; pero femenina. Una princesa en todo el sentido de la palabra. Te juzgue mal y me agradas aunque seamos tan contrarias…

-Tú también me agradas… aunque me hayas golpeado hace un año.

-Oye perdón, pero hubiéramos perdido más tiempo y Red nos necesitaba con urgencia.

-Está bien. – Confirmo mientras colocaba una de sus manos en su hombro. – Al final todo salió bien y no me dejaste el ojo morado.

-No te golpeé con tanta fuerza. – Indico Sapphire nostálgica. – En fin, te preocupas mucho por Pearl, pero, ¿te has puesto a pensar en Diamond?

-Ahora que lo dices… no…

-El también resulto lastimado por esa curiosa situación. O al menos de eso ha hablado con Emerald. No le ha dirigido la palabra a Pearl, y tú tampoco has puesto un bonito ejemplo; y eso que eres la más madura de los dos.

-Lo sé, y no es que no lo entienda, solo que no quiero entenderlo.

-Somos un equipo. Los mejores entrenadores de todo el mundo, estos asuntos deberían ser fácil de nosotros.

-Bueno una cosa son las batallas y salvar al mundo, y otra muy diferente son nuestras vidas personales. – Indico Platinum. – Ahora que tocamos el tema… son un completo desastre.

-Sí, creo que sí. La hermana de Ruby y tu prima están internadas en Unova después de lo de Kalos… y ni siquiera hemos ido a verlos.

-Sí…

Por su lado, Diamond; al ser el enfatizador, se le encargo la tarea de cuestionar a los miembros capturados del Team Darkness.

El chico obvio no fue solo, estaba acompañado de Ruby, pues en palabras del propio chico dijo que tenía que distraerse un rato.

-¿Dónde está el resto de su equipo? – Pidió Diamond sentado al otro lado de una mesa metálica, frente a un soldado del Team Darkness.

-En todos lados, mi querido Holder. – Respondió sin mucha emoción. – Ocultos en la oscuridad y sombras del mundo.

-Eso no me ayuda mucho. – Suspiro. – Por favor, ayudamos a resolver esto y evitar más desastres.

-Es curioso que tú lo digas. – Respondió. – Ya que ustedes han sido los que han causado los mayores desastres del mundo.

-Eso… no es verdad.

-Oh sí, nadie recuerda algo como eso, solo nosotros. Por eso Dark acabara con ustedes, dará la justicia de la que ustedes han estado huyendo.

-No tiene nada que ver con esto, matar gente exterior a nosotros…

.Pero ustedes también lo han hecho. Se perdieron muchas vidas en Kalos. Gente que tenía sueños, gente que tenía familia, pero bueno, no son ustedes; así que poco les tiene que importar.

-Por favor, no nos desviemos del tema con tus incongruencias. – Solicito Diamond tratando de mantener la calma. – Sabemos que quieren cambiar al mundo a su estilo, Dark lo dejo muy claro durante la matanza de los líderes de gimnasio; pero no es correcto, por favor ayúdame a encontrar la mejor solución para esto.

-Mi lealtad esta con el Team Darkness, no me importan las consecuencias que esto traerá; después de todo, ellos no me obligaron a unírmeles. Además, luego de tanto tiempo, me complace ver que hay algo de oscuridad en ustedes.

-¿A qué te refieres?

-Ustedes no son del todo bueno, aunque la sociedad los marque así. De la luz nace la oscuridad… y en ustedes empieza a nacer. De la oscuridad nace la luz, y ciertamente aunque nuestros métodos no son los más… humanos posibles, al final llevaremos la luz.

Diamond no sabía cómo convencerlo. Tenían sus principios, y eso lo admiraba. Se retiró de la habitación y fue a hablar con el encargado en turno. En el camino se encontró a Ruby, que lo estaba esperando.

-No hablara, es la misma situación que los demás. – Hablo sin muchos ánimos el Holder de Sinnoh. – Son leales a su causa.

-Entiendo. De todas maneras la policía internacional no tarda en llegar, se los llevaran y esperemos que sean capaces de conseguir más información.

-¿Tiene informes sobre el paradero de Dark? – Solicito Ruby.

-La búsqueda se ha intensificado. Los Arcanine de nuestras unidades lo están buscando, pero le perdieron el rastro después de Ciudad Plateada.

-Maldición, debimos haber ido por él. – Hablo entre dientes el encantador.

-No irá muy lejos, tenemos unidades en el aire en caso de que quiera escapar con un pokémon volador. Hemos mandado comunicados a Celeste, está rodeado.

-Solo espero que todo salga bien. – Hablo en voz baja en encantador.

-a-

-La distancia parece segura. – Hablaba para sí mismo el analista mientras estaba hincado a la orilla de un abismo. – Joanna, ¿cómo van mis perseguidores?

-Le perdieron el rastro hace ya media hora, justo como lo anticipo.

-Bien, ellos esperan que cruzara el monto, más no que me fuera a la cima del mismo. Mantenme al tanto, solo queda un dron, conserva la distancia.

El Káiser, terminando de hablar, tomo distancia, suspiro hondo y se en carrero; dispuesto a saltar el abismo, con el éxito esperado. Aterrizó dando un giro en el suelo y luego se sento.

-Estoy cansado. – Confirmo mientras trataba de llevar aire a sus pulmones. – Debo de encontrar en lugar para pasar descansar y estar listo para la noche que no tarda en llegar.

-Si usted gusta puedo escanear la zona para encontrar un sitio seguro.

-Hazlo, mientras, comunícame con mi padre, debo de solicitar un vehículo de evacuación.

Minutos después la inteligencia artificial enlazo comunicaciones con la base de Kalos.

-Dark, parece que fuiste… humillado por Light.

-Yo también estoy aliviado de escuchar tu voz. – Respondió sarcástico. – Igual, supongo que viste todo por Joanna.

-Así es, me brindaron un espectáculo que no veía desde hace algún tiempo. Los he entrenado bien.

-De acuerdo, a lo que venía, necesito un Jet, dudo que el que confiscaron no lo hayan desarmado o este en seguridad máxima.

-Hay Dark, si tan solo utilizaras más el pokégod.

-No. – Confirmo serio. – Me gusta ganar mis combates sin utilizar algo tan poderoso como el Ghost.

-Es tu decisión. – Sentencio. – De acuerdo, mandare a Luna con más soldados a por ti, según Joanna estas en el Monte Luna.

-Así es, en la cima de hecho, pero no vengan por mí aquí.

-¿Dónde te recogerán?

-Regresare por mis soldados a Ciudad Verde, no los puedo dejar.

-Son prescindibles, no seas estúpido. Hay más soldados dispuestos a cooperar, además, ellos sabían los riesgos.

-De todas maneras no puedo dejarlos, es cuestión de orgullo. Aprovechare la noche para utilizarla de camuflaje. Me infiltrare y haré lo que tenga que hacer.

-Como gustes. – Confirmo sonando no muy convencido. - ¿Dónde evacuaran?

-En la misma estación, no podemos perder tiempo. Lleguen con el camuflaje, confía en mi padre.

-Lo peor de todo es que lo voy a hacer. Suerte, te veré en la noche.

-¿Me veras?

-Creo que es mi turno de entrar a escena. Digo, se ve entretenido pelear contra ellos.

-Light los va a entretener esta noche, no pelearemos contra ellos. – Indico. – O al menos ese es el plan.

-Da igual, debo de asegurarme que todo salga bien.

Shadow finalizo la llamada, dejando expectante a Dark. El chico solo había combatido una vez contra su padre y los resultados fueron desastrosos; para él. Tres a cero con su mejor estrategia, pero claro, despues de todo Shadow, líder del Team Darkness, lo había entrenado. Solo conocía a una persona que había vencido a su padre, y para su buena suerte, no sabía nada de ella.

-Joven Dark, encontré una cueva. Se encuentra a ciento cincuenta metros de aquí.

El chico se incorporó y tomo carrera, teniendo de fondo el atardecer. Tendría que dormir algunas horas, las suficiente como para tener energías para asegurar la victoria.

-a-

-Doctor Alan, estará a cargo hasta que regrese. – Ordenaba Shadow mientras tomaba el equipo necesario. – Mantenga con energía al gran ejército oscuro. Prepare más equipo y desarrolle más de nuestra medicina.

-De acuerdo. – Confirmo nervioso. - ¿Están bien? – Pregunto, obvio, refiriéndose a los Káiser.

-Pero claro que lo están. – Indico sonando emocionado. – Mejor de lo que creí, pelearon en serio por primera vez y vaya que no me decepcionaron. Podrán superar a los otros si les damos el seguimiento correcto.

-Entiendo. – Hablo sin muchos ánimos. – De todas maneras, cuídelos, ya que va para allá.

Y bueno, deje pasar un tiempo, pero aquí esta otro capítulo de este proyecto que me hace mucha ilusión trabajar. Gracias por seguirlo y darle su apoyo. Espero que les gustes y, de corazón, gracias por leer.