Esta es una historia alterna escrita sólo para entretenimiento basada en el final del anime de Kyoto Misuki. Las situaciones y actitudes de los personajes son de mi imaginación.
Mi Dulce Enfermera
Por: Sofía Morrison
Capítulo 7
-Por fin solos pecosa.-dijo Terry con voz ronca.
Candy no estaba nerviosa y Terry tampoco, pero decidió guardar su distancia. Se sentó en un extremo del sofá, después de que Terry se sentara en el otro. Ella permaneció en silencio, ya que no estaba muy segura de lo que le diría.
-Candy, primero quiero pedirte una disculpa.-dijo Terry, rompiendo el silencio. Candy lo miró confundida, pero él siguió hablando igual de tranquilo.-Yo…sé que en el pasado no nos separamos en las mejores circunstancias y que te hice sufrir. De verdad lamento eso.-Terry decidió aliviar su alma, disculpándose primero.
-Terry, no tengo nada que perdonarte. Susana te necesitaba y yo te hubiera pedido que te quedaras con ella. No fue tu culpa, fueron las circunstancias.- Candy trató de hacerlo sentir mejor. "Pobre Terry, ha sufrido tanto."
-Gracias Candy, pero ese no es el punto. Candy…-hizo una pausa levantándose.-¿qué sientes por mí?
-¿Puedo ser honesta?-Candy agachó su cara y Terry volteó a verla.
-Claro pecas. Eso es lo único que quiero; yo también tengo que ser honesto contigo pero tú primero.- la animó. Estaba casi seguro de que le confesaría su amor por Albert.
-Yo…te amé mucho. Realmente me enamoré de ti y quedé un poco decepcionada y triste por nuestra ruptura. Pero yo sabía que tenía que seguir adelante con mi vida. Y eso hice…-se quedó callada un momento.-Terry, yo, no sé qué sientas pero no quiero lastimarte.- Candy pensó que Terry aún le amaba.
-No lo harás pecosa. Verás, yo…Es mi turno de ser honesto.- se sentó a su lado viéndola fijamente a los ojos.- Estoy enamorado Candy…pero no de ti.-confesó. Pero no estaba apenado, sino aliviado. Candy se sentía mejor y sonrió ampliamente.-Yo de verdad estaba enamorado de ti. Después de nuestra separación me deprimí mucho pero pues…conocí a alguien. Yo aún dudaba de mis sentimientos, por eso quise venir a verte, para aclarar las cosas.
-Me parece maravilloso que estés enamorado. ¿Pero de quién?- Candy tenía mucha curiosidad por la que conquistó el corazón del rebelde.
-Es una duquesa. Se llama Giselle Lancaster, duquesa de Lancaster. Mi padre mi la presentó en una fiesta a la cual fui sin Susana. Giselle me atrajo mucho, pero sólo nos escribimos cartas. Cuando le conté de la muerte de Susana me pidió venir a verme, pero le supliqué venir primero a verte. Además la alcanzaré en Londres. Ella sabe toda nuestra historia.- Terry suspiró. Giselle le atraía mucho y ahora la conquistaría.
-El gran rebelde ¿escribiéndose cartas de amor? ¡Qué romántico Terry! Estoy muy feliz por ti, te mereces toda la felicidad del mundo.- dijo Candy abrazándolo.
-No cambias; igual de inocente. Gracias pecas, pero ahora te toca a ti decirme toda la verdad.- dijo Terry viéndola muy serio.
-Bueno….pues…yo…- ¿Cómo le diría que amaba a Albert?-Terry, es que… estoy enamorada yo también. Pero de Albert.-se le escapó una sonrisa y un suspiro. Terry rió fuerte.
-Lo sé, se te nota. Pero ¿cuándo se lo dirás? Tarzán pecosa con mi amigo Albert…Nada mal, ¿eh? Recuerdo que a él le gustan mucho los monos.-dijo recordando sus visitas al zoológico.
-¡Terry! ¡A Albert y a mí nos gustan mucho los animales y sé que él no cree que yo luzco como un mono!-dijo enseñándole la lengua.
-Era broma pecosita. Bueno, yo sugiero se lo digas pronto. Quiero verte feliz, y nadie mejor que él.
-Gracias Terry, en verdad aprecio mucho tu amistad.-dijo tomando su mano. Terry se levantó y Candy se acomodó sentándose de rodillas.- Ahora…cuéntame. ¿Cómo es Giselle?- lo miró llena de curiosidad.
-Bueno…Giselle, es como yo. Físicamente es muy hermosa.- Terry volvió a sentarse como para pensar en ella más cómodamente.- El cabello lo tiene hasta la cintura, de color negro y sus ojos son azules, como los míos. Su cuerpo es…-se mordió un labio. Mejor omitiría todo lo que él pensaba del cuerpo de su amada Giselle. Candy se rio ante ese detalle.-Bueno, creo que sabes a lo que me refiero. Ella no quería ser duquesa y es arrogante y prepotente. En esa fiesta trató mal a todos, igual que yo. Pensó que yo era otro tras su fortuna, y yo pensé lo mismo de ella. Pero ama el teatro y es sincera. Siempre dice la verdad. Me hace reír mucho y siempre mejora mi humor. Yo hago lo mismo con ella…-Terry continuó su relato hasta varios minutos después.
Candy sonreía y reía durante toda la historia. Terry era muy gracioso enamorado. Y vaya que lo estaba. Le explicaba atributos diferentes de Giselle y cómo se sentía él con ella. Mientras lo escuchaba y lo veía sonreír pensó en Albert. Ella sólo se sentía así con su Albert. Se sonrojó levemente porque estaba enamorada de él.
Una hora después Terry por fin terminaba su muy detallada descripción de Giselle, incluidas sus citas y sus cartas.
-¿Y cuándo vendrá a verte?-dijo Candy. Quería conocerla.
-Le escribiré hoy mismo. Quizás venga pronto para que la conozcas. Me alegro mucho de haber aclarado todas las cosas. Le dejo el camino libre a mi amigo Albert.
-Siempre tuvo el camino libre. Pero ya dejemos atrás al pasado.
-Bueno Candy, iré a hablar con Albert, nos vemos al rato.
-Terry…no le digas que…bueno…que lo amo.-dijo apenada.
-No te preocupes pecas, sólo le diré que lo deseas.-dijo riendo.
-¡Muy gracioso Grandchester! Por favor no le digas nada.-dijo Candy riendo también.
Terry salió a buscar a Albert. Tenía que contarle la gran noticia: Candy lo amaba. Y además le contaría de Giselle; se lo había estado ocultando porque si se decidía por Candy, no quería que Albert pensara que Candy era una opción y Giselle otra.
-Amigo te tengo una buena noticia.-dijo Terry a Albert.
-Dime Terry.- "¿Candy me ama? Ojalá fuera eso."
-La pecosa es toda tuya.-dijo estrechando su mano y abrazándolo.- ¿Recuerdas que te dije que estaba dudando de mis sentimientos por Candy por ciertas "circunstancias"?- Albert asintió con la cabeza.- Pues ya me siento libre de contarte…-Terry empezó de nuevo el relato. Otra hora de hablar de Giselle y se sentía orgulloso de decir que una mujer con tantas cualidades lo amaba a él.
Después de otra hora relatando y describiendo a Giselle, Terry fue muy cuidadoso en no revelarle a Albert que Tarzan pecosa lo amaba.
-Bueno Terry…Pero ¿ella te dijo que me ama?-Albert se moría de curiosidad. Trató de disimularla.
-Amigo, eso es algo que tú debes descubrir. Yo no sé nada ni puedo contarte.-dijo Terry riendo.
-Bueno…gracias por todo Terry. Espero podamos conocer a Giselle pronto.
-¡Por supuesto! Sólo espero que ya seas novio de Candy, sino le dará un ataque de celos a mi Giselle.
-¿Es celosa?- "¿Cómo será mi Candy de novia?"
-Albert…Es exactamente igual a mí.-le guiñó un ojo. Albert sabía lo celoso que era Terry.
OoOoOoOoOoOoO
Candy corrió al jardín después de que Terry se fuera a buscar a Albert. Tenía que contarle. Corría mientras cantaba como niña pequeña y reía, estaba tan feliz. Giraba con su vestido ampón.
-Albert… Mi querido príncipe. Ahora de verdad sé lo que siento. Y si tú no sientes lo mismo…Te conquistaré.-dijo mordiéndose la lengua.
La tía abuela estaba inquieta por la conversación de Terry con Candy. Cuando vio correr, cantar y bailar a Candy hacia ella estuvo a punto de regañarla. Pero quería saciar su curiosidad primero. Se levantó de la mesita del jardín cuando ella llegó.
-Candice. Imagino que ya hablaste con Terruce.- dijo levantando una ceja.
-Sí tía.-dijo sentándose.
-¿Y bien? ¿Qué has resuelto?-la tía estaba llena de curiosidad y esa chica no le decía nada.
-Pues…-hizo una pausa para darle silencio.
-Te escucho.-dijo la tía mirándola fijamente.
-Es que... ¿cómo decirlo?...-hizo otra pausa.
-Candice, por Dios, ¡dime!-ya quería saber.
-Amo a Albert. Terry ya no me ama ni yo a él. Estoy enamorada de Albert, tía.-dijo sonriendo y mirando al cielo. Abrió los brazos hacia el aire.-Estoy tan feliz.
-Me alegro mucho Candy.-dijo la tía sonriendo. Esa era la respuesta que quería oír. Candy se levantó y la abrazó.
-¡Tía, el amor es maravilloso!-dijo separándose del abrazo y corriendo por el jardín. Reía mucho.
-Candice, ten cuidado. ¡Ese no es el comportamiento de una jovencita!-gritó la tía Elroy pero Candy no podía oírla.
Albert estaba dando un paseo por el jardín. Después de hablar con Terry, Terry se retiró a escribirle a su Giselle, no sin antes decirle que Candy estaba en el jardín. Albert estaba caminando esperando verla. Y confesarle lo que sentía.
Decidió caminar rumbo a su casa, en la que vivía de vagabundo, con la esperanza de verla antes de llegar ahí. De repente escuchó algo cerca de un árbol. Se acercó ocultándose en el árbol anterior y vio a Poupé jugando con alguien. Sus cabellos rubios sueltos le llegaban un poco arriba de la cintura y traía el pelo suelto. Estaba sentada en el pasto con Poupé en sus piernas.
-Estoy tan feliz. Estoy enamorada, ¿sabes? Y de mi príncipe. De mi príncipe de la colina, mi Albert.-rió.-Bueno, nuestro Albert. ¿Qué crees que piense él?
-Poupé te dirá la verdad.- Candy giró para ver a Albert atrás de ella acercándose. Poupé seguía en sus piernas; Candy estaba estática, le acababa de confesar su amor indirectamente.-Que te amo más que a nada.
Candy no dijo nada. Se levantó y caminó hacia él. Poupé también. Albert le tomó las manos.
-Albert yo…-no sabía que decir. "¿Es un sueño? Mi príncipe acaba de decir que me ama."
-¿Es cierto lo que le dijiste a Poupé?
-Estoy enamorada de ti.-dijo agachando la cara, estaba sonrojada. Albert le levantó la cara con su mano en su barbilla.
-Yo también te amo mucho, Candy. Mi princesa.-dijo Albert besándole la mejilla. Candy lo abrazó. Su príncipe la amaba. No podía ser más feliz.
-Ohh Albert. ¡Te amo!
Continuará…..
Ya falta sólo un capítulo. Muchas gracias por seguir leyendo. Es mi primer fanfic así que todavía soy inexperta. Cualquier sugerencia la aprecio enormemente. Mil gracias! También gracias por sus comentarios a Blackcat2010, monybert-DC, Lety, kararely, Milady, rui4712, sayuri1707, Magnolia A, Rosario. Y también a todos los que no comenten J
