- Chicos no se queden ahí parados, suban sus cosas de una vez – dijo la Sra. Weasley – y tu Rosie, llama a Lily para que me ayuden a preparar el almuerzo.

La inesperada interrupción de la Sra. Weasley los saco del trance en que se encontraban. Sin decir una sola palabra, Rose salió de la casa y fue a llamar a su prima, pensando aun en él, y Scorpius se dirigió con Albus a dejar sus cosas.

El almuerzo paso sin ningún imprevisto. Se pusieron a hacer sus deberes en cuanto terminaron de recoger la mesa, y esperaban poder hablarse un poco, cuando Ginny llego. La Sra. Weasley se puso nerviosa y mando a todos a su cuarto. ¿Algo pasaba? Todos subieron las escaleras, Scorpius entro al baño y los demás estaban a punto de entrar a sus respectivos cuartos cuando James reacciono.

- No se Uds., pero yo no me pienso quedar con la duda. Algo pasa aquí – dijo James mientras regresaba a la cocina.

- ¡Vamos Albus! – dijo Lily mientras jalaba a su hermano mayor con rumbo a la cocina también.

- Rose, creo que nosotros no deberíamos ir, mejor ven y enséñame como hacer esta redacción para el Profesor Neville.

Rose se apoyo en el marco de la puerta del cuarto de Hugo (el ex cuarto de su tío Percy) y se puso a dictarle todo lo que debería escribir cuando escucho otra puerta abrirse. Y allí a pocos escalones de ella se encontraba Scorpius. Solo. Al fin.

- Hugo, de verdad creo que debes terminar tus tareas solo – dijo rápidamente la pelirroja y cerró la puerta de su hermano.

Ella tomo de la mano a Scorpius y sin decir nada lo arrastro hasta su cuarto en el último piso. Una vez dentro, cerró la puerta con seguro y volteo a verlo.

- ¡Caramba Rose! Nunca pensé que fueras tan fan de los Chudley Cannons, siempre pensé que le ibas más a las Arpías de Holyhead - decía Scorpius mientras caminaba por toda la habitación.

- Esta habitación fue de mi padre. Me gusta dormir aquí cuando vengo, porque tiene una hermosa vista de mi parte preferida del jardín – respondió Rose – Pero yo le voy al Puddlemere United. ¿De verdad quieres que hablemos de Quidditch?

Scorpius capto la indirecta y abrazo fuertemente a Rose. Ella sabía que su tiempo era corto, así que decidió hacer lo que había querido desde que lo vio. Empezó a besarlo con mucho cuidado al inicio, pero luego sus impulsos les ganaron y se encontraban besándose apasionadamente, ella podía sentir el olor del rubio, así como sus manos tocaban su cabello dorado y su boca sentía cada uno de los movimientos de la lengua de su amado.

Lentamente él la fue empujando para atrás y con una leve caída, se encontraron tirados sobre la cama. Ella podía sentir todo el cuerpo de Scorpius sobre ella, se sentía tan pequeña e indefensa, pero sin ninguna preocupación. Es la primera que estamos así, echados. Ella tenía una mano en la espalda de él y su otra mano apoyaba el pecho de Scorpius para evitar que él se cayera totalmente sobre ella.

Scorpius le acaricio el cabello suavemente y se acerco para besarla, retirando la mano que los separaba y aplastando levemente sus pechos. ¡Dios, que pechos! Comenzó a besarle las mejillas sonrojadas y poco a poco empezó a bajar por su oreja, succionando un poco el lóbulo de su oreja. Luego paso a besarle el cuello, deteniéndose a contemplarlo con cada beso que daba. Fue bajando poco a poco y para apoyarse mejor puso su mano en la pierna desnuda de Rose.

Al sentir la mano de Scorpius en su pierna, Rose abrió los ojos y se movió un poco sin quererlo debido al tacto de la mano caliente con su pierna fría. Scorpius se percato de esto y se quedaron mirando. Entonces comprendió que era lo que había hecho para generar aquella reacción. Trato de quitar la mano, pero ella le indico que estaba bien con su mirada y que prosiguiera.

Podría haberse quedado besando aquel cuello por horas, pero había algo que le atraía besar más, aquello que lo había perturbado aquel día. Así que decidió deslizarse más abajo y seguir besando el contorno del cuello de su compañera, hasta llegar al hombro, en donde encontró su primer obstáculo.

El tirante de la camiseta fue fácil de deslizar, lo hizo solamente con los labios, pero fue la tira del brassier lo que lo dejo pensando, ¿Cómo lo haría?

- Si sabes que no muerde, ¿verdad?

- Rose, estoy tratando de hacer esto de un modo romántico y tú con tus ironías – dijo Scorpius fingiendo molestia.

Como no se le ocurrió nada, opto por apartarla con su mano, para seguir besando el hombro de Rose. Fue entonces cuando decidió subir la otra mano, y de estar casi cerca a la rodilla, la coloco en el muslo de Rose, casi ahí, donde chocaba con el corto short.

Fue entonces cuando Rose sintió algo mas allá de lo que alguna vez había sentido. Scorpius ya besaba con desenfreno su otro hombro y ella podía sentir un calor invadiendo todo su cuerpo desde el punto en donde se encontraba la mano de Scorpius. Este calor no solo la llenaba, sino también la consumía, la hacía querer moverse, no lejos de Scorpius, ni fuera de la cama, sino con movimientos pequeños, como si su todo su cuerpo fuera parte de su respiración y subiera de arriba abajo. Incluso podía decir que le apetecía suspirar profundamente, o ¿es que su respiración se hacía más fuerte? Si, quería gemir un poco. Fue cuando se dio cuenta, que todo aquello comenzaba a excitarla.

Scorpius decidió en aquel momento levantar la mano de Rose, y besarla desde el hombro hasta los dedos, introduciéndolos uno por uno a su boca. Rose emitió un gemido leve y supo que aquello le había gustado. Entonces decidió seguir y subió su mano de la pierna de ella a su vientre y lo introdujo por dentro de la camiseta.

Y como si algo se activara en la mente de la pelirroja, recordó aquello ¡Desproporcionada! Y se levanto con un susto de la cama haciendo que casi Scorpius cayera de esta.

- Lo siento, de verdad. Es solo que mi abuela puede subir en cualquier momento o peor aún, James.

- ¿No te preocupa Albus o Hugo?

- Ellos no podrían lastimarte tanto como James – dijo Rose sabiendo que James era un poco más alto que Scorpius.

- No te preocupes entiendo. Lo siento si hice que te sintieras mal.

- Por supuesto que no, es solo que…tú sabes…estamos en el cuarto de mi papa.

- ¡Aun mejor! – pensó Scorpius – Si, claro, lo sé. Bajare a mi cuarto, capaz Albus ya regreso y debe estar buscándome – Le dio un beso sutil en la frente y le dijo – Nos vemos en la cena.

Rose se echo otra vez en la cama pensando en todo lo que había sentido y en aquello que podría haber sucedido. ¿Ella quería que sucediera más?

- Por supuesto, con el sí – dijo en voz alta para ella misma, pensando que para cuando eso sucediera, ella debería estar a las alturas de las circunstancias.


Hola! Espero que les guste...creo que me quedo un poco corto, pero ya tengo la inspiracion necesaria para el proximo capitulo! =)