Lo prometido es deuda. Tarde solo una semana en actualizar. Ajds.

No olviden poner en favoritos, o comentar si les gusto. Chao tres.

Gracias por la espera, y espero les guste el capitulo. Especialmente a:

Fraulein Kaname Langley

Maaynest.

BMadness

Faby

Kuroda. Kumico. miss

Lina-san

Mimi Weasley

estefani75

hazy


Cap. 6 (Mimi Tachiwaka/ Koushiro Izumi)

La pasión te obliga a pensar en círculos. –Oscar Wilde.

El pelirrojo llevaba ya media hora escuchando divagar a su castaña amiga, mientras él trabajaba en un programa en su computador. Le escuchaba a pesar de que parecía concentrado en su totalidad en su trabajo, pero a su vez, tampoco intervenía en la conversación. La castaña rara vez preguntaba algo y si lo hacía, era algo retorico, que incluso ella se respondía a sí misma. Ella estaba aún hablando de lo sucedido la noche anterior en aquel bar. Él tenía una pregunta en mente en cuanto abordo el tema, la cual era: ¿Por qué quisiste irte tan abruptamente? Pregunta que todos sus amigos también tenían en mente. Pero conforme ella iba hablando, Koushiro comenzó a notar un patrón.

Taichi esto. Taichi aquello. Observe a Taichi. La chica y Taichi.

Sora lo miraba demasiado. Sora esta extraña. Sora lo buscaba.

Algo dentro de Izumi le decía que eso significaba algo, que no era solo que su amiga le daba muchas vueltas a las cosas. No. Eso significaba algo. Suspiro antes de dejar su ordenador de lado, posando su mirada en Mimi, por primera vez desde que la chica cruzo la puerta, decidido a hacer la pregunta que debió haber hecho desde el principio. Además, de que la curiosidad por aquel patrón ya había entrado en su sistema.

Ella llevaba un short de color rosa y una playera blanca. Sus zapatos también eran rosados, al igual que el labial en sus labios. Izzy sonrió sin dejar de observarla. Ya que, si bien los años habían pasado y todos habían cambiado desde su primer viaje al Digimundo, la princesa del grupo, seguía inclinándose por ese especifico color. Y a él le seguía gustando como se veía con él. De hecho, con cualquier color. Tachiwaka lucia con cualquier cosa. ¿Y cómo no hacerlo? Se decía incansablemente. Si ella era de piel nívea, ojos color miel, hermoso cabello castaño y una sonrisa encantadora.

-… ¿Izzy, estas escuchándome?- replico la castaña, deteniendo su paseo por la habitación, con las manos sobre su cadera. Y por la mirada que le dirigía, el tono de su voz y su postura, el chico dedujo que llevaba rato llamando su atención.

-¿Ah?- sí. Nada más salió de sus labios. Nada inteligente ni nada por el estilo. La chica le frunció el ceño y el sin saber porque, se sonrojo. Carraspeo un poco, para responder-. ¿Por qué quisiste irte tan abruptamente?

Lo soltó. Tal como lo había estado pensado, con las mismas palabras, el mismo ritmo y pausas. Ella dejo sus labios entreabiertos. Tal como si la hubiera tomado desprevenida. Y así era. Ella jamás espero que Koushiro llegara a ser tan directo. Paso sus manos por su cabello, arreglándolo una y otra vez, aunque no fuese necesario, hasta que se detuvo, dejándose caer al lado de Izzy en el sillón de tres plazas.

-Eso es lo que he estado intentando decirte, pero, es difícil.

Su voz era solo un hilo. Algo demasiado tenue, pero que por la cercanía el de lentes pudo escucharla.

-Solo dilo. Puedes confiar en mí, ¿Recuerdas?- Izzy le dedico una media sonrisa a la chica, la cual ella no pudo devolverle por los nervios. Sino que formo una mueca con sus labios. Entonces, Izzy sintió que no debió haber preguntado. Que lo que estaba a punto de escuchar, era mejor que ella se lo guardara. Pero ya había usado su valor para preguntar, no le quedaba más como para replicar. Y tampoco pensaba decirle a la chica que había optado por no escucharla, que cambio de opinión. Pero era tarde. Ella comenzó a hablar.

-La semana pasada, Tai me llamo por la mañana. Supuse que algo andaba mal. Sonaba ansioso, él nunca es así y lo sabes, además, era día de Catherine, ¿Por qué me llamaría a mi si la tiene a ella? Me dije más de una vez. Pero ahí estaba el, pidiéndome que saliéramos, porque quería salir de la rutina. Por supuesto que acepte- ella bajo la mirada a sus manos, que se entrelazaban entre si-. Nos divertimos el día del campo, los dos, aunque claro, todos nosotros nos divertimos, no solo Taichi y yo. Pensé que quizá podría haber algo, pero…- ella sacudió la cabeza, mientras el corazón de Izumi palpitaba tan rápido, que podía escucharlo latir directamente en sus oídos. ¿Acaso ella? Ahora fue el turno de él, de sacudir la cabeza.

Ayer en el bar, Sora lo estaba mirando demasiado. Se iluminaba tan solo de tenerlo cerca, escucharlo hablar o reír –una tenue sonrisa amenazo con aparecer en el rostro de la ojimiel-. Y lo entiendo. Porque eso es lo que siento yo con él. Siento que si pasara todo un día con él, mi rostro terminaría entumido con la sonrisa pegada en mi rostro. Hay algo en el que te hace sentirte de esa manera- soltó un largo suspiro. Ya Izzy no la miraba, sino que miraba al vacío, maldiciéndose por haber hecho aquella estúpida pregunta-. Aunque Sora está ahí. Tal como dije. Sé que esta con Matt, que son como algo predestinado a estar, pero últimamente no se ven bien. Algo está mal con ellos. No solo con ella, también con Yamato, aunque Sora no me haya contado nada. Y la manera en que ella mira a Tai, no hace más que confirmarme eso. ¡Y luego llega la rubia indefensa!- su voz dio un aumento en esa última parte, sobresaltando al pelirrojo.

Es decir, parece que a él le gustan las pelirrojas o las rubias. ¿Por qué habría de fijarse en mí? Soy demasiado simple –tras esa última declaración hundió su rostro en sus manos. Ella se sacudía levemente, a causa de lo que eran sollozos. El chico no reacciono al instante porque aún estaba asimilando lo que ella le había contado.

Mimi gusta de Taichi.

A Mimi le gusta Tai.

Las palabras no dejaban de dar vueltas en su mente. Ni siquiera cuando extendió sus brazos hacia la chica, misma que se acurruco en su pecho, tirando de su camisa. El acariciaba sus cabellos distraídamente, aun pensando, aun analizando.

-Esto es una tontería, ¿Verdad?- musito la castaña contra su cuerpo, haciendo que se estremeciera por el choque de su aliento contra el-. Digo, si el jamás se fijara en mí, ¿Por qué me preocupo? ¿Por qué lloro? ¿Por qué pienso en que Sora va a molestarse conmigo si se entera de esto, de que me gusta su Taichi?

Otro sollozo. Solo entonces el pelirrojo volvió a la realidad.

-Taichi no le pertenece a nadie, mucho menos a Sora.

-Pero, a él le gustaba ella. Le gusto por mucho tiempo…

-Tú lo has dicho- le corto tajante, no dejando que ella girara más entorno a eso-. Le gustaba. Todo cambio cuando ella y Matt comenzaron a salir. El los dejo ser felices, siguió adelante y jamás volvió a ver hacia atrás.

-¿Catherine?- inquirió ella, como si el solo pronunciar su nombre le costara un tremendo esfuerzo.

-Ella no fue tan importante. De serlo, ¿Por qué jamás la llevo con nosotros? La conocíamos por casualidad, de lejos, nunca convivimos, no los vimos expresarse su amor, si es que existió –Koushiro hizo una pausa, para ordenar sus ideas, o más bien, comprendiendo todo lo que acababa de decir-. Sí. Catherine le importo, pero no más que las otras chicas con las que salió. Él lo dijo. Que cuando encontrara a la elegida, la presumiría a todos, le gritaría al mundo que la amaba. Para que ella se diera cuenta, que sobre todo y todos, la amaría –sin quererlo siquiera, el chico sonrió. Su amigo era una persona única, a pesar de lo que estaba sucediendo ahí-. Lo que quiero decir, es que sería un tonto si gustara de ti. Eres perfecta Mimi. Y si eso no existe, entonces lo más cercano. Pero no te subestimes de esa manera.

Ella no dijo más nada, sino que lo abrazo con más fuerza, él podía sentir que ya no lloraba, incluso reía un poco y le agradecía. El no dijo nada al respecto, solo le correspondió con firmeza el abrazo. Mimi se sentía mucho mejor, llena de esperanza para ir a por Taichi, sin saber que el chico que le había dado el valor para hacer eso, era el mismo que no tenía el valor para decir tres palabras a ella. Tres palabras que no llegaría a escuchar jamás de sus labios.

Me gustas Mimi.