¡Heyyy Holis! tanto tiempo ¿no? todo es culpa de la musa escurridiza... ;n; que se va y nuca vuelve! nooo! ;A; (¿y a quien no le paso a la hora de escribir?)
Este capitulo esta dedicado a la amistad del BTT y para aquellos amigos que se parecen mas en enemigos que tus propios amigos :D
¡gracias por los reviews!
Sin mas espero que lo disfruten!
Con amigos así no hacen falta enemigos
¿Por qué buscarse enemigos si con unos amigos así los tienes solo para ti?
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Si pudiera expresar esta situación con una palabra, no seria una, serian dos:
Mierda y Joder.
Porque para Gilbert toda esta situación es una mierda y porque estaba completamente y jodidamente, jodido.
Si, así de simple, así de fácil.
– ¿Y bien?- Pregunto una Elizabeta para nada contenta, que estaba tratando de controlar sus impulsos asesinos antes de escuchar una explicación razonable de parte de su, tal vez, ex-marido. He aquí el énfasis del tal vez y ex porque aun no esta segura si es que él lograra salir de esta con vida y no quedarse viuda en el intento. – ¿Quien es la zorra con la que te estas tirando?- Pregunto en tono de voz calmado, todo lo contrario a lo que estaba sucediendo en su interior y alzo un sostén, que claramente no le pertenecía por dos razones: uno que no es de su talla y dos porque es muy vulgar para su gusto, para darle una mejor vista de que aquello no era suyo. Enarco una ceja al ver que el albino no se dignaba en contestarle.
– Yo...- fue lo único que dijo antes de salir de su letargo. La castaña bufo exasperada, lanzo el sostén a la cara del otro y salio de un portazo de la habitación. Alzo el sostén que se encontraba en sus pies. Si, definitivamente no era de su castaña y aunque ella lo considerara vulgar, no era tan feo, aunque claro que no lo diría después de todo. Observo por toda la habitación preguntándose de donde había salido el dichoso sostén y sus ojos dieron con una pequeña nota que se encontraba no tan lejos de su cama. Cogió el papel y con rapidez leyó lo que estaba escrito:
Esperamos que te haya gustado nuestro pequeño regalo Gil. Nos lo debes por no haber salido con nosotros antes de ayer (tu condición de casado esta matando con tu imagen y nosotros estamos preocupados. Por eso tomaremos las medidas necesarias para evitar aquella tragedia)
Sin mas, disfruta de tu regalo y nos estamos viendo.
Con amor, Francis y Antonio.
¡Esos cabrones! ¡Fueron aquellos dos!. Con fuerza estrujo el papel y tenso la mandíbula. –Malditos cabrones...- mascullo Gilbert en un siseo. Podía notar como todo en su interior bullía y en su mente aparecía la única palabra que se repetía con insistencia, venganza.
No debieron meterse con el, y menos con su feliz matrimonio, si creían que saldrán bien parados.
–Te quiero fuera de aquí en cinco minutos- Dijo la castaña secamente y entregándole una maleta, con clara intención de correr al albino de su propia casa, luego se volteo para salir de la habitación.
Gilbert resignado y a regañadientes, evitando discutir con ella ya que no se encontraba en una posición para ganar aquella discusión, tomo la maleta y empezó a guardar lo necesario mientras que maquinaba su plan de venganza.
– Oh si, lamentaran haberse metido conmigo- Se dijo así mismo mientras que una mueca similar a una sonrisa maligna se formaba en su rostro.
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– ¿Estas seguro de lo que haces bruder?- Pregunto un Ludwig que se encontraba en el marco de la habitación temporal del albino, de brazos cruzados, y no tan convencido si de fiarse en lo que estaba tramando su hermano mayor.
–Tu tranquilo Lud, se lo que hago- respondió Gilbert sin levantar la vista de su querido experimento que estaba preparando en ese momento. Oh si, claro que se vengara de aquellos desgraciados que lo metieron en problemas. Nadie se mete con Gilbert Weillschmidt y sale impune.
–Tu dirás...- suspiro el rubio resignado. No podía hacer que su hermano cambiara de parecer ya que cuando se le metía algo en la cabeza, ni siquiera el Internet podía hacer que cambie de idea. En simples palabras, un cabezota sin remedio. – Y cuando volverás a tú casa?- pregunto después de un rato, haciendo claramente énfasis a lo ultimo. No es que quisiera a su hermano en su casa. El problema es que, básicamente, se esta aprovechando de su amabilidad. Lleva dos semanas desde que apareció con tres maletas en la puerta de su casa y hasta ahora no hizo nada al respecto.
Pero como dijo en un principio, no es que NO es bienvenido...
El albino levanto la vista de lo que estaba haciendo, y dirigiéndola al rubio menor para sonreír ampliamente a este.
Aquella sonrisa no auguraba nada bueno.
–Pronto Lud, pronto...- dijo y continuo con lo suyo.
El menor volvió a suspirar y dejo a su hermano mayor que siguiera haciendo lo suyo. Mejor es no meterse en sus asuntos, en este caso una guerra y terminar mal parado. Que aquel trió de idiotas arreglen sus asuntos como quieran. Mientras que a él no lo metan, todo esta bien.
Antes de salir de la habitación logro escuchar la risa histérica del albino y negó varias veces. A veces aquello le superaba.
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Hacia una mañana esplendida. Los rayos del sol le alcanzaban al rostro como una tibia caricia y el canto de los pajarillos eran música para sus oídos.
Otra mañana perfecta para ser perfecto y demostrar al mundo lo bello y perfecto que es.
Con una amplia sonrisa, el francés se dirigió directamente al baño para tomar una de sus tantas duchas rejuvenecedoras como suele hacerlo cada mañana.
Después de casi dos horas, donde no solamente se trataba de un baño, sino que también u rictus que consistía en usar las mascarillas de exfoliación del cutis y otras mas para realzar su belleza, se dirigió hacia el espejo de cuerpo que se encontraba cerca de su cama y empezó a observarse como siempre y controlar que todo este en su lugar.
–Bounjour mon amour, hoy te ves esplendido como siem..- pero no logro terminar con su frase rutinaria ya que algo le llamo la atención.
Alarmado acerco su rostro al espejo y con horror pudo contemplar como esta se empezaba a irritar y tornar rojiza.
– ¡¿PERO QUE DEMONIOS?!- chillo Francis al no entender lo que le estaba sucediendo a su, antes, perfecto rostro. Este cada vez mas se tornaba rojizo, pequeños tumultos hacían aparición y una corriente de picazón empezó a invadirlo – ¡OH MON DIEU, OH MON DIEU!- corrió hacia el baño y tomo su nueva crema de exfoliación, buscando alguna explicación para lo que le estaba sucediendo. Tras toda sorpresa encontró un papel doblado que se encontraba junto con las demás cremas, cosa que no lo había notado en un principio, y la leyó:
¡Buenos días mi bello durmiente! Espero que hayas disfrutado de tu baño matutino como siempre.
¿recibiste mi regalo: la nueva crema de exfoliación que hice para ti? Se cuanto te interesa la belleza y lo muy importante que es para ti la imagen. Por eso hice esta crema especialmente para ti mein freund
Tómalo como un regalo de agradecimiento por tu ultima acción solidaria.
Disfruta de lo que queda,
tu querido amigo.
Después de leer aquello se quedo sin palabras, los ojos los tenia exageradamente abierto y la boca totalmente abierta – ¡FILS DE PUTE!- maldijo a los cuatro vientos, después de salir del estado de shock y comenzó a rascarse toda la cara como poseído.
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Gilbert: 1
Malditos cabrones: 0
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–Bruder...- llamo el rubio a su hermano que en ese momento se encontraba en su cama junto con su portátil actualizando su blog.
– ¿Si Lud?- pregunto el albino alzando la vista de la pantalla. Sabia para lo que venia su hermano, lo intuyo. Una sonrisa de suficiencia adornaba en su rostro, que lo delataba de cualquier sospecha.
–Supe por medio de Feliciano que a Francis le vino un ataque de alergia en el rostro por haber usado una crema que le regalaron y por Lovino,que a Antonio le agarro un ataque de gastroenteritis por comer unos tomates de mal estado supuestamente..., ¿tu no tienes nada que ver cierto?- inquirió enarcando una ceja. Sabia que su hermano tuvo algo que ver pero no tenia las pruebas suficientes para demostrarlo.
El aludido se encogió de hombros y su sonrisa se amplio aun mas –Que puedo decir Lud, yo no salí de casa desde que llegue y tú lo sabes mas que nadie.
El menor suspiro pesadamente –Tienes razón...- y con esto salio dejando al albino festejando su victoria en silencio.
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Gilbert: 2
Malditos cabrones: 0
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– ¡Y PUSIMOS ESE SOSTÉN EN LA CAMA ANTES DE QUE USTEDES VOLVIERAN DE SU CENA DE ANIVERSARIO!- confeso en llantos Antonio con el francés a su lado que no paraba de asentir, y morder su pañuelo rosado para evitar que las lagrimas, obviamente dramáticas, se derramaran ante los presentes.
Ambos amigos aparecieron en la residencia Weillschmidt-Héderváry una semana después deque ocurrieran los accidentes, para confesar el crimen que hicieron contra el albino. Gilbert disfrutaba de aquel espectáculo con una gran sonrisa. –Esto es mejor de lo que esperaba...- pensó el mientras que disfrutaba de su dulce victoria y apoyaba un brazo sobre los hombros de la castaña que se encontraba totalmente atónita después de haber escuchado la historia de los otros dos.
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– ¿Y bien?- inquirió Gilbert con una gran mueca de superioridad en su rostro.
– Te lo debo- dijo aceptando su error
–No me digas...- comento como quien no quiere la cosa.
– ¿Como te lo pudo pagar?
–Tu sabes como, tu lo sabes...- con un gran sonrisa enigmática se acerco sigilosamente a la castaña
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No te metas con tus amigos que pueden ser tus peores enemigos...
Y colorín colorado, este mini drabble se ha terminado...
por hoy :DD
¿Reviews?
asasfdadsfasada ¡al fin pude terminar con este capítulo que lo tenía desde hace mucho!
Este capítulo va dedicado a aquellos amigos cabrones que pueden hacerte la vida imposible pero siempre están cuando los necesitas xDD
Ahora tengo que ver para el siguiente (que no creo que demore en actualizar)
Bien, nos vamos a estar viendo en la próxima!
(.O.)/ saludos, Joker-jo
