Capítulo 7: Errores y soluciones.
- ¡Harry, Ginny!- llamaron dos voces desde lejos. Los cuatro se dieron la vuelta. Hacia ellos se acercaban Ron y su inseparable Allison bien abrazadita al pelirrojo.
... O si podía estropearse.
Sí, definitivamente. Porque odió a Ron con todas sus fuerzas, porque deseó besarlo como hacía Allison y mirar sus ojos cielo cuando rompieran el beso. Por eso. Allí plantada, observaba como Ron dejó de ser niño hace mucho, aunque su mentalidad no evolucionara como lo hacía su cuerpo. Definitivamente, aquel no era el mismo Ron de uniforme. El pelirrojo al fin aceptó la camiseta color vino que Seamus le había ofrecido, se había puesto unos jeans (cortesía de Dean Thomas) un poco caídos que no le sentaban nada mal.
Creyó morir cuando se fijó en Allison. No, no podía ser. La chica llevaba ni más ni menos que su misma falda, con una camiseta bastante parecida a la de ella. Ron pasó su vista alternativamente de Hermione a su novia y rió por lo bajo. 'Lo que faltaba', pensó la castaña.
- Hermione, parece que hoy nos hemos puesto de acuerdo con la ropa- alegó Allison sonriendo amistosamente- tu y yo tenemos los mismos gustos al parecer...
- Sí, que coincidencia- rió sarcásticamente Hermione, claro que nadie más que Ginny lo notó.
Ron notó al fin la presencia de Matt Stuart, cosa que no había hecho. Matt tambien miró al pelirrojo. Harry creyó ver un deje de desafío en sus miradas.
- Stuart- saludó Ron. Si las miradas mataran...
- Weasley- dijo Matt imitando al pelirrojo. Hermione pensó que la situación no podía ser más incómoda.
- Creo que lo mejor es que empecemos a cenar ya...- comentó Ginny cortando por lo sano aquel cruce de miradas rabiosas.- ¡mirad, ya ha aparecido la comida!.
Eso pareció hacer olvidar a Ron todo, ya que sus ojos se iluminaron al ver el manjar que le presentaban delante suyo.
Hermione rodó los ojos y suspiró en voz baja mientras contemplaba por el rabillo del ojo al pelirrojo... abrazado por Allison. 'Ni si quiera te ha mirado...' pensó , 'francamente, Hermione, que esperabas'. Rió sarcástica por aquel pensamiento.
- Allison, ¿puedo hacerte una preguntita?- Hermione no podía contenerse más, no podía. Allison levantó la vista del plato y miró a la castaña, que sonreía con un toque de falsedad.- ¿Dónde has conseguido la falda?, me refiero- Ginny le hacía señas de que ya era bastante. Ella las ignoró- la mía es de importación, me la encargó Lavender hace mucho.
Igual Harry que Ron se atragantaron al unísono. ¿Lavender Brown encargándole ropa a Hermione?. Ultimamente se estaban perdiendo muchas cosas.
- ¡Oh, que coincidencia!- exclamó la novia del pelirrojo- a mi me la encargó hace dos semanas, dijo que nadie la llevaría.
'Maldita zorra' - maldijó Hermione por lo bajo. 'Sabía perfectamente que iba a llevar esa falda a la fiesta, pero se va a cagar, y tanto que se va a cagar.'
- ¿Es tu amiga?- interrogó Hermione.
- Solo nos llevamos bien.- respondió Allison encogiéndose de hombros- ¿hay algún problema con ella?- preguntó interesada.
- No hay ningún problema- Ron intervino rápidamente- ningún problema.
- Vamos, Ron, ¿qué no le contaste...?- rió divertida. Ron la miró con cara asesina. Ginny, Harry y Matt miraban como un partido de tenis.
- ¿Cóntarme el que, Ron?- Allison parecía intrigada.
- Nada.- zanjó Ron.
- Claro que sí.- Hermione estaba disfrutando especialmente ese momento- Ron estuvo saliendo el año pasado con Lavender.
- ¿Ah, sí?- Allison no parecía enfadada, sino intrigada.
- Esto no tiene nada que ver en la conversación- Ron parecía bastante cabreado. Hermione lo miró con un brillo en los ojos.
- Claro que tiene que ver- ahora hablaban entre ellos- no querrás que le haga la vida imposible a Allison, ¿no, Ron?.
- ¿Por qué tendría que hacerme la vida imposible?- cuestionó Allison- somos amigas.
- Te aseguró que para Lavender Brown el concepto de amiga lo tiene muy poco desarrollado. Ten cuidado, porque está completamente obsesionada con R...
- ¡Hermione, basta!- exclamó Ron.
Hermione se calló de inmediato y miró a el pelirrojo. Se levantó de la silla, puesto que la gente empezaba a levantarse de las mesas para acudir al centro de la pista de baile donde un bonito escenario decoraba el fondo del Gran Comedor.
- Voy por bebida- declaró la castaña.
- Te acompaño- coincidió Matt.
- ¡No, Matt, deja yo te traeré algo de beber!- Ginny se levantó de un salto y arrastró a Hermione hasta la mesa donde se servían los ponches y los refrescos con alcohol.
Ginny espantó a un alumno de segundo con la escusa de '¿no eres muy pequeño para beber wisky de fuego?' y miró a Hermione con una ceja levantada. La castaña tenía un cara de no me arrepiento de nada, que no tenía desperdicio.
- ¿Y que?- retó la pequeña Weasley.
- ¿Qué de que?- la música sonaba de fondo a todo volumen, así que se hablaban a gritos.
- ¡Es buena chica, Hermione!, ¿qué pasa contigo?- interrogó Ginny retirándose un pelo de la cara.
- Amiga de Lavender- respondió Hermione simplemente descruzando los brazos y zarandeando a la otra- ¡amiga de Bitch- Lavender- Brown!, ¿te suena ese nombre?.
- No ha dicho que son amigas, sino que se llevan bien, simplemente. Hermione, escucha, basta de rivalidades, ¿me oyes?, es buena chica...
- ¡Vamos, Ginny!, insultó a Luna... ¿Recuerdas?. Aparte, yo solo quería prevenirla de las zarpas de Lavender...
- ¡Tú no querías nada, joder, Hermione!- gritó Ginny- ¡te mueres de celos, admítelo de una puñetera vez!.
- ¡Eso no es cierto, Ginny!- exclamó la castaña, ahora enfadada.
- ¡Lo es!- contradijo la otra- ¿Y sabes que?, que si sigues así vas a perder a Ron... Escúchame, estaré dispuesta a ayudarte en lo que sea, pero no voy a jugar sucio con una pobre chica.
- Pero...- replicó Hermione.
- ¿Sabes?, desde que le quitaste el puesto a Lavender en el colegio no eres la misma... Ron tenía razón, incluso te pareces a ella. Vas de presuntuosa, juegas con los sentimientos de Matt entre otras cosas, solo buscas la forma de destacar, de ser algo que nunca has sido y que no me gusta que seas. Si fueras un poco más lista y abrieras un poco los ojos verías que con o sin tres capas de maquillaje tus amigos te ven de la misma forma, la personalidad es lo que te diferencia. Ya no eres Hermione.
- Ginny...
- Si vas a seguir así, quizás sea mejor que te busques otra amiga que esté dispuesta a aguantar tus putadas... yo por lo menos, no lo estoy. Así que piensalo y si alguna vez vuelve Hermione dile que estaré ahí, si en cambio no vuelve, no se...
Hermione contempló como Ginny volvía a la mesa donde estaban sentados los demás. Harry se levantó, miró a la castaña desde lejos y cogiendo la mano de Ginny la dirigió a la pista de baile.
- Está bien, no te necesito- dijo para sí misma Hermione, girándose y cogiendo un vaso de los que habían en aquella mesa con bebidas. Acto seguido, llenó el vaso de una bebida muggle, poco conocida para los magos y se lo bebió todo de un trago. Tosió durante varios segundos y volvió a rellenar el vaso, esta vez hasta la mitad y... lo volvió a vaciar. Creo que me siento un poco mareada... pensó para sí.
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- Harry, ¿viste a Hermione?- preguntó Matt media hora más tarde.- La estoy buscando y no tengo ni idea de donde se puede haber metido.
- Yo tampoco la he visto... espera, mírala, está allí- señaló hacia un hueco de la pista de baile donde Hermione hablaba con Allison y Ron, aunque la castaña parecía que no estuviera en condiciones de aguantar el equilibrio.
- Vale, gracias Harry- respondió simplemente Matt corriendo hacia donde se encontraba la susodicha. Harry miró a Ginny, pero esta hizo como si no le preocupase en absoluto el estado de borrachera de su amiga.
Matt agarró a Hermione antes de que esta diera un traspies y se diera de bruces contra el suelo.
- ¡Hola, Matt!- Hermione gritaba más alto de lo normal.
- ¿Hermione, estas borracha?- preguntó Matt en voz baja. Hermione lo miró de pronto y cambio la cara de felicidad por una de obviedad..
- ¿Yo?, ¿borracha?- rió a carcajadas. Ron miraba preocupado a su amiga. Se sentía un poco culpable, había dejado a Hermione más sola de la cuenta aquella noche.- Desde...cu...desde cuando Hermione...Gra...Granger...iba a estar...bo...borracha.- rió de nuevo esta vez más alto- Dios, ¿habéis visto?, ¿lo hab...éis visto?- más risas- no puedo pro...pronunciar demasiado bien.
Un descuido de Matt provocó que Hermione se inclinara demasiado hacia la derecha, pero Ron fue más rápido que él y la sostuvo de nuevo.
- ¿Ron?- preguntó la castaña- creo que me están entran...entrando arcadas...
- Vamos fuera, quizás si te da el aire se te pasará.- respondió el pelirrojo. Hermione asintió vagamente y se dejó arrastrar por Ron.
- Ron, ¡Ron!- llamó Allison- ¿no me vas a dejar sola, no?- parecía un poco molesta- ¿por qué no dejas que sea Matt quien la acompañe fuera?.
- Vamos, Allison, enseguida vuelvo- intentó convencerla Ron. Estaba en medio de una encrucijada. Acompañar a Hermione, por la cual desde hacía algunos años había sentido cosas muy distintas a la palabra amiga, y que para postres había pasado sus brazos alrededor de su cuello, pues cada vez se sostenía peor. Una descarga eléctrica recorrió su cuerpo.
Por otro lado, Allison, su novia... su novia... a la que él creía que quería, pero tener a Hermione así hizo que su mente se despejara.- Te quiero.
Pensó que si decía eso funcionaría. Y tanto que funcionó. Allison sonrió como una boba y le dio un corto beso con algo de dificultad, pues, tener a Hermione entre los dos era un poco... como decirlo... de todo menos íntimo.
Ron salió del Gran Comedor arrastrando a su amiga como pudo. Ella de vez en cuando se convulsionaba, como si fuera a vomitar.
- Merlín, Hermione, que has hecho...- le susurró el pelirrojo. Ella pareció no oírlo.
Al fin, a lo que a Ron le parecieron eternidades, consiguieron salir a los terrenos de la escuela. Allí había bastante gente. Alumnos besándose con entusiasmo, grupos de chicos y chicas ayudando a algunos de sus amigos a vomitar, incluso a Ron le pareció ver a unos muchachos de sexto de la casa Hufflepuf fumando algo que no olía a tabaco. Vamos, aquello era un caos y él no sabía donde llevar a Hermione para que estuviera tranquila, sin el bum bum de la música.
Al cabo de cinco minutos de caminata, consiguió depositar a Hermione en una zona bastante tranquila, cerca del lago y el la cual la suave brisa de la madrugada acariciaba sus rostros.
- Ron, lo siento...- murmuró Hermione cabizbaja.
Ron la miró. ¿Lo siento?. Habían habido tantas ocasiones de decirse lo siento que Ron ya las creía olvidadas. Ella siempre fue distante con él, nunca se comportó como lo hacía con Harry, incluso llegó a tenerle celos a su mejor amigo por ello. Ella se volvió guapa, y se estuvo viendo con Viktor Krum, el famoso jugador de quiddicth que él, Ron, nunca llegaría a ser. Y salió con Lavender, porque se sentía solo, porque ella no lo creía suficientemente bueno, porque fracasaba en todo lo que emprendía. Era un perdedor. Y decidió demostrarle a ella que no lo era. Y se besó con Lavender delante de todo el mundo. Y salió con ella. Un gran error.
Se sintió felíz cuando creyó ver celos en la mirada de aquella castaña a la que llamaba amiga. Pero todo cambió, ella se alejaba más y más de él y él cada vez estaba más obsesionado con ella. Y cortó con Lavender. Y consoló a Hermione en el funeral de Dumbledore. ¿Y por qué demonios tuvo que volver a cometer el error de salir con otra chica a la que no quería?. Por ella. Porque ella volvió a ponerle celoso, besándose con el estúpido de Matt Stuart. La culpa la tenía ella. Por eso se merecía que le pidiera perdón. Por todas las locuras que estaba cometiendo por y para ella.
- No tiene importancia- respondió él simplemente. Él lo sentía así, aunque ella le hiciese daño una y otra vez, se lo perdonaría todo. Porque ella causaba ese efecto sobre él.
Hermione levantó la cabeza y lo miró al fin con el ceño fruncido.
- Por supuesto que la tiene... me he comportado como una verdadera estúpida- Ron sonrió.
- En eso te doy la razón.- coincidió él sin dejar de sonreír. Ella le sonrió también tímidamente.
- ¿De verdad piensas que me he vuelto presuntuosa?- preguntó.
- ¿Qué más da lo que yo piense?- respondió él encogiendo los hombros.
- Ron, aunque últimamente no lo parezca, eres mi mejor amigo- eso dolió. Amigo.- y tu opinión me importa más de lo que tú crees.
Él se quedó callado.
- ¿Te encuentras mejor?- intentó cambiar de tema como fuese. No quería decirle cosas de las que luego, seguramente se arrepentiría. No debía olvidar que ella no sentía lo mismo por él. Como ella había dicho, amigo.
- Me duele un poco la cabeza, pero las ganas de vomitarte encima ya se me pasaron.- él rió y ella lo miró a los ojos.- así que no hace falta que te pongas a dos metros de mí.
Ron pensó que acercarse más a ella conllevaría graves consecuencias, pues las hormonas eran difíciles de controlar y delataban en el momento más inesperado. Pero tampoco puedo hacer otra cosa que acercarse un poquito más. Su perfume se podía percibir aun con claridad y el chico tenía la seguridad que, si olía su piel, conservaría el olor a gel de baño.
- ¡Dios, no puedo creerlo!- exclamó de pronto Hermione sacando a Ron de su ensoñación. El chico se asustó, quizás lo había descubirto mirando demasiado rato...
- ¿Qué?- preguntó con el corazón en la garganta.
- ¡No me lo puedo creer!- volvió a repetir- ¡Luna y Neville están... besándose!.
- ¿Dónde?- Ron se sintió aliviado.
- ¡Allí!- señaló a algún lado que Ron no podía ver- ¡Ron, al lado de la estatua de Ravenclaw!.
Ron por fin los vió. Era un lugar precioso. La estatua de Ravenclaw brillaba bajo la luz de una media luna, unos cuantos rosales tapaban apenas a los muchachos. Hermione y Ron se alegraron por Neville, y por supuesto por Luna.
- Hacen una buena pareja...- susurró Hermione.
- Sí. Ver esto me dan ganas de romper las reglas.- Hermione lo miró con una media sonrisa y una cara de no entiendo nada. Ron la miró. Su pelo pelirrojo era empujado por algunas ráfagas de viento y sus ojos brillaban, Merlín como brillaban. Era demasiado atractivo, o al menos eso es lo que pensó Hermione.
- ¿Qué reglas?.
Ron desvió la mirada al lago- reglas... reglas impuestas desde el principio y que a veces no sabes como romperlas.
Hermione cada vez se sentía más confusa. Se acercó más al muchacho, estaban casi pegados: ella apoyada en una roca con las piernas estiradas y las manos en la hierba y él con las piernas medio encogidas, sus manos tamborileaban sobre sus muslos. Estaba nervioso.
- Estás nervioso.- murmuró Hermione. Ron la oyó perfectamente.
- ¿Qué te hace pensar que lo estoy?- preguntó él con una sonrisa burlona. ¡Bendita sonrisa burlona!.
La castaña se puso de lado y se rió.
- Pues porque cuando te pones nervioso- empezó- te sudan las manos...- con su dedo tocó levemente el dorso de la mano de Ron. El pelirrojo ya no sonreía, ahora estaba más nervioso aun.- te echas el flequillo hacia atrás...- con su mano, la chica le apartó el flequillo a un Ron que la miraba otra vez con una media sonrisa- o... te aflojas la corbata- como no llevaba corbata le tocó levemente el cuello de la camisa.
Lo que Hermione no sabía es que Ron estaba con las hormonas a flor de piel y que... si le tocaba otra vez, perdería completamente el control. Ron cogió la mano de su amiga antes de que esta la retirara de nuevo. Hermione borró su sonrisa. Estaba asustada. No sabía que iba a pasar.
- ¿Qué está pasando, Ron?- preguntó con un hilo de voz.
Ron sabía a que se refería. ¿Que estaba pasando con ellos?. La joven desvió la mirada. Ron la estaba poniendo nerviosa, muy nerviosa. El pelirrojo no soltaba su mano. Su suave y sedosa mano. Les pareció que el aire se había detenido y que las voces de los alumnos que habían en los terrenos se habían apagado.
Hermione sintió miedo. Miedo de que algo pasara. Miedo de que todo se estropease.
- Será mejor que entre dentro- la chica hizo un ademán de levantarse.- Matt estará preocupa...- peró cuando casi consigue levantarse, Ron tiró de su mano fuertemente, de manera que Hermione volvió a caer, pero está vez encima de Ron.
Mierda... Ron no lo hagas, pensó la chica. Bueno, mejor hazlo...¡no!, bueno...
Pero ya había pasado, Ron se había tirado de pleno y ahora ya tenía atrapado su labio superior entre los labios de su amigo. Y se sentían fantásticos. Ella no quería... ¡demonios!, ella sí que quería. El pelirrojo cogió con una mano la nuca de la joven y aplicó un poco de presión, de modo que el beso se profundizó más. Ella estaba parada, no respondía, no reaccionaba. Sus manos estaban tímidamente posadas sobre el pecho de Ron, el cual intentaba meter su lengua en la boca de la chica, pero...
- No, Ron...- Hermione se separó brúscamente de su amigo y se puso en pie- no puede ser. No en estás condiciones...
- Hermione, ¿de qué demonios...?- preguntó él con los labios ligeramente rojizos.
Endemoniadamente atractivo, pensó Hermione.
La chica tenía la coleta ligeramente despeinada y la camiseta un poco doblada. Sus piernas temblaban, aunque esto último pasó desapercibido para Ron.
- ¡Ron!- exclamó ella- ¡Merlín, estás con Allison!
- Pero...- alegó él.
- Cuando te aclares...- dijo simplemente ella. Y se alejó con pasó ligero hacia la fiesta de nuevo, dejando a un Ron confuso, muy confuso.
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- Me siento culpable por lo que le he dicho a Hermione- le confesó Ginny a Harry mientras paseaban cerca de la cabaña de Hagrid.
- Has hecho lo correcto- respondió el chico. Esto pareció apaciguar un poco a la pelirroja.
- ¡No quiero que actúe injustamente con Allison solo porque esté celosa!- exclamó- ella sabe que me tendrá siempre, para todo, pero no me puede pedir que yo...
Harry ya no escuchaba a Ginny, simplemente la miraba. Lucía preciosa aquella noche. Bueno, aquella noche y siempre. Ojalá siguieran juntos, pero él no quería. Quiería que ella estuviera a salvo y con él no lo iba a estar... Pero la quería. Por supuesto que la quería.
- Harry, ¿me estás escuchando?- preguntó la joven. Esto sacó de sus pensamientos al moreno.
- Sí, sí...- respondió apresuradamente.
Ginny se echó a reír. Harry se veía tan tierno mintiendo. No la había escuchado lo más mínimo. reconocía que a veces hablaba demasiado, había heredado eso de su madre, pero que se le iba a hacer...
- ¿De qué te ríes?- le preguntó Harry fingiendo estár molesto.
- De nada...
La muchacha paraba poco a poco de reír hasta que Harry se detuvo y ella también lo hizo. Lo miró y él frotaba las manos. Nervioso. Abrió la boca, pero la cerró al segundo. Ginny frunció el ceño.
- Harry, ¿hay algo que quieras decirme?- interrogó Ginevra.
- No...bueno...- tartamudeaba.- Ginny yo...
- Harry, vamos, ¡parece que me fueras a pedir salir o algo así!- rió la pelirroja. Pero su risa fue callada al instante por el peso de los labios de Harry sobre los suyos. Abrió desmesuradamente los ojos y... se dejó llevar.
Harry la había tomado de la cintura y la besaba como si se le fuera la vida en ello. Ginny gimió. Cuantas veces había deseado volver a sentir a Harry así de cerca... cuantas veces. Y él estaba allí, con ella, transmitiendose un pedazo del amor que sentían. Allí, escondidos, con temor a que alguien los viera, escondiendo la pasión. Cuando rompieron el beso...mejor dicho, cuando Ginny lo rompió por falta de oxígeno, se miraron.
- No lo vuelvas a hacer...- susurró la joven.
- Te necesitaba.- le respondió el muchacho en un susurro también.
Ginny suspiró- Harry, nos estamos haciendo mucho daño con esto.
- No tenemos otra alternativa- alegó el de ojos verdes.
- ¡La tenemos!- exclamó Ginny. Harry rodó los ojos. Ella le cogió las manos.- Harry, yo quiero estar contigo, en lo bueno y en lo malo. Afrontar esto juntos. No quiero que estés solo en esto, no...
- No lo hagas más difícil, Ginny- la cortó Harry- te quiero, te quiero muchísimo, pero no quiero perderte a ti también...
- Harry...
- ¡No podría soportarlo!- exclamó el chico.- no podría vivir tranquilo sabiendo que puedes estar en peligro...
- Harry, ¿no te das cuenta?- preguntó Ginny con los ojos acuosos- Dumbledore dijo que el amor es la magia más poderosa, si permanecemos juntos...
- No nos pueden ver juntos...- susurró Harry- nos nos pueden ver cogidos de la mano, ni nos pueden ver besándonos. ¿No lo entiendes?, alguien podría delatarnos. Alguien podría decirle a Voldemort.- Ginny tembló- Entonces él sabría como hacerme el mayor daño, a través de ti Ginny. A través de ti. Y no voy a permitir que te vuelva a utilizar para llegar hasta mi. No voy a permitirlo.
- ¡Pero yo no puedo actuar como tu amiga, Harry!- gritó Ginny- ¡no puedo simular ser tu amiga cuando lo que quiero hacer es besarte!
El muchacho la volvió a coger de la cintura y la volvió a besar. Esta vez ella se agarró a su cuello con desesperación. Ginny se separó de Harry unos centímetros y le susurró:
- Te quiero.
Harry le dio un corto beso, y ella volvió a hablar:
- Si no quieres que nos vean juntos... ¡veámonos en secreto!.
- No es que no quiera que nos vean juntos. Lo que no quiero es que nos vean juntos alguien que en un futuro nos pueda perjudicar.
- ¡Por eso!- insistió ella.
- ¿Y si no funciona?- preguntó él, temeroso. Si perdiera a Ginny definitivamente nunca se lo perdonaría.
- Funcionará.- ahora fue ella quien le besó. Lentamente. Disfrutando del momento.
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La razón de mi tardanza es que me eligieron astronauta y luego no sabía volver al planeta Tierra, con lo cual estuve perdida durante meses en la galaxia.
No, el verdadero motivo es que mi mente se colapsó y la historia no salía adelante. Ahora tengo aclaradas por fin las ideas. A este problemilla debemos sumarle el hecho de que no me dejaban utilizar el ordenador, tenía que estudiar y bla, bla, bla.
¡Pero señores!, ahora en mis muy esperadas vacaciones de verano tendré al fin la oportunidad de poder continuar subiendo esta historia. Tengo miles de planes para ella, el problema es que no se como encajar las piezas del puzzle...
Sin más dilaciones, agradezco a todos los lectores que hayan tenido el aguante de esperar un nuevo capítulo y los que no hayan esperado, lo comprendo.
Gracias por la atención recibida y por las constantes súplicas para que subiera el capítulo. Eso hizo que no perdiera la ilusión. Espero que el capítulo haya sido de agrado colectivo. Si no lo ha sido: para gustos colores,, )
También comunicar que el siguiente capítulo se subirá en un periodo de tiempo corto, pues todos los días tengo mi ratito para escribir y pensar sobre la historia.
Una última cosa y es para disculparme sobre la brevedad del capítulo. El motivo de ello es que quería subir este cuanto antes y acortar un poco más la espera.
Muchos besos y abrazos.
Cris.
