Capitulo siete
No dejaba de recordar lo sucedido, el simple hecho de que desapareciera aun cuando vi su sombra era muy perturbador, sabía que mis sentidos no me engañaban pero no encontraba explicación lógica, tal vez había un pasadizo en el pasillo por el que entro y desapareció, sonaba loco pero era lo más razonable, tome el desayuno con tranquilidad y se agregó archeops, los pokemon no dejaron de estar tan activos moviéndose de un lado a otro mientras las enfermeras también se movían, el ambiente si pudiera describirlo sería como ver barcos en un amplio mar
Al paso de algunas bayas mire fijo a la enfermera joy quien atendía, el mismo peinado, ropa y la misma actitud alegre nada fuera pero algo dentro de mí solo pedía que no me confiara demasiado
– y nos vamos? – pregunto archeops, tenía que continuar hasta la ciudad pero no me dejaba de cuestionar
– sabes, tengo algo que hacer…por qué no lo dejamos para mañana? – Respondí, archeops me miro muy animado
– bueno, dormiré fuera no me gustó mucho el dormitorio – dijo
– Está bien – repuse
– Saldré a las afueras unas horas y tal vez llegue en la noche – dijo estirando sus alas
– si vas a estar por la ciudad podrías ir al monumento recuerdo que era muy grande – añadió
– Vale – se levantó y se fue
Sin nada que hacer camine por el centro pokemon observando muchas cosas entre ellas el mapa y la tienda, solo habían pokeball en la estantería lo otro como pociones y semillas era lo contrario y no podía juzgar, me dirigí a la sala de espera donde tenían encendida la tv que aun trasmitía
No tenía mucho por hacer tome unas revistas y tiradas sobre el suelo las inicie a leer, entendía algo ya el lenguaje pero me entretenía más las imágenes, llevaba conmigo aun la mochila la cual tenía un olor salado pero nada desagradable, continúe leyendo hasta la tarde cuando mire a la enfermera irse a otro lugar, disimuladamente la seguí
Ella fue por un pasillo cerca del consultorio, llevaba en sus manos un cuaderno que dejo en una repisa y prosiguió hasta una esquina donde dio la vuelta, discretamente fui y quede paralizado cuando de nuevo de esfumo, no había ningún solo rastro humano, sin tener nada para buscar solo retrocedí y salí a la calle, siendo tarde ronde por un trecho y luego doble camino en un callejón que conducía a la parte trasera, la ciudad era bastante grande e iría a esa escultura que comento archeops
Siguiendo el mapa me fui alejando del centro pokemon
Llegue al punto un poco después, habían muchos pokemon y sin dificultad encontré la atracción, era un héroe o eso parecía que posaba con otros pokemon, era muy grande
Estuve en esa zona un tiempo pensando y mirando a los otros pokemon, muchos se veían que solo iban de paso y otros solo permanecían ahí como si esperaran algo, con lo agitado del sistema me volví al centro pokemon, estando en rumbo por otra dirección mire casas comunes detrás de las edificios, algunas tenía bastante hierva creciendo por todos lados y otras era lo contrario con un jardín bien cuidado y el césped cortado pero entre las tantas me quede centrado en una que me llamo la atención por el olor que tenía, era el mismo que la noche anterior
Era un hogar normal, camine hasta la cerca y mire el interior donde no había nadie, sin embargo, podía notar que habían cuidado de la casa bastante bien a pesar de que las personas ya no estaban, había un pequeño rosal cerca y aproveche la proximidad para olerlas, era un muy agradable aroma que me relajo un momento y entre la quietud escuche una voz bastante despacio pero no encontré a nadie
Continúe adelante hasta el centro pokemon donde entre y fui hacia el dormitorio, en el transcurso cambie de rumbo y estuve en el mismo pasillo, observe a todos lados y sin detenerme comencé a revisar las paredes oliendo cada centímetro y en un pequeño accidente golpee el suelo y escuche un ruido hueco, era extraño que estuviera ese hueco y no dejándome llevar por mi imaginación continúe adelante para asegurarme que no fuera solo el sótano el que había escuchando
Pase por el pasillo y di la vuelta varias veces antes de regresar al mismo punto, no habían escaleras o algún sótano y me parecía que el agua que se usaba venia de la parte trasera donde por una ventana logre ver un deposito muy grande, no tenía una explicación para el sonido hueco en el suelo pero tenía curiosidad así que volví a golpear mirando el tamaño del hueco
Al final encontré un pequeño círculo muy pequeño para que entrara la enfermera lo que aumento aún más el misterio, con una pequeña pista indague mucho más sobre las paredes, entre el borde del suelo mire un poco de agua o lo que parecía serlo, me acerque y enseguida volví a encontrarme con el mismo olor pero diluido, el líquido se mantenía solo en una parte y me fui acercando observando un pequeño espacio muy diminuto paso por donde salía esa agua y no pertenecía al depósito, con cuidado aproxime la punta de mi aleta y toque, en cierto punto y con una fuerza escuche un pequeño golpe que hizo abrir un pasadizo pequeño, mire hacia abajo encontrando un tobogán, el tamaño no era problema pero lo que me asegure solo que el destino no fuera una clase de habitación espeluznante, el suelo se veía bien y habían unas luces, no había mucho que lograra hacer así que sin más problema me deslice
Llegue abajo y era un cuarto vacío sin mucho más que un estante cerrado. Tenían lámparas y algunas cosas del centro pokemon colgadas, entre tanto había un pasillo que recorría hacia un fondo iluminado, trague saliva y continúe adelante, el hueco por donde entre se había cerrado y no tenía más opción que seguir si es que quería salir
Con paso lento atravesé por todo aquel lugar hasta unas escaleras, había estado andando una media hora y había recorrido bastante pero las escaleras no se veían mal, con fuerza fui subiendo y al llegar encontré una puerta sema abierta que no dude en empujar y de nuevo me vi en un lugar desconocido, parecía ser una casa normal, no escuche nada y no vi problema para andar adelante
Era un bonito hogar y bastante limpio aunque solitario, me pregunte si ahí era donde vivía la enfermera pero era muy imposible que ella entrara por el hueco
Con un ambiente sosegado busque la salida de esa casa
Despacio camine, sin embargo, escuche una voz muy alegre y también un pequeño golpe tintineante que llamo mi atención, era como una campañilla y la fui siguiendo con el pensamiento que fuera la puerta, sonaba bastante cada vez y llegue a una salida
Ya era muy tarde y la noche no tardaría en caer pero no había vista a la calle y por lo que era evidente era el patio trasero, con confusión mire a todos lados pero me centre en salir y una manera era rodear. Continúe adelante y tenía ya la libertad pero me paralice cuando escuche una voz enojada
– quién eres?! – pregunto, di la vuelta y ahí estaba liligant
– Solo entre por accidente – conteste
– bueno…y como entraste? No hay ninguna cerca abierta – repuso, quede un poco pasmado sin saber que decir y solo mire el suelo
– Po…por un pasaje – dije
– que! Estaba segura que nadie lo encontraría – comento andando hacia mi muy enojada
– lo siento no debí estar indagando – dije y ella solo frunció el ceño
– sabía que debíamos tener más cuidado, hablare con ellos – dijo, su humor cambio muy rápidamente a uno más animado
– si no fuera un problema podrías decirme porque no desapareció la enfermera? – pregunte, me miro fijo
– se escondió – contesto, sabía que mentía pero no podía irme sin saber al menos por que ellos estaban aún
– realmente son ellos? Cuando los veo parecen personas pero hay algo mas – dije, liligant se puso nerviosa
– lo sabe alguien más? – pregunto, sus hojas vibraban
– solo a un amigo pero no creo que diga nada – respondí
– Ya veo….creo que igual sabía que tarde o temprano alguien se daría cuenta – agrego
– y entonces? – Soltó aire
– ven conmigo tengo trabajo – dijo
Llegamos a un tipo almacén donde estaban varias mesas y plantas encima, el aroma de rosas igual llenaba el aire, maravillado sonreí
– y que has visto? – pregunto, realmente no tenía pruebas pero si una intuición que había nacido con el tiempo
– Desaparecieron y que huelen raro – conteste, liligant sujeto un montón de hojas verdes y las fue moliendo en un recipiente de roca, estaba en silencio
– hemos estado aquí desde que las personas se fueron – dijo
– pero y ellos? – pregunte
– esta es nuestra casa y nuestros entrenadores hace tiempo que se fueron – hablaba en plural y concentrada solo en lo que hacía
– tienes compañía? – pregunte
– sí, ya has estado con ellos – contesto
– quienes? – volví a preguntar
– zoroark y zorua – respondió, mire dentro de mis recuerdos y no había visto ninguno pero también que ellos podrían cambiar de forma o eso decían los programas que había visto y con los factores puestos di con un resultado
– pero y hay más – repuse
– nunca dije que solo fueran dos, nuestros entrenadores eran el doctor y la enfermera joy – añadió, era de suponer eso
– y por qué siguen abriendo el centro pokemon? – pregunte
– a decir verdad no sabemos, solo que debemos cuidar lo que ellos tienen y algo de eso es atender bueno al menos eso pienso yo – dijo, lo que machaco lo llevo a una botella donde vertió algo similar al agua, el simple hecho de saber que eran pokemon me lleno de dudas
– y como pueden hablar como ellos? – pregunte, liligant no se detenía ni un segundo
– No lo sé, recuerdo que llegaron hablando pero no sé cómo lo lograron – respondía, sonaba misterioso
– Déjame acabar todo esto y te contare un poco más claro aunque lo hago porque no tengo con quien hablar durante el día – dijo, asentí guardando distancia para no estorbar, cuando lleno frascos de lo que el maestro llamaba hiperpocion se sentó un momento y suspiro muy relajada
– bien, ya sabes que las personas han desaparecido no? – Dijo, respondí asintiendo
– Realmente paso un poco después de eso – dijo contándome aún más cosas
Cuando ellos desaparecieron en la mañana liligant salió a buscarlos pero lo único que encontró en el centro fue un gran número de pokemon, ellos estaban esperando afuera y el numero creció aún más lo que llevo a tener un caos unos minutos después cuando empezaron a golpear las puertas y para suerte el cristal soportaba, no podía hacer mucho y con tumulto no lograría llegar a la puerta así que retorno a esa casa donde encontró a zoroark y a los tres zorua en el jardín desayunando
– y los maestros? – Preguntaron, liligant los miro un momento
– no lo sé, usare el pasadizo y veré si están dentro del centro – contesto, zoroark se encontraba siendo genial o eso decía
– Iré contigo – se levantó y entro en dirección a la puerta que llevaba al pasaje
los dos lograron entrar y después de un momento recorrieron todo, buscaron en los consultorios, dormitorios, en los depósitos, el comedor y por ultimo una sala de descanso que tenían pero no habían pisado el lugar, desde dentro se escuchaban los golpes que daban en la puerta
– y que haremos? – pregunto liligant con mucha preocupación, zoroark la miro un segundo y sin decir nada solo fue a un armario del que tomo una bata y se la coloco
– Veré si escuchar al doctor me sirvió para aprender algo – dijo y enseguida se envolvió en neblina que al disiparse solo mostraba al doctor
– que tal me veo? – Pregunto, liligant quedo asombrada
– Bien – contesto
– tratare de controlar antes de que hayan problemas y no quiero que rompan las puertas – dijo zoroark que tomo un montón de hojas del escritorio y salió, liligant cuando reacciono lo siguió fuera
El doctor abrió las puertas
– calma! – exclamo
– los atenderé pero no hagan desorden, quiero una fila! – dijo, liligant estaba bastante animada en esos instantes
– podrías hacerte cargo de buscar opciones y lo que se usa? – dijo a liligant quien de inmediato fue al almacén y tomo muchas cosas que cargo en una caja llevándola hasta el consultorio
con rapidez revisaba y daba algunas cosas mientras los pokemon hablaban sobre sus entrenadores que había desaparecido, estaban demasiado nerviosos y lo que les daban eran pequeñas tabletas para calmarlos, zoroark no decía nada manteniendo su papel de humano y solo daban indicaciones en el idioma, continuaron así hasta la tarde pero no dejaban de llegar y el cansancio por parte de ambos se hacía evidente, en cierto momento zoroark se levantó del asiento y cerró la puerta dando un largo respiro
– No podre solo – dijo
– hay demasiados pokemon y todos hablan de lo mismo, parece que las personas se han ido – añadió estirando los brazos – quiero ayudar más – repuso liligant
– ya haces demasiado y te necesito para que des la medicina – contesto
liligant solo se sonrojaba mientras lo contaba, continuaron una hora más pero volvieron a descansar y ya sentían el peso de la presión, no habían comido y ni agua habían bebido, al ya no poder solo cerraron la puerta del consultorio y se miraron entre si
– tal vez podamos tomarnos una hora – dijo liligant, zoroark la miraba y se sentó muy serio
– tal vez pueda escapar y conseguir comida para ambos pero necesito que los distraigas para que no se den cuenta – dijo, liligant asintió muy decidida. Se calmó los nervios y fue a la puerta, sin embargo, antes de tocarla entraron dos enfermeras quienes solo cerraron y cargaban consigo una canasta
– y como han estado? – Preguntaron al unísono
– que hacen aquí? – respondió zoroark
– como no regresaban al almuerzo pensamos en buscarlos, y bueno aquí está la comida – respondió zorua que dejo la canasta encima de la silla – les ayudaremos un poco con esto, si quieren descansen y dejen el resto a nosotras
– ambas había también aprendido bastante con la enfermera joy y salieron del consultorio y estando en el pasillo solo hablaron en voz alta
– por favor todos los que necesiten ayuda síganos al mostrador y trataremos de atenderlos lo más rápido que podamos – con comida y agua en un termo iniciaron su primer almuerzo después de una larga jornada
con el secreto oculto continuaron trabajando y de vez en cuando se tomaban el tiempo para estudiar lo que habían visto en esos años, con el esfuerzo lograron bastante y se organizaron bien al punto de que nadie se preguntó por qué ellos todavía continuaban presentes, los medicamentos fueron acabándose de los almacenes pero liligant fue creando nuevos usando las hiervas, no era muy difíciles de hacer solo tardadas, el moler, picar y mantener en conserva eran las manera comunes otras tenía un proceso más complicado, ella sola se mantenía en casa y ellos en el centro, por las noches mientras todos descansaban en ciertos días transportaban lo hecho y lo usaban a dosis para no perder demasiado. Realmente tenía una dura responsabilidad, no obstante, se veían muy felices con lo que hacían
Liligant me platico sobre más cosas pero con la noche cerca me despedí y volví al centro
En el dormitorio descanse unas horas y mientras yacía echado pensaba, no tenía idea alguna de cómo nos iría a nosotros en el futuro y con ese grupo que odiaba a las personas las cosas se complicaría en algún punto.
Por la mañana ya había encontrado a archeops, llevaba conmigo comida que nos serviría para el viaje y con un buen clima solo entre a mi pokeball
