Cap. 7 Dime su nombre

Levi prácticamente corrió fuera del palacete tenía que ir a ver a una persona ahora mismo, incluso su tío que había salido al balcón de su despacho para fumar observo como su sobrino salía corriendo de la propiedad.

- ¿Y ahora que mosca le pico al enano? Se preguntó soltando una bocanada de humo.

- Quien sabe señor, me enseño el dibujo de una mujer preguntando si era la violinista del parque sin mascara, cuando le dije que sí, simplemente salió corriendo de aquí. Se escuchó decir a Traute a espaldas de Kenny.

- ¿La violinista de la máscara de porcelana? Es buena con ese instrumento, lástima que sea la música de una artista callejera. Aunque ¿Por qué Levi tiene un dibujo de esa mujer? Cuestiono Kenny mirando ahora como el carruaje de la casa Ackerman se perdía en la esquina de la calle.

- Transcurso del día, por la tarde –

La superficie del fino escritorio resonó bajo la mano del pelinegro que presionaba la hoja de papel en dirección a su rubio amigo.

- Erwin, dime quien es esta mujer… Farlan me dijo que lo sabias y quiero esa información ahora. Hablo el pelinegro casi con exigencia.

Erwin al otro lado del escritorio tomaba una taza de té mientras observaba el dibujo frente a él, pensando la información que podía o no darle a su amigo y ¿Cómo había conseguido un dibujo hecho por Moblit?

- ¿Quién es? Bueno… como le dije a Farlan es la ladrona que te pateo y se robó el estuve de Kenny. Contesto finalmente el rubio.

Levi frunció aún más el ceño ante la escueta respuesta recibida. – Mira Erwin… no estoy para tus líneas de información a medias, llevemos esto al plano que más prefieres; ¿Cuánto por la información? Y no me digas que es todo lo que sabes… no hay persona de los bajos mundos de esta maldita ciudad que no conozcas… traficante de información.

Erwin soltó una amplia carcajada antes de dar otro sorbo a su té y repasar la expresión de su bajo amigo. – Levi, Levi, Levi… sabes que a mí no puedes intimidarme con ese carácter de mierda que tienes, y no es cosa de dinero; el caso es que la chica es más valiosa para mí en libertad que en las garras de la casa Ackerman… como si no supiera que le rompiste el labio de un puñetazo.

- ¡Creí que era hombre! Además es una asquerosa ladrona. Recrimino el pelinegro con claro enojo en su voz.

Erwin dejo su taza aun lado antes de hablar - ¿Qué tal si hago que te devuelva el estuche con las piedras? Después de todo no puede venderlas, nadie comprara mercancía robada a Kenny Ackerman. Dame un par de días y yo te devolveré el estuche aquí mismo.

- No es cuestión de dinero ni de las piedras… es personal, se burló de mí en dos ocasiones; entrando a mi casa y después en el parque, estuvo tan cerca de mí sabiendo perfectamente quien era. Gruño el pelinegro.

- Entonces… ¿ya la escuchaste tocar el violín? Es grandiosa ¿cierto? Respondió Erwin.

Levi no respondió dedicándole una mirada furibunda al rubio.

Erwin suspiro ante la terquedad de su amigo. – Levi, eres muy resentido, no voy a negar que lo que hace ella está mal y fuera de la ley, tanto como lo que yo hago y tu tío Kenny; no la estoy justificando, nunca debió de acercarse al palacete, pero la situación de ella y su grupo es bastante lamentable. El comercio ilegal de joyería robada no es tan lucrativo como parece, buscaba un gran golpe para huir y empezar una nueva "vida".

- ¡Pues que tenga un trabajo decente como la gente que se respeta!. Interrumpió Levi, aun con tono molesto.

Erwin se levantó para servir dos tazas nuevas de té ofreciendo una a Levi. - ¿Crees que no lo intento? Tú sabes perfectamente que si no tienes a alguien empoderado respaldándote no puedes brillar en esta ciudad… ni en este tiempo… y con decirte que esta ladrona ni siquiera tiene apellido comprenderás que un trabajo decente no es fácil de conseguir.

- Dime su nombre… fue lo único que salió de los labios del pelinegro.

- Vete a casa Levi, el cielo se ha oscurecido, el pronóstico marca una fuerte tormenta desde la tarde. Exclamo Erwin acercándose a la ventana donde reposaba la jaula con el pájaro mecánico.

Levi lo miro esta vez casi inexpresivo - ¿Por qué la cubres Erwin?... Cuando has vendido incluso a clientes de tu información.

Erwin chasqueo los dedos haciendo cantar a su mecánica mascota. – Nunca te dije de donde lo saque ¿verdad? bueno tu ladrona lo construyo y lo tengo en forma de compensación por un pequeño negocio fallido.

Levi miro el ave de metal, un artefacto que en realidad nunca había visto en ningún otro lugar y siempre sintió curiosidad por su origen, enlazándolo con los goggles con graduación y el cable retráctil.

- Ok, parece que inventar cosas se le da bien a la ladrona… pero es obvio que eso solo la ayuda a cometer crímenes. Remarco el más bajo tomando la taza de té que aun reposaba sobre el escritorio.

- Levi… al principio creí que sería entretenido ponerla delante de ti… pero cuando dijiste que era personal tu situación hacia ella lo pensé mejor. Mi oferta es clara, puedo recuperar tu estuche pero no darte a la mujer, mi plan principal es que ella trabaje para mí y aun que es renuente a involucrarse en mis negocios sé que terminara cediendo, con su ingenio a mis órdenes puedo llegar muy lejos en este mundo donde me muevo. Finalizo Erwin esta vez con seriedad en su voz.

Levi chaqueo la lengua con molestia dejando la taza sobre el escritorio nuevamente. – Si esa es tu postura entonces lo are por otros medios.

El pelinegro salió de la oficina encaminándose hacia la puerta, si bien el resultado lo había puesto de pésimo humor, el saber que aquella ladrona brillaba como inventora le había despertado la curiosidad.

Bajaba las escaleras que lo llevarían directamente a la calle cuando escucho como se abría la puerta en la parte inferior mientras unas voces resonaban.

- Por todos los cielos Hanji la puerta estaba cerrada, lo más probable es que Erwin no este, ¿sabes que es ilegal abrir una puerta con ganzúa?

- Hay Moblit ¿En verdad me estas preguntando eso? ¿Con lo que hacemos? Ja, además Erwin si debe estar vi moverse las cortinas de su oficina.

- En poco tiempo empezara la tormenta deberíamos regresar. Se quejó Moblit sin embargo la castaña continua subiendo sin saber que Levi se encontraba más arriba escuchándolos.

- ¡Además solo iba a venir yo! Añadió en tono de queja.

Hanji ignoro las palabras de su acompañante concentrándose en la idea de los documentos de identificación falsos que pedirían conseguir a Erwin, tal vez podría ofrecerle algún invento simple a cambio o alguna de las joyas que tenían en reserva.

Los pensamientos de la castaña se congelaron a si cómo su cuerpo cuando tras la esquina de la escalera se topó de frente con Levi ahora separados por un par de escalones.

- Así que… te llamas Hanji. Pronuncio el pelinegro con voz afilada casi saboreando cada letra de aquel nombre.

Hanji no contesto esta vez la parálisis momentánea se borró tan rápido como apareció y corrió escalera abajo, casi chocando con Moblit.

- ¡Corre! Grito la castaña mientras empujaba a su compañero quien vio como Levi bajaba rápidamente tras ella.

El estruendo de la persecución llego hasta los oídos de Erwin quien salió a la escalera presuroso solo para ver como Moblit en vez de corres tras de Hanji opta por quedarse en la escalera como barrera entre la castaña y el pelinegro; lamentablemente esta vez Levi no se detendría empujando al rubio contra el muro encajando su codo a la altura de la boca del estómago provocando una punzada de dolor que corrió por todo su dorso obligándolo a doblar su cuerpo apenas sosteniéndose del pasamanos mientras Levi continuaba su recorrido escalera abajo.

Erwin bajo apenas para sostener a Moblit que trataba de respirar entre el dolor abdominal mientras grita al pelinegro. - ¡Levi detente!

Los gritos de este no fueron escuchados y ahora Hanji salía por la puerta encontrándose con una insipiente lluvia que comenzaba a humedecer el suelo adoquinado de la calle; sin perder un solo segundo la castaña corrió calle abajo mirando por encima de su hombro esperando ver a Moblit cerca de ella pero lo que se reflejó en su pupila fue la figura de Levi acortando rápidamente la distancia entre ella y él.

- ¡Maldición, esto debe ser una jodida broma! ¿¡Por qué está aquí!? ¿Por qué demonios se sigue apareciendo en mi camino? Maldijo Hanji mientras apretaba el paso, corrió sin parar por varias calles, era sorprendente su resistencia física o esa era la idea que se estableció en los pensamientos de Levi que no solo notaba como la castaña corría cada vez más rápido, sino que además parecía que está corriendo hacia una de las calles que se encamina a la ruta que sesga la ciudad en dirección a la zona de menor nivel social.

- O no, no llegaras a tu escondrijo. Gruño el pelinegro sin perderle el rastro hasta que la vio doblar en una calleja en específico, una calleja que conducía al lugar menos apropiado considerando que la lluvia ahora era más espesa en su caída señal inequívoca que la tormenta había llegado y pronto el líquido que caída con fuerza del cielo se convertiría en aguanieve y con un poco de suerte no se convertiría en una tormenta de nieve.

Aunque la suerte no parecía ser muy alentadora para Hanji que sabía que el pelinegro continuaba pisándole los pasos varios metros por detrás.

Levi la persiguió hasta el punto que bajo su velocidad al ver como la castaña comenzaba a trepar una roída barda, la cual salto para internarse a una oscura edificación; el pelinegro dudo un momento. - ¿Acaso está loca? se preguntó casi con indignación al mismo tiempo que la lluvia escurría por el letrero de aquel lugar que rezaba "Fabrica cerrada, peligro aléjese".

- Entro a la fábrica abandonada… en verdad debe creer que no me atrevería a ir ahí; que equivocada esta. Fueron las palabras del pelinegro tomando velocidad para saltar la misma barda.

Ambas figuras se perdieron en la oscuridad del lugar sin tomar en cuenta como la lluvia había arreciado en cuestión de segundos mientras estaban corriendo por las calles.

En el interior Hanji se detenía en una escalera recuperando el aliento. – Estúpido enano ja, no se atreverá a ensuciar su cara ropa entrando a este lugar jajaja. Rio Hanji imaginando una expresión de frustración en el rostro del varón.

- No te imaginas de lo que yo podría ser capaz H.A.N.J.I. Escucho decir a la profunda voz de Levi, voz que sonó demasiado tétrica para Hanji que al girarse vio la silueta del pelinegro a contra luz de una de las rotas ventanas mientras era iluminado por el retumbar de un trueno.

Levi camino paso a paso hacia la escalera asiendo que la castaña se sintiera acorralada por unos segundos.

- ¿Por qué me persigues de esta forma? En verdad quieres de regreso tus piedras… bien no puedo vivir corriendo por toda la ciudad, además yo no puedo hacer nada con ellas por todo el escándalo que se originó, te las devolveré. Hablo ella con voz firme.

Pero Levi solo sonrió de medio lado de una forma que erizo la espalda de Hanji. – No ladrona esto no es por las piedras es por orgullo, nadie me humilla y vive para contarlo.

Hanji retrocedió paso a paso sobre las escaleras – Entonces… quieres matarme… pronuncio como una afirmación.

Levi frunció el ceño regresando sus labios a la fina línea de siempre. – No te matare… yo no lastimo mujeres, aunque en tu caso no eres precisamente un "flor indefensa".

- Bien… lo tomare como un sí. Respondió la castaña antes de arrojarle un viejo florero que aun reposaba sobre el ancho pasamanos de aquella escalera, y salir corriendo reiniciando la persecución.

Aquella escalera se torcía en varias salidas sobre sí misma y Hanji no había elegido ingresar en aquella fábrica abandonada por casualidad, o no ella conocía perfectamente ese lugar de donde solía sacar piezas para sus inventos incluso hacer funcionar las viejas máquinas abandonadas para su beneficio. Sin embargo lo derruido del lugar lo hacia el sitio menos indicado para corres sobre sus metálicas plataformas.

Hanji dirigió sus pasos hacia el área de maquinado, que era cruzado por varias plataformas colgantes sostenidas por cadenas viejas repletas de óxido, plataformas que pasaban a escasos metros de enormes engranajes y calderas herrumbrosas, la castaña miro por encima de su hombro notando como Levi la continua persiguiendo, sería imposible perderlo en especial por que cada paso que daba sobre el metal del suelo resonaba por todo el lugar; su mejor opción era bajar a lo más profundo del área de trabajo, lugar casi claustrofóbico lleno de maquinaria, y la caldera principal, era un hecho que si lo hacia él se perdería y ahora el eco jugaría a su favor él no sabría si ella se alejaba o se acercaba.

Corrió y corrió hasta casi alcanzar la bajada al lugar buscado cuando sintió un tirón que casi la hizo caer. Levi la había alcanzado y sujetaba con fuerza la punta del viejo abrigo que portaba.

- Ya deja de correr ladrona, te perseguiré hasta el infierno si es necesario. Grito el pelinegro jalando con una fuerza fuera de lo normal a Hanji hasta hacerla chocar contra él, giro el delgado cuerpo y la abrazo por el dorso haciendo que quedara de frente pegada a su pecho.

Hanji se reflejó en el gris de aquellos ojos. Atrapada como una mariposa en una red, el agarre de Levi era fuerte en demasía y comenzaba a lastimarla.

- Por favor… no me hagas daño… no fue mi intención lo de esa noche… si me dejas ir are lo que tú quieras… lo que sea… Salió de los labios de la castaña con un tono bajo y suplicante. Mientras sus ojos parecían humedecerse ligeramente.

El pelinegro miro aquello sintiendo que su actuar había sido demasiado para con ella, que probablemente la estaba estrujando de forma excesiva. "Es una mujer, su cuerpo es frágil" las palabras de Mike le regresaron a la mente haciéndolo aflojar su agarre.

Hanji sintió como la presión disminuía sobre su dorso, ahora o nunca, la castaña borro la expresión actuada y golpeo la frente de Levi con la propia, logrando que este la soltara.

- Crédulo como todos. Afirmo Hanji retrocediendo mientras Levi sostenía su frente por el impacto recibido.

El pelinegro mostro una mirada furica y se lanzó al frente pero la castaña salto por el lateral de aquella plataforma cayendo en una un par de metros más abajo corriendo al nivel inferior, Levi reanudo la persecución imitando el salto.

Hanji lo logro había llegado a la parte baja solo debía internarse entre la maquinaria, pero apenas había cruzado el panel de control que se encontraba a la entrada cuando fue nuevamente tironeada, Levi una vez más alcanzo esa ya molesta punta de abrigo pero esta vez Hanji no caería y se liberó de su molesto atuendo de un tirón, Levi al verse solo con la prenda en manos la lanzo con furia hacia un lado cayendo esta sobre el panel que acababan de pasar con la mala suerte que la pesada prenda presiono el botón menos indicado sobre dicho panel.

Ambos implicados se detuvieron un momento al escuchar un atronador ruido mecánico. – Rayos ¿esto es enserio? De todos los jodidos botones… ¿Tenía que presionar el de encendido? Se quejó Hanji corriendo nuevamente.

Levi permaneció unos segundo más viendo a su alrededor como los seres mecánicos de aquella bestia industrial comenzaban a despertar de su letargo oxidado, incluso una luz rojiza invadió la gris y mortecina iluminación casi inexistente, señal inequívoca de que la caldera del lugar se había encendido. Tras aquello su atención regreso a Hanji que ya se alejaba corriendo.

El pelinegro decidió continuar con la persecución aun dentro de las ahora latientes entrañas de ese lugar, los engranajes se movían traqueteando por encima de su cabeza incluso una banda de transporte comenzó a desplazarse, ya no esta tan seguro de seguir persiguiendo a Hanji, que además ya no estaba a la vista.

Levi se detuvo sobre la plataforma donde estaba mirando por el bode de está notando como ahora se encontraba sobre la boca de la caldera varios metros por debajo y ahora abierta; simplemente no lo podía creer aquella cosa tenia metal fundido en su interior, señal inequívoca que aquel lugar continuaba con algún tipo de actividad.

Miro aquel metal burbujeante hasta que noto como Hanji pasaba corriendo por la plataforma debajo de donde estaba él y su deseo de atraparla regreso saltando de donde estaba a la de abajo.

Hanji escucho el golpe sobre el metal girándose, aquel golpe no solo había sido del peso del pelinegro aterrizando sobre la base colgante sino de algo más.

Hanji miro con sobre salto, pero no a Levi si no a algo por encima de este. El pelinegro noto aquello sin poder evitar elevar la vista también; y ahí lo vio, como uno de los eslabones de la cadena que sostenía aquella base se reventaba.

No hubo tiempo de nada la base de paso se inclinó estrepitosamente, el pelinegro sintió como su peso lo lleva hacia abajo apenas alcanzándose a sostener del pasamanos ahora torcido, pero lo peor de todo no era una caída de varios metros si no que aquella plataforma había quedado sobre la caldera y su hirviente contenido.

Los ojos del pelinegro se abrieron al ver aquel macabro final, sellado por el crujir del pasamano desprendiéndose.

Se acabó, todo su peso colapso junto a la base de metal, pero la vida le tendía un lazo más para escapar de una muerte segura, cuando sintió como algo envolvía su muñeca aferrándolo para no dejarlo caer.

La mira de Levi se elevó para encontrarse con los castaños ojos de Hanji que lo sostenía con fuerza con su mano derecha mientras que con la izquierda controlaba el dispositivo sujeto a su cintura del cual salía un cable que los fijaba al muro más cercano mientras ella se apoyaba en lo que quedaba de plataforma.

- ¿Por todos los cielos cuanto pesas? Sostente de mi brazo o no podre halarnos a los dos. Le dijo Hanji mientras revisaba la tensión del cable.

Levi la miro un par de segundos asimilando la situación cuando Hanji le hablo de nuevo esta vez en el tono demandante de una orden.

- ¿Qué estas esperando, quieres morir incinerado o qué? ¡SOSTENTE!

Gracias por leer se aceptan comentario.

(n_n)/º Nos leemos pronto.

Dy Gracias (n_n) me gusta mucho escribir y que les guste lo que escribo, (*w*) Ese Levi ya se obsesiono con Hanji, pero Moblit siempre buscara protegerla de quien sea XD.

Zoe LJ Hanji se divierte con el peligro aunque a Moblit casi le dé un infarto XD en especial si ese peligro es Levi.