El Gran Baile Real II

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Katrina y Victoria entraron al salón, siendo recibidas por múltiples saludos, los cuales se limitaron a responder de manera rápida, se abrieron paso entre la gente hasta llegar a un grupo de personas que se encontraba en las grandes charlas, entre ellos estaban los padres de la princesa y el esposo de Katrina, acompañados por miembros de una familia distinguida.

Sin perder nada de tiempo Katrina les presentó a su hermana los miembros del grupo de gente, comenzando por el mayor de sus integrantes, el señor Jonathan Carson, un hombre de complexión delgada y edad avanzada, de gran estatura, cabello castaño y crecido, en el cual se dibujaban ya algunas canas al igual que en su crecida barba, quien portaba un elegante traje negro el cual resaltaba el colorado de sus mejillas, continuando con su esposa Margaret Stewart-Carson, una mujer de complexión igualmente delgada, estatura promedio, con una larga cabellera rubia recogida en un peinado alto, su rostro mostraba su mayoría de edad pero aún conservaba juventud; finalmente terminando por el hijo único del matrimonio, Steven Daniel Carson, un joven de porte distinguido, portando un taje azul oscuro, sus cabellos levemente largos de igual color que los de su padre, el tono claro de piel de su madre, en su rostro rasgos muy bien definidos, con unos ojos marrones bajo unas cejas pobladas las cuales resaltaban, al igual que su bella sonrisa.

El más joven del grupo se aproximó a Victoria y tomó su mano haciendo una pequeña reverencia.

-"Es un placer conocerla al fin, princesa"- exclamó el joven después de haber besado su mano, mientras Victoria lo observaba juiciosamente, al incorporarse el joven se alejó un paso más y le regaló una sonrisa a la heredera del trono quien respondió de igual manera.

Ambas familias juntas conversaron sobre los jóvenes, Steven y Victoria, entre la charla el joven de ojos marrones le dedicaba sonrisas a la princesa, ella solo estudiaba su comportamiento, había algo en el que no le daba buena espina. Después de un rato de pláticas el joven Steven tomó la iniciativa de apartar a la princesa del grupo, tomándola de la mano y pidiendo permiso a su padre de hablar con su hija por un rato, el cual gustosamente concedió, sin antes darle una advertencia con la mirada al joven de cabello castaño. Victoria sin poder objetar por su naturaleza condescendiente se dejó escoltar por el joven hacia el jardín, al llegar al rincón más apartado de éste, la joven princesa se dejó caer en el borde de la fuente ignorando a su acompañante al verlo acercarse a uno de los rosales, tomó aire lentamente, cerrando sus ojos por unos segundos mientras en su memoria se revivía lo que había sucedido anteriormente, en sus labios podía sentir el fantasma de los labios de Jadelyn, llevó sus dedos a sus labios y los palpó levemente, reviviendo todas las sensaciones que la joven de bellos ojos azules había logrado provocar en ella hace apenas unos minutos, dejó escapar un suspiro y abriendo los ojos en sus labios se dibujó una sonrisa.

Al abrir sus ojos lo primero que logró ver fue a Steven arrodillado frente a ella, con una rosa en su mano, con la otra tomó una de las manos de la princesa haciendo que la atención de Victoria se dirigiese a los ojos del joven, tratando de leer sus pensamientos.

-"Princesa, debo admitir que su belleza resalta a la luz de la luna"- dijo el joven en un tono que el halló 'seductor', mientras que la joven lo encontró algo falso. El joven ignoró el gesto de disgusto en el rostro de la princesa y le entregó la rosa, la joven la tomó y la estudió cuidadosamente. El color blanco de la rosa le recordaba a la piel pálida de Jadelyn, acarició sus pétalos, como si acariciase a la joven, lentamente se llevó la flor a su nariz y olió lentamente su esencia cerrando los ojos, dejándose envolver por el bello aroma que emanaba de la rosa, mientras que el joven se incorporaba y tomaba asiento a su lado, al sentir la presencia junto a ella, Victoria dio un pequeño salto, alejándose del joven un poco, causando que éste se riera, en el rostro de la joven se formó un gesto interrogante ante la risa del joven a su lado.

-"Tú serás mía, Victoria"- comentó entre risas Steven, lo cual causó que la princesa se preocupara por regresar a la seguridad de su palacio, al lado de su amada.

-"Solo un beso bastará para que te des cuenta de que es a mi lado donde perteneces"-

Al cesar la risas el joven se acercó aún más a la joven, tomándola de la cintura para evitar que volviese a tratar de separarse, ante el gesto Victoria trató de zafarse del agarre del joven de ojos marrones con ambas manos, dejando caer al suelo la rosa que antes le había dado, pero su intento fue inútil.

-"Suéltame, por favor"-

Steven pareció haberse molestado ante la insistencia de la joven por escaparse así que con un agarre más fuerte la tomó de los brazos evitando que la princesa pudiese moverlos, lo cual causó que ella se espantase, el agarre del joven era fuerte y los nervios en la princesa crecían, sabiendo que Steven le traería problemas.

-"Suéltame, ahora"-

El joven se acercó aún más a Victoria quien solo miraba expectante al joven frente a ella, ella no deseaba que él se acercara aún más a ella. Los ojos marrones del joven dejaban ver a la princesa algo que ella no sabía cómo explicar, pero que bastaba para querer alejarse de ahí inmediatamente. Justo cuando sus rostros estaban a escasos centímetros, las intenciones del joven se vieron interrumpidas por un objeto que pasó entre los jóvenes, casi rozando las narices de ambos, una piedra que chocó en la fuente bastó para que Steven soltara a la princesa y su atención fuera enfocada a encontrar el lugar de proveniencia de ésta. Victoria cerró los ojos un momento, agradeciendo que nada hubiese pasado.

-"La princesa te ha ordenado que la dejes"- se escuchó decir a una voz femenina entre la oscuridad de la noche, una voz la cual Victoria reconoció de inmediato.

-"¿Quién eres?"- dijo el joven lleno de ira, volteando hacia todos lados, buscando a quien había arrojado la piedra, al no poder ver nada se regresó hacia la fuente, tomando bruscamente del brazo a la princesa, levantándola del lugar.

-"Esto no es asunto tuyo"-

-"¡Aléjate de la princesa!"- ordenó la joven, saliendo de la oscuridad, con un par de tijeras en una mano y unos ojos azules llenos de ira ante la escena. –"¡Suéltala de inmediato!"- amenazó nuevamente apuntando sus tijeras al joven, quien, al verla soltó una carcajada, lo cual hizo enfurecer aún más a la joven de cabellos oscuros.

-"¿O si no que? ¿Me confeccionarás un traje?"- se bufó el joven, quien al hacer un gesto de burla dejó ir el brazo de la princesa toscamente, haciendo que cayera al suelo.

Sin darse cuenta en cuestión de segundos Steven se encontraba en el suelo, acorralado por la joven Jadelyn, quien lo tenía amenazado por un par de tijeras en su cuello, mientras la princesa observaba incrédula la escena ante ella, la joven de hermosos ojos azules estaba sobre el joven de cabellos castaños, su mirada expresaba todo el odio habido y por haber hacia el joven, mientras éste estaba muerto de miedo. Victoria no sabía que pensar, se sentía conmovida por el hecho de que Jadelyn tuviera ese instinto protector hacia ella, mientras que a la vez temía que la joven cometiera un grave error y dañara a Steven.

-"¿¡Jade!? ¿Dónde estás Jade?"- se escucharon unas voces, sacando a Victoria de sus pensamientos, provenientes de los jóvenes amigos de Jadelyn quienes llevaban un buen rato buscando a su amiga, y después de ver que no se encontraba en el salón decidieron salir a buscarla al jardín.

-"¡¿Jade?!"- gritó Beck mientras se abría paso entre los rosales, para llegar a donde se encontraba la princesa perpleja ante los jóvenes que se debatían por ella, sin pensarlo el joven se acercó, seguido por sus dos amigos, trató de apartar a Jadelyn del joven, mientras André y Robbie ayudaban a la princesa a levantarse. Cuando por fin Jadelyn dejó ir al joven éste se levantó y apuntó con el dedo a la joven.

-"Esto no se va a quedar así, no sabes con quién te has metido"- amenazó mientras se acomodaba el saco –"Me encargaré de hacerte la vida imposible, ¿Oíste? ¡Imposible!"- siguió amenazando mientras pasaba una mano por sus cabellos, ante la amenaza Jadelyn se dispuso a abalanzarse sobre el de nuevo, pero fue detenida por Beck y André, quienes le dijeron que lo mejor sería dejarlo ir, y no armar un escándalo, ante el consejo de sus amigos la joven guardó el par de tijeras en una de sus medias y se dirigió a ver que su princesa se encontrase bien.

Mientras Steven se retiraba del lugar maldiciendo los jóvenes escuchaban a Victoria contarles lo sucedido, seguida por Jadelyn, ellos comprendieron los motivos de la ira de su amiga, conociéndola no era de esperarse, mientras Robbie ayudaba a Victoria a acomodarse su tiara, Jadelyn le platicaba el beso que habían compartido después de haber llegado al lugar, Beck y André la felicitaron con un abrazo, causando que la joven se sonrojara, la princesa y Robbie los observaba, el joven suponía que eran buenas noticias las de su amiga, luego les preguntaría, mientras que la princesa los miraba con una sonrisa, ante ella, los muchachos eran como los hermanos mayores de la joven. Después de un rato, los tres jóvenes se disculparon y se retiraron, dejando a ambas jóvenes a solas nuevamente.

Victoria recogió la rosa tímidamente del suelo, mientras Jadelyn la observaba detenidamente desde la fuente, la princesa limpió la tierra de la flor y sonrió para sí, recordando lo que dicha rosa le recordaba, Jadelyn podía ver que la princesa se encontraba alegre nuevamente, y agradecía haber estado ahí buscando a la princesa para poder haber llegado a tiempo, antes de que ese intentara algo con Victoria. La princesa se acercó a Jadelyn y se sentó a su lado, entregándole la rosa, la cual la joven de ojos azules tomó delicadamente.

-"Muchas gracias por… ya sabes… Gracias, Jade"- dijo la princesa tratando de ocultar el rubor de sus mejillas y los nervios en sus palabras.

-"No fue nada"- respondió Jadelyn, colocando un mechón de su cabello tras su oreja. –"Nunca permitiría que te pasara algo"- continuó hablando, en un tono de voz muy bajo, como un susurro, el cual la princesa alcanzó apenas a escuchar.

-"Lo sé"- sonrió Victoria dirigiendo su mirada hacia Jadelyn, quien veía atentamente a la rosa entre sus manos, lentamente se acercó desapareciendo la distancia entre sus cuerpos y se aferró al brazo de su guardiana, recostando su cabeza sobre el hombro de la joven, quien le dio un tierno beso en la cabeza a la princesa.

-"Contigo me siento segura"- confesó Victoria en forma de suspiró sobre el cuello de Jadelyn, dejándose envolver por la paz y quietud del momento, con la luna como testigo de sus sentimientos.


Jadelyn al rescate de su princesa. Maldito Steven siempre me cayó mal, y ahora se encargará de hacerle la vida imposible a Jadelyn, ¿Como?

Lamento la tardanza de mi actualización, pero he tenido examenes y muuuchas cosas que hacer.

respondiendo reviews:

- Dejen de preocuparse por el tiempo en el que se desarrolla la historia, es entre medieval y moderno.

- No, Katrina no las vió besarse (¿O si?)

- Ya se va animando la trama!

Gracias nuevamente por todos sus reviews y por seguir mi historia.

Espero y dejen review /pliiis/ y prometo actualizar más pronto :)