Capitulo 7. Encuentro Gatuno
Hermione se encontraba caminando por los pasillos del viejo castillo mientras miraba el atardecer. Realmente se sentía intrigada por la actitud de su nuevo maestro, el profesor Wells. Es decir, sabía mucho de magia oscura. A decir verdad, sabia mas de magia que ningún otro, pero aun no habían avanzado gran cosa en lo que llevaba el curso.
Sabia por chismes, que los alumnos de primer año lo adoraban, en especial Slytherin y Ravenclaw, los primeros por su actitud y temple frio y soberbio; los segundos por su vasto conocimiento. Mientras tanto, los Gryffindor permanecían recelos ante aquel intruso que parecía disfrutar el enseñar a atacar, más que defender.
La delegada estaba al tanto que este maestro había entrado en la sección prohibida y había cambiado radicalmente su manera de enseñar, hasta ahora pasiva.
A pesar de que sus compañeros se esforzaban por complacer a ese hombre, ella simplemente permanecía en "Alerta permanente" como decía el viejo Moody. Al recordarlo sonrió y pensó en que realmente lo conoció poco, pero sabía que era un hombre de armas tomar.
Por un momento, los rayos del sol intentaron cegarla, a lo que instintivamente levanto su mano para proteges sus ojos. A lo lejos en el otro extremo del interminable pasillo, el profesor Wells se aproximaba con paso decidido hacia ella.
Tom no sabía que había sido visto aquella noche en la sección prohibida por su escurridiza alumna, quien ahora lo miraba con una expresión que sinceramente lo desconcertaba. ¿Qué era lo que ocultaba esa chiquilla? O mejor aún, ¿Qué era lo que creía saber? Tom estaba logrando sus objetivos. Poco a poco había logrado ganarse al profesorado y la directora había dejado de mirarlo con cierta desconfianza. Sus alumnos ciertamente lo veneraban y esperaban ansiosos el inicio de la semana hambrientos de conocimientos que solo el podría brindarles. Pero esa chica realmente le preocupaba. No podía dejar de analizar las cosas respecto a esa muchacha que cursaba su séptimo año en Hogwarts.
De repente rozo su hombro y sus miradas se conectaron por un segundo.
El momento paso y cada quien desapareció en la esquina contraria. Pero para Tom había sido suficiente para darse cuenta de que aquella noche en la biblioteca, ella se había dado cuenta de que habia estado en la seccion prohibid, y preguntas como ¿Habia estado el aqui antes? resonaban en la mente de la chica continuamente.
El lunes siempre era el dia mas pesado para ella. No por sus agobiantes clases, ni por sus obligaciones como Delegada, sino porque sabía que su descanso se terminaban y debía emprender de nuevo el inicio de una pesada semana.
La hora de transformaciones simplemente era su preferida. Se acercaba el momento cumbre. La profesora Mcgonagall les había prometido enseñarlos a convertirse en un animal y evidentemente, informaría al ministerio sobre aquellos que lo lograrían y la forma que tendrían al cambiar.
Hermione estaba realmente emocionada, ansiaba saber que animal podría representarla. Sinceramente, esperaba que no fuera una nutria, a pesar de que era un animal inteligente, era pequeño y podría confundirse con un Huron por ejemplo, y eso solo le recordaba la desagradable presencia de Draco Malfoy aun por el castillo.
Había leído un poco sobre el asunto y esperaba lograrlo a la primera vez, y volver a impresionar una vez más a su profesora predilecta.
—Buenas tardes —Dijo la profesora de transformaciones al entrar al aula— Como les he comentado anteriormente, empezaremos a practicar la transformación humana, podrán convertirse en un animal, el que prefieran.
Hermione siempre pensó que el tener la habilidad de ser un animago, requería de años de estudio y entrenamiento, pero al parecer la profesora pensaba que ellos estaban listos.
Lo cierto era que la directora del colegio y también maestra de transformaciones, tenía sus esperanzas puestas en una sola alumna.
—Para ser un animago necesitan sentir el deseo de ser uno, las ganas de convertirse en algo mas, y el pensamiento preciso— hiso una pausa, que nadie oso interrumpir— No hay hechizo ni conjuro que los pueda ayudar, no existen pociones que los ayuden en el proceso, están solos, están haciendo esto por su cuenta.
Todos se habían colocado en círculo, alrededor de la maestra, quien dirigía su voz con completa confianza y seguridad. Así era ella, y Hermione realmente la admiraba, tanto, que deseaba poder ser al menos la mitad de excelente de lo que era su maestra preferida.
—Ahora bien, ustedes pueden elegir que animal serán ¡Pero tengan cuidado! una vez que lo elijan, no cambiara —dijo con seriedad— Concéntrense, cierren sus ojos y dejen fuera de su mente todo pensamiento innecesario, y piensen en un animal que los represente o que sea su predilecto.
Hermione no sabía cual elegir, había tantos animales fantásticos, que realmente no podría elegir solo uno.
—¿Están listos? —pregunto la maestra y entonces Hermione supo exactamente que animal quería ser.
Las noches en ese lugar eran frías, pero no importaba porque Tom sabía que este castillo era como su hogar. Nunca había sido feliz en ningún sitio como lo fue en este maldito lugar.
La torre de astronomía era perfecta para sentir el frio de la noche. A su mente acudía el pasado, el presente y su futuro.
Tom no quería admitirlo, pero se sentía muy confundido respecto a su vida y había empezado a hacer una retrospectiva de lo que supuestamente el había hecho en este tiempo y había terminado en esa misma torre , a donde sus tribulaciones lo habían llevado.
Había creado Horrocruxes, siete para ser precisos. Recordaba haber creado los primeros dos, el anillo de Sorvolo y el diario, pero de los otros cuatro no tenía ni idea de cómo los había obtenido, pero si sabia como los había perdido.
Había cometido errores, se había dado cuenta de que no era perfecto y que eso le había costado la derrota.
Necesitaba encontrar una manera de mantenerse joven y fuerte, de resistir al paso del tiempo y de lograr el reconocimiento que merecía. Porque él era descendiente de Salazar Slytherin y no podían dejarlo de lado o ignorarlo, eso jamás.
Pero quizá sus errores del futuro que nunca cometería, le habían ayudado esta vez. Sabia de la profecía, sabia de Harry Potter y sabia también que su mano derecha, su mejor mortifago, un tal Severus Snape , lo había traicionado.
Pero, ¿Qué quería Tom Ryddle? Simplemente quería lo mejor para la comunidad mágica y para él. Quería que las cosas se dieran naturalmente y que aquellos que no merecían estudiar magia, no eran sangres sucia, sino aquellas con la magia tan deficiente como para no luchar por sobrevivir.
Una nueva guerra estaba por estallar en la comunidad mágica, y nada tenia que ver con magos tenebrosos.
Últimamente su vida había cambiado mucho. De ser un jovencito de dieciocho años, rechazado para un puesto en la escuela donde aprendió magia, a un trabajo modesto en Borgin And Burkes y después su vida había cambiado para siempre, cuando ese perdedor de Martin Wells había desaparecido de la nada frente a él y le había dejado el mejor libro del mundo.
Al estar en un tiempo desconocido para el, donde todo el mundo lo odiaba y festejaba su muerte, la soledad era su mejor amiga. No tenia cómplices ni amigos, el trabajaba solo.
Siempre había sido autosuficiente, porque siempre supo que estaba solo, destinado a algo grande, si, pero solo.
El aire acaricio su rostro y un maullido se escucho a sus espaldas. "La gata del celador" pensó. Pero al voltearse, se dio cuenta de que esta era diferente, era negra como la noche y sus ojos eran dos enormes luces en la oscuridad.
Nunca había visto ese gato por aquí y no sabía que esperar. Podría ser cualquiera, pero también podría ser un simple gato. Lo observo detenidamente, meneando su cola sin apartar la mirada él, se fue acercando lentamente y volvió a maullar.
Tom lo sostuvo en sus brazos y lo vio directo a los ojos. Era un simple gato y realmente matar animales no le atraía en absoluto. Volvió a depositar al animal en el suelo y miro de nuevo el oscuro horizonte frente a él.
Tom Ryddle tenía mucho trabajo por delante, tenía un imperio que construir, el solo querían una cosa, que el mundo supiera que Lord Voldemort estaba vivo, y más fuerte que nunca.
Después de sus clases con sus alumnos de primer año, Tom recibió con semblante serio a los de séptimo curso.
—A partir de hoy aprenderemos hechizos relacionados a la convocación de elementos como agua, viento o … fuego— dijo mientras pasaba por el lugar de Hermione— ¿alguien conoce algún hechizo capaz de invocar alguno de los elementos que dije?.
Una mano se alzo enseguida, y a pesar de estar de espaldas a ella, supo que sería la única que podría contestarle.
Se dio la vuelta y se dio cuenta de que quien levantaba la mano era Draco Malfoy
—Sí, señor Malfoy dígame— Dijo ocultando la decepción que inconscientemente sintió decepcionado.
—Esta el hechizo de fuego, Fienfyre— dijo tranquilamente el rubio, aunque la tristeza que sentía por dentro al recordar la muerte de su amigo fue bien ocultada.
Hermione había decidido no levantar la mano y quedarse de observadora, quería conocer el propósito de la clase a partir de ahora, estudia el terreno y saber a qué se enfrentaba con este misterioso maestro. Sospechaba de donde había salido la idea de enseñarles hechizos de este tipo, que según ella tenía entendido se reservaban a los aurores y no entendía porque se los enseñaba ahora y a ellos.
—Correcto señor Malfoy, 10 puntos para Slytherin —dijo con satisfacción— Realmente hay pocos hechizos conocidos por la comunidad mágica para invocar fuego, agua o aire.
Hiso una pausa y paseo por el salón, mirando detenidamente a sus alumnos mas soberbios, eso claro incluido el otro grupo de Gryfindor que también eran unos engreídos.
Tom estaba dispuesto a enseñarles lo que la magia oscura podía hacer, lo que podía proporcionar o regalar. Sabia que muchos se perderían, pero otros lograrían dominar el arte de la magia oscura, y a esos magos los quería a su lado. Basta ya de mortifagos ineptos, Hogwarts era un menú de magos y brujas del que el planeaba servirse solo lo mejor.
A la hora de cenar Hermione estaba muy callada. Tenía un mal presentimiento respecto a ese maestro pero al mismo tiempo tenía el deseo de acercarse a el y conocerle un poco mejor. Pero atribuía ese inexplicable deseo a el misterio que era ese hombre. Y no era solo el saberse descubierta aquella noche en la biblioteca, sino el sentir que algo no estaba bien y que, desde que Harry se había ido las cosas ya no encajaban igual.
—Oye Hermione felicidades por tu transformación, supe que fuiste la única que lo logro—le dijo Ron desde el otro lado de la mesa y con la boca prácticamente llega—
Hermione era experta en interpretarlo cuando hacia eso, a pesar de que la mayoría de los alumnos no tuvieran ni idea de lo que quería decir.
Por otro lado, su transformación era algo que quería mantener en secreto y solo la profesora Mcgonagall lo sabía, ya que, ella había sido la única que la había visto transformada, ahí en el centro del salón, cuando todos intentaban con sus ojos cerrados convertirse en su animal predilecto, ella lo logro y volvió a la normalidad, y solo su maestra fue capaz de observar el acto y maravillarse ante la habilidad de esa joven bruja.
—Gracias Ron— dijo Hermione con una ligera sonrisa.
Ya no eran los amigos de antaño, pero aun así el cumplido no se despreciaba y sabia que su compañero se lo decía de buena fe.
Esa noche tras abandonar el gran comedor se desidio a intentarlo de nuevo y logro convertirse en una hermosa gata negra que recorrió los pasillos de nuevo como la noche anterior, en busca del ausente maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras.
Se que he estado ausente un mes pero las razones son :
La escuela
La falta de inspiración
La falta de comentarios
Lo primero no se puede arreglar, pero lo segundo y lo tercero si. Sinceramente , acepto sus consejos e ideas para la historia y tambien sus comentarios, son mi combustible y sin el no funciono :/
Este capitulo fue un poco de transición, podemos ver que Hermione puede transformarse en una gata negra y que Tom tiene sus momentos de reflexión.
No se que pasara en el que sigue, quizá ya un enfrentamiento mas fuerte entre ambos, quizás Tom intente atacarla y ella se defienda estupendamente no lo se… AYUDENME
Gracias por sus comentarios, y no olviden visitar el blog para avisos y caps extra, tambien tienen que leer "ENJOY THE SILENCE" una historia en la que Tom Ryddle es ministro de magia y tiene todo lo que siempre quizo, exepto una cosa… EL LINK ESTA EN MI PERFIL
Tambien les aviso, estoy leyendo el príncipe mestizo y simplemente me encanta, toda la información que he obtenido de Voldemort me va a ayudar en la historia, pero como les digo, necesito un poco de ustedes, con ideas y comentarios.
Cambiare ahora en adelante el formato de la historia por ejemplo, ya solo aparecerá el nombre del capitulo y su contenido ya que el discleimer lo he repetido un monton, ahora usare "DELEGADA" que es como viene en la versión al español de la editorial salamandra, en vez de premio anual y tambien ahora usare Ryddle en vez de Riddle, que según el internet ambos son validos pero la versión al español dice Ryddle.
tambien un aviso mas personal, estoy escribiendo un blog personal, se llama "Crocinas de una estudiante de medicina" es un pequeño espacio donde me quejo de los profes y dehaogo mi estres academico por si les interesa busquelo en mi perfil del blog.
Saludos y sigan leyendo porfa aaa claro y comentando
