Descarga de Responsabilidad: My Hero Academia/Boku no Hero Academia no me pertenece, solamente estoy usando sus personajes y algo de la trama para esta historia.


Death From The Heights, A Hair Fallen To The Ground 7


–¡Un festival deportivo…!–exclamaron varios de la clase sorprendidos por las palabras de su profesor, el cual parecía ser una versión momificada de sí mismo y muchos aún se preguntaban como es posible que alguien con sus heridas sea su maestro.

–¡Sigo olvidando que esto es una escuela real!–se le escuchó decir a uno de ellos entre algo aliviado por como minutos antes Aizawa momia había dicho unas cuantas cosas en un tono serio y sorprendido por lo que había dicho aún.

–¡Espera un momento! Eso suena como algo a lo que los villanos trataron de infiltrarse… ¿No? ¿Estará bien en seguir haciendo el festival?–dijo Sero preocupado por tal evento, solo para ver cómo Eraserhead hablará nuevamente.

–Por lo contrario, ya que continuaremos con el festival, significa que la escuela tiene confianza en que tiene todo en orden en lo que se trata de control de crisis, por ejemplo, escuche que la presencia policial será cinco veces mayor de lo que es normalmente–eso último sorprendió a muchos, apesar de eso, continuó–Lo que deberían estar pensando es… que el festival deportivo de la academia presenta una gran oportunidad para todos ustedes–

–Este no es un evento que se vendrá abajo por algo como los villanos–

Cuando el héroe profesional terminó de decir eso, algunos pocos se voltearon hacia él compañeros e clase más bajo entre los, Mineta, preocupado habló sobre loq je tenía en mente–No, si los vilanos aparecen, ¿podemos detenerlo, por favor?–parecía bastante rancio al hacer el festival atlético del que estaban hablando.

–Mineta… ¿¡has visto alguna vez el festival deportivo de Yuuei!?–pregunto Midoriya que era el que sentaba delante del chico cabeza de uva.

–¡Pero claro que si! No es eso…–antes de que el pervertido terminara de decir la respuesta, su maestro volvió a hablar de nuevo.

–¡Nuestro festival deportivo es uno de los eventos más grandes en Japón! ¡En días pasados, las "Olimpiadas" fueron la festividad deportiva que traía al frente el entusiasmo de toda la nación! Pero ahora, como ustedes sabe, la extensión y población ha disminuido y ha partido mucha influencia–diciendo eso con un tono contundente, varios parecían enderezarse la espalda al escucharle decir eso a Shouta–¡Así que lo que ha tomado el lugar de las olimpiadas en Japón es… El festival deportivo de Yuuei!

–¡Los mejores héroes del país seguro que nos estarán mirando!–de repente Yaoyorozu habló detrás de Mineta, quien murmuraba que ya lo sabía unas cuantas veces, ella de igual forma terminó con lo que quería decir–¡Es porque ellos nos estarán mirando para intentar reclutar!–

Yui pida escuchar hablar a Kaminari sobre cómo seguiría la táctica del ayudante con Jirou, solo para ser respondido de como el iba a ser un ayudante para siempre y la pelinaranja solo pudo ocultar una pequeña sonrisa al ver como el rubio con poderes eléctricos parecía dolido por esas palabras.

–Naturalmente, entrar en un equipo de u. Héroe famosos les dará un alto estatus y más experiencia, recuerden, el tiempo es limitado, si son notados por un profesional, eso. Les da la posición de tener un brillante futuro–diciendo eso, Aizawa parecía empezar a encender algo dentro de sus estudiantes, con una riada severa siguió hablando–Esta es una oportunidad que tienen una vez al año… en un total de tres oportunidades

¡Si aspiran a ser héroes, este es un evento que no pueden pasar por alto!–terminó de decir, donde varios se dieron entre sí una mirada seria y motivada, sin que cierta chica de ojos magenta se diera cuento o cierto chico pálido, ambos tuvieron un pensamiento relacionado entre sí al oír decir a su respectivo maestro sobre el festival, apesar de que en el curso de Apoyo, a excepción de el, sus otros compañeros parecían más interesados en llamar la atención de las compañías de Apoyo.

Mejor me voy preparando, estoy seguro de que él va a intentar ese plan que ya está en funcionamiento en este mismo instante, no quiero perder contra el… otra vez


–Déjame adivinar, ¿una de tus granadas te exploto en la cara mientras trabajabas en ella o fue por tratar de mejorar alguno de tus otros inventos?–preguntaba la ojimagenta animada mientras se sentaba una mesa alejada y apagada del comedor, se había separado de inmediato de sus compañeros de clases cuando entró y a buscar su respectiva comida.

Con uno de sus guantes negros encuerados y sosteniendo un tenedor, Takumi, solo dejó salir un suspiro pesado mostrando como en varias partes de su completa vestimenta había claras señales de algún tipo de explosión, teniendo manchas negras, cenizas, polvo y en los bordes de su cuello lo que parecían ser marcas de haber tocado algo encendido en fuego o algún otro tipo de fuente inflamable.

–Fue culpa de Hatsume-san, ella tomó una de mis granadas e intentó mejorarla, terminó con hacer que soltara una enorme cantidad de humo y yo trató de detenerla, ni siquiera dudó en encenderlo y ella no sabía que dicha granada aún era un prototipo, explotó cerca de donde estaba y ahora la sala de nuestra clase estaba llena de humo y otras cosas, ella va a estar limpiando sus esastre hasta después del almuerzo–terminó de explicar lo sucedido metiendose una pieza de su ensalada,la estudiante en el curso de heroísmo solo parecía mirar aun con una sonrisa al chico pálido y quien solo volvió a suspirar de nuevo luego de tragar su alimento.

–¿Eso es todo lo que te molesta o vas a tratar de mentirme? Otra vez–esas ultimas dos parvas fueron dichas en su mente, sin darse cuenta su mechón largo se había agitado al pensamiento y fue notado con claridad por el peliblanco.

–No es nada importante, tus guantes y botas serán reparadas para la semana que viene, si vas a entrenar para el festival deportivo podrías usar ese invento que hice hace años, ¿lo harás, verdad?–una sonrisa algo cómplice fue su respuesta y clavando su tenedor con una pieza de tomate, murmuró algo a lo bajo con mucho sarcasmo–Excelente, cuando traiga esa esfera aquí, Hatsume-santa a estar saltando de la alegría al tomarlo de mí y tratar de mejorarlo–

Dicho eso, ambos adolescentes siguieron comiendo sus comidas bajo el gran parloteo de la multitud de estudiantes en el comedor, hubo algún que otro momento donde hicieron un intercambio de palabras entre ellos dos y siguió hasta que Totakai, terminó su plato de ensalada y le dio un trago largo a su bebida, mostrando como parecía ser una del tipo energizante y la cual preocupó a la chica del quirk sensorial.

–¿Una bebida energética? ¿Ocurrió algo, Takumi-kun?–a pesar de que han de sus cejas naranjas estaba levantadas el tono preocupado de su voz parecía detener de tomar el líquido lleno de diferentes proteínas y químicos, él miró a través de sus gafas de sol los orbes magentas con claras señales de preocupación en ellos.

–Tienen que ver con dos cosas, la primera ya sabes seguramente de que se trata, el Festival Deportivo de Yuuei, es una gran oportunidad y sabes que ya lo tenía en los planes, tratare de llegar al primer lugar, sino puedo, iré por la medalla de bronce–su mano sobre la lata precioso con fuerza dicha aleación metálica, marcando un poco el objeto pero no tanto para desbordar lo que aún tenía su contenido.

–¿Y la segunda?–ni siquiera tuvo que esperar su reputa cuando sus sentidos súper cargados notaron algo importante en el cuerpo del estudiante de Apoyo, en ningún momento en que llegó había movido una de sus piernas y apenas sintió alguna señal eléctrica que enviara su cerebro llegar a dicha extremidad–¿Es tu pierna, verdad? Takumi-kun, ni tenias que haber hecho eso esa noche y aún así lo hiciste, ¿por qu–

–Ya fui a ver a Recovery Girl, más tarde luego de clases iré a visitarla otra vez y le notificaré sobre ese tema, ella me dijo que la parálisis debería desaparecer antes de que termine el almuerzo, sino lo hace dijo que avisara a Powerload-sensei–interrumpiéndola antes de que dijera algo, Totakai se levantó y agarró los restos de su comida, empezó a caminar hacia un basurero cercano y se despido de Sentsuno–No trates de disculparte Yui, necesitabas eso tanto como yo, una pierna paralizada por haber usado mi quirk no es tan importante como tu y lo sabes… ya termine de comer, volveré a arreglar tu equipamiento, nos vemos luego Yui–

Viéndolo desaparecer, nadie aparte de loa parecía notar como su caminar era casi cojo, claramente su pierna no parecía dar ninguna señal para recuperarse a dicho tiempo asignado por la doctora, bajando su vista la pelinaranja solo parecía suspirar con tristeza antes de mirar su comida, antes de volve a ella y seguir profundizando en sus pensamientos, tuvo algo en mente y que apesar de todo, el chico pálido no estaba enojado con ella.

A él tampoco le gustaría volver a estar postrado en cama y vigilado durante las veinticatro horas del día en un hospital, pero si sigue sobre esforzándose… lo siento Takumi-kun, pero no quiero volver a verte como lo que sucedió en aquel momento… no quiero ver tus planes arruinarse… otra vez


–¡¿Pero qué demonios?!–ese grito casi hizo sobresaltar a Yui, quien miró directamente hacia la puerta notando como la fuente fue de parte de Uraraka, ella, Midoriya, Iida y Mineta miraban sorprendidos la enorme cantidad de alumnos que obstruían su puerta de salida y entrada, haciendo que la ojimagenta frunciera el ceño al ver la inmensa multitud de personas de su misma edad.

–¡Se Están amontonado en la salida! ¿Para que están aquí?–pregunto el enano ramo de uva, algo confundido por toda la gente que miraba a él y a su clase.

–Estab espiando a la competencia, retardado–dijo Bakugou apareciendo detrás de Minoru, caminando hacia la puerta y solo algunos pocos notaron como Minera lo señalaba al rubio explosivo y miraba temeroso a Izuku, obteniendo un leve comentario–Ellos quieren ver a los sujetos que salieron con vida de la emboscada de los villanos, nos están examinando antes de la gran batalla, idiota–

–No tiene sentido intentarlo, así que por qué no solo se van al carajo, ¡malditos extras!–

–¡No vayas por ahí llamando "Extra" a la gente que no conoces, Bakugou!–le exclamó su representante de la clase a Katsuki, quien había chico con arrogancia a toda la muchedumbre.

Sentsuno solo podía suspirar mientras avanzaba en silencio hacia la salida, empezando a notar como una cabellera blanca pasaba por la gente pero su atención fue cambiada cuando un chico de cabellos magenta empezó a hablar y mostraba unos ojos cansados parecidos al de su profesor principal.

–Vine a ver de que están hechos, chicos, pero no pensé que fueran así de arrogantes ¿acaso, son todos los niños enlisatados al departamento de heroísmo de esta forma?–su última pregunta parecía enfadar a Bakugou, siendo ignorado por él y tampoco mirando hacia detrás del rubio, donde muchos de la clase 1-A negaban con su cabezas y manos, nadie le importó esa parte–Estoy un poco desilusionado, así que eso es todo, ¿eh?–

Parando por fin frente al chico de quirk explosivo, mostró cómo tenía su cabello magenta casi amatista para arriba y mostraba unos ojos igual de tonos pero en un color más fuerte, se estaba rasgando la nuca con pereza y cuando terminó siguió hablando.

–Hay un montón de chips que están en el departamento de educación general o en otros departamentos porque fallaron en el de heroísmo, ¿lo sabían, verdad?–Eso confundió a muchos de la clase de heroísmo, mirando ya con mucho atención al chico de estudios generales–Y basados en los resultados del festival deportivo, ellos pueden incluso entrar en revisión para ser transferidos al curso de heroísmo, y lo contrario también puede suceder…–muchos trataron fuerte al oír eso último–Pero este año hay una diferencia, el curso de héroes, por este año son un número impar, un total de veintiún estudiantes y apesar que los profesores no dijeron anda a nadie, esta el rumor de qué hay un asiento libre para esta clase–

La pelinaranja captó como alguien se detenía desde uno d ellos aldos, la piel pálida y guantes encuerados negros lo identificaron, el chico parecía haber escuchado todo y apretaba con fuerza su bolso, sus gafas de sol parecían oscurecerse aún más.

–¿Espiando a la competencia, dices? Por lo menos yo, del departamento de educación general…–sus ojos violetas se pusieron serios demasiado rápido para el gusto de muchos, dando un además el contińuo–Limpiare el suelo con ustedes si va a la ligera, considéralo una declaración de guerra, clase 1-A

¡Wow, este chico es bastante atrevido!

–Esa sí que fue una pésima amenaza, ¿lo sabías?–cuando el anterior pensamiento cruzó las mentes de los compañeros de Yui, una voz que les sonaba famialir háblalo y la antisocial de todos aprecia cambair hacia encontrarse con unas gafas oscuras.

–¿Eh?...–el estudiante del curso de educación general murmuró a lo bajo, notando como los guantes del ese estudiante para el desconocido parecía sostener una clase de artilugio redondo entre una de sus manos–¿Y tu serías…?–

Totakai parecía estar más limpio que en la hora del almuerzo, mostrando como su uniforme estaba bien arreglado y sin ninguna arruga, Yui noto como la pierna que no sentía antes estaba mejor y un suspiro aliviado no pudo evitar salir de sus labios, el peliblanco estaba haciendo unos cuantos malabares con una mano con esa esfera rara, que para él ya sabía que era una granada al igual que la pelinaranja, detuvo su pequeño juego agarrándolo firme y mostró una pequeña reverencia, casi de forma burlona.

–Totakai Takumi, de los cursos de Apoyo, estaba viviendo para buscar a una amiga y lo que encuentro son una gran cantidad de idiotas que tratan de intimidar a ella y a sus compañeros, y sin contar a un chico de los estudios generales hacer una inútil amenzasa de su parte–ya varios de entre todo el grupo alrededor de él a sus espaldas y en la puerta parecían enojarse o sentirse indignados, y quien el chico pálido no parecía estar presentando atención.

Por favor no otra vez, Takumi-kun–la chica del quirk ultra sensorial parecía presionar con fuerza sus labios para tratar de no abrí la boca y decir algo sarcástico, conociendo al nombrado en sus pensamientos ella podía sentir como su mirada y la de cruzándose entre sí.

–¿Del curso de Apoyo? ¿Que quiere alguien de ahí con esta clase, ese curso solo parece más interesado en mostrar al público sus inventos?–el pelimagenta estaba frustrado e irritado, no lo mostraba por sus ojos pero su voz le delataba con dichos sentimientos en cada palabra, eso parecía sacar una sonrisa algo brava por parte de Takumi.

Levantándose de su reverencia, el chico de cabellos blancos aprecia colocar su granada sin ser identificada en una de las correas del cinturón de herramientas que usaba, no parecía habérsela sacado y mostraba entre algunos y pocos artilugios de su parte, algunas personas cercana trataron con mucha fuerza el nudo en su garganta al ver cuantos objetos desconocidos para ellos estaba en el cinturón y las gafas de sol que tenía les reflecto una luz del techo en un momento antes de hablar.

–No tiene nada que ver contigo, estudiante de estudios generales y no voy a decirlo, pero lo único que voy a decirte es que, ese lugar en el curso de heroísmo, el asiento número veintidós… es mi futuro asiento, ¿entendido?


–¡No, otra vez Takumi! ¡¿En serio?!–lo primero que se encuentra el chico pálido al llegar a lo que parecía ser su casa, en su alrededor era una zona de casas de mínimo dos pisos de un grado elevado, había abierto la puerta metálica en un tono oscuro contrarrestando el b,ancho de las paredes del frente y lo primero que ve es a Nasha sin su uniforme médico, vistiendo un suéter marrón avellana, manga larga y cuello de tortuga junto a unos pantalones holgados de tonos crema, sus ojos ambarinos miraban furiosos al adolescente que recién entraba al hogar, que a diferencia de otros era de solo un nivel, de ambos.

–Buenas tardes a ti también, Nasha-san, ¿como le fue en el consultorio?–sacándose los zapatos, dejando ver sus medias grises, el peliblanco parecía ignorar la inminente cólera de la mujer media africana y japonesa, empezando a caminar hacia un corto pasillo con varias puertas, supuestamente otras habitaciones.

La tutora del chico solo pudo dejar salir un largo y fuerte suspiro, casi pareciendo un toro salvaje pero ella logró tranquilizarse lo suficiente, dándose media vuelta pasó por un desayunado largo y fino, casi parecía una mesita de bar, hacia la cocina y sacó de las horinallas eléctricas, una tetera hirviendo.

Con una destreza y cuidado, sirvió en dos tazas de diferentes colores y diseños, el agua caliente y con la primera de ellas, la cual parecía tener unos temas oscuros con unos delicados dibujos en forma de plumas negras como de cuervo, agarró de un plato cercano lo que parecía ser una extraña raíz de una planta algo conocido como el jengibre y le corto un par de rebanadas entre finas y algo gruesas, vertiéndolas en la taza oscura, siguió con la segunda taza.

Desde el fondo, Nasha escuchó como se abría una puerta y reconociendo los pasos, miró a la taza de tonos claros, con temas de una sábana y podía verse un león bastante detallado en uno de los lados, sacó de uno de ellos cajeros una caja y de ella, un sacó de té especial, remojo en la segunda taza hasta que el líquido cambió de color, dejando que de la taza humeante emanara un olor fino y dulzón.

–Oh, te de jengibre, muchas gracias Nasha-san, no tenías que hacerlo pero gracias–tomando la taza oscura que al parecer era la de el, la cual le entregaba su tutora y camino hacia el otro lado del desayunado, dando la espalda al televisor colgando del techo y la chimenea que tenían, el adolescente podía sentir como dicha chimenea estaba encendida y el calor recorría su espalda–Luego de esto, tengo que ir al garaje y buscar entre unas cajas un viejo invento, Yui lo necesitará para entrenar para el festival deportivo y necesito hacerle unas cuantas mejoras–

Mientras que Takumi daba un sorbo a su té de jengibre, la mujer de piel oscura podía ver como consistía su actual vestimenta, ella ya notaba como había cambiado su uniforme escolar por algo más suelto y confortable para el de gafas de sol, un par de pantalones azules gastados y con una mancha permanente de un tipo de aceite, y una remera caqui de manga larga y las cuales estaban dobladas hasta antes del codo, dejando ver como sus guantes negros de cuero coincidían con la taza que sostenía el chico.

–Tanto el director Nedzu como Recovery Girl-sensei, me avisaron de tu pequeño problema Takumi–cuando noto como el susodicho había terminado de tomar un trago de su té, habló la mujer adulta y sus palabras parecían detener al adolescente de decir algo–Usaste tu quirk en Yui, lo sé, ella lo necesitaba, no te estoy reprimiendo por eso y ni nada, como ella y sus padres, conozco tus planes, pero te lo preguntaré de todas formas–

–¿Estas seguro de querer ir al curso de heroísmo, con ese débil cuerpo tuyo, Takumi? Tu pierna volvió a tener una parálisis, antes de eso te habías colapsado en el primer día de clases y tuve que ir a buscarte por una llamada de la academia–

La Totakai mayor dio un sorbo a su té oriental, dejando que el líquido caliente pasara por su garganta antes de continuar pero esta vez sus ojos ambarinos trataban de mirar a través de las gafas oscuras que usaba el que era como su propio hijo, verlo crecer y madurar hasta donde era hoy en día–Si sigues esos planes, apenas lograrás estar en una salud aceptable para tu estándar en el momento que cumplas veinte años, Takumi, no te detendré pero sabes que apesar de no ser tu amare, preferiría no verte morir antes que yo ¿sabes?–la africana intento dar una sonrisa maternal algo para aliviar el humor del ambiente que creo, sin embargo, solo dejó ver unos cuantos sentimientos amargos por sus facciones.

Takumi, colocó su respectiva taza en la mesa para desayunar, su tutora legar parecía notar como miraba directamente a una de las plumas negras más grandes en la cerámica que tenía entre sus dedos enguantadas, cuando terminó de pensar lo que iba a decir, dejó salir sus palabras con un intento de disculpa pero su tapón decidido no parecía hacerle cambiar en ningún momento.

–Lo siento, pero ya me canse de solo poder mirar desde el suelo el cielo, quiero extender mis las y ir hacia esas estrellas que veía desde esa cama en el hospital en la noche, Nasha-san, la única manera en la que puedo hacer eso, es con ser un héroe y aunque tenga que dar mis últimos respiros, como mínimo quiero ver el cielo estrellado una vez–


Continuará…


Y aquí tienen el séptimo capítulo de esta historia, perdón por como este capítulo pudo ser o es algo fuerte en cierto sentido, pero salió como lo ven y espero que les haya gustado, no se olviden de comentar y nos leemos después. Adiós.