Chicos! gracias por todo el apoyo a seguir con esta historia! :') Este es el ultimo capitulo de la primera parte, porque SI! se viene mas... mucho más! :D

Disfruten!


– Dígame doctor, ¿Dónde está Santana? – dijo Brittany elevando su tono de voz, casi desesperada por una honesta respuesta. Este jueguito ya no le era para nada gracioso, quería la verdad, que estaba sucediendo realmente.

El doctor quedó petrificado en su lugar, no sabía que responderle, estaba nervioso, lo único que logró hacer, fue elevar su mirada hacia cierto lugar. La chica se dio cuenta, y siguiendo la mirada del doctor, llegó hasta el sofá, y encima de él, un sobre. Era el mismo lugar donde había estado Santana anoche.

La rubia quedó mirando atentamente el sobre, no comprendiendo la situación en lo absoluto. El doctor sabía que no podía hacer nada más por ella, por lo que levantándose de la camilla, tomó el sobre y se lo entregó a Brittany.

La chica le echó una veloz mirada a Sam, rápidamente el chico entendió el mensaje de la rubia y asintiendo con la cabeza, hizo su camino hacia la salida, pero antes.

– Solo llámame Sam – le dijo el doctor con una sincera sonrisa. Brittany le devolvió la sonrisa.

Y ya en la puerta, el doctor volvió su mirada hacia Brittany, quien ya estaba observando fijamente el sobre, y borró su sonrisa.

– Espero que hayas estado segura de esto Santana – susurró el doctor yéndose a su oficina.

Brittany examinaba el sobre minuciosamente, en él, solo estaba inscrito "Brittany".

¿Qué tanto ocultaba la carta? Y ¿Por qué una carta? ¿Por qué Santana no estaba ahí con ella? Miles de preguntas en su cabeza, una sola respuesta, y esa respuesta se encontraban dentro del misterioso sobre.

No se atrevía a abrirlo, temía que llegase a pasar después de leerlo. Pero no había algo que la atormentara más, que el hecho que le haya escrito una carta.

Ella sabía que a la latina siempre le encantó escribir, e incluso, esa era su ocupación. Escribía artículos en importantes revistas y más de una vez, escribía ensayos y libros que al final nunca publicaba, solo dejaba que Brittany las leyera para después guardarlos en su escritorio y nunca más sacarlos de allí. Ella siempre le escribía cartas en días especiales, como San Valentin aniversarios, cumpleaños y hasta cuando se peleaban, le enviaba cartas disculpándose.

La chica decidió dar el gran paso, y de a poco fue abriendo el sobre, no quería romper o dañar el contenido de este.

Al abrirlo, los sentidos olfativos de Brittany se vieron atacados por el olor del perfume, de vainilla, de Santana. El rico aroma se propagó por toda la habitación inundándola con exquisitas esencias. Brittany siempre amo ese detalle de perfumar la carta, lo adoraba, lo hacía provocativo, y a la vez adictivo, la hacía volar, suspirar y suspirar hasta que sus pulmones solo contenían el rico aroma de la morena.

Sus manos tiritaban, ya no podía aguantar más. Así que fue sacando la carta del sobre, y tomándola sobre sus manos, extendió el papel sobre encima de su vientre y comenzó a leer.

"Querida Brittany"

Y con ese comienzo, su corazón ya comenzaba a dar brincos gigantescos, sus ojos se empezaban a cristalizar y su piel a erizar. Algo, no andaba para nada bien, normalmente sus comienzos, siempre provocaban cálidas sensaciones en Brittany, esos que te hacen sentir bien y que te dicen que todo estará bien, pero esta vez, no hubo tal sensación. Prosiguió su lectura.

"Por mucho tiempo estuve perdida ¿Sabes? Hundida en mi soledad, deseando salir de ese tremendo poso oscuro; oculta en mí, engañándome y muriéndome por dentro. Me sorprendía a mí misma lo tan vacía que me sentía, lo falsa que era con los demás, buscando llenarme en los sentimientos de otros, en la tristeza, en su humillación y en su desprecio. Pero encontré esa razón para creer; creer en esas historias que le cuentan a los niños pequeños sobre como la felicidad pura emerge de la tristeza. Una razón para creer que nunca estas del todo solo. Una razón para vivir al rojo vivo. Una razón para revivir el antiguo y abandonado significado del amor; ese amor que te complementa y te encuentras en otro, donde no es necesario las palabras para expresarte, donde un abrazo es un cómodo sillón frente a la chimenea, donde un beso ya no quema la boca, sino que hace arder el alma de pasión, ese amor que todos subestiman y empobrecen, y que yo junto a ti la hice renacer otra vez, la volví mi droga, y mi vida. Tu Brittany S. Pierce, eres esa gran RAZÓN. Eres la razón de ese vivir grato, eres la razón que hace mi cuerpo volar y mi alma flotar, eres la razón de mi respirar y el de mi latir. Yo antes sabía que existía, pero junto a ti, supe que vivía. Y la razón de mis cursilerías y enigmáticas palabras, son que simplemente debía decirte todo lo que sentía, necesitaba hacerlo. Ya que verás, cuando supe que estabas en peligro y a punto de irte de mis brazos, me sentí desvanecer. No podía correr ni el mínimo riesgo de perderte, no puedo, no me lo perdonaría jamás. Y fue entonces cuando recordé mi enorme promesa ¿recuerdas? ¿Esa promesa de cuidarte siempre, hacerte feliz y dar todo por ti? Bueno, pues yo nunca lo he olvidado, y es por eso que la haré cumplir, prometí ante Dios, el mundo, y por sobre todo, ante ti que lo cumpliría. Y la obtendrás…"

Al leer el último párrafo, Brittany quedó paralizada, su mundo se detuvo por completo, sus ojos abiertos como platos, y su respiración al igual que sus latidos aumentaron de frecuencia.

Soltó el papel y no importándole nada, se levantó de la cama, y se fue corriendo de la habitación dejando la carta a un lado del sofá.

"…porque todo lo que lograrás desde ahora, lo harás por ti y no por mí. Disfruta la vida que alguna vez fue tuya y mía y la felicidad que alguna vez nos envolvió estando juntas. Ahuyenta los miedos que nos atormentaron a hacer las cosas, vive la vida al máximo Britt. Hazlo por mí, prométeme que lo harás. Hazlo por el nuevo corazón que late dentro de ti, porque después de todo, yo ya fui y soy parte de él, ya que alguna vez, ese corazón me perteneció. Te ama para siempre, Santana."

La rubia solo corría por los solitarios pasillos del hospital. Tenía que encontrarla, ella sabía que debía estar por alguna parte, ella lo sentía, sentía a Santana cerca. Se dirigió a la recepción, y allí, una señora de unos cuarenta años, con lentes, jugando concentradamente al solitario en el computador.

Brittany se acercó corriendo hacia la mujer, chocando con el mostrador y asustando a la secretaria.

– ¿Dónde se encuentra Santana López? – le preguntó alteradamente. La señora la miró sin entender.

– ¿Disculpe? – le preguntó de vuelta.

– Santana López ¿En qué habitación puedo encontrarla?

La mujer rápidamente se puso a buscar en la base de datos de la antigua computadora al notar la impaciencia de la chica.

– ¿Santana López dice usted? Acá dice que no hay dato alguno de ella, lo siento sino puedo ayudarla señorita – le dijo la mujer después de un rato, dejando a Brittany más desesperada por saber algo sobre la morena.

– Mire, no estoy para boludeces, o me dice adonde está o yo… – decía Brittany pero una voz a sus espaldas captó su atención.

– ¿Brittany? – la rubia lentamente se fue dando vuelta para quedar frente a frente con el dueño de esa voz.

– ¿Qué haces acá? Deberías estar en reposo – dijo Sam acercándose a ella.

Brittany no lo resistió más y quebró en llanto, abrazándose al doctor y cayendo lentamente sobre sus rodillas hasta llegar al suelo al sentir que sus piernas ya no podían mantenerla en pie.

Se vio envuelta en oscuridad, pero no era la misma oscuridad de antes, era otra muy diferente, una mucho más devastadora, una que le indicaba que su mundo se estaba desmoronando.

¿A qué se refería con lo del corazón? ¿Por qué la carta infería a tantas conclusiones? Estaba confundida, no sabía que estaba pasando.

– Tranquila Brittany, vamos a mi oficina – le dijo suavemente a la chica. Y ayudándola a levantarse, se la llevó a su despacho, perdiéndose a los lejos.

A veces, la vida da vuelcos bruscos, te hace tropezar cuando menos lo esperas. Te sientes feliz, alegre, como si todo fuera irrealmente hermoso. Pero inesperadamente, una tormenta llega, te atrapa en su tormento, te hace dar vueltas y vueltas en un mismo lugar, sin dejarte escapar. Te sumerges dentro del dolor, te devora por dentro, te destruye, se alimenta del miedo, ataca tu mente y mata tu ser.

Desgraciadamente, encontrar la felicidad dentro de todo ese sufrimiento, se vuelve una búsqueda por encontrarte otra vez, especialmente, cuando algo tan preciado se te arrebata de las manos.

Todo es como una pequeña flor; costará en crecer si se le fue arrancada de raíz, pero crecerá, y como la alegría, tarde o temprano, volverá a florecer.

FIN PARTE 1


Ahhhhh! ¿Que sucederá con Brittany? ¿Cual sera el enigmático futuro que se le viene? ¿Que tendrá Sam que ver con todo esto?

alkjdkshdksjahdkjs muchas preguntas!

Espero que hayan disfrutado de esta primera parte! recuerden que si dejan un review, me motivan a seguir escribiendo la segunda! :)

Gracias por todo chicos! no saben lo maravillosa que me hacen sentir