Cáp. 7. La vida es mucho mejor ahora.
Tan solo habían pasado dos semanas desde que a Harry le dio el último ataque, pero parecía que habían pasado dos meses. Tras aquella tarde, donde Harry miró a Hermione como hacía años que no hacía, aquella tarde donde todos comprobaron de primera mano el mal estado en que Harry se encontraba por culpa de la maldición, aquella tarde en que la esperanza había vuelto a renacer en los corazones de todos, todo había cambiado y, afortunadamente, para mejor.
El médico que durante todos los años de tratamiento se encargó de Harry, fue sustituido por Ginny, quien fue a hablar con él para pedirle que le concediese el caso de su amigo. Este aceptó de inmediato, sabiendo que a Harry eso le haría muy feliz, pero pidió a Ginny como favor que le informase del estado de salud del ojiverde periódicamente. Incluso algunos días iba de visita a la mansión Potter, y era agradable ver a Harry, aún en su cama, pero con mucho mejor aspecto; y no ir a tener que ponerle la medicación que lo haría vivir un par de meses mas, si no, simplemente de visita, a ver a unos buenos amigos. Ya siempre que iba, Hermione estaba a su lado, sentada en la cama junto a él, y ambos hablando y riendo juntos. A la legua se notaba que Harry estaba mucho mejor, y estaba claro que eso se debía a que había recuperado la vida que Voldemort le quitó, a que volvía a tener a los Weasley y a Hermione a su lado, como los mejores amigos que habían sido siempre. Pero no todo estaba bien del todo, y es que a pesar de que Hermione estaba siempre con Harry, no habían hablado sobre sus sentimientos, que ya todos sabían seguían intactos, pues Harry aun pensaba que se iba a morir, pues tantos años sin medicación no podían acabar de otra manera; y así pensaban todos… bueno, todos, excepto Ginny, y claro, los habitantes de la casa, que sabían que mientras Harry estaba en sus ataques, o con la comida, o simplemente cuando dormía, sin su consentimiento le daban la medicación, y llegado el momento de decírselo a Harry, tendrían que estar preparados para sentir la furia del ojiverde.
-Hermione- llamó Ginny mientras Harry dormía- tengo que hablar con tigo, es importante.
-Claro- le contestó la chica mientras se levantaba y salían de la habitación.
-Verás, se que Harry esta mucho mejor, y que aunque se deja poner la medicación diariamente, todavía piensa que se va a morir, tras todos estos años sin tomarla…
-No entiendo Ginny…
-El caso es, Hermione, que todos estos años, mientras Harry dormía, o con la comida, aparte de las ocasiones en que le daban los ataques, Clarisse y su madre le dieron medicación, claro sin su consentimiento, y eso él no lo sabe.
-¿Y eso quiere decir que…?- preguntó Hermione confundida.
-Que si Harry tiene la suficiente fuerza de voluntad, con una operación demasiado sencilla y unos meses más de tratamiento, estará completamente sano.
-¿Bromeas?-preguntó Hermione incrédula.
-Por supuesto que no Hermione- le contestó sonriente la pelirroja.
-¡Oh Ginny! Eso es fantástico, es la mejor noticia que me podías haber dado.
-Lo se Herms, pero necesitamos tu ayuda.
-¿Mi ayuda?
-Claro, todos sabemos que Harry está enamorado de ti, y tú de él, pero aun no lo habéis hablado; pues bien, si Harry y tú volvéis a estar juntos, eso le dará a Harry la fuerza de voluntad necesaria para poder afrontar la operación, que si bien es sencilla, necesita estar fuerte emocionalmente, tener algo por lo que luchar. Ya saber Herms, que sin nada que lo ate a este mundo le dará igual morir, y aunque ahora volvemos a estar unidos, si ti no lo conseguirá.
-¿Cómo estas segura de que aun me ama? Yo le hice mucho daño al no creer en él… le dije cosas horribles… me cuesta creer que todavía sienta algo por mi aparte de odio, ¿Pero amor? No lo creo Ginny.
-Hermione créeme, es la verdad, todos lo sabemos. Los ojos de Harry se iluminaron de nuevo cuando despertó de su último ataque hace ya dos semanas cuando te vio a su lado en la cama cogiendo su mano.
-Pero…
-Hermione, todos hemos pasado por aquí, pero solo estamos un rato, tú eres la única que siempre está aquí, y desde que estás junto a él no le han dado mas ataques. Clarisse y el doctor dicen que nunca había estado tanto tiempo sin uno… es algo insólito Hermione, y los tres estamos convencidos de que es por tu causa.
-No lo se…
-Vamos Herms, solo inténtalo, no tienes nada que perder. Harry se muere, si o si se va a ir, es nuestra única oportunidad.
-Pero…
-Pero nada, Hermione; ahora entra ahí y habla con él. Mañana le daré a Harry la noticia y espero que te tenga a ti para aferrarse a la vida.
-Está bien… tienes razón.
-Perfecto, ahora yo me voy a tomar un té con Clarisse, Jon y Peter. Hasta luego Hermione.
-Hasta luego Ginny- y así, la pelirroja bajó las escaleras rezando por que su plan, su único plan funcionase, y la castaña entró a la habitación, donde Harry seguía dormido tranquilamente en su cama.
Estaban en la sala de la casa tomando el té, cuando el timbre sonó. Peter se acercó a abrir, y al momento todos los Weasley, Luna y Neville entraban al salón de Potter.
-Hola Ginny cielo, no sabíamos que estarías ya aquí- le saludó su novio mientras le daba un suave beso.
-He acabado antes en el hospital y he decidido venir antes, tenía que hablar con ellos sobre un tema un tanto delicado.
-¿Sobre Harry?
-Si, sobre Harry.
-Entonces sentaos- invitó Clarisse a los visitantes.- Ahora mismo os traigo un té.
-Bien… tu dirás Ginny…- habló Clarisse una vez que todos estaban sentados con su té en la mano.
-Veréis… he estado hablando con el doctor que llevaba el caso de Harry, y como lleva dos semanas sin tener ningún ataque de ningún tipo, hemos llegado a la conclusión de que Harry tiene esperanzas de poder sobrevivir, y curarse definitivamente. Solo necesita tener fuerza de voluntad, algo que lo ate a la vida, y todos sabemos quien es la única persona capaz de hacer eso.
-Hermione.
-Efectivamente Ron: Hermione. El tratamiento sería de lo mas sencillo, considerando que Harry, sin él saberlo, a tomado la medicación con la comida, mientras dormía, o cuando tenía ataques. Por supuesto él solo sabe lo de los ataques, y el piensa que no es suficiente. Se tendría que someter a una operación demasiado sencilla, y luego estar en tratamiento unos cuantos meses. Solo con eso sería suficiente, pero tendría que estar suficientemente fuerte para afrontarlo, pues si está débil su cuerpo no resistirá. Y ahí es donde entra Hermione. Ella será su gancho a la vida, por eso la he convencido para que le diga a Harry que aun lo ama, ya que todos sabemos que Harry no se atrevería a decírselo por nada del mundo, pues según él, se muere. Si esos dos vuelven a estar juntos tendríamos la mitad del trabajo hecho. Y yo mañana le diré a Harry la gran noticia.
-¿Pero y si Harry se niega a volver con Hermione precisamente por pensar que se muere?
-Bueno, no por nada Hermione era la más inteligente de vuestra generación en Hogwarts, ella sabrá como hacer que estén juntos y que Harry acepte.
-Ojala tengas razón Ginny, ojala.
Mientras tanto, en la habitación de Harry, Hermione lo observaba dormir mientras le acariciaba el pelo, pensando en lo que le diría. Sabía que Ginny tenía razón, y no tenía nada que perder; era mejor que se muriese sabiendo que le amaba tanto como el primer día, a que se fuese de ese mundo sin saberlo. Y si se lo decía Harry podría ponerse bien… pero su pregunta era: ¿Cómo decírselo? Habían pasado tantos años… tantos años en que estuvieron separados por culpa de Voldemort, tantos años de mentiras y engaños, tantos años sufriendo en silencio y fingiendo que no le importaba. Y ahora ahí estaba, al lado de su amor, viendo como la vida se le escapaba de las manos sin poder hacer nada para volver a atrás y evitarlo. Pero entonces tomó su decisión: No podía volver a atrás, pero le diría a Harry en cuanto despertase lo mucho que lo amaba, lo mucho que lo había echado de menos, y lucharía por que Harry por fin tuviese esa vida con la que tanto soñó de pequeño. Al fin y al cabo, apenas tenia 27 años… y le quedaba toda una vida por delante.
Tan metida estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que el centro de sus pensamientos había abierto los ojos y la miraba embelesado, hasta que su voz la sobresaltó.
-Herms…
-¡Harry! Que susto, perdona, estaba pensando.
-Y… ¿puedo saber en qué pensabas tan profundamente?
-Em… bueno…
-Jeje, te has puesto roja.
-Mmm...jeje, bueno…
-Vamos Herms, dime en qué pensabas. Te llevo observando un tiempo, no puede ser tan malo… ¿o si?
-Em… no Harry, no es malo… estaba pensando en… bueno, estaba recordando nuestro ultimo año en Hogwarts.
-Ah… un buen año ese.
-Si… podría decirse que fue el mejor año que pasé allí… si no hubiese sido por el final….
-Bueno… de los finales malos casi nadie se acuerda luego.
-Puede que tengas razón… pero…
-Pero que… Herms, ¿estas bien? Te noto rara.
-Si… solo estoy pensativa…
-Pues dime en que piensas.
-En lo que podría haber sido de la vida si… bueno es igual, no importa.
-Vamos, claro que importa.
-No se por donde empezar…
-Prueba por el principio… suele funcionar.
-Muy gracioso Potter.
-Vamos Herms, tú me decías eso siempre.
-Lo se… pero es que… no se exactamente cual es el principio…
-Pues si no lo sabes tu…
-Mira, no se como decírtelo, así que iré directa al asunto.
-Como siempre Hermione, suéltalo ya.
-Nunca he podido olvidarte, a pesar de todo lo que te dije ese día, a pesar de todo lo que ha pasado desde entonces, nunca he podido olvidarte, te amo tanto o mas que el primer día de nuestra relación. Y se que me porté muy mal, y que debí haberte escuchado, y de verdad lo siento, pero ya no puedo callarme…- pero no pudo acabar de hablar, pues Harry, que ante la primera frase se había quedado en shock, reaccionó al segundo siguiente y cogiendo a Hermione suavemente de la cara la besó, como hacía años, demostrándole que él sentía lo mismo.
-No hay nada que perdonar, incluso antes de que volvieras a mi vida te había perdonado, creo que hasta antes de que pronunciases esas palabras aquel día.
-Harry…-pero tampoco pudo hablar más.
-No sabes cuanto te he echado de menos Hermione- le dijo cuando se separaron por falta de aire- pero no quiero condenarte… yo voy a morir, y eso es un hecho inevitable.
-No mi amor, no digas eso, algo me dice que vivirás, lo presiento.
-Ojala fuera cierto, pero ha pasado demasiado tiempo.
-Sea como sea Harry, quiero pasar los últimos días a tu lado.
-Pero…
-Pero nada Harry, te amo con toda mi alma, y ahora que te he recuperado me niego a perderte, encontraremos una cura, y si no la hay, me encargaré de hacer que los últimos días de tu vida sean los más felices.
-Te amo Hermione, eres la mujer más perfecta del mundo. Pero hagamos las cosas bien- dijo Harry mientras se incorporaba en la cama.
-¿…?
-Hermione- Harry le cogió la mano- ¿quieres ser mi novia?
-¡Oh! Claro que sí- y se volvieron a besar, sellando de nuevo un pacto de amor.
-Ya es tarde Hermione, quédate esta noche- dijo Harry viendo que el reloj ya marcaba las 10 de la noche.
-Me parece una idea muy tentadora. Iré a por tu cena.
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Bueno!! Aki estoy de nuevo!! Se acerca el final de esta historia!! Kiero agradecer profundamente a SofiePuckle y a adictaapotter por sus ánimos, y dedicar este capítulo a adictaapotter, que sus reviews me han animado a actualizar hoy!
Un BesikoOoOoOo!!
AtRaM Potter
