Aviso: Ahora empezaremos a ver menos de la historia original y más de mi propia ficción, aún así, mantengo a los mismos demonios de los capitulos originales, espero que os guste.
Capitulo 7: Alma superviviente
Solo dos días habían pasado desde que Prue y Andy habían vuelto a la mansión Halliwell y parecía que su llegada había alegrado a todos menos a uno.
-¿Nervioso?-pregunto Prue a Chris.
Si, lo estaba y mucho, él no había conocido a Prue en el futuro porque ella estaba muerta y jamás se había aparecido ante ellos.
Ni siquiera los mayores lo habían conseguido, ¿como lo había hecho Leo?
-¿Como es posible? Tu estabas muerta y sin posibilidad de volver.-dijo Chris.-...¿como estas aquí?
-Bueno...gane una partida de poker...-susurro Prue.
-¿Que?-pregunto Paige.
-Si...-dijo Andy.-...Hades aposto con ella, si él ganaba tenía el alma de una Embrujada y si ella ganaba se convertiría en una luz blanca para volver aquí...
-Luego supe que Andy estaba encerrado también y cuando gane, Persefone me ayudo a liberarlo...-sonrió Prue.
-El amor lo puede todo...-dijo Andy.
Los dos rieron mientras Leo los miraba desde la puerta con una sonrisa tranquila e incluso anhelante.
-¿Y como os encontró Leo?-pregunto Chris de nuevo.
-Lo encontramos nosotros a él.-dijo Andy.
-Y gracias a él estamos aquí, todavía resuenan las paredes del cielo por su discusión con los otros mayores.-dijo Prue.
Eso era verdad, todavía debían estar enfadados con él por todo lo que había dicho pero si era la manera de traer a Prue y Andy...
Pues que así fuera.
-¿Discutió?-pregunto Piper.
-Si y fue una gran discusión...-dijo Prue.-...creedme, él defendió vuestra seguridad en nuestras manos como si fuera su vida.
¿Prue de celestina? Quien lo diría...
-Si y por cierto, tenemos que hablar con él...-dijo Andy.-...hay cosas que tenemos que ver los tres juntos.
-Si...-dijo Prue.
-Esperad, voy con...-intervino Chris.
-No.-dijo Leo.
Se giraron para mirarlo, su mirada firme en Prue y Andy y los brazos cruzados en su pecho dejando ver partes del vendaje de las heridas de las Valkirias.
-¿Todavía no se han curado?-pregunto Phoebe.
-Eso no es normal...-susurro Piper.
Leo cerró los ojos, aguantando los latigazos de dolor de sus heridas, algo que llevaría con él, el resto de su vida.
Malditos látigos del infierno...
-Es normal...-dijo Leo a Piper.-...no están hechas para curarse.
-¿Que quieres decir?-pregunto Paige.
-Quiere decir que probablemente le duren toda su existencia y que siempre doleran como ahora, ¿Verdad?-dijo Prue.
-Eso es...-susurro Leo.
-No...lo entiendo.-dijo Piper.
Leo la miro un segundo antes de marcharse de allí orbitando y ser seguido por Prue y Andy que intercambiaban miradas preocupadas mientras Chris miraba el espacio que antes había ocupado Leo de manera preocupada.
Ellas no tenía que herirlo, solo alejarlo...
No sabía que había salido mal, pero pensaba descubrirlo y, si podía, encontrar un remedio antes de que fuera tarde.
Al fin y al cabo, todavía lo necesitaba cerca de las hermanas un poco de tiempo más...
Prue y Andy caminaban detrás de Leo mientras este seguía silencioso caminando por lo que parecía una habitación.
-No sabía que los mayores teníais...habitación aquí...-comento Andy.
Pero Leo seguía totalmente inmerso en sus pensamientos sin ni siquiera tener en cuenta a los otros dos que estaban con él.
Le dolía todo, las heridas, ser un mayor, haber perdido a Piper, a Wyatt, a las hermanas, le dolía como el infierno y lo peor de todo era que no podía hacer nada.
-Leo...-susurro Prue.
-Creo que lo mejor es...que no vuelva a bajar hasta que llegue la hora.-dijo Leo de repente.
Las caras de Prue y Andy eran un completo poema mientras Leo seguía caminando de un lado a otro como si fuera la cosa más difícil que había hecho en su vida.
Que, de hecho, lo era...
-¿Que dices?-pregunto Andy.
-No puedes, Leo, te necesitan.-dijo Prue.
-Para eso os tienen a ti y a Andy...-susurro Leo.-...incluso tienen a Chris.
Prue comenzaba a enfadarse, algo que nunca era buena señal, si ella estallaba sería la segunda pelea para el cielo en pocos días y eso nunca era bueno.
Andy todavía recordaba la advertencia de los mayores a Leo antes de irse con ellos a la mansión después de que Leo peleara por hacerlos los luces blancas de las Embrujadas.
"Si fallas y ellos no cambian lo establecido, no solo habrás condenado tu alma, si no también la de ellas..."
Aunque también recordaba la respuesta de Leo y lo orgullosos que habían estado él y Prue entonces.
"Confío en ellas, pueden conseguir esto igual que todo lo que se propongan y ahora, con Prue, Andy y Chris, la amenaza de mi hijo malvado nunca se cumplirá..."
-Leo, de verdad, no puedes hacerlo...-dijo Prue.-...te necesitan, Piper te necesita y tu hijo te necesita, por favor...
-No Prue...-dijo él sonriendo.-...hace poco me pidió hacer oficial el divorcio, ella puede estar perfectamente sin mi y, si alguna vez me recordara, tendrá a nuestro hijo como mi reflejo.
-No es justo irte sin decir adiós.-dijo Andy.
-La vida no es justa...-dijo Leo.-...¿porque iba a ser la muerte?
Andy se quedo callado mientras Prue se acercaba y lo abrazaba para consolarlo de un destino inevitable que no podía cambiar.
Porque la verdad era que Andy y Prue sabían que ellas no sabrían vivir sin Leo en sus vidas, especialmente Piper, pero también sabían que Leo no sabría existir sin su mujer y sus cuñadas.
Y eso era una verdad indiscutible...
Paige había decidido ir a trabajar a pesar del caos que había en casa, con la llegada de Prue y Andy y todo lo que pasaba con Leo y su extraño comportamiento pensó que lo mejor era vivir la vida normal para desconectar de su vida mágica.
Pero cuando llego a trabajar, se dio cuenta de que fácil no estaba en su diccionario.
-El jefe a muerto...-le dijo una compañera.
Allí estaba tendido en el suelo su jefe, sin ninguna marca excepto una quemadura en la ropa que delataba el asesinato como un ataque demoníaco.
Que genial...
Y entonces lo escucho de la nada, una voz llamándola como un loco, después vio aparecer un espirita y se dio cuenta de que no era otro que el espíritu de su jefe.
-¡Ayudame, Paige!-grito él.
Paige se quedo de piedra al verlo, pero tan rápido como apareció desapareció dejandola con la impresión de que ni siquiera había llegado al otro lado.
¿Demonio+alma extraña?=Libro de las sombras...
Tenía que volver a casa y rápido, así que sin que se dieran cuenta, se marcho de allí directa a casa para ver que podía hacer.
Y de paso, llamaría a Richard para que la ayudara, al fin y al cabo, él ya había peleado con un fantasma inquieto.
Ahora era oficial, Chris estaba más que nervioso con todo lo relacionado con Prue, Andy y Leo.
Había intentado mirar el futuro, para ver si había cambiado algo de lo que quería cambiar, pero era incapaz de ver nada, lo que lo llevaba a dos conclusiones.
Todo seguía como estaba o había cambiado algo que todavía no tenía ni idea.
El caso era que, hubiera hecho lo que hubiera hecho, tenía la sensación de que Prue y Andy tenían la clave, solo que era imposible hablar con ellos a solas porque siempre tenían a las hermanas o a Leo.
Leo...
Tramaba algo, lo sabía, casi podía sentirlo dentro de él pero no podía ir libremente a sacarle información sabiendo que Leo jamás se lo diría, no confiaba en él.
-Yo...creo que no es así.-dijo Andy a su espalda.
Chris se giro asustado y miro a Andy apoyado en la puerta del cuarto trasero que ocupaba en el P3 mirándolo como si lo que él pensara de Leo lo tuviera preocupado.
-Mira Andy no creo que...-empezó Chris.
-No, créeme cuando te digo que si Leo te dejo a cargo de las hermanas y de su hijo es porque confía en ti más de lo que crees.-dijo Andy.
-Casi lo obligue.-susurro Chris.
-Si, pero no dejo de confiar en ti para ese trabajo, aunque...dejame decirte que podrías haberlo hecho de otra forma menos...dolorosa.-comento Andy.
-¿Tu que sabes del dolor?-pregunto Chris.
Andy ensombrencio su mirada, se aparto del marco de la puerta y se acerco a Chris hasta estar a su altura mirándolo a los ojos.
-Se más de lo que tu puedes llegar a entender...-dijo él.
Chris se quedo callado mientras las famosas luces de la llamada les rodeaban a los dos, lo que quería decir que era una llamada de las Embrujadas.
Justo a tiempo...
-Vamos a trabajar.-dijo Andy.
Cuando orbitaron a la casa, lo que encontraron no era exactamente lo que esperaban ver, aunque tampoco podían decir que fuera una sorpresa.
El alma de un hombre que estaba esclavizada había sido vendida a subasta por un demonio y, al intentar salvarlo, Paige se había convertido en otra alma esclavizada.
-Justo lo que necesitaba ahora...-susurro Chris.
Andy lo miro de reojo mientras Prue lo miraba directamente al mismo tiempo que ojeaba el libro de las sombras para encontrar una solución.
-¡Aqui!-grito Prue.
-¿Que es?-pregunto Piper.
-Una poción...-dijo Phoebe.-...a ver...tenemos de todo, me pondré a ello.
-Bien, Chris tu con Phoebe, Prue, Andy y yo buscaremos la manera de encontrarla, Richard...ve con Phoebe, igual puedes ayudar.-dijo Piper.-..¡Vamos!
Todos asintieron antes de que marcharse cada uno a su lugar a preparar un plan de rescate que trajera a Paige con ellos.
Y con un poco de suerte, liberar las almas de los esclavizados.
Leo orbito al lugar donde el demonio hacía sus intercambios de almas a los demonios y miro como el alma del inocente de Paige se desvanecía entre el humo ante la mirada impotente de Paige.
No dejare que pase...
Alzó su mano haciendo que el alma volara hacia él antes de cogerla y sonreír, mandándola con orbitas hacia el cielo donde esperaría a su nueva vida.
Ahora quedaba solo salvar a Paige.
No podía recurrir a Phoebe, mucho menos a Piper y no quería discutir con ninguno de los luces blancas así que, solo se lo ocurrió a una persona que pudiera ayudarlo.
Richard...
Richard pensaba que ya estaba loco de por si, pero ahora que escuchaba voces, creía de verás que tenía un serio problema con ello.
Tienes que decirle a las hermanas que realicen el rito de llamada para que las lleve donde esta Paige, eres el único que puede...
¿De quien era esa voz? ¿Paige estaba viva? ¿Y porque todo parecía tener sentido?
Richard, eres la esperanza para salvar a Paige, rápido, antes de que sea tarde y no quede nada que salvar...
Richard cerró los ojos y asintió mientras salía corriendo a buscar a las hermanas para contarles como llegar a Paige.
No sabía quien le había contando eso, ni porque ni con que fin le estaba ayudando a salvar a Paige, pero solo pudo formular una respuesta en su mente.
Gracias...
Y su respuesta, no pudo más que dejarlo sorprendido...
De nada, somos familia...
Paige sabía que estaba condenada desde el momento que se había convertido en alma esclavizada, pero cuando vio a sus hermanas llegar, sintió que la esperanza volvía a hacerse fuerte en ella.
¡Chicas!
-Que bonito vender a nuestra hermana...-dijo Piper al tiempo que hacía explotar a un demonio.
-Las Embrujadas...-susurro una demonio.
La demonio les tiro una bola de fuego que Phoebe le devolvió con su poder de la empatía y la hizo estallar en pedazos.
-¡Chicas!-grito Paige.-...¡El contenedor de almas!
Piper lo hizo explotar haciendo que el alma de Paige volviera a su cuerpo y restableciendo el poder de tres.
-Gracias...-dijo Paige.
-Si bueno, Richard nos dijo como llegar...-dijo Piper.
-Y Prue, Andy y Chris nos ayudaron con la poción y todo.-dijo Phoebe.
Paige sonrió y abrazo a sus hermanas para llevarlas a casa sin darse cuenta que, en la oscuridad, alguien las miraba.
-De nada, Paige...-susurro Leo.
Y él también, salió orbitando de aquel lugar donde ya no quedaba nada para que el demonio siguiera haciendo el mal.
-Eso no esta bien, Leo...-dijo Prue en el ático.
Chris escuchaba detrás de la puerta y les dijo a las hermanas que se acercaran con cuidado cuando llegaron a la mansión.
-Es lo de que debe hacerse, Prue.-dijo Leo.
Las tres hermanas se miraron extrañadas antes de mirar a Chris el cual estaba centrado en la conversación.
-No es lo que debe hacerse, te necesitan aunque ahora estén enfadadas.-insistió Prue.
-Sin ti, no habrían encontrado a Paige...-dijo Andy.-...y no digas que no fuiste tu quien le dijiste a Richard como hacerlo porque él me contó que una voz de hombre le dijo que "era familia de Paige" y créeme, eres el único que esta en la lista.
Chris miro a las hermanas que se mantenían escuchando cerca de él, vio como Paige se tapaba la boca y Piper y Phoebe miraban al suelo.
-No lo entendeis...-susurro Leo.-...ellas están mejor sin mi, tanto como adoro mis poderes de mayor porque puedo hacer cosas como las de hoy o porque me ayudo para darles su poder de diosas contra los titanes, lo odio por hacerme esto...-dijo él.
-Leo...-susurro Prue.
-No, Prue...-dijo él.-...esto se acaba aquí, no puedo seguir estando aquí con ellas es demasiado extraño, es como si no conociera a Phoebe y Paige...y no pasar las noches con Piper y los días con mi hijo...no puedo...
-Te estas rindiendo antes de tiempo, Leo.-dijo Andy.-...ellas todavía te necesitan.
Leo lo miro, dos grandes lágrimas cayeron de sus ojos seguidas de otras dos y muchas más que vinieron después haciendo que, finalmente, todo se derrumbara delante de él como un gran edificio.
-Tienen a Chris...-sollozo.-...y a vosotros, por eso os traje aquí...por eso discutí con ellos, os necesito con ellas...
-¿Y Wyatt?-pregunto Prue.-...¿a él también vas a dejarlo solo?
Leo sintió que su corazón se rompía, su pequeño iba a quedarse sin padre en cuestión de segundos.
-Él siempre me verá, Prue, vendré cuando ellas no estén y me asegurare de siempre sepa que lo amo con todo mi corazón...-susurro él.
Prue ablando su mirada mientras miraba a Andy que suspiro, era incapaces de hacer frente a todo aquello solos así que solo pudieron hacer una cosa.
Abrazar a Leo.
-Gracias...-susurro Andy.
-Te echare de menos, Leo...-sollozo Prue.
Piper ya había tenido bastante, iba a salir de allí e iba a cantarle las cuarenta a los tres y luego iba a estar muy enfadada con Leo por lo que pensaba hacer.
¿Pero porque le dolía tanto que se fuera? Al fin y al cabo tampoco podrían estar juntos ahora que era un mayor.
No concibes la vida sin él...
-Leo...-susurro.
Se dio cuenta de que no se había movido de su sitio en los minutos en los que Leo se había marchado de su vida, orbitando a algún lugar donde ella no podría alcanzarlo.
Se había ido y esta vez...no iba a volver...
