Capítulo 7 Ve al baño siempre antes de salir de casa
-¿E... eh? ¿Q-qué? ¿P-por qué? -Gintoki tartamudeaba a la vez que sus manos, en señal de súplica, temblaban.
En medio del amplio salón de la Yorozuya, él y Shinpachi intentaban asimilar la escena que se habían encontrado al regresar a casa esa noche. Una nueva víctima de los juegos de Sorachi estaba frente a ellos, sentado en uno de los dos sofás.
-Hasegawasan... ¿También es... fan de Gintama? -Era la explicación más lógica que Shinpachi pudo encontrar para la situación.
-¡¿Precisamente él?! -Con su dedo tembloroso, Gintoki señalaba a Madao-. ¡¿El personaje que ha sido un condenado desgraciado desde el principio?! ¡¿El que debería odiar a Gintama y a Sorachi por todas las desgracias que le ocurren?!
-Nosotros muchas veces somos la causa de sus desgracias... -admitió Shinpachi, poniéndose bien sus gafas en su ensombrecido rostro-. Debería odiar a la Yorozuya, pero...
-¡Es nuestro fan! -Kagura permanecía sentada en el otro sofá, frente a Hasegawa-. Nuestro fan masoquista.
-¿Nuestro fan masoquista? -Con un tono de desesperación en su voz, Shinpachi parecía interesado en el comentario-. ¿Le gusta? ¿A Hasegawasan le gusta que le desgraciemos su vida?
-La eme de "Madao" significa eso en realidad -sentenció Kagura, a la vez que con su sombrilla le daba ligeros golpes al señor en la cabeza-. A partir de ahora se llamará Masoka.
-¡No! -Con un tono infantil, el jefe de la Yorozuya continuaba en su realidad. Hasegawa no podía ser fan de Gintama-. ¡No y no! ¡Ginsan no va a admitir esto, estúpido gorila! ¡No voy a alimentar a Madao!
-No es Madao, es Masoka Magica -le corrigió Kagura.
-¡¿En serio?! ¿Ha sido "elegido" por Sorachi para qué? ¡Otose no es una bruja de verdad contra la que luchar!
-Ginchan... -la niña pronunció su nombre con voz dulce, como si quisiera pedirle algo.
-¡No! ¡A este no te lo puedes quedar! -Le advirtió el de pelo plateado al recordar las intenciones de la pequeña cuando Sae apareció ante ellos por primera vez.
Kagura y Shinpachi observaron cómo el rostro de Gintoki se volvió más calmado en cuestión de segundos. Parecía que se le había ocurrido una solución. A grandes zancadas, el líder de la Yorozuya se acercó hasta el nuevo amnésico y lo cogió del brazo, obligándolo a levantarse del sofá. Seguido por las miradas de sus dos compañeros de trabajo, lo sacó del salón.
-Ginsan, ¿qué pretendes hacer? -Shinpachi intentó detenerlo de inmediato, pues temía que lo fuese a echar a la calle.
Pero Gintoki se detuvo delante del baño. De un empujón tiró a Hasegawa dentro y cerró la puerta rápida y fuertemente.
-¡Kagura! -Le gritó sin abandonar su puesto, donde se quedó haciendo de muro provisional-. ¡Rápido! ¡Trae la nevera para bloquear la puerta!
-¡Sí, señor! -De un salto, la niña de ojos azules acató su orden.
-¡Oiiiii! ¡No escondáis el problema!
-No sé de qué me hablas, Pattsuan -Gintoki observaba lo bien que había quedado su barricada.
"Perfecto" pensó a la vez que se sacudía las manos. Aunque todo el trabajo lo había hecho Kagura.
Sin embargo, el joven Shimura no estaba nada conforme.
-Ginsan, ¿qué harás cuando quieras ir al baño? -Al terminar de hacerle la pregunta, temió recibir alguna respuesta no deseada.
-Cierto... -se cruzó de brazos para pensar en ello, profundamente-. Haré un agujero en el piso que conecte con el estante de las botellas de licor del bar de Otose.
-¡¿Y por qué no uno que conecte con su baño?!
-No voy a esperar a que levanten la tapa para poder mear.
-Seguro que la encontrarás levantada cuando quieras -le aseguró Shinpachi con un tono de reproche en su voz-. ¡Son las botellas las que no van a estar destapadas para ti! ¡¿Acaso escuchas lo que dices?!
-Pattsuan -le habló con una inmensa seriedad en su voz-, ¿quieres que la Yorozuya huela igual que un baño frecuentado por tíos borrachos?
-¡¿Y por eso tienes que causarle problemas a Otosesan?! ¡Desocupa tu propio baño! ¡Ahora!
-¡No! -Gintoki volvió a ponerse a la defensiva-. ¡Si a la vieja de mierda le molesta, que se queje a Sorachi! ¡Es el culpable!
En algo tenía razón, y era que Hasegawasan no tenía culpa de lo que le pasaba. Toda la responsabilidad recaía sobre el autor de Gintama. Aun así, sabía que en esos momentos al jefe de la Yorozuya solo le preocupaba su dinero, por lo que le iba a resultar difícil hacerle entrar en razón. Shinpachi dejó caer sus hombros después de un suspiro. Dirigió su mirada y unas palabras a la Yato, que estaba a su lado, en busca de un poco de ayuda.
-Kagurachan, por favor, aparta la nevera.
-No quiero -se negó la niña-. Quiero ver qué pasará cuando Ginchan tenga que cagar.
-¡Pues yo no quiero verlo! -Las palabras de Shinpachi salieron desde el fondo de su corazón.
Gintoki abrió el frigorífico y le tiró a Kagura lo primero que cogió. Por suerte o por desgracia, fue al portador de gafas a quien acertó, pues la joven en un acto reflejo lo usó de escudo humano.
El perjudicado no se alteró en ningún momento por tener un huevo aplastado en su cara. A decir verdad, ese incidente le sugirió un argumento lo suficientemente persuasivo como para acabar con esa tontería.
-Ginsan, si la nevera continúa mucho tiempo sin corriente, tus flanes se estropearán -eso sería infalible, seguro. No existía cosa más importante para su jefe que El Azúcar.
Gintoki abrió de nuevo el frigorífico y sacó un flan.
-Qué remedio -le quitó la tapa al postre-. Tendré que comérmelos todos ahora.
Antes de que Shinpachi pudiese lanzarle alguna queja en forma de grito, fue la pequeña Kagura la que a una velocidad inhumana se lanzó contra el amante del azúcar. Una vez lo tuvo bajo su merced en el suelo, agarró todo lo que pudo del interior de la nevera para metérselo por la boca a su prisionero.
-¡Come, permanente natural! ¡Digiere! ¡Digiere! ¡Baño! ¡Baño! ¡Caga! ¡Caga! ¡Caga!
-¡Kagurachaannnnnnnn! -Fue lo único que Shinpachi pudo expresar ante tal vulgar salvajada.
Al miembro más razonable de la Yorozuya le costó un rato, y unos moratones, separar a esos dos y convencerlos para poner la nevera en su legítimo lugar. Aunque gracias a la pequeña, apenas quedaba contenido dentro del refrigerador.
Hasegawa volvía a estar sentado en el mismo asiento que hacía un rato; y después de haber limpiado el huevo de sus gafas, Shinpachi volvió a ponérselas. Fue entonces cuando se percató de un importante detalle: El ossan de las gafas de sol no llevaba puestas sus preciadas lentes. No se le habían caído por el retrete del baño de la Yorozuya ni nada parecido, no. Tal vez Shinpachi se dio cuenta un poco tarde, pero desde el principio no las llevaba.
El hombre que tenía delante de él, sin gafas, no podía recordar el amor que sentía por sus preciadas gafas de sol. A Shinpachi eso le pareció muy triste. Aunque se avergonzó un poco con ese pensamiento, y su mente rectificó inmediatamente. Lo realmente triste era no tener recuerdo alguno de su vida (aun siendo un madao).
-Lo siento -el joven Shimura se disculpó mientras le miraba a los ojos.
Claro que, el señor Hasegawa no iba a poder responderle. Puede que ni siquiera entendiese sus palabras. Por lo que Shinpachi se sorprendió cuando escuchó al invitado hablar.
-Perdí mis gafas de sol en el pachinko.
Una sensación de alegría mezclada con un poco de miedo invadieron el cuerpo de Shinpachi. El ossan recordaba algo más que "dondake", ¿pero acaso le había leído la mente?
-¡Ha hablado! -Con una enorme sonrisa, miró a los otros dos.
Gintoki parecía también algo asombrado, mientras que Kagura permanecía impasible en su asiento, comiendo algo de sukonbu.
-No estarías intentando gastarnos una broma, ¿verdad? -Preguntó Gintoki, mosqueado-. Este tipo de bromas no me gustan.
-No. Solo decía "dondake" cuando llegó -confirmó Kagura después de terminar de tragar un poco de su comida preferida-. Seguro que ha sido gracias a mi compañía.
Fuera por eso o no, el hecho de que Hasegawa pudiese hablar era una buena noticia. El joven que sí llevaba gafas, por algún extraño motivo se creía responsable y se sintió mucho mejor al escuchar una segunda frase de la boca de Madao.
-Me gustan las mandarinas.
-¡Pues qué rápido es este tío recordando! -Exclamó Gintoki, que dio unos pasos hasta él para observarlo de cerca. No terminaba de fiarse.
-¡Bien! -Shinpachi quiso continuar a ese ritmo. Tenía que seguir recordando-. ¿Qué más recuerda, Hasegawasan?
-Me gusta Ginsan.
-¡Vuelve a Dondakelandia! -Gintoki le pegó un manotazo en la cabeza-. ¡Qué asco!
-Ginsan, deja a Hasegawasan recordar tranquilamente -le pidió Shinpachi desde su asiento.
-¡Cállate, cuatro ojos!
El chico de gafas lo ignoró, y Hasegawa le brindó otra frase:
-Me gusta el sukonbu.
-¿En serio? Eso no lo sabía... -comentó Shinpachi mirando a la pequeña Kagura.
-¿En serio? Eso no lo sabía... -Gintoki remedó a Shinpachi en un tono agudo-. ¡¿Dónde has dejado tus tsukkomis?!
-Dentro de la nevera –le respondió sin tan siquiera dedicarle una mirada.
-¡¿Es mi culpa?! ¡¿Eso quieres decir?! -El de pelo plateado se alejó un poco, en dirección a la cocina-. ¡¿Quieres que me coma tus tsukkomis?! ¡Porque lo haré, eh!
-Ginsan... Por favor, no grites tanto -le exigió amablemente mientras se acercaba a Madao-. Estás asustando a Hasegawasan.
-¡Me importa un pimiento si asusto al ossan! ¡Estoy en mi casa! ¡¿Y por qué tanta compasión de pronto por él?! ¿Es tu compañero de gafas?
-Porque vosotros sois unos demonios -le respondió con una mirada y voz fría, la cual transformó en dulzura cuando se dirigió al amnésico-. Siga, Hasegawasan. ¿Qué más puede recordar?
Gintoki, después de cerrar la boca (que del espanto la tenía bien abierta), iba a empezar a sollozar para llamar la atención de Pattsuan. Pero las palabras del invitado le hicieron volver al modo demonio.
-Compra mucho sukonbu para Kagura... aru.
-¡Eras tú! -Gintoki, una vez más, intentó tirarle cualquier cosa a la niña. Pero ella usó a Hasegawa de escudo, y justo después, como argumento en su defensa.
-¡Gracias a mí ha aprendido a decir todo eso! -Gritó Kagura a la vez que empujaba a Madao, con la suerte de que su cabeza impactó con la esquina de la mesa-. ¡Debes comprarme sukonbu por haber cuidado de él!
-¡Hasegawasannnnn! -Shinpachi se precipitó a socorrer al herido.
-¡No es que sea de gran ayuda lo que le has enseñado! -Le reprendió Gintoki-. ¡Y creo que acabas de matarlo!
-¡No! ¡Masoka Magica! -Kagura se unió a los primeros auxilios que Shinpachi le prestaba al accidentado.
-Matadme... -fue el deseo que Hasegawa expresó al recobrar la conciencia.
-¡Aún no puedes morir! ¡Masokaaa! ¡No mueras!
-¡Ríndete ya, Kagura! -Le aconsejó Gintoki-. ¡Desde el principio no iba a poder cumplir las expectativas de Sorachi!
-¡No lo haré! ¡Porque quiero que me compres sukonbu!
-¡No tiene nada que ver! -Otro objeto voló desde las manos de Gintoki, sin llegar a su destino deseado.
-¿Tú tienes sukonbu, Masokachan? -Le preguntó la Yato al moribundo mientras le inspeccionaba los bolsillos.
-¡No tiene! -Gritó Gintoki bastante irritado-. ¡Dile a Sorachi que te lo compre él! ¡O pídele un poco de su gelatina verde!
En ese momento, el pequeño samurai escuchó en su cabeza las últimas palabras que Gintoki acababa de chillar, y tuvo la necesidad de compartir con su líder la duda que se generó en su mente.
-Ginsan -captó la atención de su jefe, haciendo que lo mirase-, ¿cómo ha podido llegar Hasegawasan a este estado?
-¿Y tú dónde estabas? ¿En Bokelandia? ¡Kagura lo ha dejado KO!
-No me refiero a eso... Dijiste que la máquina estaba rota, ¿no? Saechan y las demás... ¿No perdieron sus recuerdos al ser transportadas con esa máquina?
La reflexión de Shinpachi les permitió comprender que, efectivamente, algo no olía bien en ese asunto.
Kagura, sin tener más información que la que el cuatro ojos acababa de decir en voz alta, llegó a una conclusión ella solita:
-Tal vez la máquina se rompió al meter un "madao" -la niña empezó a darle fuertes golpes a Hasegawa con su paraguas-. ¡Has roto la máquina, Madao imbécil! ¡Madao! ¡Madao!
-¡¿No era Masoka?!
-¡Dondake! ¡Dondakeee! -Se quejaba el completo inútil señor de mediana edad.
-Kagura -la aludida dejó de golpear a su saco de arena para prestar atención a su jefe.
-¿Qué pasa, Ginchan?
-¿Hasegawasan también trajo una carta con él?
-Sí -contestó con normalidad.
-¡Haberlo dicho antes! -Le regañó Shinpachi.
-¡Lo intenté! ¡Pero Ginchan se empeñó en meterlo en el baño y la cosa se puso tan divertida que me olvidé!
-¡No haberte dejado embaucar! -No era momento de seguir gritando, Gintoki tenía interés en esa carta. No podía olvidar que ese era su objetivo esa noche-. Pattsuan, léela.
Los dos chicos se miraron durante unos segundos y el de gafas aceptó. Shinpachi esperaba recibir más explicaciones, pero ahora debía confiar en su jefe y hacer lo que dijese. Sí, estaba seguro de que Gintoki tenía algo en mente. Cuando el joven tuvo la carta en sus manos, empezó a leer.
-¡Aquí Troublemaker Gorila! Gintoki... Antes que nada, perdóname por haber sido tan presuntuoso. No era mi intención. Solo quería... -Shinpachi continuó leyendo pero Kagura, y un herido Madao, eran los únicos que seguían atentos. El jefe de la Yorozuya ya había escuchado todo lo que quería escuchar.
Se levantó de su asiento y pensó en sus sospechas.
¿Por qué habían dado por supuesto que se trataba de Sorachi la persona que les escribía?
Al principio no tenían ningún motivo por el cual dudar y recibir cartas que decían cosas que supuestamente otras personas no podían saber, les hizo creer que sí era el autor de Gintama. Además de las plataneras que afirmaba tener en su casa.
Sí, solo podía ser Sorachi.
Con disimulo, Gintoki se acercó a la ventana que tenía justo detrás de su mesa de despacho. La noche ya había caído, y únicamente vio a una pareja que paseaba alejándose al final de la calle.
Siguió dando vueltas en la habitación, a la vez que también le daba vueltas al asunto.
En esa última carta, las palabras "Troublemaker Gorila" eran la prueba de que era Sorachi quien escribía. Gintoki, dentro de su casa, había llamado de esa manera al autor al haberles impuesto la responsabilidad de cuidar a Sae.
¿Y ese comentario sólo lo pudo haber escuchado El Gorila? Alguien con la oreja puesta en la pared... Alguien que esperaba pacientemente a que leyeran las cartas... Gintoki sopesaba la posibilidad de que un falso Gorila había sido testigo de esas palabras.
Cuando Tama le confirmó que la persona que le entregó la carta era un maldito NPC cualquiera, el protagonista de Gintama solo pensó que Sorachi había mandado un mensajero. Pero teniendo en cuenta el secretismo con el cual el gorila intentaba llevar el tema de las Dondake Girls, a Gintoki eso de enviar un mensajero le pareció fuera de lugar.
No pudo evitar desconfiar, por lo que había puesto a su Dios a prueba ese día. Tal y como le pedía en la carta que Tama le leyó, había gritado bien fuerte para que pudiese escucharle. Y según la carta que Pattsuan leía en esos momentos, el escritor escuchó perfectamente el reproche de que "un dios no debía ser tan presuntuoso". No obstante, los oídos omnipotentes del autor de Gintama, al parecer no pudieron escuchar el importante mensaje en forma de susurro que rectificaba la frase anterior, diciendo que "no se refería a Sorachi".
Había dos opciones: O las palmeras distorsionaban el sonido al llegar a la casa del Gorila, y por eso no escuchó todas las palabras de Gintoki; o el mensajero y escritor de las cartas, oculto en algún lugar de la calle ese día, no pudo escuchar aquél último susurro.
Gintoki apostaba por la segunda opción. Sorachi no era el que mandaba las cartas, ni el que las escribía, y tampoco el culpable de la amnesia de las tres chicas y Hasegawa. Eso le decía su instinto. Y si su intuición no le fallaba, ahí fuera, en algún rincón desde el cual podía escucharles, estaba el verdadero ejecutor de todo eso.
Cuando Shinpachi terminó de leer la carta, buscó con la mirada a Gintoki. Lo encontró abandonando el salón con su espada de madera en la mano.
-¿Ginsan? ¿A dónde vas?
-A mear.
Gintoki ya no necesitaba agujerear el suelo para ir al baño, por lo que a Shinpachi le pareció sospechoso que llevase su bokuto con él.
El antiguo Shiroyasha se acercó lenta y sigilosamente a la entrada de la casa. Cuando posó su mano sobre ella para abrirla, sus movimientos pasaron a ser rápidos y estruendosos. Abrió la puerta, adelantó un pie, luego el otro, miró a la derecha, luego a la izquierda... En un segundo o menos, sus sospechas tomaron forma.
Ahí estaba, en la última dirección a la que había mirado había una persona encapuchada. El falso Gorila.
-¡Shinpachi! ¡Corre! -Le ordenó a la vez que él salió corriendo, pues el sospechoso o sospechosa huyó nada más verlo.
Sin pensárselo dos veces, Shinpachi salió de la casa a toda prisa dejando a Kagura y Hasegawa atrás. Mientras corría escaleras abajo, pudo ver que Gintoki perseguía a alguien. No sabía quién podía ser el sujeto que se ocultaba tras esa gabardina marrón, pero en esa situación entendió algo: Esa persona era el motivo por el cual Gintoki le había ordenado esa noche que no se descalzase al entrar en la Yorozuya.
Su jefe había previsto eso. Y aun estando preparados, atrapar a ese individuo parecía que no iba a ser posible. Shinpachi lo supo cuando algo le hizo tropezar y caer.
Sin darse cuenta de la baja de su compañero, Gintoki ya tenía su mano a centímetros de la gabardina marrón. Un esfuerzo más y lo cogería. Pero algo inesperado ocurrió.
Primero vio, y luego sintió, cómo una especie de liana áspera se enredaba en su brazo y tiraba de él hacia atrás. Acto seguido, un grito de Shinpachi hizo que se diera la vuelta. Sus ojos se abrieron como platos al ver que una gigantesca planta lo tenía atrapado. Miró su brazo y comprobó que era parte del cuerpo de esa cosa lo que tiraba de él.
Solo por un segundo se giró para seguir al fugitivo con la mirada, pero ya no estaba. Lo habían perdido.
Maldijo algo y asió con fuerza su espada para cortar lo que fuera ese monstruo, pero una voz le detuvo.
-¡No le golpees!
Los dos samuráis buscaron en medio de la noche a la persona que les hablaba.
-Tú... -Gintoki no se esperaba la aparición de la ladronzuela.
-¡Saechan! -Shinpachi se sorprendió al verla.
-Nikushokumon no va a haceros daño -las palabras que Sae les dirigió con la intención de ser tranquilizadoras, desconcertaron a Shinpachi y le hicieron fruncir el ceño a Gintoki.
El líder de la Yorozuya presintió que una larga noche les esperaba. Por un momento se arrepintió de no haber ido al baño antes de salir.
En este capítulo la parodia se la ha llevado Madoka Magica~ ¿Quién será el siguiente? :D
Esto en realidad es la mitad del capítulo 7 que tenía pensado... Me ocupaba otras 5 páginas más de Word llegar hasta el final (se fue alargando y alargando por culpa de los tsukkomis T_T)... Por eso decidí partirlo en dos.
Es que me parecía demasiado cargado de información, y pensé que dividido en dos se leería más fácil. Así que eso espero.
Y el capítulo 8 llegará la próxima semana, cuando hayáis digerido este.
Gracias a todos por leer y comentarme. Cada vez que me llega un comentario y veo que os gusta me pongo muy contenta...
Me encanta escribir este fic, y ver que os gusta me alegra el día. Gracias.
Y bueno... Esperemos que la próxima semana Ginsan pueda ir al baño sin problemas.
Por cierto... En el siguiente habrá algo especial~ :3
Nos vemos~ Gracias~
Espero que os haya gustado. :D
Posdata: Para que lo tengáis en cuenta en el siguiente, "nikushoku" significa "carnívoro".
Comentarios...
Cheshire31614 chwaaan~ Sí, ains... ¿Has visto? Ginsan es tan listo. *_* Sus sospechas están explicadas en este capítulo. Sí, es el mejor protagonista. T_T
Lo de Sae... Bueno, esperemos que en el próximo explique algo más esta señorita.
A Koyasu parece importarle la comida mucho más que otra cosa. Y lo que has dicho de Madao... XDDDD Pues ahora sin gafas, a ver qué tal le va. XDDD Yo diría que no muy bien, eh. XD Al menos en este... XD
Gracias por seguirme apoyando~ Espero que te hayas reído mucho~
catanoe san~ Bueno, aquí ha habido otra "revelación"... Jijiji~ Espero que este también te haya gustado.
Gracias por leerme y comentarme. :D Me alegra saber que te gusta. :D
Saludos~ Quiero decir, Dondakeeeeeee!
Claudia1542 swaaann~ DONDAKEEEEEE!
Lo es, lo es. Hijikata es un gran hombre, y uno de sus pocos defectos es el maldito tabaco. Cuando lo deje, será más amor. *_*
Katsura es que se quiere quedar con una sea como sea, eh! Ains, será baka... Teniendo a Eli... T_T XDD
A ver si te has reído con este. En el próximo habrá parodia de algo que te gusta~ :3
Gracias por amarme, animarme, leerme, comentarme y todo. Puti. *_*
Lucia chwaaaan~ Koyasu es ídola, sí. *_* ¿Vergüenza? Creo que Takasugi no le ha enseñado el significado de esa palabra. :D XDD Es que, Koyasu yo creo que adora tanto la comida que da igual quién le invite. No iba a desaprovechar esa oportunidad. Además, ¡ella no tenía dinero! D: Lo de la grasa... XDDD
woo~ Te he enganchado~ :3 Pues a ver qué te parece este... ¡Muajajaja!
Un poco lioso, eh... Lo leí luego una vez más y sí. Es posible que algunas partes que quería que quedasen enlazadas con otras hayan quedado confusas... Ya te digo, ese capítulo fue uno de los que más me ha costado terminar. Cambié varias cosas un par de veces, porque no me gustaba cómo quedaban... Así que bueno, ¡me esfuerzo más todavía! arigato~ :D Gracias por tu apoyo. T_T Nos seguimos leyendo~ :D
Luisalawliet swaaann~ Me alegro mucho que os dé la impresión de que es como un capítulo de Gintama. :D Eso significa que lo estoy haciendo justo como quería. :D Hacer reír a los demás es una de las cosas por las que me encanta escribir, así que, me alegro mucho. Gracias. :D
Quiénes son estas Dondake Girls en realidad... Koyasu dice que pertenece al mundo de Gintama... Bueno... En el próximo tal vez habrá más respuestas. :D Y hablando de respuestas... La pregunta que me has hecho te la contestaré en el próximo capítulo. Ya que este capítulo en realidad tuve que partirlo, pues la intención que tenía de responderte a esa pregunta de forma "especial" no he podido hacerla... Así que lo siento, en el próximo capítulo te contestaré~
¿Eres mi fan...? Pero... ¡Dime que tus recuerdos siguen intactos! D: XDDD Gracias por leerme y comentarme~ :3 Y que me digas que eres mi fan me ha emocionado mucho... T_T
karunebulous chwaaan~ Holita~ Pobre Madao, si de verdad lo único que quería era eso, el precio a pagar ha sido bastante caro. XDDDD ¿Y hay alguien controlando a las chicas? Pronto más respuestas~
Pensaba poner las aclaraciones al principio, también. Pero luego pensé que sería un poco spoiler... Así que me decidí por ponerlo así y veo que quedó bien. :D
Yo tengo ganas de escribir un Tsukuo x Ginko, la verdad... Pero primero terminaré con estas Dondake, y ya luego a ver si me vienen ideas (que esa es otra, ideas no tengo aún. Aunque tenía en mente un Crossover...).
Te equivocaste por estar riéndote aún... En realidad eso me hace feliz. T_T XDDD Nos vemos~ Espero que este te haya gustado también~ :D Gracias por comentarme y leerme. :D
Kristall Blauw swaaann~ ¿Por dónde empiezo a responderte...? Ah, sí. Por lo más importante para ti: Kamui. En el próximo capítulo (que en realidad iba a ser en este...) verás algo con respecto a él. :D
Gracias por leerme en la soledad de la noche, durante tus insomnios y durante el día. XDD Diría que me siento un poco culpable porque hayas tenido que morder la almohada para ahogar tus risas, pero mentiría. XDD Me alegro mucho de que tu almohada haya quedado en ese estado, ¡eso es bueno!
Mis OC te han caído bien. :D Bueno, es que lo que intento con estas muchachas es escribir una historia típica de Gintama, con personajes desconocidos de esos a los que la Yorozuya siempre acaba ayudando por alguna razón.
¿ShinpaZaki? ¿En serio? XD Pues me ha salido sin querer... XD
Sae es el problema, efectivamente. XDD
Bueno, aquí has tenido ración de Kagura. :3 Espero que la hayas disfrutado. :D
Respecto a los cambios de escena... Al principio no me manejaba bien con fanfiction, y lo que había hecho era simplemente poner espacios cuando una escena cambiaba a otra, pero luego vi que los espacios no se notaban... Así que me olvidé de eso y simplemente enlacé con frases.
Takasugi tendrá preciosos hijos terroristas... Dios mío... Tengo miedo, pero a la vez... Me gusta. T_T XD
Gracias por tu apoyo. Espero que te haya gustado este~ Y no sé si soy una puta ama, pero no niego que intento serlo.
