Disclaimer: bleach no me pertenece, sino a Tite kubo.
Capítulo VII: Necesidad.
Era cálido. De todas las palabras conocidas, su mente era incapaz de recordarlas; simplemente encontraba aquel simple adjetivo perfecto para describir la sensación que le producía el cuerpo de la mujer amoldado al suyo en aquel delicado abrazo. Era absurdo para él pensar que un gesto humano tan simple pudiese devolverle la calma que ya llevaba ausente en su ser por tanto, era estúpido para él siquiera pensar todo lo que estaba experimentando, no podía negarlo y es que la situación en sí se estaba convirtiendo en su más grande miedo.
El suave aroma de la chica lo embriagaba, estaba capturado en aquella prisión invisible que la sola presencia de la humana creaba a su alrededor y la verdad, no estaba cien por ciento seguro de querer ser liberado de aquella condena.
"¡Ah!" Estaba tan relajado, que cuando Orihime se apartó bruscamente no pudo evitar sentirse molesto. "¡Me escapé! Dios, Dios… le dije a Tatsuki-chan que iría pronto… y seguramente me ganaré un buen castigo por haberme volado las clases… ¡tonta Orihime!"
Ulquiorra la observaba mientras la mujer sólo lanzaba todas esas frases con poco sentido para él; era obvio que ella tenía en mente su regreso a dónde fuera que estuviese antes de aquel encuentro; fue mucho más evidente cuando ella se soltó sus brazos y se levantó con algo de dificultad por la cercanía de sus cuerpos. El Arrancar la imitó mientras analizaba cada expresión en ella; era extrañamente satisfactorio poder presenciar las muchas y distintas formas de expresar sus sentimientos con tan sólo sus ojos, ella era especial en más de un sentido y para Ulquiorra estaba claro que tenía la respuesta a sus preguntas en su poder, pero también había descubierto lo mucho que lo aterraba siquiera pensar en ella. Era mejor ignorar lo que sentía…
"Ah… esto… debo irme, deben estar preocupados y los demás deben haberse dado cuenta también de tu presencia… Kurosaki-kun también…" Antes de terminar su frase, Orihime sintió la dolorosa presión del agarre de Ulquiorra en su brazo, no medía su fuerza y quedaba en evidencia el motivo de su desbalance emocional. "Él… es alguien bueno..."
"Kurosaki Ichigo, ¿huh? A mí no me interesa quiénes son tus amigos o camaradas. Mi deber es acabar con ellos por el bien de Burakku-sama, esa es mi finalidad"
"También soy un enemigo" Orihime sujetó la mano de Ulquiorra, obligándolo a soltarla. "También tienes que acabar conmigo, ¿no?"
"Tus poderes son insuficientes para hacer algo contra Burakku-sama"
"Ya veo… por un momento pensé… que era bueno estar así contigo aunque fuese por un segundo, pero las cosas no cambian por más que las anheles… pasó con él antes, y vuelve a suceder ahora." Orihime sonrió pero esta vez parecía más una mueca de dolor que algo para expresar felicidad. "Adiós"
"¿Debería decir algo? ¿Es momento para que la detenga y la obligue a dejar esos pensamientos? No… no debo usar la fuerza, no con ella…Qué debería hacer…"
El Arrancar se quedó mirando la figura de la mujer desaparecer del lugar sin la capacidad de decir o hacer algo para detenerla. El escucharla nombrar al Shinigami producía emociones totalmente contrarias a las que ella despertaba, había deseado que sus palabras hubiesen sido cualquiera, menos ésas; había dudado de si la mente de la mujer realmente estuvo con él durante aquel abrazo y más que todo, había deseado con todas sus fuerzas que la presencia del Shinigami en la vida de la mujer ni siquiera existiese.
Quiso mantenerla con él, pero todo eso hacía que sus pensamientos se arremolinaran nuevamente; no sabía en qué momento se había vuelto tan egoísta.
*****
"¡Ichigo, levántate! ¿Es que no te preocupa lo que pueda estar pasando? Tú mismo fuiste el que sintió todo esto antes que nosotros y te quedas ahí sentado como un imbécil"
"Rukia… no creo que debamos hacer algo"
"¿Por qué? ¿No es tu deber proteger este pueblo y a su gente? ¿No eras tú quien decía que tu deber era proteger a tus amigos?"
"Los protegeré cuando estén en peligro…"
"¡Inoue jamás podrá hacer algo contra esos sujetos!" Ichigo rió con algo de amargura ante las palabras de Rukia. "De qué…"
"Es porque es Inoue que sé que no será herida…" Repentinamente golpeó su mesa captando la atención de todos sus compañeros. Rukia les sonrió mientras hacía que se despreocuparan. "Saldrá herida por razones distintas…"
"¿Qué?"
"Nada. Además fíjate, Ishida sigue ahí como si nada; si él piensa que está bien, tú despreocúpate."
"Qué vergüenza, Ichigo… ya van a terminar las clases y tú como si nada… qué pasó con tu orgullo como Shinigami…"
"Ah…qué molesta, qué molesta"
"Ichigo" La voz de Tatsuki interrumpió la discusión entre Rukia y él; Ichigo se levantó de su asiento y caminó a un lugar donde la Shinigami o cualquiera de sus otros compañeros pudieran oírlo, mientras que Tatsuki siguió aquella orden tácita de acompañarlo. El pelinaranja tenía claro el tema que quería plantear su amiga de infancia y la verdad, encontraba algo molesto tener que estar explicando aquello, sobretodo porque en lo más profundo de su ser lo irritaba pensar en cómo estaba reaccionando. El Shinigami pelinaranja suspiró agotado mientras sacudía su cabello. "Ichigo, me extraña que estés así de tranquilo"
"¿Hay alguna razón por la que deba estar alterado?"
"Sabes qué es lo que pasa con Orihime ¿no?" Tatsuki entrecerró sus ojos sin embargo Ichigo se quedó sin reaccionar. "Supongo que si estás tan pasivo es porque no ves peligro"
"Te equivocas"
"¿Qué?"
"Eso es lo que querías escuchar ¿no? Querías una razón para empezar a gritar y golpearme por no protegerla, pero no puedo hacer nada. Tampoco es que esté pasivo, pero seré yo el que termine lastimando a Inoue así que prefiero mantener la distancia, de esa forma será menos doloroso, supongo."
"¿Crees que si te alejas de ella, no terminará sufriendo? ¡Eres un imbécil! Como no tomas en cuenta lo que ella siente… si fuera por ella, tú…"
"Idiota, no es que sea bruto o algo…"
"Tú…¿sabes?"
"jaja… supongo que sí… como sea, lo que pasa con ella no es algo que puedo evitar porque no estuve en el momento preciso para hacerlo, ahora sólo espero el momento en que pueda poner fin a todo; entonces ahí… entonces ahí aceptaré que vuelvas a golpearme como quieres ahora, porque ahí… habrá una razón…" Ichigo sonrió y dejó a Tatsuki con las palabras en su boca, ella fue incapaz de decir algo porque era incapaz de comprender del todo lo que pasaba con sus amigos; en algún punto había quedado separada por una pared invisible para volverse una mera espectadora.
*****
Orihime había vuelto a la escuela corriendo, estaba sumamente molesta por la actitud que había adoptado Ulquiorra a último momento, embarrando cualquier instante digno de recordad; iba murmurando cosas sobre la insensibilidad del Arrancar y su propia estupidez por seguir creyendo en finales felices y en vida color de rosas.
Estaba ensimismada que cuando su cabeza chocó de frente contra algo lo único a lo que atinó fue a prepararse para el golpe contra el piso que seguramente vendría. Cuando se dio cuenta de que el duro y frío contacto con el piso no llegó, se dio cuenta de que alguien había alcanzado a sujetar su antebrazo, evitando una caída un tanto torpe.
"Te tengo"
"K-kurosaki-kun"
"No deberías ir caminando por ahí mirando a la nada"
"Esto… ¿Qué haces aquí?2
"¿Eh? Ah… hablaba con Tatsuki, pero ahora volvía al salón."
"Yo igual iba… aunque creo que ya es tarde, quizá debí irme a casa"
"Ya veo" Ichigo soltó el brazo de Orihime al darse cuenta llevaba demasiado afirmándola y siguió caminando. "Queda una clase aún"
"¡S-sí!"
Ichigo siguió caminando, sabía que la chica lo comenzaba a seguir así que no tenía necesidad de mirar hacia atrás, por lo menos en ese momento estaban del mismo lado.
"Esto… Kurosaki-kun ¿estás molesto?"
"¿Eh? Claro que no…"
"Em… yo siento que debo decírtelo…"
"Ya lo sé, ese idiota tiene un poder impresionante…"
"Lo sabías y… ¿nadie hizo nada?" Para Orihime era algo difícil de comprender el que nadie hubiese hecho un intento por atacar la presencia que supuestamente era su enemigo; pero por otro lado, se sentía en demasía aliviada de que nadie hubiera interrumpido aquel momento casi idílico.
"Quizá… deberías cuidar lo que haces…"
Orihime se detuvo y vio la espalda de Ichigo disminuir lentamente su tamaño conforme iba alejándose; las palabras del Shinigami resonaban en su cabeza, había entendido perfectamente a lo que se refería y no podía evitar sentirse profundamente molesta por eso, por primera vez desde que su relación de amistad con Ichigo había comenzado, deseaba que él se mantuviera lo más alejado posible de ella. Sí, porque la lejanía entre ellos significaba que Ulquiorra estuviera un poco más seguro, y eso era más importante que cualquier otra cosa.
"Ah… ¡Kurosaki-kun, espera!"
Ichigo se giró para ver como Orihime corría para alcanzarlo, ni siquiera se había percatado que la chica ya no caminaba junto a él y menos que ya le llevaba una distancia considerable. Frunció ligeramente el ceño y un débil sonido que denotaba su frustración se perdió en el aire. No se había percatado de la ausencia de la chica en esos pocos segundos…
"Tampoco me di cuenta en que momento dejó de seguirme…" Ese pensamiento le hizo entender cuán grande era la distancia que había entre ellos.
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"Ah, hombre… qué triste apariencia la tuya…"
"Silencio"
"¿Acaso no fue divertido?" El matiz de burla que llegó a los oídos de Ulquiorra ya lo estaba cansando; últimamente las preguntas capciosas de su 'compañero' estaban logrando sacarlo de su usual calma. "Me preguntaba… como no te ves feliz luego de haber visto a esa mujer humana… es algo extraño…"
"Como siempre, no entiendo tus comentarios sin sentido, Gemini. Quizá deberías irte a matar algo y evitar molestarme con tu desagradable presencia."
"Oh, eso duele" Gemini rodeó con uno de sus brazos el cuello de Ulquiorra y acercando su rostro al del Arrancar. "Tienes su olor, sabes… es… interesante" Gemini sacó su lengua, moviéndola a milímetros de la piel del Arrancar; sonrió al no ver reacción en el Arrancar. "Es aburrido hacer esto si no te enfadas… me pregunto si esa mujer se molestaría…"
"No"
"¿No?"
"Escúchame… si alguna vez llegas a rozarle aunque sea un cabello, seré yo mismo quien acabe lo que ese Shinigami inútil no pudo, y destruiré completamente tu asquerosa existencia…"
"Oho… ésa sí que es una buena reacción… escúchame tú a mí, imbécil; que estés aquí es un mero capricho del idiota de Burakku-sama, tampoco es que te necesite y no me importaría destruir el alma de esa perra si es que con eso consigo un buen entretenimiento de tu parte. Así que tenlo claro… cuando llegue el minuto en que me aburra de jugar a ser compañeros y me aburra de la absurda pelea que está dando Burakku-sama, esa mujer será la primera en caer… por ti."
Los ojos de Gemini parecían iluminarse ante lo que fuera que estuviese pensando, llevaba demasiado tiempo inactivo y las órdenes de su Señor eran en exceso estúpidas para él; del tiempo que llevaba siendo su guardián, había aprendido a controlar la ira que le despertaba el carácter de Burakku asesinando lo que fuera que se interpusiera en su camino, pero ahora el tener que contenerse lo malhumoraba y estaba a punto de sobrepasar sus límites. Gemini no podía negar que el ver las reacciones de Ulquiorra ante la simple mención de la humana, despertaba en él todo su instinto asesino.
"Y…Ulquiorra… la próxima vez no fallaré, y si estás frente a esa mujer, serán consumidos ambos por mi poder. Recuerda siempre que soy mejor que tú…"
El Arrancar se mantuvo quieto en el mismo lugar sin prestarle atención a su compañero que desaparecía en las sombras. Estaba alterado, iba contra él sentir tal furia mucho más si pensaba que estaban en el mismo bando; Ulquiorra por primera vez había escuchado a su compañero hablar en serio y ahora sí debía mantenerse alerta, era obvio que los intereses de Gemini se contraponían a los de Burakku quien sólo ansiaba poder. La forma de pensar de su compañero era bestial y ya tenía la vista fija en él para hacerlo su contendor y estaba completamente seguro de que usaría el método que fuera para hacerlo caer en la misma bestialidad para luchar.
La mujer que tanto lo confundía estaba en peligro pero tampoco podía hacer algún tipo de movimiento contra Gemini; estaba entre la espada y la pared y pronto debería escoger entre una de las dos opciones.
En ese momento todos sus pensamientos se llenaron de la humana; el encuentro que había sostenido con ella se volvía ínfimo contra su necesidad de sentirla nuevamente cerca de él.
*********
"Hermano… ¿estoy mal por sentirme así?" Orihime suspiró mientras caminaba lentamente a su hogar; cuando había vuelto a la escuela todos se esforzaban por tratarla con normalidad mas no podían evitar que sus rostros reflejaran todas sus dudas; en esos momentos podía sentir como la soledad la acechaba y deseaba poder tener a alguien que la comprendiese. No había hecho nada a propósito, tampoco es que pudiera controlar sus propias emociones cuando ni siquiera sabía en que punto se habían desarrollado.
Lo más sensato era apartarse pero no podía hacerlo, dolía hasta pensar en olvidar aquello que le brindaba rayos de felicidad entre tanta soledad por el distanciamiento silencioso con sus amigos.
La chica pelirroja vio como la luna se erguía en el cielo, y suspiró al sentir su estómago resonar por la falta de comida. Llevaba vagando desde que las clases habían terminado sólo esperando encontrar al Arrancar inexpresivo por algún acto del destino, pero nada pasaba.
Miró a sus alrededor y ahogó un grito al darse cuenta que su despistada caminata la había conducido a un lugar que no estaba dentro de sus conocimientos; era una especie de construcción pero por la hora estaba totalmente desolada; retrocedió alistándose para correr a su casa pero por segunda vez su cuerpo azotó contra otro, sólo que esta vez cayó de lleno contra el piso.
"Duele…"
"Qué torpe" Orihime alzó su vista sorprendida al reconocer la voz, y sonrió ampliamente ante aquél que la observaba sin dar señal de alguna emoción, se levantó rápidamente pero volvió a caer al piso. Su tobillo había quedado mal puesto en la primera caída y ahora se resentía por el brusco movimiento. Casi por reflejo llevó sus manos hasta sus horquillas pero antes de que pudiese llamar a Ayame y Shun'o, su atención fue captada por la acción de su anhelado Arrancar. "Sostente, mujer"
Orihime cruzó sus brazos por el cuello de Ulquiorra, sujetándose mientras él terminaba de cargarla en su espalda; para el Arrancar era estúpido pensar en tener que llevar a alguien de esa forma pero al verla en el suelo no podía evitar sentir el deseo de protección hacia ella.
"Es segunda vez que chocó… sólo que ahora sí caí… jaja… supongo que sí soy algo torpe" Ulquiorra sentía la voz de la mujer sumamente cercana y su cálida respiración alcanzar su piel por la cercanía.
"Sostente, voy a subir"
"¿Eh?" Antes de entender a lo que se refería, estaban viajando a una velocidad increíble; podía sentir el viento chocar contra su cara y también el agarre de Ulquiorra afirmarse para evitar que pudiese resbalar. "Por qué… de nuevo…"
"No soy un humano para poder responder tu pregunta."
"No se trata de ser o no ser un humano…"
"Si esperas que aclare tus emociones y que defina lo que sucede, esperarás en vano"
"Pero estás aquí, eso tiene que significar algo. Yo lo sé." Ulquiorra se detuvo repentinamente y bajo a la mujer, logrando descolocarla. "¿Mi casa?"
"Hablas sola, mujer."
"Hablo conti… oh, sí. Nadie te ve…" Orihime sonrió al darse cuenta de que un par de personas observaban sus gesticulaciones; y para evitar algo así de nuevo, tomó el brazo del Arrancar y cojeando lo obligó a entrar.
Al cerrar su puerta, dejó que su cuerpo se deslizará por ésta, agotado. Su tobillo dolía tremendamente y se comenzaba a inflamar. Cuando miró al Arrancar no pudo evitar sonreír; él observaba cuidadosamente cada rincón del lugar pero su vista se detuvo en la ventana rota y en una parte de la pared que estaba destruída.
"Creo que estoy algo pesada… pensar que fue mi cuerpo el que hizo eso es algo terrorífico ¿no?"
"Gemini…"
"¿Gemini? ¿El hombre sádico de esa vez?" Orihime cambió su expresión por una seria mientras gateaba hasta los pies de Ulquiorra para evitar usar su tobillo lastimado. "¿Por qué estás aquí? Dijiste que soy demasiado débil como para tener que encargarte de mí"
"Lo eres"
"Entonces"
"Estoy aquí porque sigo queriendo entender"
"No puedo ser yo quien te diga qué es lo que sientes. Pero podría decirte qué es lo que yo estoy sintiendo"
"Cada vez que intento recordar algo de mi vida anterior, es tu rostro y tus ojos entristecidos volviéndose difusos lo que veo… es mi mano intentando alcanzar la tuya y un interés anormal en ti."
"¿Por qué estás acá?"
"Porque… tú…"
Ulquiorra dejó caer sus rodillas, y con suavidad sostuvo el cuello de la mujer que no quitaba su ferviente mirada de sus propios ojos. No entendía nada, pero no podía evitar tensarse ante la presencia de aquella humana.
"Porque tú estás aquí… no creo necesitar otra razón para existir…"
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NdA: tadá!! Lo corté en lo mejor xD me gusta el suspenso… pero ya lo continúo en el ke sigue, eso keda de manifiesto.
Obviamente agradecer por los reviews, en este mmento no puedo responderlos porque debo levantarme temprano para ir a sacar mis documentos que me robaron xD tengo que cumplir con el deber cívico de elegir nuevo presidente el próximo fin de semana y necesito eso… juro ke la proxima vez contestaré los reviews.
KnH.
