Notas: mi primera tabla completa. Por cuestiones de lógica, este capítulo tiene advertencia de Lemon. Disfruten del último pecado :)
Lujuria
Misa hace comentarios idiotas. Ambos recuerdan que mencionó algo como 'dos chicos encadenados da mucho que pensar'. El grito de Mogi-san expresó, sin duda, la indignación de Light.
La vida está llena de ironías. Dios suele dar pan a quien no tiene dientes. Los injustos se salían con la suya, hasta que Kira surgió para castigarlos.
Dos hechos que pueden comprobarse hurgando en la mente de los dos rivales. Ambos son correctos. Pero ninguno importa ahora.
El calor y la humedad son los mismos de siempre. Las embestidas, fuertes como siempre. El sexo se ha vuelto una rutina en la vida de los dos. Pero para ninguno significa algo. ¿Amor? Por favor...ellos ni siquiera creen que exista tal cosa. En la vida, todo es pura conveniencia. O, al menos, en su vida.
Tal vez, sería más coherente hablar de dominación. Pero no, tampoco es el motivo. Cada uno confía plenamente en sus habilidades. Ambos creen que, llegado el momento, el otro caerá a sus pies. No se les cruza pensar que una guerra así concluirá con una victoria de Pirro. Sin ganadores, sin perdedores.
Ninguno sabe por qué uno posee al otro. El placer que experimentan sólo dura una milésima de minuto. Luego, ambos se miran, desafiantes, intentando contener sus jadeos. Asegurándose de que el otro no los vea débiles ni por un instante.
-¿Por qué hacemos esto?-es lo que siempre pregunta, en un susurro, el detective. Light niega con la cabeza, sin mirarlo. Si pudiera responder lo haría sin duda.
FIN
