Hola! siempre que pienso que no me tardaré al final de cuentas termino tardando mas u-u lo sé el mundo me odia (? pero bueno pasaré a contestar los review antes de comenzar el capítulo

Puma Orlando: Muchas gracias por todos tu review! y pues lo se, el primer capítulo es deprimente pero después de pone fluffy a los siguientes XD así soy (? dramática y romántica.

Amo que ambos sean celosos y posesivos sin exagerar claro XD Y sobre Asmodeo si es quien esta detrás de todo pero aún no esta claro que quiere o porque lo hace, lo veremos en capítulos siguiente.

Max no causara problemas es un personaje que simplemente hace a la historia. Es un Herondale que a todas luces parece digno descendiente de Jace pero... no es tan así (?

Reve Marauder: Muchas gracias por los review! me alegra que mi historia te guste :D


Capitulo7: From memories and darkness

-No te atrevas a reírte de mi pelirroja. Me alegro y mucho de que Alec sea feliz con su excéntrico brujo pero tengo mis limites y no quería ver esa escena.

Eran alrededor de las 9 de la mañana y el rubio shadowhunter junto a la pelirroja estaban en la cocina mientras esta ultima desayunaba, él estaba sentado sobre la isla de la cocina mientras que Clary estaba en una alta baqueta con una taza de café con leche en la mano derecha y la mano izquierda curiosamente entrelazada a la mano de Jace.

-Lo siento, no puedo dejar de reírme de pensar en tu cara cuando los viste besándose.

-No es gracioso y no era tanto el hecho de que estuvieran besándose sino que ¡era mi maldita habitación y Alec estaba en ropa interior a horcajadas de Magnus!

-No seas llorica, ni que los hubieras pescado teniendo sexo -Izzy entro a la cocina en ese momento y se dispuso a servirse una taza de café - Según Simón a él si le paso eso una vez.

-¿Los encontró teniendo sexo en su habitación?

-Entro al dormitorio de ellos en un momento muy intimo. punto. No se los detalles porque Simón no me los quiere decir -refunfuño Izzy- pero según él fue muy vergonzoso

-¿Se puede saber por qué rayos están hablando de mi vida privada?

Alec esta vez era el que estaba a la cocina vestido completamente de negro y armado

-Hermanito, ¿cuando llegaste? -Isabelle se acerco a saludar a su hermano mayor ignorando la pregunta de este y Alec suspiro conociendo muy bien a su hermana.

-Hace unos minutos, Elizabeth me llamo. Jace muévete, tenemos que salir ya.

-Ok, vamos.

-¿Y nosotras no iremos? -fue la pregunta de Clary que Izzy secundo.

-No. o mas bien si pero no con nosotros, Elizabeth las quiere en su despacho. Nosotros saldremos con Max.

-Mas vale que ese mocoso no se meta en problemas como la ultima vez.

-Es tu sangre Jace y al parecer no se puede esperar menos de un Herondale

-No estoy seguro si eso es bueno o malo, así que lo tomaré como un cumplido

Alec se rió y ambos salieron de la cocina.

-Bueno, ¿vamos yendo? -pregunto Clary mientras dejaba la taza en el fregadero y volvía al lado de Izzy

-Si aunque no creas que me olvidaré de lo que vi Clarissa Fairchaild -rio-

-¿Eh?

-Tu mano y la de Jace, los vi y quiero saberlo todo

la pelirroja se sonrojo levemente y asintió sonriendo.


(Magnus)

No era un buen día, mas allá del hecho que apenas si había podido desayunar con mi ángel antes que se fuera al instituto, tenia mucho trabajo ese día y grandes distancias que recorrer para las que obviamente estaba usando portales pero ellos desgastaba mi poder y sabía que llegaría muerto a casa. Solo esperaba que Alexander estuviera ya de vuelta, hacía mucho que no me preocupaba tanto por nada y que él estuviera tantas horas patrullando y cazando demonios siempre ha siendo una enorme fuente de preocupación para mi.

Mi celular sonó y para mi sorpresa era él

-Hola corazón, ¿sucede algo? ¿estas bien?

-Hola, eh... si, estoy bien.

-¿Seguro? no es que no me alegre enormemente de oír tu voz cielo solo que no sueles llamarme.

-SSi todo bien, solo... solo quería oír tu voz. ¿donde estas?

Joder... él siempre sabía como derretirme en dos segundo y sin intentarlo siquiera.

-Eres tan adorable, yo también quería oír tu voz. Hoy creo que no te veré en todo el día y te echare horriblemente de menos. Respondiendo a tu pregunta, estoy en Rusia en este momento.

-¡¿Rusia?! ¿que diablos haces allí Magnus? y no me digas adorable.

-Voy a decírtelo todas las veces que quiera porque lo eres -se escucho algo así como un gruñido y yo reí por saber que estaba refunfuñando por mis palabras- ¿Que hago aquí? es complicado de explicar pero... podría decir estoy visitando un cliente algo peculiar.

-¿No se supone que los clientes van a ti y no tu a ellos?

-Generalmente si pero hay excepciones.

-...Ok.

-No te me pongas celoso que no es nadie especial, tu eres lo único especial en mi vida. -Sin poder mirarlo sabía que se había sonrojado y probablemente fruncido el ceño. Lo conozco demasiado.

-No estoy celoso, solo curioso.

-Muy bien -sonreí- tesoro ya tengo que irme, nos veremos esta noche ¿verdad?

-Por supuesto, vivimos juntos Magnus.

-Eso no me garantiza nada cielo, no con tu ocupación.

Se oyó un suspiro antes de que me contestara

-Lo sé pero estaré en el departamento por la noche, no te preocupes. Nos vemos.

-Hasta luego corazón, te amo.

Corte enseguida para no ponerlo en la obligación de contestarme lo que le había dicho. Solo lo dije porque así lo sentía pero no esperaba que el me lo contestara porque se que él no es bueno expresándose verbalmente.

Deje mis cavilaciones cuando el sujeto frente a mi se presento. Una larga tarde de trabajo me esperaba.


(Alec)

Me quede como un idiota mirando mi celular aún cuando Magnus había terminado la llamaba después de decirme que me amaba... no es como si no lo supiera, es decir, tuvimos una larga vida juntos. Soy el amor de su vida y él es el amor de mi vida aunque sean palabras que nunca diré en voz alta, es demasiado vergonzoso y cursi. Pero... no me había dicho cosas así hasta ahora y no se como reaccionar. Me siento feliz, eufórico, avergonzado y estúpido, todo al mismo tiempo y es ciertamente confuso.

-¿Vas a seguir mirando tu celular por mas tiempo? tenemos que volver a salir.

-¿Eh?

-No me digas eh y deja de mirar el celular como idiota, despierta

Jace chasqueo los dedos frente a mi cara mientras reía y luego comenzó a caminar, seguido por Max. Completamente sonrojado guarde mi celular y corrí hacía ellos.

-¿Brillitos te llamo?

-Si... no, yo lo llame ¿Por qué lo preguntas? -miré a Jace realmente curioso, a él nunca le interesaba saber sobre mi relación con Magnus.

-Solo por él pones esa cara de idiota en las nubes -

Me miro con una mueca divertida en el rostro y Max se rió también. Quería matarlos a ambos aunque mas que nada a Jace porque sabía que me había puesto rojo y eso solo lo hacia bromear mas a costa mía.

-Cállate, como si tu no te vieras como un idiota cuando hablas sobre Clary.

-Yo me veo genial en todo momento, no sé de que hablas.

-Eres un narcisista en todo momento -reí- tu ego mas grande que el sol.

-Al menos no hago cosas indecentes en habitaciones ajenas

-¿Que?! ... oh rayos ¿puedes dejar de dramatizar con eso? fue solo un beso.

-En mi maldito dormitorio.

-Que tu mismo me dejas usar cuando vengo al instituto.

-Para que te bañes y cambies después del entrenamiento.

-Eso hice, ya cállate.

-Es lo que menos hacías cuando entre y estabas encima de brillitos quien sabe como los iba a encontrar si llegaba mas tarde.

-Oh men, es tan divertido salir con ustedes -rió Max y yo los mire mal a ambos.

-Cállense los dos y enfoquense en la misión, no estamos aquí para hablar tonterías

Ignore las burlas de Jace y seguí caminando hacia la zona que nos tocaba patrullar. A veces tenia serías dudas de como puede sentir algo mas que amistad por mi imbécil parabatai. Aún lo adoraba y lo apoyaba en todo pero también quería matarlo en ocasiones como esta.


-¡Como es posible que no puedan hacer nada bien!

-...Lo siento mucho mi señor, hemos emboscado una y otra vez a ese par y siempre salen ilesos.

-No lo sientas solo has que te ordeno o sentirás tus huesos crujir dolorosamente, ¿Soy claro?!

El siniestro señor lo estaba sosteniendo del cuello, clavando sus uñas en el y provocando pequeñas laceraciones que empezaron a sangrar de inmediato.

-SSSSi señor, le prometo q-que de un modo un otro cumpliré con sus ordenes.

-Hazlo. Y no vuelvas a menos que tengas buenas noticias.

El tipo salió de la enorme y opulenta sala a paso ligero y a los tropezones mientras su señor bebía vino con la miraba perdida.

-Sabes que podrías hacer tu mismo el trabajo o hasta yo ¿verdad? no entiendo porque pierdes el tiempo en rodeos.

-¿Estas cuestionando mis decisiones?

-Para nada mi Lord, es simple curiosidad.

-hahah siempre sabes que contestar querida, que puedo decirte. ¿Has oído la frase "La venganza es un plato que se sirve frío"?

-Si pero... usted no se esta vengando de nadie ¿o si?

-Para nada pero se aplican los mismos principios.

-Bueno, yo no tengo su paciencia pero no es asunto mio así que solo disfrutare ver el mundo arder y me quedaré a su lado ayudando en lo que necesite.

-Así me gusta, Es difícil encontrar lacayos tan leales con tu.

-Gracias milord como se lo he dicho ya, tengo mis prioridades y se lo que me conviene.


(Magnus)

-Magnus por favor, ten un poco de sentido común.

-Lo tengo cariño, lo tengo. -replique a mi vieja amiga mientras servia dos tazas de café en la cocina, había llegado hacia una hora y desde entonces discutíamos sobre el tema de la resurrección de mi ángel y sus hermanos.

-No, no lo estas demostrando. Yo se que estas feliz por Alec quien no estaría feliz de que su fallecido amor volviera a la vida pero nada de esto es normal y lo sabes.

-Por supuesto que lo se Tessa, no soy un idiota.

-No estoy diciendo que seas solo que consideres todas las posibilidades. ¿Estas totalmente seguro que es él? ¿y si solo es un impostor? ¿y si fue revivido con algún ritual oscuro para hacerte daño solamente? estoy siendo algo extrema y lo sé pero...

-No puedes decirme que desconfié de Alexander, es mi marido del que estamos hablando, es el amor de mi vida. Podría las manos al fuego por él en cualquier momento.

- Yo te entiendo pero...

-No cariño, no me estas entendiendo y de todas las personas que me podrían sermonear tu eres la última de la cual esperaría esto y no te entiendo.

-No estoy sermoneando solo me preocupo por ti, eres mi amigo y se mejor que nadie lo destrozado que estuviste cuando perdiste a Alec, no quiero que vuelva a pasarte lo mismo, no quiero que tu corazón se rompa si él no es quien crees que es.

-Se honesta Tessa, mírame a los ojos y dime si podrías ser fría y objetiva si de un día para otro Will reviviera y estuviera aquí a tu lado.

El silencio se extendió por varios interminables e incómodos minutos hasta que Tessa aparto su mirada de mi y suspiro.

-Supongo que tampoco podría... pero insisto Magnus, solo estoy preocupada por ti.

-Y te lo agradezco Tessa pero sabes que soy una persona que vive el presente, así que si algo ha de suceder, lo enfrentaré cuando suceda ...

-Nunca cambiaras -sonrió- ahora, cuéntame ese sueño que dijiste que tuviste.

-No hay mucho que contar, soñé con mi padre y fue algo espeluznante.

-¿Sonaste con Asmodeo?! ... esto no me gusta nada, si bien no lo ves hace siglos ...

El ruido de la puerta abriéndose de par en par y la voz mi ángel llamándome a gritos cortaron nuestra conversación. Salí rápido de la cocina para ver a mi bombón y su rubio parabatai cargar a un inconsciente Maxwell seguidos por Izzy y Simón

-¿Que paso corazón?

-Fue envenenado por un demonio al salvar una niña, le aplicamos un iratze pero no hizo nada. estábamos mas cerca de aquí que del instituto y me pareció lo mejor traerlo.

-Por supuesto, déjenlo en sofá e intentaré extraer todo el veneno. Puede que sea doloroso para él y será agotador para mi que ya estoy bajo de energía, no te alejes por favor, puede que necesite tu fuerza.

-No me moveré de aquí Magnus.

Le sonreí un instante llevando una mano a su tersa y pálida mejilla. él tuvo la gracia de sonrojarse como siempre e inmediatamente me insto a que curara al muchacho por lo que puse manos a la obra.

El demonio le había enterrado una garra brutalmente por lo que después de cerca de media hora de curación, le vendaron el torso y lo dejaron dormir. Me deje caer en el sillón agotado y con la vista borrosa.

-¡Magnus!

Mi precioso ángel se inclino ante mi con la mirada preocupada, tomo mi rostro entre sus manos y yo le sonreí para tranquilizarlo.

-Estoy bien corazón, solo algo agotado.

-Deberías ir a la cama a descansar.

-Alec tiene razón y nosotros deberíamos irnos -dijo Samuel

-No debí dejar que Max se separara de nosotros -murmuro el rubio- Ya se metió en problemas otra vez y yo le había dicho que tuviera mas cuidado.

-No es tu culpa Jace, él solo quiso proteger a la mundana. Algo que cualquiera de nosotros habría hecho.

-Lo sé pero...

-Magnus, debes descansar -dijo mi nephilim volviendo a mirarme a los ojos

-Solo quiero un abrazo tuyo, siéntate a mi lado ¿si?

-Yo mejor me voy ya, nos vemos otro día Magnus.

Había olvidado completamente que Tessa estaba aquí. Cuando Alec estaba a mi lado tendía a olvidar todo y a todos, solo existía él para mi.

-¿Estas segura? es tarde, puedes quedarte a dormir si quieres.

-Soy una bruja Magnus, tengo mas de 300 años y tu lo sabes -sonrió- la próxima vez me quedaré mas tiempo, piensa en lo que te dije Magnus por favor. Buenas noches a todos.

Suspire y solo asentí. Tessa se fue y yo jale a Alexander a mi regazo necesitaba demasiado abrazarlo.

-Magnus, que haces ...

-Te extrañe... -murmuré escondiendo el rostro entre su cuello y hombro- ... mucho

Sabía que se estaba sonrojando seguramente y también que nos estaban mirando pero, me importaba muy poco todo salvo mi precioso ojiazul

-Yo también te extrañe -me contestó, sentí sus brazos alrededor de mi cuello y suspire satisfecho.

-Amnn...chicos...

la voz de Isabelle me hizo abrir los ojos y vi que nos sonreía mientras que Alexander desviaba la mirada. Adorable.

-Nosotros nos vamos, cuiden a Max ¿si?

-No lo traumen por favor -bromeó el teñido haciendo fruncir el ceño a mi ángel y reír a Izzy-

-Si yo sobreviví, él no tendrá problemas -siguió Simón

-Cállense y lárguense de una vez -gruño Alexander a lo que yo reí esta vez


(Alec)

-A veces realmente quiero matarlo -murmure mientras Magnus solo reía, sus labios rozaban mi cuello y ello me causaba un agradable escalofrió

-Debo suponer que aún sigue quejándose por habernos pescado besándonos en su dormitorio.

-Es un drama queen -suspiré- y según él el problema es que estábamos en su habitación y yo estaba en ropa interior

-Bueno... de eso me declaro culpable -rió- porque yo te arrastre a mi regazo antes de que pudieras vestirte.

-Como siempre.

-Que puedo decir, me encanta como hueles. Eres adictivo.

- ... Cállate -Me estaba poniendo rojo y lo odiaba. maldita piel pálida que denotaba demasiado cuando me avergonzaba - tienes que descansar Magnus, ve a la cama.

-Amor estoy famélico, ¿podrías hacer algo de comer? prometo irme a dormir luego.

Me levante inmediatamente para prepararle algo de comer a pesar de sus quejas de estar muy cómodo abrazándome. Por el ángel que era un hombre contradictorio.

-Ok, ¿Que quieres comer?

-A ti -rió- ... lo que sea corazón, siempre cocinas delicioso -sonrió y me guiño un ojo- me iré a bañar mientras tanto, necesito un largo baño de tina. Hoy fue un día agotador.

-¿A donde estuviste además de Rusia?

-Luego te cuento, ¿a menos que quieras acompañarme al baño?

Negué y me voltee hacia la cocina para no mostrar que volvía a sonrojarme

-Tengo que cocinar, ¿no estabas muerto de hambre?

-Si pero bañarme contigo merece la pena de aguantar el hambre un rato mas.

-Ya ve -murmure antes de entrar a la cocina, pude oír su risa alejándose hacia nuestro dormitorio.

Abrí las alacenas y la nevera para saber que podría cocinar y decidí que lo mas rápido sería un plato de pasta. Tome todos los ingredientes que necesitaba y me dedique a la dicha tarea.

Magnus se tardaba mucho en bañarse y aunque no me extrañaba, esperaba no se hubiera dormido en la tina. Ya había cocinado y preparado café. Tal vez debería darme una ducha mientras, me sentía sucio luego de una cacería.

Había estado tan sumido en mis pensamientos que me sobresalte apenas cuando sus brazos me envolvieron contra su cuerpo. Su piel estaba fresca y olía exquisitamente a Sándalo como siempre.

-¿Te asuste? lo siento amor, ¿en que pensabas?

-Esperaba que no te hubieras dormido en la tina -No veía razón para no decírselo aún cuando sabía que podría contestarme algo vergonzoso.

-Casi pero no y me siento muy renovado -rió- ¿Quieres bañarte ahora mientras pongo la mesa?

-Si, me siento sucio y quiero quitarme el uniforme.

-Me gusta eso, aunque quizás en otro contexto. Aquí te espero.


Dejó un par de besos en mi cuello antes de soltarme, sentí un agradable cosquilleo y le sonreí apenado antes de salir de la cocina. Siempre sus comentarios me hacían sentir a la par de apenado y encantado.

-Perdón que este desordenado, no pasado casi nada de tiempo aquí desde que, bueno ustedes volvieron.

-No te preocupes y gracias por dejarme quedar aquí

Izzy sonrió a su... marido? era curioso como había hablado con sus hermanos sobre no ser cobarde y afrontar situaciones de pareja pero ella no había hecho nada sobre lo que eran Simón y ella, aunque bueno, a diferencia de Magnus; Simón no había dicho o hecho nada sobre su relación. Obviamente eran dos personas demasiado diferentes pero de igual modo sentía algo de envidia por el modo en el Magnus hablaba sobre su hermano y también le enternecía mucho. Alec se merecía alguien así en su vida.

-Ni lo digas, debí ofrecerte quedarte aquí desde el principio pero... a diferencia de Magnus yo no conservo el hogar que teníamos cuando estabas viva hace un siglo atrás. Vendí esa casa cuando los niños crecieron y se fueron al instituto.

-No hemos hablado demasiado de ello y creo que ya es hora ¿no te parece?

-Ya lo creo. Perdón por no hacerlo antes, no sabía ni por donde empezar.

-No te preocupes, no ha sido culpa. O bueno no completamente, yo tampoco hice nada hasta ahora, hemos hablado si pero solo de temas triviales creo. No se con que cara le he sermoneado a Jace por un tema así cuando yo tampoco he hecho nada - sonrió mientras de dejaba caer en un amplio sofá color café. Miro hacia la nada por un momento antes de volver su vista hacia Simón.

-¿Quieres tomar algo? o quizás comer, puedo pedir comida ya que por obvias razones no hay comida en la casa -sonrió- Solo dime que te gustaría.

-... Que te parece, si compramos helado y charlamos en el balcón. Es una linda noche.

-Por supuesto lo que quieras, pero tu quedate aquí que yo puedo ir en un minuto. velocidad de vampiro, tu sabes.

-Ok -sonrió- aquí te espero entonces.


-Permiteme saber si entendí. ¿las esposas están hechizadas para suprimir la magia de quien las lleve puestas?

-Así es.

-Y necesitamos al Shadowhunter para atraer a Magnus.

-Si, el brujo jamas vendría aquí a no ser que algo lo force a ello.

-Si las esposas van a suprimir sus poderes, ¿con que objetivo lo necesitamos?

-Haces demasiadas preguntas. No necesitamos saber el porque de las acciones de nuestro señor solo hacer lo que el nos pide.

-Lo sé, solo siento... curiosidad supongo.

-Menos pregunta y mas trabaja.

-No me apresures, la magia negra no es sencilla y menos convertir algo en un objeto oscuro. me llevara al menos una hora, con suerte.

-Debo hacerlo, nuestro señor quiere resultados o mi cabeza rodara. Hemos fracasado en obtener al nephim que necesitamos, estaré en graves aprietos si no le doy progresos pronto.

-No entiendo porque hace todo esto. Yo creo que él es lo suficiente poderoso como para hacerse cargo de la situación el mismo ¿o no?

-Ya lo dije, no necesitas saberlo solo hazlo. Nuestro señor nos lo ha ordenado y como sus fieles sirvientes nos corresponde callarnos y hacer lo que nos pida.

-Ok, ok. Supongo que solo nos deja vivir porque le somos útiles.

-Tu lo has dicho. Y ya basta de tanta charla y ponte a trabajar en ese hechizo, yo también seguiré trabajando en lo que me ha sido pedido. llamame cuando el hechizo este terminado.

-Esta bien.


-Men... siento que un camión me paso por encima -el adolescente giro quedando de lado en el sofá mirando su torso vendado y luego en el lugar a su alrededor. -¿donde estoy? ...Ok, es el loft de Magnus, creo.

Se sentó con algo de esfuerzo y se puso de pie luego. Estaba todo oscuro por lo que el muchacho suponía era de noche o madrugada.

-¿Max? ¿Como te sientes?

El joven se dio vuelta para ver la silueta del ojiazul en la oscuridad, venia caminando desde el pasillo que iba a los dormitorios. Vestía solo un pantalón de pijama color negro y cabello revuelto.

-Como si un camión me hubiera arrollado y tengo hambre, por lo demás todo bien -bromeó-

-¿Quieres comer algo? vamos a la cocina

-Genial! ...auch -se quejo por la punzada de agudo dolor que sobrevivo a un movimiento brusco

Alec hizo una mueca que podría asemejarse a una sonrisa y camino a la cocina seguido por el adolescente.

Fue a la nevera, tomo un par recipientes herméticos y puso uno al microondas. El otro vertió su contenido en una cacerola y prendió la hornilla para calentar la salsa de la pasta que había hecho horas antes.

-¿Que paso luego que me desmaye? -Max pregunto entre bostezos frotándose la nuca

-Fuiste envenenado, fuertemente envenenado. Un Iratze no servia y como estábamos cerca te trajimos aquí donde Magnus te curo.

-Me aterré cuando vi al demonio ir contra la niña -murmuró- no lo pensé y solo me puse enfrente de ella. Creí que moriría, el dolor fue atroz.

-Acostumbrate, los cazadores de sombras pasamos por esas situaciones cientos de veces en la vida. -le dijo al rubio dejando un plato de pasta frente a él.

-Lo sé ... solo, hay un mundo de diferencia entre que te lo digan a que lo pases -Tomo el tenedor y tomo un bocado- mnnn... esta muy rico.

-Gracias y obviamente que es diferente pero como sea, lo hiciste muy bien y me alegro ya estés mejor.

-Oh, gracias. No estoy acostumbrado a recibir elogios -rió-

-¿Por qué?

-Porque como buen Herondale es un mocoso problemático -La voz de Magnus se oyó a sus espaldas, llevaba unos llamativos boxers de seda rojo con inscripciones doradas y una bata dorada, estaba desprovisto de joyas pero si tenia los ojos delineados y el cabello con mechas rojas y purpurina dorada.

-Oye! ya no soy un mocoso, no me trates como si aún tuviera 14

-Para mi siempre serás un mocoso -sonrió y le revolvió el cabello antes de acercase a su marido.

-Magnus, debería haberte quedado en la cama. ¿Como este sientes? ¿Estas mejor?

-Estoy mejor cuando estoy contigo cielo, por eso me levante. -el brujo apoyo un brazo sobre el otro por la nuca del ojiazul

-Comportate quieres -murmuró Alec con los labios peligrosamente cerca de los del brujo

-¿Estas insinuando que no se comportarme?

-Sabes a que me refiero.

Magnus evoso una ladina sonrisa y le robo un beso al sonrojado muchacho que era su marido.

-Get a room -rio el rubio con la boca llena de comida

-Eso quiero pero mi marido se empeña en dejarme solo en el -bromeo el brujo ganándose un en el brazo de parte del nephilim

-¡Auch! violencia no cariño, me comportaré. -hizo un adorable puchero y el ojiazul sonrió resignado.

-Solo me levante por una pastilla para el dolor de cabeza cuando lo vi a Max de pie y le pregunte como estaba.

-Y yo le dije que me siento como si un camión me hubiera arrollado -dijo con la boca llena de pasta

-No hables con la boca llena -regaño el nephilim mayor entregándole una servilleta

-Tuviste mucha suerte niño, casi no la cuentas pero Alexander tiene razón, lo hiciste muy bien. Tus padres estarían orgullosos de ti.

-Lo dudo -sonrió con cierta incomodidad - pero gracias.

Max bajo la mirada como si de repente el plato de pasta frente a él fuera lo mas interesante del mundo.

-Se que no tienes buena relación con ellos pero te quieren y se que están orgullosos de ti aunque no lo demuestren.

-Le doy en beneficio de la duda tan solo porque tú has vivido mucho mas que cualquier persona que haya conocido.

-¿Porque no te llevas bien con ellos? -pregunto el nephilim mientras dejaba un vaso de coca cola frente al muchacho

-No soy un niño ¿sabes? -alzo una ceja ignorando la pregunta de Alec- tomo alcohol a veces.

-Eres menor de edad ni lo sueñes.

-Cariño no seas aguafiestas -rió Magnus

-No voy a darle alcohol a un menor de edad, he dicho. -se cruzo de brazos y Magnus rió mientras el rubio se quejaba.

-Ya niño si mi corazoncito dijo que no, no lo convencerás de lo contrario.

-Deberíamos volver a la cama son casi las 4 am

-Por mi encantado tesoro y tu muchacho -dijo mirando a Max- puedes usar el dormitorio al final del pasillo.

-Preferiría quedarme mirando TV en la sala si no les molesta.

-Como gustes aunque deberías descansar.

-Magnus tiene razón.

-No se preocupen, estoy bien y como dijiste Alec es algo que nos sucede a los cazadores todo el tiempo. Gracias por todo -sonrió-

-No ha sido nada niño, buenas noches.

-Buenas noches Max


(Magnus)

Entramos a nuestra alcoba y Alec se dejo caer en la cama, yo por mi parte debía quitarme el maquillaje por lo que me senté en mi hermoso tocador para realizar mi nocturno ritual de belleza. Perfectamente podía maquillarme y desmaquillarme con un chasquido pero disfrutaba de estas cosas realmente.

-¿Era necesario que te maquilles para ir a la cocina? -Me pregunto mi ángel entrelazando sus dedos detrás de su cabeza

-Estando Max aquí absolutamente corazón, verme como Dios o en este caso el diablo me trajo al mundo es un privilegio de muy escasas personas.

-¿Al igual que tus marcas de brujo?

-Si mi amor -me puse de pie y camine a hacia él, prácticamente me tiré sobre su cuerpo y el dejo escapar apenas un suave quejido

-Uhh, Magnus esta bien que mi cuerpo sea resistente pero no te abuses -una pequeña sonrisa surgió de sus labios y yo alze una ceja

-No me estarás diciendo gordo ¿verdad corazón?

Me acerque mas a su rostro recargando los codos a los lados de su cabeza y mis labios malditamente cerca de los suyos.

-Hahahaha eso es ridículo, no hay un gramo de grasa en tu cuerpo -murmuró contra mis labios sonrojándose levemente y no pude seguir escuchando sus palabras, lo interrumpí besándolo, hacia rato que quería darle un beso en toda regla, intenso, caliente y húmedo.

-Mmm.. me alegra saber que... que le prestas tanta atención a mi cuerpo.

Y lo volví a besar, él como siempre se dejaba llevar muy dispuesto a una intensa sesión de besos de esos que te roban el aliento, de esos que dejan con ganas de mas, de esos que te dan las fantasías mas sucias que te puedas imaginar.

Cuando una de mis manos bajo hasta la cintura de su pantalón de piyama me detuvo. Trate de disuadirlo dejando un reguero de besos hasta el cuello donde lamí esa tentadora zona de su blanquecina piel pero el se mantuvo terco a detenerme y yo suspire de frustración

-...Hoy, ... hoy no Magnus

Me encanta cuando su respiración se agitaba tanto y sus ojos comenzaban a verse afiebrados por deseo. Era realmente caliente verlo así y me daba demasiadas ideas pero para mas de una de ellas no creo que él estuviera de acuerdo...

-Esta... esta Max -dejo escapar un suspiro- no quiero que entre de improvisto o que nos oiga, moriría de vergüenza.

Deje escapar una risita con los labios pegados a su cuello y clavícula.

-Puedo insonorizar la alcoba en un segundo si te preocupa ser ruidoso, corazón -deje un rastro caliente de saliva por todo su cuello al lamerlo nuevamente y regrese a sus preciosos labios, labios que me hacia perder la cabeza siempre y mas cuando estaban como ahora, rojos y jadeantes por mis besos.

-...mnnn pero... -dio una gran bocanada de aire- No se si me siento cómodo que haya alguien

-Deja de tratar de escaparte -le sonreí mirándolo a los ojos aunque él trataba de esquivar mis ojos y se sonrojaba- Me sentiré rechazado si sigues negándote

Mis labios se fruncieron formando un puchero y mis ojos brillaron desprovisto de glamour haciendo reír suavemente a mi ángel.

-Eres un idiota -me sonrió- nunca te rechazaría y no he dicho que no quiera en ningún momento solo me siento incomodo de saber que no estamos solos en el departamento aunque nada puede hacerse.

-Ya te dije que puede arreglarse fácilmente eso.

Trate de persuadirlo a besos nuevamente y esta vez podría decirse que lo conseguí aunque siguiera soltando alguna que otra palabra incoherente.

-Mnn... ¿tratas... tratas de seducirme para guarde silencio?

No conteste, solo oí su preciosa risa y yo mismo sonreí contra sus labios. Se sentía tan bien estar con mi ángel, su piel era tersa y pálida, su cuerpo firme y sin un gramo de grasa. Era cálido y olía como los Dioses en cualquier momento.

Nos besamos... por minutos u horas, no estoy seguro y tampoco me importa realmente, solo me importaba Alexander... Y sus ojos, y su boca, y su cálido cuerpo que me volvía loco.

Sus manos se aferraron a mi mientras yo besaba su maravillosa boca y nuestras lenguas se enredaba por el control hasta quedar sin aire alguno. Seguí besando esta vez su fuerte mandíbula y baje hacia su cuello, clavícula y sus pectorales.

-AHH - Dejo escapar un corto y fuerte gemido cuando uno de sus pezones desapareció dentro de mi bocas y succione fuerte provocando mas gemidos y dejando una marca en el para luego jugar con su otro pezón. Sus manos soltaron mi cuerpo y se crisparon arrugando las sabanas, sus ojos cerrados y se mordía el labio inferior. Él siempre era una maldita visión erótica, tenia la habilidad excitarme con muy poco y ni siquiera se daba cuenta.

-Magnus -su voz se oyó pastosa y entrecortada- Magnus... por favor...

-¿Que? -deje de jugar con su pezón y seguí bajando por su cuerpo, dejando suaves mordidas por ahí y por allí que seguramente dejarían marcas por la mañana- ¿Estas tan caliente ya que vas a estallar? ... porque yo si.

-Solo hazlo -Me encantaba que ahora estuviera tan desesperado por algo que hace un rato se había negado. Una vena muy maliciosa afloraba en mi.

-Impaciente ¿ahora? mmm... y yo que quería disfrutar un poco mas del delicioso sabor de tu piel -levante la mirada hacia él con una sonrisa maliciosa en mi labios- y de tu carita sonrojada y sudada de recién follado aunque aún no hayamos hecho nada.

él abrió los ojos y frunció los labios - Es usted muy... muy cruel Magnus Bane

Sonrió lentamente y dejo caer la cabeza en la almohada dejándolo completamente a mi merced. -¿Cruel yo? ¿cuando?

Deje una mordida por su cadera y esta vez no me detuvo cuando jale de pantalón de pijama y al mismo tiempo su oscuro bóxer hasta mitad de las piernas. Su miembro se libero de la presión de su ropa interior, completamente erecto y yo no perdí ni un momento tomando lo de la base con una mano, subiendo y bajando lentamente.

-Joder! -exclamo arqueándose y cayendo al colchón nuevamente- mas...mas...

Sus palabras se perdieron en la bruma del del deseo y yo en vez de aumentar la velocidad me detuve y antes de que él pudiera reclamar algo abrí la boca y engullí de una su excitado miembro, lamí y succiones desde la empuñadura misma hasta la punta que empezaba a derramar pre semen mientras él se arqueaba y se movía como exigiéndome mas y mas rápido.

-...Como me gusta que ruegues por mas... -dije entre lamida y lamida, cada ves que su enhiesto miembro desaparecía dentro de mi boca él se arqueaba su cuerpo hasta el punto en que pareció quebrarse y entonces se vino, violenta y sorpresivamente. Esperaba durara mas pero no fue así. Gruesos hilos de semen salían sin control y yo bebí hasta la última gota.

-Por el ángel... eso fue... -su cuerpo estaba lánguido en la cama y mientras se tapaba su sudoroso rostro con brazo, yo limpiaba mi boca con el pulgar y el indice de mi mano.

-¿Maravilloso? ¿excitante? ¿caliente? -reí mientras me dejaba cae a su lado y deslizaba mis manos por su cintura.

-...Si, todo eso. -respiro hondo antes de continuar- Aunque no pensé que sucediera tan... pronto.

-Si yo tampoco, tiendes a durar mas pero ¿supongo que la abstinencia te pudo?

-Callate pervertido -sonrió con el rostro sonrojado para de este con su mano- ...pero ¿y tu?

-¿Yo que mi amor?

-Tu sabes...no me gustaría ser el único que disfrute.

-Que dices, yo lo disfrute muchísimo. -lo atraje a mi en un apretado abrazo y bese su frente

-Pero no tuviste una liberación, no como yo recién -dijo de golpe con el rostro colorado aún por la felación-

-¿Me estas haciendo una proposición indecente? -bromee mordiendo suavemente su oreja

-Mmn... tal vez... ¿vamos a la ducha y te lo digo?

Se quito del todo el pantalón y el bóxer para luego levantarse de la cama y caminar hasta el baño no sin antes mirarme de soslayo con preciosos ojos azules... Creo que voy a replantearme todo lo que debía hacer el día de hoy y simplemente arrastraré a Alexander a pasar todo el maldito día en la cama.


A/N: Max les dice "Get a room" que significa "Consiganse una habitación" y lo escribí en inglés simplemente para marcar un punto de que Max es británico :D y a veces aún arrastra su acento.

besitos! nos vemos la próxima.