Capitulo 7

Espero lo disfruten!


...

Pensé que Meiling diría algo, que volvería a gritarme cosas y a añadir clausuras a nuestro contrato; pero no fue así, no dijo nada, simplemente se desconectó y me dejó en blanco. Esto era extraño...muy extraño...

El resto del día pasó inusualmente tranquilo. Mis hermanos junto con Chijaru y Eriol se encerraron en la habitación de Tomoyo a charlar sobre algún asunto que les traía a todos bastante revolucionados. Lo más probable es que estén planeando algo contra ti y contra Meiling. Aclaró mi mente mientras un largo suspiro escapó de entre mis labios.

Aun no sé en qué momento me quedé dormido, ni porqué mamá no me había llamado para cenar. Solo sé que el sol empezaba a asomarse por mi ventana y que por alguna extraña razón hoy me sentía bastante bien. Syaoran, no es por ninguna extraña razón, simplemente ayer dormirte en lugar de estar conduciendo como un loco, llorando por ser imbécil y estrellándote contra árboles.Refunfuñé algo indescifrable al volver a escuchar aquella vocecita en mi cabeza y maldecirla por tener razón. Aun así, aun me parecía extraño el hecho no haber llorado por Sakura. ¿Podría ser…que la estaba olvidando? ¿Podría haber aceptado mi corazón que ella era un ángel destinado a un chico mejor que yo? ¿Podría ahora…amar a Meiling?

- ¡Syaoran, hermanito el desayuno está listo! – cantó Tomoyo golpeando un par de veces mi puerta.

- ¡Ya voy!

Con lentitud y pesadez – pues aún seguía con dolor muscular – conseguí llegar hasta mi armario y tras coger unos vaqueros, mi camisa azul favorita y una chaqueta, bajé las escaleras rápidamente dispuesto a callar al león que rugía en mi estómago.

- Buenos días cariño… - saludó mamá con su más hermosa sonrisa mientras depositaba un beso en mi mejilla y me indicaba que tomase asiento.

Tomoyo, Yamazaki, Chijaru y Eriol estaban allí; pero para mi sorpresa, seguían mirándome como si no hubiese sucedido nada con Sakura, como si las cosas volviesen a ser como antes…como antes de que conociese a Meiling…como antes de que fuese un Play-Boy, como cuando…me querían…

- ¿Syaoran por qué estás así? – preguntó Tomoyo mientras una pequeña arruguita se formaba en su frente dándole un aspecto bastante adorable.

- No es nada, solo me parece extraño…

- ¿Extraño? – insistió

- Vosotros…bueno, realmente ayer pensé que me tratasteis bien porque tramabais una venganza y ahora…es…desconcertante

Mis hermanos rieron como si le acabase de contar un chiste y después se marcharon dejándome aun más confundido que antes. Sí, definitivamente tramaban algo. No tardé mucho en terminar mi desayuno – un par de tostadas y un zumo de naranja – y de dirigirme al garaje para coger a mi bebé. Aunque pensándolo bien el entrar en mi preciado auto y salir de aquella casa significaba el inicio de mi temor pesadilla...así que ya no me resultaba tan agradable el hecho de montar en mi preciado vehículo.

- ¡Syaoran muévete que llegamos tarde!

Los gritos de Tomoyo me hicieron bajar de una nube de pensamientos en las que estaban involucrados Meiling y los chicos del periódico, y volver a la realidad, una realidad en la que mis hermanos estaban dentro de mi auto y me miraban esperando a que tomase asiento y condujese hacia el instituto.

- ¿Qué hacéis aquí chicos? ¿No ibais en el coche de Yamazaki?

- Jooo Syaoran que malo eres. Nosotros que queríamos estar contigo – susurró Yamazaki poniendo carita de perro abandonado

- Yamazaki no seas llorón – reí – me alegra saber qué queréis venir conmigo, solo que…bueno tengo que ir a recoger a Meiling y ahora no cabe ni una mosca en el coche.

- ¡Vamos por un día que esa oxigenada camine no se morirá! ¡Además le conviene bajar un par de kilos! ¡Esta foca!

Todos comenzaron a reír, incluido yo y en ese momento, no me pareció tan terrible haberme subido a mi coche y estar conduciendo hacia el instituto.

Conduje durante varios minutos hasta llegar a nuestro destino, a nuestra cárcel personal. Una vez allí, cuando bajamos del auto, me percaté de que Tomoyo tenía entre sus manos un sobre del tamaño de un folio y que cada vez que lo miraba una risita aparecía en su rostro haciendo ver sus brillantes dientes; pero Tomoyo, no era la única, todos se había pasado el trayecto sonriendo de manera cómplice y poniéndome la piel de gallina con cada cuchicheo y leve risita. Sí, definitivamente, tramaban algo y yo solo esperaba no ser el objetivo de su plan.

Me despedí de mis hermanos en cuanto vi a Sakura aparcar su estruendoso auto y bajar con una hermosa sonrisa en sus labios. No puede evitar que mi corazón se acelerase en cuando sus ojos encontraron los míos y aunque rápidamente apartó la mirada y borró la sonrisa de su hermosos semblante, yo sentí que el mundo a mi alrededor desapareció y que mi corazón explotaría dentro de mi caja torácica. Sonreí por inercia y rápidamente me marché en la dirección contraria a ella en busca de de un lugar tranquilo donde pasar la primera hora, puesto que esta la tenía con Sakura y Meiling… … … ¿Meiling? ¿Dónde estaba? ¡Quizás no viniese! ¡Si, definitivamente este era un gran día! Pensé y con una sonrisa aun en mis labios me dirigí hacia la biblioteca con intención de terminar un libro que Tomoyo me había regalado hacía un par de semanas.

El tiempo pasó y no me di cuenta de que había comenzado el descanso hasta que un grupo de chicas salieron de la biblioteca cuchicheando lo rápido que se había pasado el tiempo y las ganas que tenían de comer algo. Decidí que ya era hora de salir de mi escondite y de ir también a por algo de comer, esperando que Meiling siguiese sin haber venido y que mis hermanos quisiesen comer conmigo.

Salí de la biblioteca aun leyendo el libro con entusiasmo, realmente Tomoyo sabía cuál era el regalo perfecto para tenerme distraído y tan distraído estaba que no me di cuenta cuando choqué con alguien.

- Oh, lo…

Fui a disculparme; pero cuando vi a Meiling tirada en el suelo simplemente le tendía mi mano para levantarla y volví a mirar mi libro en un nulo intento de ignorarla, nulo, porque ella me quitó el libro y arrancó un par de páginas mientras lo tiraba al suelo con furia.

- ¿¡Se puede saber porqué no has venido hoy a recogerme?! ¡Te he estado esperando durante tres horas!

- Vine con mis hermanos – contesté simplemente

- ¡¿Tus hermanos?! ¡¿Qué clase de escusa barata es esa?! ¡Tu obligación era venir a recogerme! ¡Tu obligación es ser mi perrito faldero Syaoran! ¡Y si digo que tienes que recogerme diariamente, es que tienes que recogerme diariamente, no hacer lo que a ti te de la puñetera gana!

- Meiling – contesté con voz calmada – pensé que no te gustaba dar un espectáculo.

Meiling abrió sus ojos de par en par mientras fruncía el ceño en una mueca muy desagradable y agarraba mi muñeca con furia arrastrándome con ella y abriéndose paso entre un circulo de personas curiosas que se habían formado a nuestro alrededor. Con fuerza y a una gran velocidad, me empujó hacia el interior de un aula que para fortuna de ambos estaba vacía y cerró la puerta detrás de mí.

- ¡Nunca más vuelvas a hacerme eso! - gritó y en un instante sentí su fría mano impactar en mi mejilla y hacerme girar el rostro por la fuerza del impacto - ¡Syaoran Lee! ¡Parece que aún no te has dado cuenta de que en situación te encuentras! ¡Yo soy tu dueña! ¡Yo y solo yo puedo hacerte que me traiga al instituto! ¡Yo y solo yo puedo darte órdenes! ¡Puedo golpearte si se me antoja! ¡Tú no eres más que un peón sometido a la fuerza de una reina! ¡No eres más que un esclavo que tiene la suerte de ser el amante de su señora! ¡Tú no vale nada comparado conmigo Syaoran! ¡Ni tú, ni Sakura valéis nada! ¡Así que no vuelvas de dejarme en ridículo nunca más! – Nuevamente me golpeó y yo solo cerré mis puños para no gritar o golpearla, porque ante todo era un caballero; porque ante todo, estaba proteger a Sakura – Espero que te haya quedado todo muy claro Lee. Mañana me recogerás a mí y dejarás que tus mugrientos y estúpidos hermanos se busquen otro chofer ¿porque sabes una cosa? Todos ellos te odian y te odiaran toda su vida por lo que le hiciste a la rata. Ellos solo se aprovechan de ti y te están tratando bien para que seas su chofer ahora que a Yamazaki se le estropeó el jepp y para que cuando menos te lo esperes… ¡zas! Acabar contigo Syaoran, porqué entérate bien, TODOS te odian, si no fuese porque estás conmigo estarías solo. Así que siéntete afortunado. Agradéceme que yo te cuide. Y no me odies a mí, ódiales a ellos, a esos desgraciados que solo quieres acabar con la felicidad que puedes tener a mi lado, odia a esa escoria que no sirven para nada, ódiales a ellos, pero no a mí – sonrió y unió efusivamente sus labios con los míos.

Aun no sé muy bien que me llevó a hacer lo que hice, quizás es que estaba dolido por las palabras de Meiling, quizás es que ya no aguantaba un segundo más estando a su lado y escuchando las palabras que pronunciaba con su lengua viperina, quizás es que ya no podía fingir más, quizás es que solo deseaba encerrarme en el baño de instituto y acabar lo más pronto posible con mi vida…como decía antes, no sé lo que me llevó a hacer lo que hice, solo sé que aparté a Meiling de mi con todas mis fuerzas, tirándola al suelo, dejándola allí revoleada como un saco de basura y saliendo lo más rápido posible del aula. Corrí abriéndome paso entre cientos de perplejos estudiantes. Para mi desgracia, tropecé con una chica y Meiling me atrapó.

- ¡¿Qué te crees que haces Syaoran?!

Con todas sus fuerzas me estrelló contra la pared y clavó sus penetrantes y fríos ojos azules en los mios mientras volví a levantar su mano dispuesta a pegarme.

- Meiling – la llamó la chica con la que había chocado en el pasillo, a la que reconocí como Charlene una de las chicas que también odiaba a Meiling por su comportamiento de Diva.

- ¿Qué quieres Charlene? – preguntó con desagrado y escupiendo su nombre como si se tratase de un insulto

- Bueno me preguntaba si me podría decir ¿cuál es la clínica en la que te reconstruyeron tu cara? ¿y cuál es el color de tinte que usas? – preguntó mientras reía acompañada de varias personas que allí había

- ¡¿Eh?! ¡¿Pero qué estás diciendo tarada?! ¡Lo mío es todo natural!

- ¿A si? Este artículo y estas fotos dicen todo lo contrario – volvió a reír mientras le mostraba a Meiling el periódico escolar

Meiling no dudó en arrebatárselo de las manos a una sonriente y animada Charlene que cuchicheaba cosas a voz de gritos con el grupo de estudiantes que se había reunido formando un círculo a nuestro alrededor. No pude evitar la curiosidad y al ver que uno de los estudiantes, bueno más bien un 90% de los estudiantes allí reunidos tenían el periódico, pedí uno prestado y ojeé la portada con un gran asombro.

En esta, con letras grandes y llamativas decía: ``LA VERDADERA CARA DE MEILING´´
Justo debajo de ese título se veía un reportaje cargado de fotos, información bastante jugosa y alguna que otra opinión por parte de la persona que había hecho el reportaje y cuyo nombre no aparecía por ningún lado. Con más detenimiento comencé a fijarme en cada una de las fotos. La primera era de una chica castaña de unos 15 o 16 años toda llena de granos, con un aparato en los dientes, gafas de culo de botella, totalmente plana y vestida con harapos acompañada de una chica no mucho más agraciada que ella y de una mujer y sentadas en lo que parecía una clínica médica. En la siguiente foto se veía a la misma chica llena de granos siento revisada por un señor de bata blanca, deduje era un médico; pero cuando detrás vi un cartel de ``Clínica de cirugía estética´´ me di cuenta de que era un cirujano y de que eso no era más que un chequeó para que el cirujano supiese como tenía que realizar la operación. La tercera foto, estaba la chica tumbada en una camilla y sonriendo junto a la mujer de la primera foto. La cuarta foto era nuevamente una chica en una camilla; pero esta estaba acompañada de un doctor, llena de vendajes y aparatos médicos, esta foto estaba unida a una con una pequeña flecha en la ponía ``meses después´´y se veía a una chica de cutis perfecto, sin aparato dental y con grandes y exuberantes pechos, acompañada del mismo médico y de la misma mujer, a la cual, finalmente se le venía bien la cara y se podía reconocer perfectamente como la madre de Meiling. La foto que seguía a esta era de una peluquería, en la foto ya se podía reconocer claramente a Meiling, tanto por sus ropas, como por su rostro, lo único diferente era el cabello, que era castaño. El siguiente trío de fotos eran de Meiling echándose un tinte, lavándose la cabeza y luego presumiendo de su nueva cabellara. Todo el reportaje era una explicación de las fotos y al final del todo había una pequeña frase subrayada que decía: ``¿Con qué todo es natural, Meiling? ´´

No pude evitar soltar una risita al terminar de leer aquello y devolverle el periódico a aquel chico. Charlene seguí partiéndose de risa y Meiling aun mantenía sus ojos puestos en aquel periódico. Al parecer buscando al responsable. Aunque yo sabía que un plan como este, solo podía ser obras de mis hermanos y de los Hale. Syaoran deja de reírte y piensa, si esto se lo hicieron a ella, ¿Qué es lo que te harán a ti?Me recordó aquella vocecita de mi cabeza haciendo que mi rostro se tornase pálido y cargado de miedo; pero cuando vi que Meiling revoleaba el periódico y que su rostro estaba rojo como un tomate, nuevamente comencé a reír.

- ¡¿Quién ha sido?! ¡¿Quién se ha atrevido a hacerme esto?! – una gran risotada se escuchó entre los gritos de Meiling, la cual, se giró hacia el propietario de aquella risa - ¡Ha sido tú! – Gritó - ¡Voy a acabar contigo Charlene!

- Yo no he hecho nada Meiling. Pero de verdad admiro al que ha tenido el valor de hacerlo, porque tú te crees mejor que nosotros Meiling; pero no es así, tú no eres nadie Meiling, incluso yo puedo asegurar ahora que soy más hermosa que tú – rió – Ahora que se demostró que estás toda operada ya dejaste de ser ``la guapísima zorra´´, ahora solo eres ``la zorra´´

Todos los alumnos comenzaron a reír ante el comentario de Charlene, todos, menos Meiling, que se acercó a ella con pasos firmes y la agarró del cabello.

- ¡Aquí la única zorra eres tú! ¡Vas a pagar por lo que has hecho Charlene!

En el rostro de Charlene se formo una pequeña mascara de dolor; pero ella no se quejó, sino que también agarró el pelo de Meiling y tiró de este arrancándole un par de extensiones. Las gente alrededor animaban la pelea mientras yo intentaba sin resultado alguno detenerlas. De pronto, de entre toda la multitud alguien que intentaba abrirse paso comenzó a gritar.

- ¡Parad! - Meiling y Charlene ignoraron los gritos y siguieron peleando - ¡Para Meiling! ¡Charlene no tiene nada que ver con esto! ¡Fui yo! ¡Yo colgué ese artículo! ¡Yo soy la responsable!

Meiling se levantó del suelo como un león que se prepara para atacar a su presa y comenzó a mirar hacia todos lados en busca de aquella persona que la había hecho quedar en ridículo; pero esta persona aún no conseguía salir de entre la multutd. Todos estaban expectantes por ver el rostro de la chica que había tenido el valor de hacer aquello, de dejar por los suelos a Meiling, de decir la verdad sin miedo a las consecuencias.

- ¿Donde estás? ¡Sal de una vez! - gritó Meiling

- ¡Aquí estoy!

Mis ojos se abrieron como platos, al igual que los de muchos de los allí presente. Ante nosotros, con manos temblorosas pero voz firme, estaba Sakura.

- ¿¡Tú?! - gritó Meiling - ¡Maldita rata! ¡¿Cómo te atreves?!

Meiling comenzó a soltar un insulto tras otro mientras caminaba hacia Sakura como si fuese a devorarla; pero Sakura no dijo nada, ni tan siquiera se movió de su sitio.

- ¡A partir de ahora tu vida será un completo infierno Sakura!

- ¿Sabes? - sonrió Sakura como si los gritos de Meiling no la perturbasen en lo absoluto y caminando hacia mí con la más hermosa de sus sonrisas - Hagas lo que hagas nunca conseguirás que mi vida sea un infierno, pues pase lo que pase, mi vida siempre será perfecta...pues Syaoran estará conmigo

Para mi sorpresa y la de todos. Sakura llevó sus brazos a mi cuello y formó una cárcel a su alrededor acercándome a ella con sumo cuidado y uniendo sus labios con los míos en un suave y dulce beso cargado de...amor.


Hola gente! Perdón por tardar tanto en actualizar… Al menos ya empezó la venganza a Meiling… wooo! ^_^ ¿pero porqué es Sakura la que la ha llevado a cabo? ¿Y por qué ha besado a Syaoran? ¿TEORÍAS?

Creo que lo descubrirán en el siguiente capítulo que será un Sakura POV, ahí se aclara todo…

Agradezcámosle a la autora original del fic por no finalizarla ahí… pues aun quedan muchas cosas por resolver… ¿Qué hará Meiling? o ¿Por qué Sakura ha besado a Syaoran y ha dicho esas cosas a Meiling?

Si desean saber cómo sigue esta hermosa historia sólo sigan leyendo! Y… claro un par de Reviews no matan a nadie cierto?

DEJEN MUCHOS REVIEWS!

Bye!

Teffistar XD