Hermione se paró poco a poco de los labios del hombre cuando notó que se relajaba, esperó cualquier tipo de reprimenda por parte de él pero no llegó simplemente se quedó en silencio aun acorralándola y con el cuerpo pegado a ella, respirando con tranquilidad, de una forma pausada y al parecer, analizando a la joven.

Bajó un poco la cabeza, agachándose levemente, Hermione sintió como une scalofrío recorría su espina dorsal, de arriba abajo, sin dejar ni un solo lugar de su cuerpo sin una extraña sensación de cosquilleo.

-yo…

Pero la joven dejó de balbucear por lo bajo cuando el hombre enterró su boca en el hueco de su cuello dando un suave beso en aquel trozo de piel tersa y suave, aspiró un dulce aroma a jazmín y a miel y como si nada volvió a besar aquella parte tan sensible de su cuello juntando aun más su cuerpo al de ella quien dejó escapar un suave gemido por la cálida succión que sentía en el cuello y que no tardó en llegar a sus labios en forma de un beso suave e intimo.

-debería preparar sus clases… creo que…- acarició suavemente uno de los mechones de la joven- su explicación puede esperar hasta el castigo de esta tarde a las ocho no cree?

Hermione se quedó paralizada y con un gesto que no supo interpretar Snape salió de allí dejándola de nuevo como la vez anterior, obviamente… la situación era distinta.

Se quedó allí intentando comprender lo que acababa de pasar, pero no lo comprendía no había podido retener el impulso… aquello no era normal en ella y después él… eso si que no era normal y además la castigaba aquella tarde-noche?

Debía admitir que estaba realmente nerviosa, sentía la necesidad de demostrarle muchas cosas a Snape, y no comprendía el por que. Solo sabía que estaba nerviosa por lo de esa noche.

Subió lo más rápido que pudo a su habitación y conjuró un par de pociones para relajarse y deshacerse del dolor de cabeza que el estaba dando pensarse tanto como iba a actuar, debía hacer lo que deseaba? O simplemente no cambiar el curso de las cosas? Y él? Que querría Severu Snape en cuanto a eso? Él era frio… él jamás la habría besado asi… pero sin embargo, lo había hecho…

Se quedó allí echada y perdida en sus pensamientos, al levantarse de la cama simplemente se miró al espejo, sabía que estaba bien… pero no se veía capaz de aquello, no podría enfrentarse a las consecuencias de lo que había hecho él era todo un hombre y ella…

Agarró un cepillo y comenzó a cepillar su pelo, aquellos rizos tan caracteristicos… suaves, pero siempre tan indomables.

Abrió un cajón que jamás pensó abrir y maquilló un poco sus ojos, nada que se notase demasiado. Faltaba una hora para las ocho cuando se dio cuenta, cerró el libro que había utilizado para despejar su mente y fue saliendo de su habitación ya que necesitaría dar un paseo antes de encaminarse a las mazmorras.

Debía admitirlo. Tenía miedo de seguir adelante con aquello. Pero lo deseaba.