La joven se dejo caer en el asiento que acababa de quedar vacío, respirando hondo. Apenas había pasado tres días sin trabajar y ya se había acostumbrado a pasar sus tardes en una casa, sin hacer nada más que conversar con la madre de los Song, jugar con Min Ji o bromear con Woo Bin. Encima, regresa a su casa y descubre que su situación no ha mejorado mucho, y que de hecho, sus padres estaban peor que antes.

-tu padre… ¿Aun no encuentra trabajo? –le pregunto Jan Di sentándose junto a ella. Ga Eul negó en silencio, dando otro suspiro

-no, y ahora el casero nos está amenazando con que nos echara a la calle

-realmente lamento lo miserable que son nuestras vidas –se quejo su amiga abrazándola –pero te aseguro que todo mejorara –ambas sonrieron -¡Fighting!

-¡Fighting! –Repitió Ga Eul alzando una mano –por cierto, ¿Cómo ha estado tu noviazgo con Jun Pyo?

-nee, como siempre

-¿Entonces están mal? –bromeo ella llevando una bandeja hasta la cocina.

-¡Oye! –Jan Di frunció el ceño, lanzándole un paño en la cara a su amiga. La puerta de la tienda de avena se abrió, haciéndolas voltear –sea bienve… ¿Qué hacen aquí? –los F4 sonrieron de medio lado, mientras que Ga Eul se asomaba junto al jefe para ver quien había sido recibido de esa forma por la ex nadadora

-¿Qué clase de recepción es esa? –Preguntó Yi Jung sentándose junto a sus amigos –podríamos decir que esta tienda es de mala clase y nadie vendría más

-¡Sunbae! –exclamó Ga Eul haciendo un mohín al mismo tiempo que se colocaba junto a su amiga, quien se cruzo de brazos observándolos desafiante –tú no harías eso… ¿O sí?

-pues con meseras tan maleducadas, cualquiera lo haría –contestó Jun Pyo antes de que el alfarero pudiera hablar

-¡Jun Pyo!

-¿Qué van a querer? –Preguntó Ga Eul desviándose del tema

-¡Hey princess! ¿Así tratas al hombre que te acogió en su hogar por estos días?

-sunbae… yo no te pedí que lo hicieras –le recordó ella. Los demás observaban la pelea con una divertida expresión en el rostro -¿Qué vas a querer?

-quiero una sopa con abulón –contesto el heredero Song

-y yo una con calabaza –esta vez fue Yi Jung el que hablo.

-a mí sírveme una de las mismas que a Yi Jung –pidió amablemente Ji Hoo

-¡Yo quiero una de esas sopas instantáneas que hace Jan Di! –exigió el líder de los F4. Jan Di bufó, golpeándolo con el paño en la cabeza -¡Oye!

-¡Aquí sólo servimos avena! ¡Tómalo o déjalo!

-bien, sírveme lo que sea –dijo un malhumorado Jun Pyo cruzándose de brazos

Las jóvenes esperaron pacientemente a que los F4 terminaran de comer, observándolos desde lejos. El problema era que esos 4 de verdad se tomaban su tiempo para comérselo todo, lo cual comenzaba a impacientarlas. Si se habían dado el tiempo de ir hasta la tienda de avena, solo podía ser porque algo planeaban.

Chasquearon la lengua con fastidio, secando el último vaso que les quedaba. Finalmente los jóvenes acabaron con todo lo que había sobre la mesa, a excepción de los platos, que de haber podido, también se los hubieran devorado.

-Ahora que comieron… hablen –les exigió Jan Di

-chicas… nos vamos de viaje –anunció Woo Bin como si fuese lo más normal del mundo –y ustedes vendrán con nosotros

-¿Y quién lo decidió? –ambas fruncieron el ceño ante el anuncio del príncipe Song, quien seguía sonriéndoles como siempre

-l-lo lamento mucho sunbae, pero yo no puedo viajar

-si es por el trabajo en esta tienda, enviaremos a alguien que lo haga por ustedes –sugirió Yi Jung apoyando ambos codos sobre la mesa. Ga Eul negó en silencio, comenzando a retirar los platos

-¿ustedes se creen que por ser ricos pueden decidir por nosotras, cierto? Pues les aviso que tanto yo como Ga Eul debemos trabajar, estudiar y lidiar con los problemas de nuestras familias, así que no tenemos tiempo para sus viajes –narró Jan Di. Los otros 4 la observaron disgustados por sus palabras

-¡Hey! Que seamos ricos no quiere decir que nuestra vida sea muy fácil –se defendió el alfarero, siendo apoyado por sus tres amigos

-pues les apuesto a que no podrían pasar ni una semana viviendo como nosotras –las palabras de la joven causaron una repentina idea para el Casanova y el Don Juan de los F4

-¿quieres apostar? –preguntaron a coro alzando una ceja. Las jóvenes los observaron perplejas, ladeando la cabeza con extrañeza

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-repasemos una vez más –sugirió Jun Hee, quien solía ser siempre la encargada de las apuestas que se hacían entre ellos. Los 6 jóvenes la miraban expectantes, como si haber escuchado el plan 3 veces antes no les hubiera bastado –Jun Pyo, Ji Hoo, Woo Bin y Yi Jung deberán pasar todo un mes viviendo como la gente normal, Jun Pyo y Jo Hoo tendrán que vivir tal como lo hace Jan Di, y Woo Bin y Yi Jung como lo hace Ga Eul

-¿Tendrán que quedarse en nuestras casas? –preguntó Jan Di algo preocupada, ya que su casa era bastante pequeña como para que seis personas vivieran en ella. Algo parecido pensaba Ga Eul.

-eso es obvio torpe –murmuró Jun Pyo, ganándose un golpe por parte de su tierna novia -¡Auch!

-una vez que haya pasado el mes, serán Jan Di y Ga Eul quienes deban llevar la vida de una persona rica, Jan Di lo hará como parte de esta familia, y Ga Eul como parte de la familia de Woo Bin –luego de un sorteo, ellos dos habían sido los ganadores para ser familia de las jóvenes, quienes no parecían bastante entusiasmadas con la idea –por supuesto, si alguno de ustedes renuncia antes, todo su grupo perderá –Jun Hee parecía disfrutarlo, ya que estaba bastante animada dándoles las reglas del juego –por supuesto, esto incluirá que deberán cambiarse de escuela durante ese mes, y que no podrán hacer uso de sus pertenencias, a excepción de su ropa y celulares ¿Entendieron?

Los 6 asintieron, dándose las manos para cerrar la apuesta. El premio era que los ganadores escogerían una actividad para los 6, y los perdedores no tendrían ningún derecho de reclamo.

Jan Di y Ga Eul volvieron a sus casa luego de haber cerrado la apuesta. Ninguna de las dos estaba muy segura de lo que acababan de hacer, pero todo con tal de salvar su orgullo frente a los afamados F4. Ellas serían las ganadoras y los obligarían a ir a pescar como la gente normal.

Por otro lado, cada uno de los F4 volvió a su casa con la misma idea; ganar la apuesta y llevarlas a pasear por París, tal como lo tenían planeado. Después de todo, ¿Qué tan difícil podía ser vivir un mes como la gente normal?

La encargada de arreglar todo lo respectivo al cambio de escuela era Jun Hee, quien logró que el director de la preparatoria a la que asistía Ga Eul recibiera a sus alumnos, dejándolos a los 6 en segundo grado, aun cuando los F4 ya habían salido de preparatoria, esa era una de las reglas del juego. Cuando pasara el mes, Jan Di y Ga Eul deberían arreglárselas como estudiantes de la universidad Shinwa. Ahora que todo estaba solucionado, los F4 tenían solo un día más viviendo como ricos, más les valía disfrutarlo.

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-¡No te vayas hermanito! –lloraba la pequeña Min Ji aferrada a la pierna de su hermano mayor, quien luchaba por separarla de él

-ya Min Ji, te visitaré en tu escuela, ¿De acuerdo?

-¿Es necesario que lo hagas? –Preguntó una insegura Eun Jae ayudando a su novio a guardar algo de ropa en una maleta –además, te quedarás en la casa de otra mujer

-sí, pero esa mujer es Ga Eul, pensé que te agradaba ella

-¡Claro que me agrada! ¡Es mi amiga!

-¿entonces?

-eres tú quien me preocupa –el alfarero frunció el ceño ante la casi acusación de su novia. ¿De veras que no se merecía ni un poquito de confianza?

-no puedo creer que esté haciendo esto –murmuró Ji Hoo terminando de acomodar sus cosas

-oye… mucho cuidado con tratar de sobrepasarte con mi amiga –lo amenazó Jae Kyung dándole una mordida a su manzana. El joven enarco una ceja, volteándose hacia ella

-¿me recuerdas por qué estás en mi casa?

-¿Eh? –miró a todos lados buscando una posible respuesta a la pregunta formulada. La verdad, ella tampoco sabía el motivo por el que había querido visitarlo, solo le había nacido –dijiste que serías mi amigo, ¿Acaso no puedo visitar a mi amigo?

-¡Ya me voy! –anunció dando un fuerte grito el heredero Shinwa

-joven Jun Pyo, ¿Qué hacemos si llama su madre?

-¿La bruja? ¿Por qué llamaría? –Chasqueo la lengua y avanzó hacia la salida –si lo hace, dile que me fui de viaje a la luna

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-¿Cómo que no podemos usar nuestros coches? –preguntaron los cuatro al recibir la amenazante llamada de Jun Hee advirtiéndoles que si utilizaban sus coches perderían puntos en la apuesta.

Los F4 suspiraron frustrados, cada uno tomando un taxi en la entrada de sus casas. Ellos tomando un taxi, cuando tenían deportivos de colección decorando la linda entrada de sus mansiones.

Jun Pyo y Ji Hoo se toparon frente a la entrada de la casa de Jan Di. Ji Hoo lo observó sonriente, indicándole con un gesto que golpeara, a lo que su mejor amigo chasqueó la lengua, llamando a la puerta un par de veces antes de que Kang San les abriera y, de inmediato, le cerrara la puerta en las narices, y volviera a abrir unos minutos después, con sus dos expectantes padres tras de él, observándolos como si fuesen una obra de arte.

Jan Di apareció unos segundos después con un pijama nada sexi a rayas plomo y blanco. Jun Pyo lanzó una carcajada al verla, saludando a sus "suegros" y entrando seguido de Ji Hoo, quien analizaba todo el lugar en busca de algún milagroso cuarto secreto que le permitiera a él y a Jun Pyo instalarse allí.

-¡Estábamos esperándolos! –Gritaron los entusiasmados padres de Jan Di ayudándolos con las maletas –apenas Jan Di menciono que se quedarían con nosotros, hemos estado arreglando todo para recibirlos

-es cierto –habló Kang San apoyando lo que sus padres decían

-aich, ya llegaron –susurró Jan Di para sí misma, pero lo suficientemente fuerte para ser escuchada

-¡Jan Di! No seas maleducada –la regaño su madre dándole un golpe en la cabeza –discúlpenla

-ustedes dormirán en la habitación de Jan Di, ya colocamos los colchones en el suelo para que duerman juntos –les avisó el padre de la joven con una enorme sonrisa en sus labios

-¿Juntos? –preguntaron a coro los jóvenes

-¿Qué pasa chicos? ¿Ya quieren renunciar? –los aludidos negaron en silencio, forzando una sonrisa que frustro el intento de Jan Di por hacerlos perder la apuesta –bien…

-¿Ya cenaron?

-¿eh? Si, ya cenamos –se apresuro a contestar por los dos Ji Hoo

-mamá, no te olvides que debes tratarlos como a las personas normales, si no los harás perder la apuesta –le comento Jan Di a su madre con malicia –supongo que eso es lo que menos quieres

-¿Cómo?

-eso es cierto señora –comentó Ji Hoo tomando su maleta –entonces, ¿Dónde es nuestro cuarto?

La habitación de Jan Di era bastante pequeña, decorada con muchas cosas de chicas que los hacían sentirse algo incómodo. No podían evitar pensar en cómo lo estarían pasando sus amigos en casa de Ga Eul.

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Los jóvenes intercambiaron retadoras miradas, claramente desafiándose el uno al otro por tan preciado tesoro. Woo Bin se trono los dedos, mientras que Yi Jung estiraba, preparándose para lo que venía. Ellos casi nunca peleaban por nada, pero esto era algo de vida o muerte, y la amistad no les impediría luchar por lo que querían.

-¡Pido la de arriba! –gritaron los dos a coro, saltado con fuerza para alcanzar la cama que ambos querían.

-yo la pedí primero –dijo Yi Jung empujando a su amigo

-no es cierto –sus gritos hicieron entrar a Ga Eul a la habitación –princess, dile que yo pedí primero la de arriba

-¿Por qué no lo deciden a la suerte? –Les sugirió la joven sacando una moneda -¿Y bien?

-cara –pidió Woo Bin rápidamente. Ga Eul lanzó la moneda al aire, la cual dio como ganador al príncipe Song -¡Si! La de arriba es mía

-no es justo –reclamo su amigo como niño chiquito, haciéndola reír.

Ambos habían llegado hace solo unos minutos hasta su casa, y desde entonces no habían hecho más que discutir por todo entre ellos. Los padres de Ga Eul habían aceptado recibirlos luego de varias suplicas por parte de la joven, ya que la situación no estaba como para aumentar la familia, pero como Ga Eul había insistido en que ellos también trabajarían, no pudieron decirle que no a la niña de sus ojos. El problema era que, para la mala suerte de Ga Eul, el único lugar donde podrían dormir era su habitación, ya que era allí donde había 2 camas sobrantes, lo cual significaba pérdida completa de su privacidad.

Luego de solucionar el asunto de las camas, la madre de la joven fue a darles las buenas noches, lo cual les sorprendió bastante, en especial a Yi Jung, a quien su madre nunca le había ni siquiera cantado una canción de cuna. "Con que las madres normales son cariñosas con sus hijos" pensó el alfarero acomodándose en la cama que el azar le había escogido.

Lo que les había parecido raro era que el padre de la muchacha no había aparecido desde que ellos habían llegado. Woo Bin se durmió de inmediato, claro, la cama de arriba era mucho más cómoda, no así Yi Jung, quien seguía dando vueltas hasta que Ga Eul se levanto de pronto cerca de media hora después y salió de la habitación.

El joven alfarero pudo escuchar unos susurros desde el salón-comedor de la pequeña casa. Probablemente era la joven conversando con alguno de sus padres. La puerta de entrada se cerró, unos minutos después, y todo quedo en silencio. Se quedo esperando que Ga Eul volviera a acostarse, pero pasó más de una hora en la que solo escuchaba el sonido del viento chocar con las ventanas de la habitación. Dio un bostezo y cayó en los brazos de Morfeo, despertando casi dos horas después con los ruidos que hacia alguien desde el salón.

Ga Eul entró silenciosamente a su habitación, tal como había salido. Cuando estaba a punto de ir a limpiar la casa de la señora Ja Yun, su padre había regresado con la misma frase de siempre, "nadie me contrato", lo cual lo tenía bastante desilusionado. Ella le había dado ánimos y salió rumbo a su trabajo nocturno. Luego de casi tres horas, finalmente se lanzó sobre la cama, olvidándose de que ya no era solo su habitación, si no que la compartía con sus dos Sunbaes, y que además, uno de ellos estaba despierto.

-¿Dónde fuiste? –susurró Yi Jung de pronto, asustándola

-sunbae, aún estás despierto

-te hice una pregunta

-etto… f-fui al baño –murmuró acomodándose en la cama sin siquiera cambiarse de ropa

-¿Estuviste casi tres horas en el baño?

-¿podríamos hablarlo mañana? Estoy cansada….

-estas tratando de evadirme –la aclaro Yi Jung levantándose de pronto. Tomo a Ga Eul de la mano y la arrastro hasta el pequeño salón que servía también como comedor -¿Qué haces en las calles a estas horas? ¿No sabes que es peligroso para una chica tan torpe como tú?

La joven se sentó con pesar en el diminuto sofá, dando un cansado suspiro. Él la observaba desde su lugar, manteniéndose de pie frente a ella. Ga Eul era una chica tan transparente, aún no entendía como Woo Bin no había notado que su salud no estaba muy bien, tal vez porque no la conocía tanto como él.

-papá perdió su trabajo –comentó Ga Eul mirándolo fijamente a los ojos –y aunque sale muy temprano por la mañana, y regresa muy tarde, aún no encuentra ningún otro, por lo que nos hemos estado manteniendo con el dinero que yo gano –Yi Jung la escuchaba en silencio, viéndola jugar nerviosa con sus dedos –pero lo que me pagan en la tienda de avena no es suficiente, así que por las noches trabajo haciendo el aseo en casa de la señora Ja Yun

-¿Dónde queda eso?

-está a unas cuadras… salgo a escondidas por mamá –le dijo la joven suspirando –ella no sabe que trabajo por las noches, pero si no lo hago, pagar el alquiler será un problema –claro que lo era, porque realmente limpiar esa casa le daba un buen dinero –mamá es enferma del corazón… si nos echan a la calle, ella podría sufrir un ataque o algo parecido

-pero, salir de noche sola es peligroso

-ya lo sé pero ¿Qué otra opción tengo?

-tenernos en tu casa es un gasto extra bastante alto –habló él más como una afirmación que como una pregunta. Ga Eul desvió la mirada de la suya, fijándola en alguna de las paredes de la pequeña sala –Woo Bin y yo… buscaremos un empleo

-por favor Yi Jung, no le digas nada de lo que te conté a Woo Bin sunbae –le resulto raro que no usara el "sunbae" con él también, pero se guardo sus dudas para otro momento –y en relación a lo de buscar empleo, es lo que la gente normal hace

-eso quiere decir que… prácticamente era nuestra obligación

-exacto

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-nee Ga Eul, ¿debemos usar esto? –preguntó Woo Bin en tono de reclamo. Ella alzó una ceja, burlesca

-¿Qué pasa? La gente normal LO USA… no me digan que quieren renunciar

-¡Claro que no! –Gritaron ambos casi instintivamente –pero no podemos cambiarnos si tú sigues aquí

-¡Eso es trampa! –Grito Jan Di señalándolo acusadoramente –llamaré a Jun Hee para decírselo

-¡Oye! ¡Ya buscaremos un empleo más tarde! –Salió el líder de los F4 con fastidio –solo déjennos acompañarlas hasta su empleo, luego de comer algo, nos vamos

-y dígannos… ¿Tienen dinero para comprar algo de comer? –los cuatros se miraron entre sí, negando con resignación.

Las jóvenes sonrieron con superioridad antes de comenzar a caminar. Vaya, no tener dinero era lo más molesto del mundo. Si alguien los viera en esa situación, la popularidad de los F4 se iría por el piso.

-¿No creen que deberíamos de comprarles algo de ropa más… normal? –les preguntó, haciendo referencia a la elegancia de los jóvenes –no creo que vayan a usar sus trajes caros cuando estén trabajando

-no creo que debamos gastar dinero en eso –murmuró Yi Jung pensando en lo mucho que le había costado ganárselo a Ga Eul

-vamos chicos… yo nunca he podido comprarle ropa a algún hijo, por si no lo han notado, solo tengo a Ga Eul, y a ella no le gusta la ropa de hombres

-pero… -los jóvenes suspiraron cansados –de acuerdo