Disclaimer: Los personajes pertenecen a S.M., la historia a Zoelis9, yo sólo me adjudicó la traducción.

Les dejó este nuevo capítulo porque en parte mañana soy capaz de ni prender la lap es domingo futbolero y familiar así que soy segura espectadora del Alemania-Inglaterra y por supuesto el México-Argentina, mis mejores deseos al Tri; y por otra parte en la semana tengo mis exámenes de alemán que me van a tener como loca estudiando los verbos y su forma en pasado.

Muchas gracias por sus reviews, por todas las alertas y por todas las que han agregado esta historia a sus favoritas. No saben lo feliz que pone ver esas noticias en mi correo. ¡Gracias!

"Mi Error Favorito"

Capítulo Siete:

Pinky swear

Bella POV

- No puedo hacer esto,- dije mientras sacudía mi cabeza y veía a mi teléfono celular sonar. -¿Qué es lo que le voy a decir?

- Sólo dile que tenías miedo de decirle sobre nuestra relación. Y que pensabas que no la aprobaría.

- Bueno, eso suena mejor que la verdad,- admití.- Esto va a ser el infierno.

Edward puso su mano sobre mi hombro como apoyo.

- ¿Hola?- contesté dudando.

- ¡ISABELLA MARIE SWAN!- la voz de Charlie retumbó del otro lado de la línea.- ¡Por favor, dime que los periódicos están mintiendo y que no te casaste con ese chico!

- Papá...- empecé hablar tranquila.- Papá, por favor no te enojes.

- ¿Es verdad? ¿Dónde rayos estás, Bella?- contestó furioso.- Dime para ir ahí y golpearle el trasero.

- Papá, no te enfades con Edward. Esto es tanto su culpa como la mía. Además, todavía estamos en Las Vegas. Salimos de aquí en aproximadamente una hora.

- No entiendo, Bella,- despotricó Charlie.- No me esperaba que tú te casarás tan repentinamente. Pensé que sólo era tu amigo.

- Lo era, papá,- le señalé. - Es sólo que en los últimos años, él ha sido más que eso. Además, ya teníamos planificada esta boda desde hace un tiempo.

Era tan fácil mentirle a mi papá. Y eso era sólo porque no lo veía muy a menudo y solamente hablaba con él por teléfono. Desde que mamá murió, he estado intentado alejarme de mi pasado.

- Bueno, no me gusta esto,- dijo echando humo.- Desde que te mudaste a Los Ángeles supe que te empezarías a cometer tonterías, todavía no entiendo porque no me dijiste nada de esto.

- ¿Para qué me dieras tu bendición?- le señalé.- Nunca te gusto Edward.

- No confío en él. Y tenía razón de no confiar. Al parecer, todo este tiempo él no fue claro en sus intenciones.

- Papá, no le eches la culpa a Edward. Él ha sido muy bueno conmigo y sé que él es la única persona en la que puedo confiar. Él me salvó de Mike Newton la semana pasada ¿sabes lo que hubiera pasado de no haber sido por Edward, Mike me pudo haber lastimado seriamente?

- No estoy hablando de Mike, estoy hablando de ti y tu grandísimo error. Oh, Dios, ¿no estás embarazada, verdad? Te juró que si ese chico te embarazó, yo personalmente...

- ¡Papá, alto!- le grité.- No estoy embarazada. Y en este momento no estás pensando con la cabeza. Entiendo que estés enojado, pero no puedo evitar eso. Ahora escúchame, Edward es un buen chico, se preocupa por mí y me cuida. Sé que estoy a salvo con él. ¿No es eso lo que quieres? ¿No quieres que esté segura?

- Bella, tú sabes lo que yo quiero,- suspiró él.- Pero esto no es la manera de hacer las cosas. ¿Qué diría tú mamá si te viera?

Baje la mirada. Odiaba que dijera eso.

- Creo que mi mamá querría lo que me hiciera feliz,- dije decidida.- Y estoy feliz, papá. Realmente quiero que aceptes esto.

- Bueno, lo siento, Bella, pero todavía no lo asemejo,- admitió él.- Tengo que irme. Tal vez hablemos pronto. Sólo que no voy a asimilar esto por un tiempo.

- Entiendo,- asentí.- Te quiero, papá.

- Sí,- dijo él tranquilo.- Yo también te quiero, Bells. Ten cuidado.

Con eso, él colgó el teléfono. Edward me vio con preocupación.

- ¿Estás bien?

Me encogí de hombros.- Reaccionó de la forma que pensé que lo haría. Aunque, está bien. Eventualmente, asimilará la idea. Es sólo que no le puedo decir la verdad, y creo que eso hubiera sido peor.

- Estoy de acuerdo,- asintió Edward.- Mi padres tomaron mejor la mentira. Siempre les has agradado. Mi mamá está enojada porque no estuvo ahí, pero creo que lo aceptarán tarde o temprano.

- La cuestión, Edward, es que para que cuando ellos se hayan convencido de la idea, nosotros nos estaremos divorciando,- se rió ella.

- Sí, pero entonces podríamos buscar una excusa,- señaló él.- Vamos, ya no quiero preocuparme por esto. Vamos al aeropuerto para encontrarnos con Emmett y Rose. Además cuando lleguemos, vamos a estar muy ocupados.

Asentí y me deshice de todos mis pensamientos. Él tenía razón. Íbamos a estar muy ocupados. Tenía que mudar todas mis cosas a la casa de Edward. Había decidido conservar mi departamento, así tendría un lugar hacia el cual ir cuando el acuerdo se acabara. Y también de esa manera, no me tendría que mudar con todo. Probablemente usaría mi departamento como estudio mientras estuviera viviendo con Edward.

Esto iba a ser interesante, me iba a mudar con mi mejor amigo. Definitivamente estaba en una situación extraña, o por lo menos yo lo estaba.

Verán, hace un par de semanas mis sentimientos por Edward se han...intensificado. Y era difícil verlo sólo como un amigo. Él se estaba convirtiendo en algo más para mí.

Lo más extraño del caso es que me di cuenta después de habernos casado. Entonces ahora, yo tenía que encontrar la manera de ignorar esos sentimientos, o averiguar si él sentía lo mismo por mí. De cualquier forma, no era fácil.

Mi primer acierto sería lograr que Edward se acostara de nuevo conmigo. Lo había estado pensando, sólo que esta vez, ambos tendríamos que estar sobrios. Necesitaba saber si la conexión física era real o no. Entonces de algún modo, tendría que convencerlo de que tener sexo era una buena idea. Después de todo, estamos casados. Eso es lo que las parejas casadas hacen. Él no podía esperar que estuviera todo un año sin sexo, y si me acostaba con alguna otra persona, podríamos ser cachados y todo mundo sabría que nuestro matrimonio era una mentira.

Aunque, tendría que esperar un tiempo antes de hablar con él acerca de esto. Hasta entonces, tendría que explorar verdaderamente nuestra relación. Averiguar cómo cambiaría todo si él no se sentía de la misma manera. Nuestra amistad se terminaría. Si no había ninguna posibilidad de que Edward me viera como su pareja, y si yo podría volver a verlo sólo como amigo. Él significaba mucho para mí, y después de verlo bajo cierta luz, sería imposible volver atrás.

Suspiré y aclaré mi mente por un rato. Ahora estábamos en el avión de Rosalie de regreso a Los Ángeles, y necesitaba descansar. Lo que había pasado en los últimos días me tenía exhausta. Caí dormida en el hombro de Edward, de una manera similar cómo él se había quedado dormido en el camino de ida.

Me desperté una par de horas más tarde por el sonido de su voz.

- ¿Bella?- me susurró al oído.- Bella, ya llegamos. Es hora de despertar.

Bostecé con somnolencia y estiré mis brazos.

- ¿Lista para ir a casa?- me preguntó al tiempo que lentamente recuperaba la conciencia.

Asentí y me ayudó a levantarme con su mano. Le dijimos adiós a Rose y Emmett, y nos encaminamos hacia la salida del aeropuerto.

Desafortunadamente, no pudimos evitar la situación por mucho que la hubiéramos esperado. Los paparazzi debían de haber escuchado rumores de nuestra llegada y estaban esperándonos a la salida. Cuando los vimos, Edward me tomó de la mano.

- Muy bien, Bella, necesito que me escuches,- me susurró seriamente.- Ahora que la noticia se ha fugado, esa gente no se va a controlar. Entonces, por las siguientes semanas, quiero que tengas mucho cuidado, ¿de acuerdo? Justamente ahora, necesito que estés cerca de mí. No te alejes de mi lado. Agarra muy fuerte mi mano y no te sueltes. Si lo necesitas, apóyate en mí y te sacaré de aquí, ¿correcto? No quiero que salgas lastimada.

- De acuerdo,- asentí.- ¿Prometes que no dejarás que me aplasten?

Él sonrió.- Te protegeré con mi vida.

Lo más curiosos era saber que lo estaba diciendo de verdad. Yo sabía que él nunca dejaría que nada malo me pasara. Él daría su vida antes que la mía cualquier día.

- Vamos,- suspiró, mientras salíamos.

Repentinamente, fuimos emboscados por miles de paparazzi. Fue como un flashback de cuando habíamos estado en Las Vegas. Edward sujetó firmemente mi mano mientras salíamos. Me apoyé en él y con su brazo me rodeó fuertemente, protegiéndome de la ferocidad de la multitud. Estaba a punto de quedarme ciega por los flashes.

Cuando llegamos al auto, Edward me abrió la puerta antes de subirse él. Ambos respiramos profundamente cuando estuvimos dentro.

De repente, la ventana divisoria empezó a bajar.

- Miren, ¿si no son otros más que la feliz pareja?- se burló Jasper mostrándose por sí mismo.- Alice me dijo que ustedes dos habían tenido un fabuloso fin de semana.

Revise el auto y ahí estaba mi asistente sentada en el asiento del pasajero.

- ¡Ey!- la salude emocionada.- ¿Qué estás haciendo aquí?

- Jasper me dijo que iba a venir a recogerlos al aeropuerto, y quise acompañarlo. Y te traje esto.

Me extendió un ramo de flores. Eran fresias, mis favoritas.

- Alice, no tenías que hacerlo,- le sonreí mientras tomaba el ramo de sus manos.

- Bueno, no todos los días te casas, Bella,- bromeó Alice.- De hecho, ¡pensé que jamás vería este día!

Rodé mis ojos y vi a Edward, quien estaba dispuesto a cambiar de tema.

- Entonces chicos, ¿nos van a ayudar hoy? Tenemos que lograr que Bella se haya mudado por la noche.

- ¡Sí! Estoy tan emocionada,- chilló Alice.- Y después de eso, ¡tenemos que empezar a planear la fiesta!

- ¿La fiesta?- dijimos los dos al mismo tiempo.- ¿Qué fiesta?

- Hm, chicos necesitan tener una fiesta para celebrar su boda,- dijo Alice como si fuese obvio.- Esto es lo mejor que le ha pasado a tu carrera. Probablemente el mejor truco publicitario hecho.

- No fue un truco publicitario,- se defendió Edward.- Esto fue más un accidente.

- No importa, ¡está resultando genial para los dos!- se rió Alice.- Bella, estoy inundada de llamadas. Estás en la cima, con miles de entrevistas y muchas revistas te quieren en la portada de su siguiente número. No sólo eso, pero te estoy reservando trabajos a diestra y siniestra. ¡Estás en la cima del mundo!

Estaba sumamente sorprendida. Siempre fotografiaba la portada par las revistas, no aparecía en ellas. Esto estaba más allá de mis expectativas.

- Bueno, de cualquier manera, no deberíamos hacer un gran lío por esto. Sólo nos va a hacer ver como unos tontos cuando realmente estemos divorciándonos.

- Eso es verdad,- estuvo de acuerdo Edward.- Pero una fiesta no es una mala idea del todo. Creo que suena divertido.

Enfoqué mi vista en él como si me hubiera traicionado. Él sabía lo mucho que odiaba ser el centro de atención.

- Por favor, Bella, no me veas así,- me pidió él.- Esto no te va a matar.

- Yo no estaría tan segura de eso,- murmuré por lo bajo.

Edward POV

Esa noche, después que la mayor parte de las cosas de Bella fueron movidas, nos sentamos en el sofá y nos pusimos a revisar los detalles de nuestro nuevo arreglo. Sabíamos que había cosas muy complicadas por el momento, y muchas cosas más que cambiar.

Pero tengo que admitirlo, estábamos manejando esto bastante bien. Pudimos haber entrado en pánico, pero en lugar de eso, habíamos tomado esta situación con toda tranquilidad.

En ese momento, Bella estaba sentada al estilo indio sobre el sofá vistiendo una blusa azul de tirantes y un pantalón de franela. Su cabello estaba sujeto en una desordenada coleta y estaba usando sus lentes mientras trabajaba en su laptop. No pude evitar sonreír cuando la vi.

- ¿Qué?- me preguntó Bella cuando me descubrió observándola.

- Nada,- respondí.- Te ves linda con esos lentes.

Ella puso los ojos en blanco y se quejó.- Odio estas cosas, pero me tuve que quitar los lentes de contacto. Y no te burles de mí, sé que en este momento soy un desastre total.

- No, no lo eres,- sonreí.- Realmente luces linda.

Ella me vio como si me estuviera regañando en silencio. No lo podía evitar. Ella siempre se veía hermosa. Era genial que después de todo el glamour y el estilo de vida de una celebridad, ella todavía era capaz de sentirse libre y ponerse su pijama. Algunas veces me era difícil apartar mi vista de ella.

- Ve esto,- me dijo Bella riendo, cambiando de tema.- Estamos en todos lados en Internet. Incluso hay una página con todos los detalles de nuestra boda. Lee este artículo, al parecer el pequeño anuncio que hizo Rosalie en su concierto es una gran noticia.

Vi el artículo y leí: Rosalie Hale confirma relación y boda Cullen.

Anoche durante su presentación en Las Vegas como parte de su tour, Rosalie Hale mando un saludo personal a sus amigos Edward Cullen y Bella Swan felicitándolos por su boda. La cantante anunció que ella estuvo presente en la boda, la cual tuvo lugar un día antes en una pequeña capilla en la ciudad. Los recién casados aun no han hecho ninguna declaración sobre su boda. Casi simultáneamente, Hale confirmó la relación que sostiene con el hermano de Cullen, Emmett, a quien se refirió como su "novio", declarando además que estaba enamorada de él. La estrella, quien está dejando atrás un año de mala publicidad, dijo después del concierto que estaba muy emocionada de cambiar hacia una nueva página con su reciente relación y sus nuevos amigos. "¡Esta es la nueva Rose!" exclamó con emoción. "Emmett ha hecho que me vea como realmente soy, no como esa basura superficial en la que antes estaba envuelta y que no era verdaderamente yo. Estoy lista para intentar algunas cosas nuevas y mejorarme a mí misma, además la gente con quien ahora estoy asociada seguramente contribuirá con eso. Son personas geniales y han sido un gran cambio en el tipo de compañía que solía tener." Se rumora que Hale empezará a trabajar en su nuevo álbum en las próximas semanas. Los recién casados Edward y Bella asistieron al concierto, sin embargo aun no han hablado sobre su sorpresiva boda. Se ha tenido contacto con su publicista y se espera que den una declaración en los siguientes días.

- ¿Lo haremos?- me preguntó Bella después de leer el artículo.- ¿Cuándo?

Me encogí de hombros.- No lo sé, pero Emmett me advirtió que tendríamos que dar algún tipo de declaración. Necesitamos que esto sea vea como de veritas.

- ¿De veritas?- se rió ella.- Te has estado juntado demasiado con tu hermano. Pero fue agradable que Rose fuera tan buena con nosotros. Honestamente estoy sorprendida que ella y Emmett congenien tan bien. Nunca hubiera imaginado esa pareja.

- Bueno, esperemos que funcione.

De repente el teléfono sonó. Vi el identificado de llamadas y mis ojos se agrandaron cuando leí el nombre.

- Es Aro,- dije nervioso. Rápidamente Bella me arrebató el teléfono de las manos y presionó el botón de respuesta.

- Residencia Cullen,- saludo alegremente. Casi me atraganté con el aire cuando escuché eso.- Oh, Aro, que agradable saber de ti…No, no lo hemos recibido aún…Bueno, tendremos puesto el ojo en eso. Hemos estado muy ocupados en los días pasados, si ya sabes lo que quiero decir. Tú sabes cómo somos los recién casados…Oh, eso es muy dulce de su parte. Muchísimas gracias…Bueno, lo mantuvimos en secretos por razones publicitarias. Estoy segura que lo entiendes…Sí, de hecho está aquí ahora mismo. Te lo voy a pasar.

Me pasó el teléfono y cubrió el auricular con cuidado.

- Pensé que lo haría sonar más creíble y así también lo embaucaríamos,- susurró ella con una sonrisa.

Articulando con los labios le dije gracias y dudando tomé el teléfono.

- ¿Hola?- saludé nervioso.

- ¡Edward! Soy Aro Volterra,- me contestó una voz alegre.- Acabo de hablar con tu adorable esposa, mis felicitaciones.

- Pues muchas gracias, señor,- le dije.- Estaba preocupado que se fuera a tomar la boda como publicidad negativa.

- Por supuesto que no,- rió él.- No es como si fuera un error de borrachos. Te puedo decir que los dos se veían muy enamorados todo este tiempo. No puedo estar más feliz de que ustedes por fin se hayan casado.

Arqueé la ceja en confusión. ¿Era así como nos veían desde afuera?

- Oh, pues muchas gracias. Estoy seguro que entiende por qué lo mantuvimos en secreto.

- Absolutamente. Pero ahora que ya salió a luz, voy a estar realmente entusiasmado de tenerte en mi filme. Toda esta publicidad es realmente buena para la película, especialmente por el hecho que te casaste con una mujer como Bella. Tú sabes, ella es muy agradable. Pienso que los dos hacen una pareja perfecta, y todo el público también lo ve. Lo que significa muchos más boletos vendidos.

Entonces, este era un mejor plan de lo que había pensado.

- De cualquier manera,- continuo Aro.- Esto te está haciendo lucir bastante bien, te veré en un par días para el casting, y si todo va bien…. dijo empezando a bajar la voz.

- Bueno, estoy contando los días para la audición,- asentí.- Y muchas gracias por llamar.

- Ni lo menciones,- dijo él.- Le dije a Bella que Jane y yo les enviamos dos botellas de champagne. Considerarlo nuestro tardío regalo de bodas.

- Es muy generoso de su parte,- sonreí. Estaba ya casi dentro para esta película.- En verdad lo apreciamos.

- Por supuesto. Pues ya me tengo que ir. Felicidades de nuevo, Edward. Cuida a esa chica, ella es especial.

- Lo haré lo mejor que pueda,- dije dibujando una sonrisa.- Adiós.

Colgué el teléfono y vi a Bella con los ojos sumamente abiertos.

- ¡Bella, casarnos fue una genialidad!- le dije riendo.

Ella se encogió los hombros burlescamente.- ¿Qué puedo decir? Soy increíble.

- En verdad lo eres,- le sonreí viéndola a los ojos. Después de un momento de silencio, ambos apartamos la mirada.

- Entonces, ¿listo para ir a la cama, cariñito?- se rió ella, usando su apodo favorito que me había puesto.

- Supongo que sí…- le contesté mientras veía mi reloj. Fue entonces que pensé en nuestros arreglos para dormir.- Entonces, ¿vas a dormir en el cuarto de huéspedes o…?

- Pues estaba planeando dormir en la misma cama que mí esposo, a menos que tengas algún problema con eso.

Me quede sin palabras.

- Um, supongo…uh…si…ehh...

- Relájate, Edward,- suspiró.- No es como si te estuviera pidiendo que tuvieras sexo conmigo. Digo, eventualmente, si eso es lo que realmente queremos, definitivamente podemos discutirlo más tarde. Seguimos siendo los mejores amigos, entonces no va a ser extraño. Y estamos casados, ¿por qué no deberíamos compartir la cama?

La observe, sin estar seguro de cómo responderle. El sólo pensar que Bella dormiría a lado mío me hacía sonreír.

- Uh, supongo que está bien,- contesté probablemente con demasiada alegría.- No pensé que querrías.

- Yo no tengo ningún problema,- dijo encogiendo los hombros.- ¿Y tú?

- De ningún modo, de hecho…

Y la cargué en mis brazos y la subí por las escaleras. Cuando llegamos a la habitación, la puse sobre la cama.

- ¿Es cómoda, señora Cullen?- le pregunté bromeando. Ella se estaba muriendo de la risa.

Después de preparar la cama, nos acostamos uno junto al otro. Fue una experiencia extraña para mí, dormir con ella en ese sentido. Seguro, que habíamos estado ciertas circunstancias parecidas, pero jamás de esta forma. Pero ahora, ella era mi esposa, lo cual era complicado.

Repentinamente, Bella me abrazo por un lado y puso su mano sobre mi pecho, yo sólo vi el techo.

- ¿Edward?- susurró ella somnolienta.

- ¿Si, Bella?

- ¿Me puedes prometer algo?

Yo sonreí.

- Lo que quieras.

- Después de que todo esto termine y ya no estemos casados, me prometes que todavía vamos a ser los mejores amigos. Prométeme que todavía podremos platicar y reír y holgazanear como siempre lo hemos hecho. Prométeme que todavía me vas a querer.

Le dio un beso en la frente.

- Por supuesto, Bella. Te lo prometo.

- ¿Pinky swear?- bromeó ella levantando su dedo meñique. Me reí y uní mi dedo con el de ella.

- Pinky swear. Siempre te voy a querer, siempre.

Estaba diciendo la verdad. Siempre querría a Bella, había estado enamorado de ella desde la primera vez que la vi. Sólo tendría que encontrar la forma de hacérselo ver a ella.

De veritas. Se refiere a algo que es verdadero, real, etc.

Pinky swear (pinky promise). Cuando prometes algo y al mismo tiempo se entrelazan los dedos meñique.

Gracias por leer y nos vemos en el siguiente capítulo, les puedo adelantar que sabrán a detalle cómo inicio la extraña amistad entre Edward y Bella. CIAO!