Capítulo 7. Tierra de por medio

Nina POV

Luego de horas exhaustivas de compras, regresé al hotel. En la noche tendríamos la cena previa a la boda, por lo que el tiempo para arreglarme era muy poco. La soledad de la habitación hizo que los recuerdos se agolparan en mi memoria…Bah! Hablo en plural cuando mi único pensamiento es singular y resumido a 3 letras: IAN.

Tecleé un mensaje rápido a través del whatsapp:

Nina: ¿Qué tal tu día? 18:45

Ian: Todo bien. Voy camino al aeropuerto. ¿Qué tal tu día? 18:46

Nina: Compras con Anne y las demás. Ya sabes como son. 18:47

Nina: Había olvidado por completo tu viaje. Que llegues con bien a tu destino. 18:47

Ian: Gracias. ¿Qué harás durante el verano? 18:48

Nina: De momento, cumplir con la boda. El domingo vuelo a Los Ángeles, me reuniré con Julianne y Riawna. Pasaremos unos días en la playa y otros eventos. Julianne está pasando por el rebote luego de terminar con Ryan (Seacrest) y para eso estamos las amigas. 18:49

Ian: Yeaaaah! Quiero volver a Palawan, si quieres nos ponemos de acuerdo antes que terminen las vacaciones para ir juntos. ¿Te parece? 18:50

Nina: ¡Palawan! Oh sí, claro cuenta con ello. 18:50

Ian: Bueno Neens, tengo que abordar el avión. Por favor mantente a salvo. Una vez llegue a Londres me comunico contigo. Cuídate. 18:51

Nina: Buen viaje, Ian. 18:51

Fue tan distinta esta despedida. Sentí un nudo en mi garganta. Las lágrimas amenazaban con salir y el corazón desbocado. Amo a ese hombre más que a mi vida, no hay duda alguna.

La noche pasó sin más complicaciones. Una fingida sonrisa, abrazos por doquier, buenas vibras a los futuros esposos y bla bla bla.

Nina. –me llamó Julie

Dime. –contesté mirándola de frente por primera vez en toda la noche y para ser sincera ya en el elevador camino a nuestras habitaciones.

Espero de todo corazón que la situación mejore. Tu cara no es la mejor, así lo trates de ocultar. La producción me tiene a punto del shock. Todos tememos que no logren entenderse y repercuta en la serie. –dijo en un suspiro

No pasará. –dije dando por terminada la conversación y caminando hasta mi habitación.

Ian POV

No hay duda que me sorprendió mucho recibir un mensaje de Nina, justo cuando iba camino al aeropuerto. Iba un poco retrasado, pues con todo lo acontecido la noche anterior no había podido pegar un ojo. Paul me había llamado a medio día, contándome lo ocurrido con Nina la noche anterior una vez me retiré de la fiesta, y más que nada tuve que escuchar un sermón de su parte. Sin ánimos de discutir, pues yo tampoco la estaba pasando bien, lo escuché y le agradecí por la información.

Sabía que la llamada de Paul había sido una antesala de manera cariñosa a lo que me esperaba con Candice…ella si trapearía el piso conmigo, pero su llamada nunca llegó.

Las 8 horas y medias de vuelo no ayudaron en nada. Mi cabeza no dejaba de pensar en ella. En cómo puede ser completamente una mujer de armas tomar y a la vez tan inmadura. Su actuación de la noche anterior no fue la mejor, pero no quise ni mencionarlo en la breve conversación que tuvimos. Si lo hacía, habría perdido el vuelo porque hubiese regresado a ese hotel a darle un par de nalgadas, porque de verdad se las merecía. Lo único que podía rogar era que la prensa no se hubiese enterado porque mañana seríamos la comidilla del mundo y yo la oveja negra.

Llegué pasadas las 3 de la mañana hora de Nueva York, a mi hotel en Londres. Tenía que estar a las 7 en el set para comenzar a rodar las primeras escenas de La Anomalía. Recordé mi promesa de avisarle a Nina una vez estuviera en el Hotel…me lo pensé un par de veces antes de teclear un mensaje, a lo mejor dormía y no quería incomodarla. Tenía una boda a la cual asistir, así que mientras tenía un monologo, decidí por escribirle.

Sé que es de madrugada. Perdona por interferir tu sueño. Escribo solo para comunicarte que ya estoy en el Hotel, tengo llamado a las 7 am hora e NY en el set. Hasta pronto. – comenté

La respuesta de su parte fue inmediata.

Qué bueno que llegaras con bien. Yo, sin embargo, sigo sin poder dormir. Es una tortura no tenerte aquí. –escribió rápidamente.

Necesitamos tiempo a solas. Es lo mejor. –tecleé antes de dejar el celular sobre la mesita de noche junto a la gran cama de hotel.

Decidí tomar un breve baño, sabía que no iba a lograr dormir. Así que unos minutos más o unos menos sin recostarme sobre esa cama fría y vacía no harían la diferencia.

Luego de unos minutos, salí de la bañera, me envolví en la bata de baño y salí al balcón. Hacía un frío que calaba los huesos, pero más fría tenía el alma. La vida es tan impredecible, cómo hace unos días me sentía el hombre más feliz del mundo, tenía a mi lado una mujer maravillosa llena de virtudes y defectos pero así la quería…ella complementaba mi mundo y yo creía que hacía lo mismo yo con ella, pero la vida no es justa y aquí me encuentro a cientos de kilómetros de esa mujer…de mi mujer, porque la llevo tatuada en la piel, en el alma, en mi mente y en todo mi ser.

Una lágrima solitaria rodó por mi mejilla y decidí entrar a la habitación para ahogarme con mi propia miseria.

No había duda que amaba a esa mujer con mi vida y estar lejos de ella, sacaba lo peor de mí. No estaba preparado para esto, pensé que nada nos podría separar y ahora me encuentro en esta posición sin saber que hacer o hacia dónde dirigirme, sin ella me siento perdido, sin rumbo fijo y a la deriva.

Dios mío, ¡cuánto la extraño!