Capítulo VI
Jueves
Tal como lo prometía el lunes, la semana ha sido llena de trabajo. No he podido dejar de pensar en la clase de italiano de mañana, estuve traduciendo el estúpido ensayo toda la tarde, pero ahora que lo pensaba más detenidamente, me convencí de que merecía el castigo en cierto modo, no estaba bien escapar de clase. Por otro lado, Sebastian continúa con su extraña, pero no menos agradable coquetería; el martes, durante Biología, se inclinó desde su puesto para hablar conmigo…
-¿Qué harás después de clases?- Preguntó lo suficientemente bajo para no llamar la atención de la maestra y los demás compañeros.
-Tareas, gracias a ti. Debo escribir un ensayo o reprobaré italiano.
-Valió la pena.- Comentó sin arrepentimiento alguno.
-No sé si pueda decir lo mismo.- Repliqué con seriedad, tratando de prestar atención a la clase. Él soltó una leve risita.
-No puedo creer que estés molesto sólo por eso.-
Sí, lo estaba. La Academia era muy importante para mí y no me permitía faltar a clases sólo por vagar. No tenía nada que ver que fuera Adam el tutor.
-Te compensaré.- Continuó al no obtener respuesta de mi parte.- Salgamos. Vamos al LimaBean… o a mi apartamento, si prefieres algo más privado.- Agregó con una mirada que daba a entender a lo que se refería.
-Ya te dije que debo hacer trabajos… además tengo cosas pendientes del coro.- Añadí de forma evasiva.
-Sabes que no tendrías que preocuparte por los Warblers, si estuviera yo a cargo nuevamente.-
-¿Eso es lo que quieres? ¿Que me distraiga para no encontrar un nuevo capitán y puedas continuar tú?- Espeté haciéndole frente. Pero él sólo sonrió de forma burlona.
-Estas algo paranoico Harwood ¿Porqué tan a la defensiva conmigo últimamente? Solías agradarme más antes.- Replicó con evidente fastidio por mi indecisión, lo cual me hizo reflexionar y pensar que tal vez exageraba.
-Está bien… nos veremos después de clase.-
Acepté finalmente, y tal como se acordó, nos reunimos al terminar la jornada académica. Fui a su apartamento y vimos una película, bueno tratamos de verla, porque en realidad estuvimos teniendo sexo. A veces pienso que de verdad le gusto, a diferencia de cómo nos tratábamos durante el verano, esta vez él es más amable/cariñoso conmigo, incluso me enseñó algunas expresiones en francés. Sin embargo, no puedo decir que eso sea mutuo, aún me gusta, pero ya no es lo mismo… quizá porque aún fantaseo con Adam.
Ayer suspendimos las clases para que The Warblers pudiera presentarse libremente por Dalton, y de ésta manera invitar a los chicos para que audicionaran, si corríamos con suerte podríamos encontrar el capitán nuevo. Pocos fueron los que se atrevieron a hacerlo; ése es el problema de ser tan talentosos, muchos saben que no tienen lo suficiente para entrar y, las audiciones resultaron un fracaso.
No obstante, hoy creí encontrar un candidato, y no sé cómo no lo pensé antes. Me reuní con Nick para almorzar como de costumbre, aunque actualmente, nuestra mesa, que solía ser para dos, es de tres, pues Jeff nos acompaña. En fin, Nick estaba fijando una lista en el cartel de anuncios. Un gran tablero de marco azul rey con afiches y hojas ordenadamente pegados unos tras otros, al lado se encuentra un atril con un bolígrafo para usar en las listas membretadas como la de mi amigo.
-Hey, Nick ¿Para qué es eso?-
-Estoy a cargo de la celebración de Halloween y necesito conformar un comité para la logística del evento.- Explicó a la vez que yo leía la solicitud. En Dalton, cada año se realiza una fiesta temática de Halloween, donde por supuesto, The Warblers, se presenta. Esta permitido llevar acompañantes que no sean de la Academia, e incluso se hace una invitación formal a las chicas del Crawford High School, un internado femenino similar al nuestro.
-Vaya, eso es mucha responsabilidad ¿Ya tienes algunas ideas?- Por ello, creo que mi amigo sea un buen candidato, tiene talento y me sorprendió que él estuviera liderando ese proyecto. No recordaba que lo hubiera mencionado antes, o quizá sí y yo no le había prestado atención.
-Lo sé, por eso estoy buscando ayuda, y sí, tengo varias ideas ¿Te unirás, verdad que sí?- Pidió con cierto brillo en sus ojos.
-No lo creo… Tengo ya muchas cosas por hacer, está el coro, las clases, el entrenamiento de tenis… - Su sonrisa se esfumó y yo me sentí culpable. Quería decirle que sí, pero en realidad presentía que no iba a poder con todo, además de las actividades extracurriculares a las que estoy unido.-
-Oh… pero no serás el único. Te delegaré pocas funciones, y estará Jeff también, ¿Sí?
-Mira, si quieres te ayudo con ideas, o lo que pueda, pero no me uniré a ese comité.-
-Oh… está bien.- Acordó con un mohín y suspiré, el chico era demasiado sensible.
-Quita esa cara, yo sé que todo será un éxito, además tienes a Jeff, él no te dejará solo.- Le animé abrazándolo por el hombro y empezando a caminar hacia el comedor.- Mejor dime qué ideas tienes.- Eso funcionó y su rostro se iluminó.
-¡Ya te digo! He estado pensando en que la temática podría ser algo como el renacimiento, ya sabes, vestido en pompa, caballeros…
-Wow. Me gusta, es una gran idea, muy de acuerdo a Dalton.-
-¡Cierto que sí! Por eso también desearía que se realizara aquí en la Academia.-
Aquello también me sorprendió, por lo general, el evento se realizaba fuera de la institución, en algún club de la ciudad.
-¿Estas seguro? Sabes que aquí no está permitido ese tipo de eventos.-
-Lo sé, pero las instalaciones son perfectas para el tema.-
-Humm… puede ser, pero ¿dónde bailará la gente? - Inquirí retóricamente y bufé un poco.- ¿En el gimnasio?- Por su expresión, era obvio que no había pensado en ese detalle, y se encogió de hombros dándome a entender que no le parecía una mala idea. –Por favor, Nick. No estamos en una escuela pública.- Al parecer no tenía tanta vocación de líder cómo yo lo creía.
-¿Y eso qué? Sólo los de Dalton sabrán que es el gimnasio… Momento! No es necesario una gran pista de baile. En aquella época, los bailes se desarrollaban en el salón principal de una gran casa o castillo, como Dalton; y el gran salón sería el escenario perfecto para el baile principal, o incluso el auditorio, como un espectáculo de ópera… -Ahora parecía hablar consigo mismo, pero ahí me convencí de su perfil visionario, quizá no era tan mala su idea, ya podía imaginar a las personas rondando por los pasillos como en aquellos tiempos.
-¿Sabes? Creo que estás en lo cierto.- Palmeé su hombro apoyándolo.
-¿Lo dices en serio?-
-Claro, es más… pienso que deberías postularte para capitán de The Warblers.-
-What the fuck! ¿Estas loco?- Su expresión de asombro me hizo reír.
-Hablo en serio, tendrás todo mi apoyo, bro.-
-Eh… no lo sé…-
-¿Porqué no? Siempre has querido un solo y lo lograste el año pasado, podrás con esto.-
-Thad… de hecho, estaba pensando en alguien mejor que yo para ese cargo.- Esperé la respuesta a mi interrogante mental. -Tú.- ¿Yo? Eso me tomó completamente desprevenido.
-No, eso no sucederá.-
-Dime por qué no. Tienes tanta experiencia como yo, has estado en el concejo, te sabes las normas de principio a fin, y te lo mereces, te preocupas mucho por nosotros.-
-Tendría que pensarlo.-
-Piénsalo, de lo contrario quedará nuevamente Smythe, y sé que es tu amigo, pero no me agrada mucho, no quisiera que él volviera a ser capitán.- Confesó con timidez en su voz y desvió la mirada. Nick me había dejado sin palabras, sinceramente, no había pensado en ser líder del grupo, prefería supervisar que el trabajo estuviera bien hecho, y creía que tanto Sebastian como él, serían buenas opciones.
-Piénsalo.- Repitió palmeando mi espalda a la vez que entrábamos al comedor. Jeff ya se encontraba en nuestra mesa, y yo me acerqué absorto en la conversación con mi amigo.
Ahora espero quedar en paz y salvo con el ensayo, ya no estoy molesto con Adam, aunque sigue siendo extraña su actitud del lunes. Como sea, ojalá se le haya pasado el mal humor también, me agrada el hombre y no quisiera continuar peleado con él. Así que mañana será un día decisivo, tanto para mi clase de italiano y el señor Wood, como para The Warblers y su capitanía.
