6º Un pequeño rayo de luz

Edward se quedó mirándolos en silencio, sin saber muy bien como reaccionar ante aquel silencio tan incómodo. Su hermano y su padre estaban igual que él, Carlisle carraspeó rompiendo el silencio y Emmet se acomodó en la silla.

-¿Puedo hacer algo por ti Edward?

-No- Respondió girándose y dándoles la espalda- Seguir hablando, siento haber interrumpido.

Salió del despacho sin dar tiempo a más réplicas, se marchó de la casa y comenzó a caminar por la carretera, con las manos en los bolsillos y cabizbajo. Escuchó unos pasos tras él, pero no quiso girarse, siguió su camino ignorando a quien fuera que estuviera tras él.

-¡Edward, espera!- Se escuchó la voz de Carlisle, Edward paró sin girarse.

-¿No tienes que irte a trabajar?

-Quería explicarte lo que ha sucedido en el despacho, no quiero que pienses algo que no es- Dijo sinceramente.

-Papá, déjalo, no importa.

-Si que importa Edward- Se colocó ante él, lo cogió de los hombros y lo obligó a mirarle- No quiero que te sientas como un extraño porque no lo eres.

-Eso depende de para quien papá, puede que para ti y mamá no, pero para Bella, Emmet y Renesmee soy alguien despreciable al que hay que mantener al margen de todo lo que les sucede.

-Eso no es cierto Edward- Siguió hablando Carlisle- Aunque se comporten de la forma que lo hacen, les importas y no te desean ningún mal.

-Ya, claro- Suspiró, se soltó de las manos de su padre y caminó unos pasos alejándose de él- Eso díselo a alguien menos ingenuo que yo- Y continuó alejándose de él.

-¿A donde vas?

-No lo se- Siguió caminando sin girarse- A pensar, supongo, quizá deba tener en cuenta la opinión de los demás sobre mi regreso.

Edward siguió caminando, ignorando las siguientes palabras de su padre, no quería escuchar más palabras inútiles, nada de lo que él dijera cambiaría la forma en la que los que más le importaban lo veían.

Caminó durante mucho rato, no dejaba de darle vueltas a todo, su regreso no había traído más que quebraderos de cabeza, Bella no quería saber mucho de él, ni siquiera quería que él fuera el padre de Renesmee, prefería estar con su hermano Emmet. Su hermano lo odiaba, si no hubiera sido por sus lazos familiares, estaba seguro de que lo habría matado de una paliza. Y Renesmee... Ella era una niña muy pequeña que había descubierto que su padre no era su padre y que un desconocido quería ejercer esa función.

A nadie parecía importarle lo que pensaba o sentía él, hasta sus padres apoyaban más a Emmet y Bella, no lo abandonaban, no lo alejaban, pero favorecían claramente las acciones de ellos. Era lógico que tras seis años de convivencia con Bella y ausencia por parte de Edward, los lazos familiares hubieran cambiado, y eso le hacía sentir fuera de lugar.

Tras varias horas de dolorosos pensamientos y de frustración, caminó de vuelta a la casa sin demasiados ánimos, al llegar no había nadie, todos había ido a trabajar y Renesmee estaba en el colegio.

Jake salió corriendo a darle la bienvenida, moviendo su rabillo de lado a lado con energía, Edward sonrió, lo cogió entre sus brazos y le acaricio.

-Es bueno saber que hay alguien que se alegra de que vuelva a casa.

Edward salió al jardín con Jake y estuvo pasando el rato, corriendo de aquí para allá con él, disfrutando como un niño, pero el teléfono lo interrumpió y entró con Jake a cogerlo.

-¿Si?

-Soy Alice, la profesora de Renesmee, necesito que vayan al hospital de inmediato, voy hacia allí con Renesmee- Respondió una voz nerviosa al otro lado.

-¿Qué le ha sucedido?

-Le dio una crisis muy fuerte, no estoy segura de como se encuentra- La mujer parecía asustada.

-No se preocupe, de inmediato voy hacia allí.

Edward colgó y salió corriendo, no tenía coche allí así que corrió todo lo que pudo, no paró hasta llegar al hospital, allí preguntó de inmediato por Renesmee, lo condujeron por los pasillos hasta uno de los boxes. En la entrada estaba una mujer joven, miraba el interior del box con preocupación, se le notaba en la cara.

-Disculpe, ¿es usted la profesora de Renesmee?

-Si- Respondió algo sorprendida- ¿Quien es usted? No le conozco.

-Soy Edward Cullen, el padre de Renesmee.

-¿Su padre?- La chica lo miró de arriba a abajo- ¿El exnovio de Bella?

-Si...

-No sabía que había vuelto a Forks- Estaba realmente sorprendida- Bella no me ha dicho nada- Cambió su cara a una de enfado- Esta me la paga...

-Disculpe, no quiero ser grosero pero, ¿que le ha sucedido a Renesmee?

-Oh, si, lo siento- Se disculpó, mirando de nuevo al interior del box- Ha sido en mitad de clase de educación artística- Le narró- Uno de los compañeros de clase le dijo algo y ella se puso nerviosa- Comenzó a frotarse las manos- No es la primera vez que le da una crisis, pero normalmente se le pasa cuando le inyecto su medicina, sin embargo hoy...- Suspiró al recordar- Hoy no ha servido de nada, el ataque no ha ido a menos hasta que han llegado los sanitarios.

-¿Y ahora como se encuentra?

-Está llorando en la camilla, no quiere que entre con ella, el doctor Cullen ha ido a ver sus pruebas- Alice miró a Edward a los ojos- Quizá debería entrar usted para hablar con ella.

-No creo que eso haga que se sienta mejor, no quiere saber nada de mi.

-Por favor, necesita hablar con alguien- Le suplicó y Edward no pudo negarse- Gracias.

Edward se adentró en el box, Renesmee se quedó mirándolo mientras lloraba, vio como se sentaba frente a ella y dudaba si acariciarla o no.

-¿Por qué has venido?

-Tu profesora llamó preocupada a casa y yo era el único que estaba- Respondió algo nervioso, no estaba seguro de que debiera ser él quien hablara con ella- Se que no te caigo bien, prometo estar solo el tiempo necesario para no incomodarte.

-Puedes quedarte- Giró el rostro para no mirarlo- Si quieres.

-Claro que quiero Renesmee, siempre quiero estar a tu lado.

-Lo sé- La niña cerró los ojos- ¿Me das la mano?

-Claro pequeña.

-Gracias- Respondió al notar la mano de Edward entre sus deditos- No te vayas, por favor.

-No me iré a ningún lado, me quedaré conitgo mientras tú quieras preciosa- Edward acercó la otra mano al rostro de la niña y secó sus lágrimas- ¿Quieres contarme que ha sucedido?

-Jacob dijo una cosa...

-¿Qué dijo Jacob?- Le acarició la mejilla con delicadeza.

-Dijo que yo era una niña abandonada.

-¿Y por qué dijo algo así?- Preguntó secando de nuevo las lágrimas que comenzaban a salir sin control de los ojos de la niña.

-Yo le conté quien eras y lo que mamá me había dicho, y él... Se rió de mi y dijo que tú no me querías, que por eso te fuiste... Dijo que Emmet no era mi padre y que tampoco me quería... Dijo que ni me quería mamá y que yo era un estorbo...

-¡Eso no es cierto! ¿Me oyes?- Edward apretó un poco la mano de la niña- ¡Yo no me fui por ti! ¡No sabía que tú existías, de haberlo sabido habría vuelto mucho antes! ¡Te quiero desde el mismo momento en el que supe que era tu padre, aunque tú no me quieras a mi! ¡Nunca me he sentido tan orgulloso de algo como de ser tu padre!

-¿Lo dices de verdad?

-Renesmee, mírame a los ojos- La niña obedeció- Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, da igual lo que diga Jacob o cualquier otro estúpido, nunca serás un estorbo, para nadie. ¿Entendido?- La niña asintió mirándolo con admiración- Emmet te quiere a ti igual que quiere a tu madre, solo hay que ver la manera en que cuida de ti, ha sido tu padre todos estos años y eso no lo hace alguien que no te quiere. Tu madre te adora y se desvive por ti, eso no hay quien pueda decir lo contrario. Y yo... Yo espero poder ser algo más para ti que el hombre que se marchó hace seis años...

-Ya lo eres Edward- La niña se lanzó a su cuello y lo abrazó con fuerza- No me dejes nunca.

-Nunca, mi niña, nunca- Besó sus cabellos y la abrazó también.

Edward no se movió de su lado en ningún momento, Renesmee se quedó dormida, pero Edward no salió del box, Alice entró cuando vio a Renesmee descansar tranquila en la cama, agradeció a Edward haberse quedado con ella, maravillada por la forma de hablar de él.

Carlisle entró un rato después, miró a Renesmee cogida de la mano de Edward, Alice le había contado lo sucedido antes de marcharse y solo pudo sonreír al ver esa muestra de afecto con la pequeña.

Un mensaje de texto llegó al móvil de Edward mientras Carlisle comprobaba que la niña estuviera bien antes de darle el alta. Edward miró de inmediato el mensaje, era de Jasper.

"Mañana salgo hacia allí. No viajo solo. R viene conmigo. Ya te lo explicaré todo en otro momento. Nos vemos mañana por la noche, el avión llega a las 22h."

Hola,

creo que este capítulo compensa el ser corto con la intensidad que transmite, ¿no? ¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado?

¿Qué creeis que va a suceder?

Se que muchos estareis deseando que haya un momento Edward-Bella, pero aun falta para algo así, primero Edward tiene que ganarse a su hija por completo, y además, tengo pensado algo que no se si os podréis imaginar.

Gracias por los reviews que me dejais, sois un encanto.

Nos leemos en el próximo capítulo