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Body markings

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Esa mañana despertó más temprano de lo usual. Estaba muy emocionada, pero al mismo tiempo, sentía cómo los nervios revoloteaban en su estómago. Se cubrió con la tradicional vestimenta de nómada aire y salió de su recámara para dar una caminata por los jardines del Templo.

Tenía pensado dirigirse al pabellón de meditación, pero al voltear hacia el área de entrenamiento, se encontró con Bolin e inconscientemente, se sentó a observarlo.

Ahí estaba, muy concentrado en hacer que el suelo a su alrededor se derritiera a su antojo. Los rayos del sol comenzaban a hacerse más intensos conforme pasaron los minutos, pero estaba segura de que ese calor que comenzaba a sentir ahora, se debía a la ardiente lava que originaba con cada preciso movimiento de brazos, o al hecho de que su novio se encontraba sin camisa y podía admirar cómo se contraían sus músculos, cómo el sudor goteaba por su piel y…

Tuvo que mirar hacia otro lado con rapidez antes de que él se diera cuenta de su 'atrevimiento', pero Bolin la llamó justo cuando alcanzó a notar su presencia. Opal se levantó de su lugar con un ligero sonrojo y caminó hacia él en tanto éste se secaba con una toalla y se colocaba la camisa.

La saludó enérgico mientras realizaba todo aquello y luego se acercó lo suficiente para poder abrazarla por detrás. Permanecieron así unos cuantos segundos y ella cerró los ojos para disfrutarlo, necesitaba de ese contacto.

— Hoy es el gran día — su cuerpo se estremeció al sentir su cálido aliento rozar su oído cuando escuchó esas palabras

— Lo sé, he esperado esto desde hace mucho — respondió esbozando una pequeña sonrisa en tanto entrelazaba los dedos con los suyos

— ¿Estás preparada entonces? — ella asintió levemente mientras se daba la vuelta para mirarlo a los ojos, sin soltar sus manos — Perfecto. De todos modos, yo estaré a tu lado en cada momento — la ojiverde saltó y se colgó en su cuello para darle un beso en los labios al conmoverse, él la recibió y correspondió gustoso ante ese gesto.

—oOo—

Por la tarde, ambos se encontraban sentados en una sala, en espera de que los llamen para ser atendidos. Bolin la sujetaba firmemente de los hombros para tratar de brindarle así su apoyo y ella inhalaba y exhalaba para relajarse.

— ¿Señorita Beifong? — se escuchó a una mujer de tercera edad nombrarla. La aludida se levantó de inmediato de su asiento y se acercó para prestarle mayor atención — Ya puede ingresar. Todo está listo para dar comienzo

Opal sintió su cuerpo desvanecer, de no ser porque su novio la atrapó entre sus brazos al situarse detrás de ella

— Tranquila. Todo saldrá bien — le repitió mientras le acariciaba las mejillas con cariño. Ella pronto se acurrucó en su pecho y empezó a sollozar — ¿Qué sucede, amor? — preguntó con inquietud. Por la mañana, parecía tan segura de querer esto y ¿de repente le aterró la idea? No comprendía qué le pasaba — Crecerá sano y fuerte, de eso no te preocupes — aseguró acariciando su sedoso cabello con fervor

— No, no es eso — dijo levantando la cabeza para mirarlo y se limpió una lágrima con el dorso de la mano — ¡Es que todavía no puedo creerlo! — exclamó con una enorme alegría.

Oh, ahora todo tenía sentido. Bolin suspiró con alivio y la estrechó con fuerza — Te lo mereces. Es hora de que recibas tu recompensa por haberte esforzado tanto

La señora aclaró su garganta, no encontrando otra manera de interrumpir el momento. El par se separó y algo apenados, se despidieron. El maestro tierra depositó un dulce beso en su frente antes de dejarla entrar a la habitación y le dedicó una última sonrisa para confortarla y asegurarle que está en buenas manos.

—oOo—

La ceremonia había dado inicio y él se encontraba muy impaciente en primera fila. Todavía recuerda que minutos antes andaba paranoico, verificando que todo estuviera en perfecto orden: ningún mechón de cabello fuera de su lugar, las mangas de su traje abrochadas y su corbata debidamente acomodada; pero todo eso se esfumó cuando Tenzin, el representante de los Nómadas Aire, terminó con su emotivo discurso y ante él, dio a conocer a la maestra aire que dignamente ya pertenece a la Nación, revelando su nueva identidad ante todos los presentes que comenzaron a aplaudir y celebraron eufóricos al contemplar a la joven que lucía sus tatuajes.

Bolin no pudo más que soltar unas cuantas lágrimas de felicidad y sonreír ampliamente, se había quedado sin palabras. Sus familiares y amigos lo animaron para subir al estrado y así lo hizo. Opal lo miró con ternura y él la abrazó, teniendo cuidado de no lastimarla, pues tenía noción de que ese proceso duró varias horas y su piel aún debería estar inflamada.

— ¡Opal! ¡Tu cabello! — chilló su mamá con los ojos llorosos, aún incrédula de no poder reconocer a su hija a simple vista, pero inmensamente feliz de apreciar lo mucho que ha madurado y que todo el empeño que puso en cada uno de sus entrenamientos desde el día en que descubrió que tenía aire-control, ahora se ve reflejado en esas distintivas marcas

Ambas se abrazaron con mucho cariño y se separaron tras escuchar las voces de los gemelos

— ¡Wow, Opal! ¡Tus tatuajes son geniales! — exclamó Wei

— ¿Aún duele? — preguntó Wing a punto de tocar su brazo, pero ella lo retiró a tiempo

— Sí, todavía duele… Y mucho — respondió en un suspiro, pero sin perder la sonrisa de su rostro

— Yo también me tatuaré. Algún día… — comentó Huan sin interés. Opal frunció el ceño, conocía a su hermano, pero no llegó a imaginar que ni algo como ésto, lograra impresionarlo.

Bolin tomó nuevamente su mano y entonces ella volvió a sonreír — ¡Me siento tan orgulloso de ti! — le dijo cargado de emociones que ni siquiera podía descifrar.

— Nunca olvidaré este día… — susurró débilmente antes de sellar sus labios con los suyos.

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N/A: ¡Hola! ¿Cómo están? :3

Este Drabble se lo dedico a Berenise Acirione por haber sido mi review #50 ¡Siii! ¡Por fin alcancé ese número de reviews! :'D ¡Y voy por más!

¡Les agradezco infinitamente por pasar a leer! *o* ¡Hasta pronto!