ACALARACIONES:

Ni Gravitation ni sus personajes me pertenecen…aunque es una lástima jejejej

Tampoco recibo ningún pago por esto, lo hago por mero gusto para mis lectores

––––––– cambio de escena

–blabla– diálogos

Pensamientos

Énfasis

–––––

Bueno aquí está el capítulo, llegó el momento de que Yuki se entere de todo, está tan largo como el anterior pero creo que hasta mejor, en gran parte por que la historia se pone cada vez más intensa a partir de ahora.

Capítulo 7Confesiones y Arrepentimiento

–––––

Cuando Shuichi se fue, Yuki salió del estudio, no se extrañó al ver aún ahí las cajas, sabía que las palabras que le había dicho al cantante lo hirieron lo suficiente como para hacerlo salir corriendo.

Se echó en su cama mientras encendía un cigarrillo, las palabras de Shuichi volvían a su mente, "Yuki eres un completo Idiota y Te Odio", de acuerdo, él había sido duro con el chico, ¡Pero por un demonio! SU niño lo había traicionado, de hecho sentía tanto dolor en el pecho que… "Yuki eres un completo Idiota y Te Odio", ahora sentía un mayor dolor, era el tono de voz del pelirrosa, demasiado frio, sonaba como si dolor saliera de su boca en vez de palabras, "Yuki "… ¿Por qué había dejado de llamarlo por su nombre en ese momento?

Imbécil… ni si quiera se había disculpado con él, es más su niño ha debido saber que esto pasaría, ¡No podía estar esperando que él lo recibiera con un abrazo luego de aquello!, Eiri se quedó pensando que hubiese hecho si el cantante le hubiese pedido perdón, se sorprendió a si mismo al darse cuenta de que por más enojado que estuviera si el pelirrosa le hubiese rogado entre lágrimas que lo perdonara probablemente lo hubiera hecho, no pudo evitar preguntarse el porqué Shuichi no le había pedido perdón, recordó que dijo algo así como "Eiri las cosas no son como…" quizás con eso estaba intentando explicarse, pero Yuki no quería una explicación, sobre todo por que sabía, muy en el fondo, que si el cantante había buscado con quien reemplazarlo probablemente era su culpa.

Encendió otro cigarrillo y prendió la televisión, para su desgracia lo primero que vio fue las imágenes del concierto al que no había ido en un reportaje… "Yuki eres un completo Idiota y Te Odio", Yuki no podía sacar esa frase de su mente. Si su niño lo había engañado entonces ¿¿Por qué sufría tanto ante sus palabras?? ¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición!… Yuki estaba a punto de estallar cuando sonó el teléfono.

–Touma no estoy de humor –dijo el rubio apenas se llevó el teléfono a la cara.

–¡¡¡Eiri!!! ¡El que no está de humor soy YO! –hizo una pausa para respirar –¡Hazme el favor de venir inmediatamente al Hospital Central!

La verdad, Yuki se asustó un poco ante tal reacción de Touma, su cuñado no acostumbraba a alzar la voz, y mucho menos a él.

–¿Touma qué ocurre? –preguntó por lo bajo el escritor

–Es Shuichi.

–¿Shuichi? ¿Qué ocurrió? –¿Maldición que hizo ese idiota ahora?

–Eiri solo ven –Touma colgó el teléfono y dejo al escritor un tanto alterado.

Mientras Yuki se vestía, su cerebro no dejaba un segundo de pensar en las palabras de su cuñado, claramente Touma estaba molesto, muy molesto, eso era raro. No pudo evitar sentir como si se hubiese quedado sin aire al entender la razón del enojo de su cuñado "Es Suichi". Yuki llegó a una conclusión: cualquier cosa que hubiese sucedido era realmente grave para que Touma estuviera en ese estado de enojo. Ahora su mente divaga entre imágenes bastante extremistas de su niño… Shuichi llorando su nombre pidiendo perdón mientras se lanzaba al subterráneo, Shuichi durmiendo bajo el efecto de más pastillas de las que cualquier doctor recomendaría. Sentía cada vez más como se apretaba su pecho de la angustia.

Cuando encendió su carro, Yuki se dio cuenta que ya no estaba molesto por la imagen del cantante en los brazos de ese fulano, ya no le quedaba ni rastro de ese sentimiento de ira, ¡Ahora todo lo que podía sentir era preocupación! ¿Tanto lo amo?… Yuki aceleró, ¡Tenía que llegar a ese hospital y rápido!


En la sala de espera el ambiente estaba tan tenso que se podría haber cortado fácilmente con un cuchillo para mantequilla, esa fue la impresión de la enfermera que la atravesó para buscar unas cuantas cosas más.

Todos en la sala irradiaban preocupación, Touma y Mika estaban de pie en silencio mientras Ryuichi, sentado en el sofá, abrazaba a Kumagoro mientras era abrazado suavemente por Noriko. Suguru tenía los codos sobre sus rodillas y la cara sobre las manos mientras que Sakano caminaba de un lado a otro. Pero lo que realmente valía la pena ver era la cara de K y la de Hiro, era difícil determinar cual estaba más molesto, K había limpiado por tercera vez su Magnum cuando Hiro soltó un bufido y sacudió el puño en el aire como si amenazara a alguien, los presentes entendieron perfectamente que cuando Yuki apareciera por esa puerta estaría en serios problemas con el pelirrojo.

Efectivamente, en cuanto Yuki entró en la sala de espera Hiro se abalanzó sobre él.

–¿¿Cómo pudiste echar a Shuichi a la calle en su estado?? –Hiro gritaba mientras K y Sakano le impedían cumplir su cometido y matar a Yuki Eiri a golpes –Eres un MALDITO BASTARDO y todo esto es Tú culpa –Hiro dejó de tirarse contra sus amigos y retrocedió dándose por vencido de momento.

¿Estado? ¿Cual estado? Shuichi estaba bien cuando fue a casa… ¿No? No podía contestar, ni siquiera se había tomado la molestia de voltear a mirarlo mientras discutían, ni siquiera cuando escucho su tono de voz embriagado de dolor… El corazón del novelista dio un pinchazo, mientras trataba de parecer tan tranquilo como siempre.

–Me tiene sin cuidado lo que pienses –soltó Yuki lo más fríamente que pudo mientras se llevaba las manos a los bolsillos, se volteo hacia Touma que se encontraba parado a su derecha y justo a su lado estaba Sakuma quien acababa de ponerse de pie –Touma ¿Qué fue lo que Shuichi hizo ahora? –preguntó, pero tan pronto como lo hizo quiso no haberlo hecho pues podía sentir las miradas inquisitivas de todos los demás.

¡¡¡PAFF!!!... todos quedaron en shock al ver como Sakuma golpeó al escritor de seco en la cara y pausadamente le dijo.

–Shuichi no ha hecho absolutamente nada malo y nadie en este cuarto va a permitir que tú le hagas creer que algo de esto es su culpa –sentenció el cantante de NG, aunque no tenía muchos detalles de lo ocurrido porque Touma se había negado a contar nada hasta que no estuvieran todos, él había visto el estado de su amigo, es más, él lo había recogido de la calle, aquello era culpa de Yuki Eiri con toda seguridad –¡¡¡De hecho apuesto lo que sea a que todo esto es tu culpa!!! –dijo y volvió a su personalidad infantil y se refugió inmediatamente en los brazos de Noriko –¡¡¡Kumagoro está triste por Shu-chan!!!

Yuki aún con cara de incredulidad ante el hecho de que Sakuma lo hubiese golpeado buscó a Touma con la mirada, aunque mentiría si dijera que esperaba de su cuñado las siguientes palabras.

–Eiri, lamento informarte –respiró profundamente, mientras Yuki contenía la respiración – Que Ryuichi tiene razón, Shuichi-san no ha hecho nada para ganarse esto, y nada de lo ocurrido es su culpa, de hecho considero que tu eres bastante responsable por todo esto…

–Touma no te entiendo, ¡Explícate! –reclamó Yuki forzando su voz a salir de su apretada garganta mientas su mente iba a mil por hora… No ha hecho nada para ganarse esto… ¿¿En su estado??... "Yuki eres un completo Idiota y Te Odio".

Touma lanzó un suspiro pero en cuanto abrió la boca para comenzarle a explicar a Yuki lo ocurrido dos doctores entraron en la sala discutiendo entre sí, sin percatarse que la misma estaba repleta de personas.

–¡Hayato-sensei les dije enviaran a Shuichi-kun a un lugar donde se sintiera seguro! –hablaba la amiga de Touma y antigua psicólogo de Yuki –El estado mental del muchacho ya era lo suficientemente delicado...

–Lo sé Kokomi-sensei, por eso Seguchi-san lo llevó a su casa según tengo entendido –respondió el Dr. Hayato quien había atendido antes a Shuichi, iba a continuar dando explicaciones pero la voz de Touma se lo impidió.

–Si Hayato-sensei, esto ha sido mi culpa –dijo Touma con un tono de voz que pocos habían oído antes del presidente, antes de continuar se volteó hacia Yuki y dijo –Pero honestamente jamás imaginé que Eiri fuera a ser tan inconsciente como para sacarlo de la casa en su condición –tomo aire y esta vez dirigiéndose a la Dra. dijo –Kokomi-sensei, gracias por regresar antes.

–No hay de qué –contestó la doctora con una sonrisa que luego fue cambiada por una mueca de preocupación –Solo espero poder hacer algo por Shuichi-kun, ojalá su condición mental no sea tan delicada como me imagino.

¿Su condición? Otra vez aquello, ¿Por que todos hablaban como si supieran algo que él no?, Yuki estaba en estado de desesperación total, no entendía la presencia de la psicóloga y menos entendía por qué Touma lo estaba tratando como si estuviera molesto con él, además todos lo miraban como si hubiese cometido un crimen grave, no aguantó mas y sin darse cuenta de que estaba gritando interrumpió la conversación de Touma con los doctores y dijo:

–¡¡¡¡¿Me van a explicar que Demonios está pasando aquí o no?!!!!–Yuki había perdido por completo los estribos, en su cara se podía ver claramente la confusión que reinaba en su mente.

–Primero –habló Touma –Quiero saber qué demonios pasó entre Shuichi-san y tú para que hayas dejado que se fuera de casa aún en ese estado y solo –Touma miraba a Yuki con una mirada de reprobación total –Y en verdad espero que tengas una buena explicación…

–Seguchi-san –interrumpió Hayato, de cuya presencia todos se habían olvidado de momento –Aunque todos quieran saber las razones que trajeron de vuelta a Shindou-kun, –el Dr. se dio cuenta de que tenía la atención de todos –Necesito que algún familiar me firme el permiso para realizar una intervención de emergencia, pues ciertamente el pulmón de Shindou-kun está ligeramente lesionado, asumimos que se debe a una de las costillas rotas, si hubiese guardado reposo absoluto como le dije esto hubiera podido evitarse.

Mientras K firmaba los papeles, como representante legal de cantante, ante la mirada de preocupación de todos en la sala, Yuki trataba de atar cabos ¿Pulmón lesionado? ¿Costillas rotas? ¿¿¿Reposo absoluto??? En ese momento fue cuando Yuki se percató de que, desde que su niño había anunciado su llegada con su típico "Tadaima Eiri" hasta el momento que entró en el estudio pasaron unos cuantos minutos, y cuando lo oyó salir corriendo… bueno pensándolo fríamente, no se oía como si corriera exactamente, más bien parecía que caminaba apresuradamente y aún así tardó bastante en oír el portazo que anunciaba la salida del muchacho. Yuki tragó con fuerza, algo estaba mal, definitivamente no sabía algo que era importante, "Intervención de emergencia", un momento, ¿Iban a operar a su niño? ¿Y porqué?

–¿Dr. … cómo está… Shu-chan? –dijo Yuki, con la desesperación marcada en su voz lo cual causó tanto impacto en los demás como el hecho de que llamara a Shuichi Shu-chan delante de todos.

–La vida de Shindou-kun no corre peligro de momento, pero su estado sigue siendo crítico –contestó el doctor provocando suspiros de alivio entre todos los presentes –Con el frío al que estuvo sometido es de esperar que la condición de sus contracturas musculares haya empeorado y al parecer se sobre esforzó y eso causó que sus costillas rotas hirieran su pulmón, la máquina ha estado respirando por él desde que llegó pues tosía sangre cuando ingresó y aún no ha recuperado la conciencia –Yuki miraba al Dr. con cara de horror –Actualmente su temperatura ya ha subido lo suficiente como para aguantar la operación, pero dado el nivel de hipotermia que tenía, la intervención podría resultar un tanto peligrosa, en cuanto al estado mental del paciente… –el Dr. hizo un gesto con la mano como pidiéndole a su colega que hablara.

–Habrá que esperar a que despierte y hable con él –la psicóloga se dio cuenta que su respuesta no era suficiente pues todos en la sala la miraban como si quisieran saber más, salvo Touma que ya había visto a Shuichi antes de esto y sabia que el muchacho se encontraba perturbado –Cuando hablé con Seguchi-san más temprano no me dio muchas explicaciones de lo que había ocurrido, pero se entendí claramente que Shuichi-kun estaba aterrado, fue por eso que pedí que lo llevaran a un sitio donde se sintiera seguro –la psicóloga tomo aire y continuó –Aunque no he hablado con él estoy segura de que éste incidente abrió nuevamente las heridas de lo ocurrido con Aisawa.

Aunque todos, menos Yuki, se imaginaban que sería así, la confirmación les cayó como un balde de agua fría y las respuestas no se hicieron esperar.

–Maldito imbécil si él es el culpable del estado de Shu lo golpearé hasta que se muera –sentenció Hiro.

–And we´ll help you (y nosotros te ayudaremos) –dijo K mientras tomaba su magnum nuevamente.

–Cálmense –repuso Touma que era el único que sabía completamente lo que había ocurrido –Hasta donde tengo entendido esto no fue obra de Aisawa.

El Dr. hizo el ademán de retirarse y Touma le dijo

–Dr. Hayato… por favor en cuanto sepa el resultado de la operación avísenos.

El Dr. asintió y salió de la habitación con paso apurado.

–Ahora bien, supongo que debería contarles a todos que fue lo que ocurrió –Touma hizo una pausa para respirar, no le iba a ser fácil decirles, pero antes de que retomara su explicación otro habló.

–¿Por que no me contaste Shu? –dijo Hiro muy bajito aunque todos pudieron escuchar la preocupación y decepción que implicaban sus palabras. Como respuesta K puso la mano en su hombro y le dio un apretón intentando darle ánimos al guitarrista

–Cuando Shuichi-san ingresó estaba inconsciente, por eso llamaron directamente a las oficinas de NG –le contestó Touma –Para cuando llegué aquí Shuichi-san estaba recuperando la conciencia y me pidió que no llamara a nadie más, y debo admitir que era lo mejor en ese momento, el chico se encontraba muy alterado como para lidiar con todos nosotros a la vez –ni si quiera cuando estaba en el escenario Touma se sentía tan presionado por las miradas como en ese momento –Me costó bastante hacer que me contara lo ocurrido, de hecho creo que si no fuera por que la policía hacía exactamente las mismas preguntas que yo Shuichi-san nunca me hubiese contado semejantes cosas.

Instantáneamente la tensión en el ambiente aumento.

–Pero lo que más me costó fue convencerlo que fuera a casa –Touma ahora dirigió su mirada directamente a Yuki quien lo miraba con expectación –Tengo entendido que discutieron por que no te presentaste en el concierto y que no te fuiste con él a las cabañas, lo que no puedo entender es como tu enojo no se acabó cuando lo viste tan herido Eiri… honestamente hasta a mi se me partió el corazón cuando lo vi –sin querer a Touma se le quebró un poco la voz en esa última frase, pero continuó –Eiri, primero quiero que me expliques que hacía Shuichi en la calle cuando yo lo dejé en la puerta de tu casa.

Yuki no se podría encontrar más confundido, ¿Qué había pasado?, ¿Por qué mencionaron a Aisawa?, ¿¿¿Shu-chan ingresó inconsciente al hospital??? ¿Touma lo llevó hasta la puerta la casa?. ¡¡¡¡¡¿¿¿Por Dios que demonios es lo que está pasando???!!!!! pensó Yuki, pero en vez de preguntar prefirió contestarle a su cuñado pues la mirada de éste le indicaba claramente que no le iba a contar nada sin escuchar su explicación primero.

–Yo… nosotros discutimos y yo lo eché del apartamento –dijo Yuki comenzando a sentir nuevamente ira cuando recordó el motivo de su discusión.

–Eiri –intervino Mika, que se había percatado de que su hermano estaba bastante perturbado –Eso ya lo sabemos, lo que queremos saber es por que estabas tan enojado como para obligarlo a irse con sus heridas tan graves sin siquiera darle el chance de pedirle a alguien que lo pasara recogiendo –Mika trato de tomar el brazo de su hermano para tranquilizarlo un poco pero él se soltó bruscamente y dijo casi gritando.

–¡¡¡¿Porqué?!!! ¡¡¡Por que ese idiota me traicionó!!! –Yuki estaba nuevamente enojado pero pronto volvió a la realidad y la preocupación por su Shuichi lo embargó completamente –Además… yo no lo vi… –dijo esta vez casi en un susurro, no sabría explicar muy bien el por qué pero en ese momento sentía algo parecido a la culpabilidad.

–¡¡¿Cómo que no lo viste?!! –estalló Hiro, él sabía que su amigo y el novelista habían discutido y que Shuichi se había ido solo a las cabañas, sabía que había sido atacado por un fan, aunque no entendía nada de lo que le había pasado al cantante de lo que estaba completamente seguro era que ¡¡¡¡Shuichi jamás traicionaría a Yuki Eiri pues lo amaba como un bobo!!!!

–Mientras discutimos no quité la mirada de la Laptop ni un segundo –confesó Yuki –Estaba demasiado dolido como para verlo… No… ¡No quería verlo después de que me traicionó!

–¿¿Cómo se te ocurre decir que Shu te traicionó?? ¿¿Es que acaso no lo conoces en lo mas mínimo?? ¡¡Ese Baka te ama demasiado!! –Hiro estaba gritando a todo pulmón –Shu no hace sino pensar en ti las 24 horas del día, estuvo dos semanas enteras planeando el maldito viaje, incluso conversó con Seguchi-san para que lo ayudara a buscar un lugar donde la prensa no los acosara –dijo mientras señalaba a su jefe, Hiro estaba realmente alterado pero una mirada de K pudo calmarlo un poco y evito que la enfermera que pretendía regañarlos por el escándalo se decidiera acercarse a reprenderlos –¿¿Cómo se te ocurre pensar que Shu te traicionó??

–¡¡¡¡Por que YO LO VI!!!! –Yuki volvió a perder los estribos y gritaba ahora más fuerte que Hiro –¡¡¡Yo lo vi abrazando y besando al imbécil ese del cabello negro!!! ¡¡¡¡YO LOS VI!!!!

Todos en la sala se sorprendieron al oír semejante explicación, Touma acarició su frente demostrando que comenzaba a exasperarse, como el conocía la historia sabía que Shuichi si había besado al extraño pero que aquello no había sido precisamente un acto de traición. Sakuma volvió a ponerse al frente del escritor.

–Toma –le dijo mientras le entregaba un papel arrugado –Shuichi-san tenía esto tan apretado en su mano que tuvieron que sacárselo entre dos personas. Lee esa letra y dime si alguien que le escribe semejante canción a la persona que ama sería capaz de traicionarlo.

Yuki tomo el papel un tanto enojado aún, él los había visto, sabía que nada de lo que estuviera escrito en el esa hoja cambiaría eso. Todos en la sala reconocieron el documento como la letra de la canción nueva de Bad Luck que Shuichi había insistido en tocar en el último concierto pero que al final no tocaron.

Cuando Yuki abrió el papel notó que a éste le faltaba un pedazo del borde inferior derecho y que las dos primeras líneas estaban tachadas. Comenzó a leer la letra desordenada del cantante, estaba seguro que aquello sería tiempo perdido pero la mirada de todos le decía que tenía que leerlo.

Ya ves mi edad es tan difícil de llevar

Mezcla de pasión e ingenuidad, difícil controlar

Tu siempre tan fantástico y yo se

Que tengo mucho que aprender, pero tú, también.

Yo sigo pretendiendo desnudar. A media luz tú intimidad

Y vestir mi piel.

Sabes aprovecharte de la luz que desprendo al mirarte

La habitación en silencio esta

Templado el aire y yo que pienso en soledad,

Locamente enamorado (locamente enamorado)

No se que es lo que me pasa. Pero solo puedo pensar en ti

Locamente enamorado, locamente enamorado, si

Todo ira bien, ya veras, me digo. Porque quiero estar convencido.

Son tan fuertes tus miradas. Elegantes y estudiadas.

Yo soy solo un adolescente, pero entrare en tu mente

Pisando fuerte, pisando fuerte.

/Compartiendo las miradas. Con las luces apagadas.

Empiezo a sentirme yo mismo, a sentirme más seguro

Pisando fuerte, pisando fuerte / x2

Es tan bonito esto de soñar

Y tan violenta la verdad, yo no puedo más

Pero ya me conoces y aunque todo se hunda

Yo seguiré aquí en pie, en pie.

Son tan fuertes tus miradas. Elegantes y estudiadas.

Yo soy solo un adolescente, pero entrare en tu mente

Pisando fuerte, pisando fuerte.

/Compartiendo las miradas. Con las luces apagadas.

Empiezo a sentirme yo mismo, a sentirme más seguro

Pisando fuerte, pisando fuerte / x2

Empiezo a sentirme yo mismo, a sentirme mas seguro

Es tan bonito esto de soñar…

Muy a su pesar esa letra le conmovió hasta el alma, el mocoso había mejorado, quizás esta era una de las mejores letras que había leído del cantante. Pero eso no cambiaba los hechos, miró a Touma esperando su explicación.

–Eiri… estas confundido, las cosas no ocurrieron tal como las viste –dijo Touma sentándose –Shuichi-san si besó y abrazó a… ¿Cuál era su nombre?… si… Yami, Takeshi Yami –ahora tenía la atención de todos y se disponía a seguir explicando cuando su cuñado lo interrumpió.

–Si el mocoso andaba besuqueándose con ese tipejo, lamento informarte Touma que a eso se le llama traición, infidelidad… espera ¿Dijiste Takeshi?... Momento ¿Ese no es el gerente de las cabañas? –Yuki lo pensó por tiempo –Te equivocas de hombre Touma, Takeshi-san ya debe ser un viejo, Shuichi estaba besando a un idiota que no tenía más de treinta años…

–Lo sé, Eiri, si me dejaras hablar sin interrumpirme en verdad te lo agradecería –era cierto, Touma no se sentía particularmente cómodo contando las cosas que Shuichi le había confiado, pero ni modo –Según la policía el Takeshi-san que tu y yo conocíamos murió hace un par de meses y su hijo heredó todos sus bienes y hasta hoy fue el gerente del Hotel Tetsu…

–¿¿¿Policía??? –preguntó Eiri –¿Qué tiene que ver la policía en todo esto?

–¿En serio no miraste a Shuichi-san ni una vez verdad? –le preguntó Sakuma antes de que Touma pudiese contestarle.

–¡Que no! –Eiri comenzaba a desesperarse –¿Cuántas veces tengo que decirlo?

–Ya, ya, cálmense los dos –regañó Mika –Dejemos que Touma nos explique.

–Gracias –contestó el presidente de NG, tomó aire y habló –Verán, Shuichi-san… eh…¡Por un demonio!… no se por donde empezar… –si les decía que Shuichi estaba tan mal herido que la policía sugirió asignarle una escolta para que lo protegieran crearía pánico, pero todos querían una explicación rápida y eso era imposible.

–¿Que tal si empiezas por el principio y todos nos callamos nuestras dudas hasta que llegues al final? –sugirió la Dra. Kokomi con tranquilidad, ella también quería escuchar con detalles la historia, sabía que al cantante le tomaría siglos contarle lo ocurrido por ello quería saberlo todo antes de hablarle, y es que por la forma en la que el presidente de NG había hablado con ella en la tarde sabía que el vocalista estaba lo suficientemente alterado como para preocupar al imperturbable Seguchi Touma, y aquello era decir bastante, era obvio que necesitaría empezar a trabajar con el cantante cuanto antes.

–Ese es un buen plan –dijo Touma sonriendo –Pero en serio se callan y me escuchan… ¡Eso es una orden! –dijo con tono muy serio –Ni se te ocurra abrir la boca para decir algo Eiri por que no me siento cómodo hablando de esto y si me das sólo una excusa para no hacerlo puedes estar seguro que la tomaré.

–Está bien Touma –concedió el escritor sentándose en una de las sillas –Ahora deja de regañar y cuenta lo que le ocurrió a Shuichi y no te guardes nada, no me importa si te sientes cómodo o no, si me entero que me ocultaste algo te las vas a ver conmigo.

–Hai, Hai –repuso Touma –Pues verán, según sé Shuichi-san se pasó todo el tiempo que no estuviste con él llorando sin salir de su habitación ni poder dormir mucho, cuando por fin se quedó dormido sintió que alguien entraba en el cuarto y lo besaba así que devolvió el beso, pero solo por que en medio del estado de somnolencia en que se encontraba lo confundió contigo, al principio dude que esto pudiera ser cierto –reconoció Touma y Hiro le miró de manera fulminante –Pero Shuichi-san juro mil veces que había sido así mientras lloraba, en su mirada se podía ver claramente que estaba diciendo la verdad así que los policías y yo supimos que no estaba mintiendo… el hecho es que si besó al gerente pero cuando se dio cuenta de que no eras tu trato de alejarse de ese hombre y… –se tomo un momento para organizar como iba a decir aquello – Bueno, para su mala suerte, resultó que el gerente está obsesionado con Shuichi-san y en medio de su demencia pensó que el hecho de que Shuichi-san fuera solo hasta su hotel y lo hubiese besado, aunque fuera por equivocación, era un gesto de que nuestro cantante había decidido estar con él, cuando nuestra estrella intentó explicarle que no podían tener nada por que él estaba enamorado de Yuki el gerente lo golpeó, Shuichi-san intentó escapar pero no lo logro entonces…

Touma contó con lujo de detalles lo que le había ocurrido a Shuichi, pensó en evitarse la parte en la que el gerente obligó al cantante a recibir su miembro en su boca y el intento de violación pero finalmente se decidió a contarlo todo, estaba seguro de que Eiri lo golpearía si se enteraba que él sabía y no le dijo nada, así que tratando de usar el lenguaje más correcto para describir semejantes situaciones explicó poco a poco lo que había vivido la estrella. Una vez terminó con todo y les contó que el taxista lo había traído hasta el hospital luego de que se desmayara, Mika estaba a punto de llorar, Hiro tenía los puños fuertemente apretados y tiritaba de la ira, en fin la cara de todos reflejaba incredibilidad, enojo e impotencia. Touma se tomó un momento para analizar las respuestas de todos, por su puesto, la que más impresión le causó fue la de Yuki quien lo miraba con horror y dolor, nadie conocía también al escritor como él, sabía que el escritor estaba sufriendo, se veía tal cual aquella vez… hace años… trató de no pensar en eso… debía terminar de hablar para luego encargarse de su cuñado, así que continuó.

–Necesito que entiendan que Shuichi-san no está en condiciones psicológicas como para ser interrogado a cerca de esto nuevamente, la verdad, sería lo mejor para él que no le pregunten más sobre lo que le ocurrió.

–Pero Touma… ¿Cómo lograste que Shuichi-san te contara todas esas cosas? –preguntó Mika –Ustedes no son tan amigos como para eso…

–Ya se los dije –contestó Touma calmadamente, sabía que con esa había empezado la ronda de preguntas –Me contó por que tuvo que contarle a la policía, mientras venía para acá llamé a un par de detectives del departamento, muy discretos, para que interrogaran al taxista mientras yo hablaba con Shuichi-san, pero a decir verdad lo único que me dijo era que estaba en las cabañas sin Eiri –miró al aludido y se sintió mal por su cuñado quien ahora tenía las manos en la cara tapándose la boca, los codos en las rodillas y lo miraba con el terror claro en sus ojos –Shuichi-san se dedicó a llorar durante la primera hora que estuvo aquí, y no es para menos, en fin, después de interrogar al taxista los oficiales pidieron hablar con nuestra estrella a toda costa, tanto ellos como yo comenzábamos a pensar que esto era más grave que un simple ataque como nos había dicho.

–Pues conociendo a Shuichi-san me imagino que se negó a hablar y menos con la policía –dijo K.

–Si, nos costó un poco convencerlo, pero al final cedió –contestó Touma, agradecido de que el interrogatorio fuera menos intenso de lo que se esperaba –Mientras nos contaba lo que le ocurrió Shuichi-san vomitó, lloró, tembló e incluso se desmayó, yo le ofrecí que siguiéramos con la declaración otro día pero el nos dijo que prefería terminarla ahí mismo y no tener que revivir aquello más nunca, y es por eso que no creo que sea bueno presionarlo con preguntas al respecto, en verdad estaba muy perturbado con los recuerdos.

–¿Qué has sabido de la policía? –preguntó Suguru con una calma que contrastaba notoriamente con su lenguaje –¿Ya encontraron a ese bastardo?

–No, aún cuando levantaron la orden de captura saliendo de aquí, para cuando la patrulla llegó al hotel no pudieron encontrar al gerente por ninguna parte, tampoco a la mucama que ayudó a Shuichi-san…

–Seguchi-san… –interrumpió Kenta –Disculpe la molestia, tengo entendido que Shindou-kun está de nuevo en el hospital, ¿Podríamos saber que pasó? ¿Fue atacado de nuevo?

–¡Ah! Kenta-san, Souta-san –contestó Touma quien se encontraba tan sorprendido como los demás al ver al par de detectives allí en ese preciso momento –Si, Shuichi-san esta de nuevo aquí, pero no fue atacado de nuevo… al menos eso creemos, aún se encuentra inconsciente y no hemos podido hablar con él.

–Ya veo, eso nos da un poco más de tiempo para encontrar a Takeshi Yami –dijo Souta

–¿Aún no saben nada de él? –preguntó Touma.

–No, la última vez que lo vieron fue en la enfermería del hotel a eso del medio día –comenzó a explicar Kenta mientras revisaba sus notas –Parece que fue allí a buscar desinfectantes, vendas y analgésicos, suponemos que tenía la intención de curar a Shindou-kun, y luego nadie lo vio más, el guardia de la entrada del hotel dice que no vio salir al gerente pero su carro no se encuentra en las instalaciones. También intentamos contactar a la mucama pero nadie sabía nada de ella, según los turnos su nombre es Natsuki. La habitación que ocupaba Shindou-kun estaba patas arriba cuando llegamos, pero encontramos la corbata con la que estuvo atado y rastros de semen mezclados con sangre en las sábanas de la cama.

Ante aquellas palabras Eiri soltó un sonido inidentificable entre un alarido de terror y un bufido de rabia. ¿Semen? ¿Sangre? ¡¡¡Maldito Desgraciado!!!... ¡¡¡Como le haya hecho algo más a mi Shuichi juro que lo mato!!!

–Estamos esperando los resultados del laboratorio, pero según las declaraciones de Shindou-kun podemos presumir que la sangre pertenece al cantante y el semen al gerente –continuó Souta –Ya tenemos el resultado de los exámenes que le practicaron a Shindou-kun, afortunadamente soportan sus declaraciones de que no fue violado.

–¿Afortunadamente? –cuestionó Hiro molesto, ¿Cómo algo de lo ocurrido era afortunado? –¿Seguchi-san de que exámenes hablan los señores?

–Exámenes de rutina, los comunes en estos casos, nada muy importante –contestó Touma –Y pues sí, afortunadamente soportan su versión de los hechos, a decir verdad, dado el estado de shock en el que se encontraba Shuichi-san todos nos temíamos que le hubiese restado circunstancias a su relato por vergüenza o miedo.

Yuki, aunque estaba al borde de la histeria luego de oír a su cuñado, sintió alivio al escuchar que su niño no había sido violado, por lo menos de eso se había salvado, aunque tampoco fue como si esa confirmación le sirviera de consuelo, ¡Su niño había vivido un infierno!... esa era la verdad.

–En fin Seguchi-san –le interrumpió Kenta –En una hora llegarán un par de oficiales para custodiar a Shindou-kun, se que se habían opuesto a esto pero, según las declaraciones de los empleados Takeshi Yami no es un hombre que deja nada a medias así que tememos por la seguridad de Shindou-kun.

–De acuerdo –cedió Touma –Ahora si no tienen nada más que decir por favor permítanme continuar con la conversación en la que estaba antes de que llegaran –les dijo Touma para luego agradecerles por su trabajo y acompañarlos hasta la puerta de la sala de espera mientras les decía algo que nadie alcanzó al escuchar.

Touma se volteó y miró nuevamente a su audiencia, respiró profundo, todavía tenía que explicarles el cuadro médico del cantante, aunque ya sabían que estaba siendo operado por una lesión en el pulmón y que tenía unas costillas rotas aquello era solo una parte del todo.

–Terminemos con esto –dijo acercándose nuevamente al resto de la gente.

–¿Todavía hay más? –preguntó Mika intrigada.

–No realmente –le contestó su esposo –Pero quisiera advertirles que las lesiones de Shuichi-san son bastante fuertes de ver.

–Eso es cierto –agregó Sakuma –El estado de su cara realmente me impactó, de hecho si no hubiese sido por el cabello rosado no creo que lo hubiese podido reconocer.

–Me imagino… a ver y les explico –continuó Touma –Shuichi-san tiene el tabique roto, un pómulo hinchado, un ojo morado, un labio roto… en fin está un tanto irreconocible –aquello provocó alaridos de sorpresa entre los presentes, así que el tecladista se dedicó a calmarlos diciéndoles –Pero el Dr. Hayato me aseguró que todas sus lesiones sanarían y volvería a la normalidad en unas semanas eso incluye los numerosos hematomas y cortadas que tiene por todo su cuerpo. Pero créanme que cuando les dije que el gerente había perdido la cordura golpeando a nuestro cantante no lo hice por exagerar, Shuichi-san está realmente mal.

Después de aquello todos comenzaron a hablar, unos impactados, otros molestos, otros preocupados. Pero Yuki no podía escuchar nada de lo que decían, estaba tratando de procesar toda la información que acababa de recibir. Primero, su niño no lo había traicionado, eso trajo paz a su alma y se sintió realmente feliz pero solo duró un minuto hasta que escuchó el calvario que había atravesado el pelirrosa, con cada frase de Touma el corazón del escritor se retorcía con dolor. Yuki trago con fuerza y comenzó a odiarse a si mismo cada vez más al repetir en su mente cada acto atroz que el gerente le había hecho a SU pequeño "Yuki eres un completo Idiota y Te Odio"

–¿Eiri estas bien? –le dijo Mika sacándolo de sus pensamientos.

–Estoy bien –contestó escuetamente el escritor –El único que no está bien aquí es Shuichi.

–Pero Eiri… estás llorando… –le dijo su hermana.

–¿Ah? –Eiri se llevó las manos a la cara y se dio cuenta de que lo que decía ella era verdad, estaba llorando, y cómo no estarlo –Yo… yo… –Yuki se limpió la cara y buscó a Touma con la mirada, su cuñado venía caminando hacia él con una sonrisa de entendimiento en la cara que lo hizo sentirse más tranquilo pero no menos culpable –Touma… dime que Shuichi va a estar bien…

Touma abrazó a Eiri mientras éste lloraba silenciosamente en su hombro, aquella imagen casi hizo que todos se cayeran para atrás, nunca habían visto al prepotente escritor tan perturbado. El único que estaba completamente complacido con aquello era Hiro, le parecía realmente excelente que Yuki estuviera sufriendo, pues al final todo lo que su amigo había pasado era su culpa. Cuando un enfermera le pidió a Touma que llenara un formulario del seguro Yuki aprovechó para volver a leer la canción que tenía en sus manos, volvió a fijarse en la parte faltante y reconoció el tipo de papel, estaba seguro de haberlo visto antes… de repente se puso de pié bruscamente llamando la atención de todos en la sala, buscó su cartera y sacó un pedacito de papel doblado cuidadosamente, se sentó de nuevo dejando la cartera a una lado y abrió la nota:

"Aishuteru Eiri,

me voy a trabajar…

¡Aishuteru Eiri!"

"Shu"

Eran del mismo papel, puso con cuidado la nota cerca de la hoja de la canción y se dio cuenta que encajaban perfectamente, entonces Yuki se dio cuenta que aquella era la letra de la canción que Shuichi tarareaba aquel día por la mañana y que luego escuchó hasta el cansancio antes del concierto. Volvió a sentirse miserable... "Yuki eres un completo Idiota y Te Odio". Comenzó a maldecirse a si mismo, ¿¿Cómo pude ser tan estúpido como para ni siquiera mirarlo después de que me dijo eso??

–¿Por Dios qué he hecho? –pensó el escritor en voz alta –Shuichi me odia…

–Dudo que Shu pueda odiarte –dijo Hiro, y es que, aunque quería golpearlo por comportarse como un imbécil, verlo llorar le hizo entender que la vida ya se las estaba cobrando al rubio.

–¡¡Pero es que todo esto es mi culpa!! –dijo Yuki con voz temblorosa –¡¡¡Si tan solo hubiera ido al maldito concierto!!!

–De hecho no creo que el problema haya sido que no fueras al concierto hermanito, aunque en realidad fue un show excelente... pero eso no es lo que quería decir… no creo que el que no hayas ido sea la razón de todo esto... –le interrumpió Tatsuha quien había llegado para escucharlo todo pero que nadie había notado hasta el momento –Lo grave fue que Shuichi-san se fuera solo a esas cabañas, y aún así nadie se esperaba que pasara lo que pasó, así que no creo que sea justo que te eches toda la culpa.

–Tatsuha… – dijo Yuki un tanto impactado ante las palabras de su hermano menor.

Tatsuha se dedicó a repartir los cafés y el té que había comprado de camino al hospital luego de que Ryuichi lo llamara, todos lo aceptaron de buen gusto y los bebieron mientras luchaban cada uno con las emociones producidas ante las palabras de Touma.

Cuando el Dr. volvió a la sala de espera, un par de horas más tarde, todavía se respiraba tensión y preocupación en el ambiente pero definitivamente estaba mejorando. Suguru, Hiro, K y Touma terminaban de aclarar los puntos referentes a la rueda de prensa que Bad Luck daría en unas horas, después de que amaneciera, pues ya eran altas horas de la madrugada, Tatsuha y Mika discutían trivialidades con Ryuichi y Noriko mientras Eiri estaba sentado con la cabeza entre las manos al borde de la desesperación entre la culpabilidad que sentía y la angustia de no saber nada de su niño aún.

–Señores –dijo el Dr. haciendo que todos se callaran inmediatamente y le voltearan a mirarlo expectantes –La operación de Shindou-kun fue un éxito –todos suspiraron aliviados y Yuki dibujó una sonrisa en su rostro pero solo le duró un segundo– El daño en el pulmón no era realmente muy grave, una astilla de hueso lo atravesó causando una pequeña hemorragia, por eso tosía sangre, también pudimos comprobar que el resto de sus órganos internos esta en buenas condiciones… Pero aún no recupera la conciencia lo cual nos tiene bastante preocupados, si Shindou-kun no despierta en las próximas dos horas comenzaremos a temer que sufrió daños cerebrales a causa de la hipotermia –ahora todos lo miraban con preocupación –Les pido que vayan a sus casas y descansen, aunque sería bueno si un par de personas permanecen aquí para que cuando Shindou-kun despierte los vea.

En la sala se armó un revuelco todo el mundo quería quedarse, menos Noriko y Suguru quienes se ofrecieron para irse rápidamente mientras Hiro dijo que se quedaba sin importar nada, Sakuma fue convencido por Tatsuha de volver más tarde y Touma intentó convencer a Yuki de que fuera casa a darse un baño y dormir un poco.

–Touma –dijo Yuki como respuesta a lo oferta de llevarlo hasta su casa para que al menos se cambiase –Aprecio mucho lo que has hecho hoy por Shuichi, pero yo tengo que estar aquí cuando despierte –tomó aire mientras se dio cuenta que todos lo veían con cara de sorpresa, y es que la mayoría nunca había escuchado a Yuki Eiri dar las gracias –Tengo que explicarle que ninguna de las cosas crueles que le dije eran ciertas….

–De acuerdo –dijo Hiro concediéndole permiso para quedarse.

Una vez que todos se marcharon Yuki comenzó a sentirse incómodo ante la mirada de análisis que le mantenía el pelirrojo y le dijo.

–¡Si tienes algo que decir hazlo pero deja de mirarme así!

–¿Lo amas cierto? –le preguntó Hiro.

–Yo… ujum –fue lo que alcanzo a decir Yuki, la pregunta lo sorprendió bastante.

–¿Se lo has dicho alguna vez? –inquirió Hiro de nuevo.

–No… no lo creo –tuvo que admitir Yuki.

–No me mal interpretes –comenzó a hablar Hiro –Todavía quiero golpearte por tu comportamiento, pero Shu te ama, y se molestaría conmigo si lo hago –dijo sonriendo –El hecho es que Shuichi ha vivido cosas muy difíciles desde siempre, su vida nunca ha sido un camino de rosas, pero nunca lo he visto tan feliz como cuando esta de buenas contigo, ni tan triste como cuando se pelean…

–No entiendo tu punto –contestó Yuki al ver que Hiro se perdía en sus pensamientos

–Bueno que creo que esta vez te costará mucho hacer que te perdone.

–Eso ya lo sé –replicó Yuki con tono de enfado, lo sabía… no solo era su culpa que el cantante estuviera solo en esa cabaña, él había tenido la oportunidad de salvarlo de todo eso si tan solo hubiese tenido un poco más de valor para enfrentar la situación cuando lo vio besando al pelinegro, si hubiese hablado en ese momento su niño no estaría ahora internado en un hospital luchando por su vida. Y no conforme con eso también había sido extremadamente cruel con él mientras discutían la última vez, de nuevo por su absurda cobardía y su maldito orgullo fue incapaz de ver al cantante ni siquiera una vez mientras peleaban, es decir mientras él le gritaba indiscriminadamente cualquier cantidad de barbaridades al único hombre que realmente lo había amado, además lo había echado a la calle cuando estaba nevando, por su culpa la hipotermia podría haberle causado daños cerebrales.

–¿Quieres un consejo?

–No lo sé… –Yuki sabía que le convenía escuchar al pelirrojo, después de todo era el mejor amigo de su niño y lo conocía muy bien así que admitió –Si dime…

–Cambia tu actitud con él –Hiro respiró profundo –Si con esto no lo perdiste, en verdad no creo que Shu, por más que te ame con locura, aguante más de tus malos tratos.

–Lo sé –contesto Yuki –De hecho estoy casi seguro que ésta vez lo perdí… –dijo con voz entre cortada, después de haberle hablado a su niño de esa forma y de haber dudado de él… aún cuando no conocía las circunstancias… sabía que había herido al perirrosa profundamente…

–¡Pues esfuérzate en recuperarlo! –Hiro sabía que su amigo iba a necesitar a Yuki para salir de esto –Cuando lo de Aisawa, Shu salió adelante gracias a ti aunque a todos nos cueste reconocerlo.

Yuki lo sabía, el pelirrosa se lo había dicho él mismo "Gracias Yuki, si no fuera por ti no se como hubiera superado esto, realmente te amo" esa fueron las primeras palabras que Yuki escuchó de su niño cuando éste por fin pudo dormir una noche entera sin despertar en medio de una pesadilla recordando lo ocurrido con el vocalista de ASK.

Un rato más tarde el Dr. Hayato volvió a ingresar en la habitación.

–Buenas noches –dijo al entrar el Dr.

–Hayato-sensei, ¿¿¿Cómo está Shuichi??? –preguntó Hiro apresuradamente.

–¿Ya despertó? –preguntó a su vez el novelista

–Shuindou-kun no ha despertado, pero está respirando por sí mismo y sus ondas cerebrales muestran que no se encuentra en coma sino dormido –dijo el Dr. –Hemos decidido dejarlo dormir y permitir que su cuerpo lo despierte cuando se sienta preparado.

–¿Podemos verlo? –preguntó Yuki.

–Si, precisamente venía a buscarlos para eso –contestó el Dr. llevando a los dos hombres hasta el cuarto del cantante, antes de dejarlos pasar les pidió que evitaran despertarlo y se marchó luego de darle su número personal al escritor gracias a la insistencia de éste.

Cuando entraron a la habitación Hiro dio un paso atrás de la impresión de ver a su amigo acostado en la cama, con el rostro hinchado, rodeado de máquinas, con una mascarilla en la cara y numerosas agujas en sus manos inyectándole suero y otras cosas que no sabía que eran.

Por su parte Yuki se quedó sin aire ante la imagen de su niño tan mal herido, sintió como su pecho se apretaba con tanta fuerza que llevó su mano hasta él sin darse cuenta, luego de un par de segundos reaccionó y dio un paso temeroso hacia la cama, y luego otro y otro, muy lentamente se acercó al pelirrosa, arrimó una silla y se sentó al lado de la cama, con mucho cuidado sostuvo la mano de su niño, observó las marcas en sus muñecas y recordó que Touma dijo que el gerente lo había atado para inmovilizarlo y sintió como le hervía la sangre.

Si no estuviera tan preocupado por la condición de su niño él mismo estaría buscando al maniático gerente para estrangularlo con sus propias manos. Yuki recordaba vagamente al hijo del anterior dueño, a fin de cuentas Touma, Mika Tatsuha y él pasaban largas temporadas en ese sitio hace muchos años, pero ya le pediría a Touma una foto actualizada, él era el único que se la conseguiría, una vez la tuviera lo buscaría hasta debajo de las piedras y lo golpearía sin piedad.

Lo odiaba, definitivamente lo odiaba, incluso más de lo que se detestaba a si mismo por haber dejado a su pequeño solo, lo odiaba más de lo que alguna vez llegó a odiar a Yuki Kitazawa, su antiguo tutor cuando vivió en Nueva York. Aquello lo sorprendió profundamente, no creía que fuera capaz de odiar a alguien tanto como a aquel hombre, pero en este momento lo que sentía por Takeshi Yami, ese desprecio total y absoluto era el mayor odio que había sentido en su vida. ¡¡¡Lo odio por hacerle esto a MI Shuichi!!!.... ¿Mi Shuichi no?... Eiri no pudo evitar reír para sus adentros ante aquella afirmación… ¡Dios estoy enamorado como un idiota de este baka! pensó mientras miraba la golpeada cara de su koibito… Pobre Shu-chan… su rostro lucía tan lastimado, en verdad era penoso ver al usualmente animado e hiperactivo cantante tendido en una cama respirando dificultosamente a través de una mascarilla… Todo va a estar bien mi niño… le dijo en su mente mientras acariciaba su mano con ternura, no se atrevía a tocarle el rosto por miedo a causarle dolor y despertarlo… Yo te protegeré… Eiri pensó que aquellas frases lo harían lucir como un verdadero psicópata si las dijera en voz alta, pero eso era lo que en verdad quería, si pudiera borraría la última semana de la vida del chiquillo, desde el día que olvidó pasarlo buscando para llevarlo al cumpleaños de Touma… pero sobre todo… sobre todo el día de hoy… sabía que se le partiría el corazón cuando el cantante abriera sus ojos y en aquellas grandes lagunas amatistas solo se pudiera ver el dolor reflejado en ellas. De ser posible hubiese querido evitarle este dolor a su koibito No dejaré que vuelvas a pasar por esto… saldremos de esto juntos… después de pensar aquello recordó que eso era lo que le había dicho al cantante después del incidente con Aisawa, de nuevo sintió dolor en su pecho… a la lista de atrocidades que había estado cometiendo contra el pelirrosa en las últimas dos semanas ahora podía agregarle haberle fallado cuando prometió protegerle… ¡Maldita sea!... ¡¡Todavía no se como pero voy a hacer que me perdones por todo le que te he hecho!!.... Pero lo voy a lograr, tú vas a volver conmigo…juntos vamos a superar esto… tu y yo vamos a ser felices... te lo prometo… yo voy a hacerte feliz... por que yo… Yo Te Amo Shuichi… Eiri se estremeció ante tal afirmación, aunque solo hubiera sido en su pensamiento era la segunda vez que lo reconocía, si, el amaba al pelirrosa, lo sabía desde hacía un buen tiempo, pero nunca se lo había dicho a nadie, aquel sin duda era un gran paso para el novelista, ahora solo quedaba decirlo en voz alta…

Luego de unos minutos Hiro también se acercó al cantante, quitó unos cabellos de su rostro y lo contempló, le dolía verlo así… después se fijó en Yuki, el escritor estaba mirando al cantante fijamente, Hiro se sorprendió al ver el juego de emociones que bailaban en los ojos del escritor, rabia, inseguridad, miedo, pero sobre todo preocupación y amor, aquello tranquilizó un poco al guitarrista, sabía que esa mirada haría que Shuichi quisiera salir adelante con más ahínco. Finalmente se sentó en el mueble al lado de la ventana y se quedó dormido luego de que el silencio en la habitación lo arrullara. Yuki estuvo despierto un rato más pero terminó durmiéndose con la cabeza apoyada en la cama sin soltar la mano de su niño en ningún momento.

Continuará…

Pues éste capítulo también me quedó bastante largo, la verdad no sabía donde parar para no cortar la historia en un momento crucial, pero lo logré! Jejeje espero que les haya gustado!

IMPORTANTE: la canción que supuestamente escribe Shuichi es en verdad "Pisando Fuerte" de Alejandro Sanz (Aunque yo le cambié un par de palabras para que se adaptara al hecho de que supuestamente esta dedicada para un hombre, en el fic, y no para una mujer como es en verdad) así que todos los derechos de autor y esas cosas son del gran cantautor español… yo solo tome la letra prestada un poquito ejejejej

Respuesta a los Reviewer que no están registrados:

Cissy Black: Gracias por tus palabras, tranquila no tengo ninguna intención de dejar esta historia por la mitad, para muestra un botón aquí tienes la siguiente actualización jejeje….

A los reviewer no registrados quisiera decirles que tenía bloqueada por error (ni si quiera me había dado cuenta) la opción de recibir éste tipo de reviews, así que si han escrito reviews en los capítulos anteriores no me enteré y por eso no les contesté…pues mis más sinceras disculpas… de ahora en adelante les contestaré por aquí lo prometo!!!

Próximo Capítulo: Otra oportunidad! Por Favor!

A rogar se ha dicho, Yuki la tiene difícil para recuperar a Shuichi, veamos si el cantante le da otra oportunidad al escritor. Espero tenerles listo el capítulo como para el jueves o viernes….

Se les quiere!!!!

GRACIAS por leer!!!

Ah….y Por Favor!.....Dejen Reviews!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!