"Yo estoy aquí"

cap. 7

Otro día más comenzaba en la Seishun Gakuen. Varios alumnos se ponían de pie para recibir al profesor quien entraba con aire autoritario. El hombre comenzó a tomar lista, pero se detuvo al no escuchar el "presente" de uno de sus alumnos.

-¿Kikumaru?-repitió nuevamente, sabía que el alumno era bastante vago, pero no era de faltar.

-Tuvo que faltar hoy, estaba bastante dolorido (aún)- explicó Fuji luego de ponerse de pie.

-Ya veo. Bueno, entonces… tú serás el encargado de llevarle los deberes ¿entendido?-

-Sí- asintió con la cabeza y a continuación se sentó.

El hermano mayor de Yuuta recordó la "paliza" que le había dado Inui con sus potentes pelotas durante el partido del anterior día. Posiblemente nadie más que él había notado aquellas sonrisitas que le dedicaba Eiji en los recreos del colegio a su compañero de club Kaoru, o el por qué un día de aquellos, Eiji había traído el pañuelo de la serpiente para devolvérselo.

-Pobre- pensó.- Aunque… esto se está poniendo bastante interesante.- no pudo evitar escapar una de sus características sonrisas.

-Ryoma¿Vienes a almorzar conmigo?- preguntó casi a los gritos al entrar en el salón unos minutos luego de que tocara el timbre de receso.

-Sip- respondió bajando un poco la cabeza, no sabía el por qué, pero se había sentido un poco avergonzado ante la pregunta.-Pero solo si me regalas ese jugo que tienes en la mano izquierda- Juntó todo lo necesario y junto con Momo se dirigió a la terraza.

Comenzaron a almorzar. El cielo mostraba un hermoso color celeste. Ambos se encontraban de muy buen humor, y, aunque ninguno quisiera admitirlo, eso se debía a que habían vuelto a ser amigos.

-Buenas tardes, soy el compañero del curso de Eiji, Fuji Syusuke. Vengo a traerle los deberes.- se presentó educadamente el prodigio.

-No hace falta presentarte, pasa por favor, Eiji está en su cuarto.- le dijo amablemente una de las hermanitas del pelirrojo.

-Gracias- Fuji pasó a la casa, subió las escaleras y tocó la puerta del cuarto de su compañero. Una voz le dijo desde adentro que pasara.

-¿Cómo te encuentras?- preguntó el prodigio del tenis al ver a Eiji acostado en la cama.

-Ya estoy mucho mejor, pero el doctor me dijo que guarde reposo por un tiempo.- informó.

-Ahhh el amor-

-¿A qué te refieres?- preguntó el Eiji sin poder evitar que sus mejillas se pusieran coloradas.

-Ambos lo sabemos más que bien.- dijo dirigiéndole una sonrisa de complicidad a su amigo. Unos segundos más tarde tomó su mochila y de ella sacó un par de papeles.- Aquí están los deberes y lo que hicimos hoy. Si quieres mañana le pido a Kaoru que te los traiga, así charlan…-

Eiji no sabía qué decir, estaba totalmente acorralado.

-Jajajaja- fue lo único que le salió. Al ver que su compañero de curso seguía mirándolo sin creerle la negativa, se dio por vencido.- Esta bien, se ve que a ti no se te puede mentir.-

-Ya ves- respondió con aire triunfador el de pelo castaño. –Entonces ¿cuándo sucedió?- quiso saber.

-Bueno yo…- Eiji se había puesto bastante nervioso, y sin saberlo se puso a jugar con sus manos con el cubrecama.- Resulta que…-

-Está bien si no quieres decírmelo, solo te aclaro que, como te habrás dado cuenta Inui no es un chico que se de tal fácilmente por vencido. Ten un poco más de cuidado.- le recomendó.

-Lo intentaré- respondió con una sonrisa al ver que su amigo no tenía ningún tipo de inconveniente con aquel romance.- ¿Qué fue lo que explicó el profesor hoy?- cambió abruptamente de tema.

-Bueno, al profesor de matemática se le ocurrió justo comenzar con aquel tema difícil que no le gusta a nadie…-

-¡No me digas!-

-¡Mira!- Momoshiro se paró en seco.

-¿Qué sucede?- Ryoma se dio vuelta para ver lo que le ocurría a su amigo.

-¡Al fin van a estrenar esta película¡Los muertos vivientes XX!- no pudo contener su emoción.

-Pero luego de la quinta comenzó a decaer la trama. Ahora es todo lo mismo. –

-¡Nada que ver!- defendió a las que, al parecer eran una de sus películas favoritas.

-Te digo que sí- insistió.

-Que no. Cada una es mejor que la otra. ¡Vamos a verla y te lo probaré!- desafió.

-De acuerdo -

-¿Venimos mañana?- cuanto antes le pudiera demostrar a Ryoma que estaba en lo cierto, mejor.

-No puedo, tengo prueba. Pero el domingo sí-

-Entonces el domingo. Veras que no me equivoco.- Dijo comenzando a caminar.

-Verás que sí te equivocas.- lo corrigió caminando detrás de él.

El timbre volvió a sonar. La madre atendió la puerta, pero esta vez, un chico al que no conocía demasiado se presentó ante ella. Por el uniforme que tenía era del mismo club que su hijo así que lo dejó entrar. Kaoru tocó la puerta de la habitación de Eiji, pero nadie respondió. Volvió a tocar pero nada.

-Permiso- igualmente entró.

Tal como lo pensaba, el neko estaba durmiendo profundamente. Se acercó silenciosamente y se sentó en la cama. A pesar de que pretendía ser un chico tan duro, no pudo evitar ruborizarse un poco, Eiji era tan lindo.

Estiró una de sus manos y le acomodó un par de cabellos que le tapaban la cara. Aquella cara tan inocente que lo había cautivado sin darse cuenta… Sonrió.

-Kaoru- Eiji abrió los ojos. –Viniste-

-Claro que sí.- respondió. Eiji se desperezó y se sentó el la cama. -¿Cómo te encuentras?-

-Mucho mejor. Syusuke vino a verme y me trajo la tarea. Pensé que por lo menos podría olvidarme del colegio por un día, pero no.- puso cara de puchero.

-Lamento lo ocurrido.- Comenzó.

-¿Uh?- Eiji se puso serio.

-Si le hubiese dicho a Inui desde un principio que tú y yo estamos juntos…- Kaoru se sentía culpable.

El pelirrojo lo pensó por un momento y luego agregó.

-No quiero que te sientas culpable. Ya pasó.- Dijo con una sonrisa que le fue devuelta.

Kaoru se acercó a Eiji y depositó y tierno beso en su frente.

-Ahora quiero un beso aquí- dijo señalando su boca con la mano.

-Pero, tu madre podría entrar en cualquier momento- se excusó Kaoru ruborizado ante la proposición (¿u orden?).

-Eso no ocurrirá- dijo atrayendo al menor por el cuello del uniforme y besándolo.

-Hijo¿a dónde vas? Estas muy apuesto ¿Acaso tienes una cita?- dijo Nanjiro dejando su revista en el piso.
-Claro que no.- se limitó a responder al tiempo que se preguntaba cuándo dejaría de preguntarle esas cosas. -¿Vamos?- se le escuchó decir a lo lejos.

-Insisto en que está demasiado arreglado- dijo para sí el padre de Ryoma.

-Tan solo salió con Momoshiro- su esposa asomándose por detrás.

-¡Q-querida!- se sorprendió escondiendo con gran habilidad la revista.

-Veamos…- Momoshiro miró los horarios. – La próxima función comienza en veinte minutos.- informó y tras un gesto de aprobación del pequeño fueron a comprar los boletos.

Para pasar el tiempo de espera, fueron por unos helados y se sentaron en un banco de un parque que quedaba cerca de allí.

-Dime… ¿Aún sigues queriendo a Tezuka?- no sabía por qué había hecho esa pregunta.

Ryoma se quedó un silencio por un momento. Tras darle un lengüetazo a su helado respondió.

-No- así de seco.

-Que bueno- Momoshiro revolvió los cabellos de su amigo feliz.

Ambos continuaron comiendo su helado.

-Momoshiro-

-¿Uh?

-Te quedó un poco de helado...- comenzó a acercarse a su compañero.-Aquí- sin darle tiempo de reacción, recorrió el contorno de su boca con su lengua.

-R-Ryoma- tuvo un escalofrío. -¿Qué estás haciendo?-

El pequeño se alejó a la misma distancia en la que estaba antes.

- Momoshiro… creo que realmente me gustas.- dijo sin inmutarse.

-"Creo"- repitió.- Sabes Ryoma, pienso que es mejor dejar todo cómo está.- dijo poniéndose serio.

-De acuerdo.- respondió por lo bajo. Momoshiro le regaló una sonrisa para que todo siguiera como antes.

El mayor no podía dejar de pensar lo que había hecho Ryoma. A decir verdad, él también creía estar enamorado del pequeño, pero… ¿Cómo sabía que Ryoma no le haría lo de aquella vez nuevamente? Sí, él le había dicho que no lo haría nuevamente, pero ¿cómo creerle?

Entraron en el cine, el cual estaba casi vacío.

-Otra evidencia de que la película es mala.- Bromeó Ryoma.

Se sentaron adelante, según Momo, de esa manera era más emocionante.

No quería admitirlo, pero la película lo estaba aburriendo. Por lo que no pudo evitar comenzar a pensar nuevamente en aquello.

¿Y si lo intentaba?

Miró a Ryoma quien tenía los ojos cerrados, seguramente, se había dormido. Tomó su mano que estaba en el apoyabrazos y lo besó. Sintió como su beso le era devuelto y una mano se colocaba en su espalda. Continuaron así por unos momentos, hasta que por fin se separaron.

Ryoma lo miró expectante. Momoshiro sonrió y acercándose a su oído le dijo:

-Yo también creo que me gustas-

Alguien, unas filas detrás de ellos se puso de pie y salió del lugar.


N.a.: Tardé mucho. Estuve actualizando en AmorYaoi, pero no aquí. Lo lamento v. v. Así que ahora les dejo los dos capis que hice hasta ahora. Si no les gustó la escena de KaoruxEiji, lean el próximo capi. Muchas gracias por los review!!.