Hola! aquí con nuevo capi, esta vez no es muy largo, see puse mucho de AlucardxZero pero repito que no pasara nada romántico, ahora me enfocare más en la pareja principal, espero que les guste.

Cáp7-Deep Lagoon of Insanity

Ya el alba se presentaba con pereza por el horizonte, un joven de cabellos platinados veía el horizonte, sumido en sus pensamientos.

-Es bello ¿No lo crees?-dijo un azabache.

-Si… ¿Ya estas listo?-dijo volteándose.

-Si -dijo saboreando su copa de vino-No bebiste mucho ayer, si no te alimentas bien, no perderás el raciocinio, pero si tus fuerzas y estarás en desventaja.

-Lo se, pero esta bien, resistiré un mes sin sangre fresca, no es como si algo fuese a pasarme-dijo tranquilo, por un par de minutos se quedaron viendo el amanecer.

Hasta que un llamado desde la puerta los sacó de su ensoñación.

-Zero, Alucard-kun ya se debe ir-dijo el rubio.

-Ya vamos-dijo tranquilo mientras sacaba su abrigo-Andando no hagamos esperar a los demás.

-Si, si-dijo tranquilo para ir detrás de él.

En el aeropuerto. Zona de despegue.

Se hallaba Zero y Kaien despidiéndose de Alucard.

-Ya debes irte-dijo tranquilo, los chicos me dijeron que tu "equipaje" (1) esta en el compartimiento de atrás… En cuanto llegues dile a Integra-sama que el informe lo mande esta mañana además de…-dijo pero no se dio cuenta que el mayor se acercó a él y le dio un largo y tendido beso.

La quijada del director caía hasta el suelo si eso era físicamente posible

El beso no duró demasiado por que el menor lo tenía apuntado con la Bloody Rose.

-Nos vemos dentro de un mes-dijo el mayor y se marchó del lugar.

El menor aun veía al avión alejarse, y su padre adoptivo aun no salía del shock.

-Zero tu y Alucard-kun…

-Es sin compromiso, solo disfrutamos del cuerpo del otro, sin sentimientos de por medio-dijo tranquilo, mientras salía de la pista, pero veía que el rubio no se movía-¿Vienes conmigo o te iras solo?

-Iré contigo, pero Zero quiero escuchar más detalladamente de la situación en la que estas con Alucard-kun-dijo serio.

-Esta bien, hay un café no muy lejos de aquí-dijo marchándose con el director detrás suyo.

Ya en el café.

Zero le contó la situación a su padre adoptivo, lo hizo con completa naturalidad como si no fuese algo de otro mundo.

-Hijo, ¿No estas con él solo para llenar el vació que te dejo el abandono de Kaname-kun?-la pregunta hizo que el amatista cambiara su mirada a una de tristeza

-No lo se, creo que si…Pero ya te lo dije no hay sentimientos de por medio.

-¿Cómo estas tan seguro?

-Lo estoy por que lo conozco e Integra-sama me lo confirmó. Ella conoce muy bien a su sirviente, y me dijo que no siente nada por mi más que atracción física-Además…Si llegase a sentir algo por mi, seria muy difícil después, ya no podríamos seguir estando juntos, no quisiera que sufra por un amor no correspondido.

-¿Así que no lo amas?

-No, es mi mejor amigo, y ambos sabemos que nuestra relación no va más allá de la atracción física. Si llegase a amarme, nuestra amistad se rompería.

-¿Por qué tú no lo amarías?-preguntó Kaien, su hijo mostró una mirada entre molestia y frustración.

-Por que… Prometí que jamás amaría de nuevo, y además…-solo dio un suspiro y su rostro se tornó sutilmente rojo-*Aun no he olvidado a Kuran*

Kaien Cross vio a su hijo en una faceta que jamás había visto.

-Zero? Que pasa de repente te quedaste callado.

-No, no es nada.

-*Creo que deberé conformarme con esa respuesta no creo que quiera seguir con esto*-pensó el mayor-Vamonos.

-¿Tan pronto?

-Kya! mi hijito quiere pasar mas tiempo conmigo-dijo el mayor cambiando su modo maduro al de siempre.

-Demonios prisa tengo que entrenar-dijo rápidamente y se marchó del lugar con su extraño padre.

Pasaron 2 semanas desde que el vampiro partió a Inglaterra, el menor no se sentía solo, pero si se sentía observado constantemente. Y el castaño era el protagonista en su mayoría, y no podía evitarlo ya que tenía reuniones de estrategia con él, Kaien y Yagari. Zero se sentía afortunado de no estar a solas con él.

Kuran no podía evitar verlo ya sea en las reuniones o de lejos. Sabia que no podía hacer nada; hablarle, estar cerca fuera de horas de junta o estar a solas era imposible. Por ello, verlo era lo único que podía hacer por el momento.

Sabia que era una locura, algo mal sano, pero no había de otra.

El castaño había pasado momentos tortuosos durante esos dos años, sin la presencia del cazador, se sentía solo; aun con la compañía de su hermana y de su séquito.

Sabía que en algún lugar del mundo estaba el amor de su vida, y aunque no sentía su presencia, sabía que estaba sufriendo por su trato tan cobarde y cruel.

Y quizás había otro sujeto que lo estaba consolando con palabras cargadas de miel, promesas de fidelidad o noches de pasión…pensar en todo eso lo enfurecía de tal manera, que a veces tenia arranques de rabia y destrozaba todo lo que estaba a su paso.

Por causa de lo ultimo dicho, un tiempo no salía de su habitación; solo contemplaba la fotografía del cazador y pedía perdón, la culpa, la frustración, la ira, los celos y la presión se apoderaban de el poco a poco.

Hundiéndolo en una laguna de locura, pero por alguna razón no toco el fondo de esa profunda laguna.

Por algún motivo, tuvo un sueño que lo hizo mantenerse cuerdo.

Sueño

Había una habitación oscura no se podía ver si estaba bajo un suelo seguro, de pronto miró a su alrededor, y vio una habitación; su habitación, miró todo y sin darse cuenta un arranque de rabia hizo destruir la estancia, rompiendo espejos, desgarrando cortinas, botando libros….

Y en cuanto estas se rompían de estas brotaba sangre, destrozó todo hasta que se arrodilló en el medio, derramando lágrimas salinas y su antigua habitación estaba destruida y con rastros de sangre como si hubiese mutilado a 10 personas.

Todo parecía derrumbarse frente a é, las cosas seducía ahora en lo que parecía un lago negro, justo cuando el empezaba a hundirse en aquel lago, hermosas plumas blancas rodearon el lugar dejándolo arrodillado encima de l agua.

Vio al amor de su vida como un hermoso ángel, sus alas blancas y estaba vestido de un blanco puro sin rastro de mancha que arruinase el traje.

Zero se arrodillo frente a él le acarició el rostro con sus finas manos, y lo miró. Kuran vio como las lágrimas salían de los cristalinos ojos de su antiguo amante. Pero el ángel se acerco más y le dio uno de los ansiados y extrañados besos. Uno que estaba en el medio de la castidad y de la lujuria, el beso perfecto.

-Por favor…no te hundas, no te hundas. No puedes caer, te necesito… Kaname…por el amor que sientes por mi no te hundas-dijo el amatista alado mientras desaparecía.

-No! Zero! No te vayas!-decía mientras abrazaba el cuerpo.

-Kaname, no te hundas…-repitió y se desvaneció del lugar.

Después de ese sueño Kuran se dio cuenta que estaba por caer en la locura, pero debía mantener la mente fría, y aunque por más que su corazón le dolía por todo lo ocurrido debía mantenerse firme.

Mantenerse firme ante todo, eso es un buen líder.

Pero no solo él se sentía solo, su hermana y esposa, anhelaba la compañía de su hermano adoptivo. Yuki también quería el corazón del rebelde cazador solo para ella y se dio cuenta de sus sentimientos muy tarde.

Por ello; la pareja de vampiros jamás llegaron a consumar su matrimonio, por que ellos no querían ser pareja, pero ya no había nada que hacer.

Y cuando le avisaron de que volverían a la Academia, el castaño sintió una pequeña esperanza, mezclada con temor, de que vería a Zero de nuevo.

Sus esperanzas fueron acertadas, pero su temor también. Zero no estaba solo, el Conde Alucard estaba con él.

En cuanto a Yuki, Zero lo le dirigía la palabra que no fuera "Buenos días, Buenas tardes, Buenas noches, Hasta luego" el amor por la castaña que antes estaba el corazón del amatista se había enfriado y deshecho para ser polvo del cosmo infinito. Mas, la menor no perdía esperanza, ¿Cuánto daño tendría que hacerse para que se diera cuenta que el cazador no la quería, ni como pareja, amiga o hermana?

Muy pronto, y su terquedad la condenarían a hundirse en el lago.

El tiempo pasó bastante rápido

Faltaban 3 días para que llegue el conde y solo un mes para que el enfrentamiento definitivo de comienzo.

Y la insistencia de la menor no había cambiado nada, ni las miradas discretas del hermano mayor.

La antepenúltima noche, antes del regreso del conde.

La vampiresa tomo ventaja de ver a su amor caminando solo por los pasillos rumbo a su habitación.

-Zero!-grito la chica deteniendo al joven que miraba un sobre con seriedad.

-Buenas noches-dijo serio.

-Etto…yo quería saber si quisieras hablar un rato, el momento que estés libre-dijo tensa mostrando su lado antiguo del que el muchacho se había enamorado.

-¿Tiene que ver con la guerra que se aproxima?

-No pero…

-¿Alguna estrategia?

-N…no.

-¿Algún plan de su hermano o de su séquito?

-Tampoco…pero…

-Entonces lo único que hace es hacerme perder mi tiempo-dijo con frialdad mezclada con enojo-Si su "charla" no tiene nada que ver con la guerra, o con alguna estrategia para derrotar a Rido Kuran, no tenemos absolutamente nada que hablar-terminó para continuar su marcha la chica se quedó parada evitando llorar, pero solo dio tres pasos y se quedó parado-Yuki Kuran-dijo para voltearse a verla directamente a los ojos llorosos de la chica.

La menor tenia la mirada fija, con la esperanza que le pidiese disculpas por su actitud tan cruel…

-Le aclaro que, el hecho que seamos aliados, no nos hace fraternizar entre nosotros. No deje de odiar a los vampiros, aunque sea uno de ellos. Déme un motivo para destruirlos, y no dudare en hacerlo. Usted dejó de ser alguien importante para mí desde hace tiempo, mucho antes de marcharme a Inglaterra. Buenas noches-con esas crudas palabras se marchó del lugar sin darse la vuelta, sin remordimientos de lo que había dicho. Era la verdad y si la verdad dolía a él no le importaba.

Bienvenida a la realidad Reina Vampiro.

La menor, empezó a temblar y tomando el camino opuesto se fue corriendo por los pasillos, para llegar a su habitación sin saber como. Y deshacerse en llanto, evitando a todo el que se cruzaba por su camino, quería estar sola.

El castaño no dejó ese acto de lado, inmediatamente fue hasta Zero que se hallaba viendo la luna desde el jardín.

-…Kiryu-llamó molesto el mayor.

-Kuran-dijo como si nada-¿Sucede algo?

-Mi hermana, vino llorando amargamente pronunciando algo que usted le había dicho.

-Solo le dije la verdad-dijo sin verlo-No siento remordimiento de lo que hice. Y tampoco planeó pedirte o pedirle disculpas-esta vez giro su rostro al del castaño que estaba con el seño fruncido-Lo ultimo que le dije te lo diré a ti. "Déme un motivo para destruirlos, y no dudare en hacerlo."-dijo dijo desapareciendo frente al castaño, dejando a este sorprendido por la actitud el amatista.

En cuanto llego a su habitación se había dado cuenta de algo. Lo que le había hecho a Yuki era por que ella se lo merecía, y solamente utilizó la fachada de hermano ofendido solo para verlo.

Definitivamente era el peor hermano…

Mientras pensaba en esas cosas; una carta llegó a sus manos.

El consejo quería hablar con él con respecto a "eso", el día de mañana, en el hotel "Royal Empire". La junta seria de dos días, eso le serviría de distracción.

Mientras que en la habitación de Zero.

El amatista se recostó en su cama pensando en lo sucedido. Había progresado mucho y se felicitó mentalmente por ello….pero aun la presencia del vampiro lo perturbaba…No! no había tiempo para pensar en sus asuntos personales, tenia que tener la mente fría…

De pronto recordó la carta que le había sido enviada. Era de la División Iscariote XIII del Vaticano esta decía:

Zero Kiryu.

Queremos hablar con usted sobre unos asuntos que quisiéramos compartir con usted, pero queremos absoluta discreción, este asunto solo lo concierne a usted, no buscamos pelea, solo un dialogo. Nuestra estancia será de dos días en el hotel "Royal Empire" esperamos que venga.

Cordialmente:

Enrico Maxwell

-*Maxwell… No me da buena espina…No, Integra-sama no debe enterarse de esto, yo podré con esto solo, y si las cosas se ponen mal, estoy listo*-pensó el menor mientras sacaba la Bloody Rose y la preparaba porsiacaso era necesaria la pelea.

Sabia que no había que confiar en esos fanáticos religiosos.

Al día siguiente; en el crepúsculo.

El castaño se dirigió al hotel donde debía quedarse por dos días, eso le ayudaría a despejarse y no pensar en Zero

¿O tal vez no?

Llegó al más lujoso hotel de la ciudad (2) estaba decorado de manera muy elegante; las amplias paredes color crema hacia contraste con la pared blanca nieve, y finamente decorada con detalles del siglo XIX, hacían de ese hotel uno de los más lujosos del país.

El joven llegó al lugar donde dormiría por los dos días, una habitación amplia, la habitación de color crema y el piso alfombrado daba un aspecto cálido, con adornos antiguos.

Tenia (como todo hotel de cinco estrellas) una televisión de pantalla plana de 16 pulgadas, un cómodo juego de sillones de cuero negro, un mini-bar y el amplio baño con jacuzzi.

Después de dejar su poco equipaje se recostó en la amplia cama y pensó muy bien en las palabras que diría durante la junta, esa junta era muy importante para él y tenia que tener cuidado en mover sus piezas.

El consejo de vampiros.

La División Iscariote XIII.

No podrían tener más problemas.

Sin embargo durante ese mismo día tres horas después de que Kuran llegara al hotel.

Otro problema surgiría.

Esa misma noche en la Academia Cross.

La joven sangre pura estaba de mal en peor, su insistencia por Zero se había vuelto una obsesión, y lo peor era que no sabia que estaba haciendo mal, y que eso la terminaría por ahogar.

Sabía que el amatista estaba en una misión y que no podrían hablar, pero el director si estaba, aprovecharía e iría a pedirle a su padre que la ayudase a conquistar al amatista de nuevo.

Ya caminaba más animada sabia que su padre adoptivo la ayudaría…pero antes de entrar escucho otra voz, era de Yagari Toga, el tutor de Zero.

-Así que mis sospechas eran ciertas.

-Si, pero no podemos culparle, mi pobre Zero ha sufrido mucho, quizás es su manera de huir del amor que aun siente.

-*Por mi esta así? Dios mió quiero reparar mis errores, quiero que me vuelva a amar*-pensó asustada la chica pero siguió escuchando.

-Pero me sorprende, siempre se lía emocionalmente con vampiros. Primero era el amante de Kaname Kuran y ahora es el amante de Alucard-dijo algo molesto el hombre sin saber que la chica los había escuchado.

-* El amante de Ni-san y ahora es el amante de Alucard-sensei?*-sus manos temblaban por el asombro y el horror de la noticia, que le impedía moverse.

-Son compañeros sexuales, al menos Zero me lo ha dicho, pero creo que eso puede cambiar, pero no creo que Zero, deje de amar a Kaname-kun-dijo con tono triste e irónico.

La menor estaba por liberar todo su poder, pero antes de que eso pasase se fue a velocidad vampirica. Llegando a su habitación, grito como nunca y derramó lagrimas salinas, sentía como su corazón se destrozaba parte por parte.

No sabía que le dolía mas.

Que era imposible que Zero la llegase a amar de nuevo.

Que estaba con otro hombre.

Que su padre le haya ocultado la verdad sobre esa relación.

O que su propio hermano, la había traicionado, siendo el amante del cazador.

-Yuki-sama-llamo preocupado Aido.

-Vete! No quiero ver a nadie! Quiero estar sola! Déjenme en paz!-dijo furiosa.

-Pero Yuki-sama…

-¡¿QUE NO ENTIENDES?! DEJAME SOLA!-grito causando grietas en los vidrios externos, y en los de su habitación rompiéndolos hasta hacerlos polvo. Destrozo su habitación, pero no había ángel que la detenga que la consuele. El ser alado que ella esperaba que viniese no vendría nunca-*Los odio a todos, me han quitado a Zero*

-Que triste vida tienes-dijo una segunda voz en la habitación-El amor de tu vida, esta en una relación con un vampiro, era el amante de tu propio hermano y lo peor de todo es que ese amor es completamente mutuo.

-¿Quién esta ahí?

-Soy yo pequeña Yuki-dijo el hombre saliendo de su sombra, muy parecido a su padre pero de color de ojos rojo sangre y azul mar.

-Rido-la mujer se puso en defensa, pero el no se acerco.

-Es triste que quieras atacarme yo vengo a ayudarte.

-¿Ayudarme?

-¿No quieres que Kiryu-kun te vuelva a amar?-dijo malicioso.

-Si, si quiero.

-Entonces ven conmigo.

-Contigo…

-Mmm…Tal vez necesites un día para pensarlo-dijo poniendo su mano en el rostro de la mujer-Volveré mañana para oír tu respuesta-dichas esas palabras se marchó del lugar.

La castaña estaba muy asustada por lo ocurrido sus poderes se habían calmado completamente, se recostó en su cama, y empezó a soñar.

Estaba sobre un lago negro, poco a poco empezaba a hundirse, gritaba por ayuda, pero nadie corría por su ayuda.

La chica aunque gritaba no fue escuchada, sus gritos fueron ahogados por las aguas del lago, ahogando sus gritos hundiéndola hasta tocar el fondo del profundo lago.

La chica, ya no tenia salvación. Ella misma se había hundido en un profundo lago de locura.

Continuara…

(1) Me refiero al ataúd de Alucard.

(2) No se que ciudad es, ya lo dije así que solamente diré que es una ciudad grande, nada más.