Capitulo 6: Sensaciones

Una chica rubia de coletas se paseaba de un lado a otro por la habitación. Gracias a la tormenta, no había podido reunirse con sus amigas, pero eso no era lo que en realidad le molestaba, había algo más, pero no estaba segura de que.

-Serena vas a hacer un agujero en el piso ¿Podrías sentarte?

-No puedo, Luna. Me siento en verdad preocupada.

-¿Y de que? si se puede saber.

-No tengo la menor idea (colocando una mano en la nuca, y riendo con nerviosismo).

-Hay Serena, tú nunca cambias (con una gota de sudor en medio de la cara).

-Bueno que le vamos a hacer (risa nerviosa)... Auque (llevando una mano en la barbilla, en forma de meditación)... ¡Si ya se! (medio saltado en el lugar y corriendo fuera del cuarto).

-Cielos pero... (no pudo acabar pues un potente trueno, le izo saltar en el lugar). Casi me saca el corazón (saltando hacia la ventana). Esta tormenta es muy extraña, ni siquiera a comenzado a llover (ensombreciendo su mirada, y fijándola en el horizonte) ¿Será un nuevo enemigo?

Luna permaneció en un estado de trance, observando la tormenta, había algo que, definitivamente, no estaba bien. Todo estaba oscuro, los vientos desde hacia rato que no se detenían, eran tan fuertes que en las calles era imposible estar, sin mencionar que el ambiente poco a poco comenzó a enfriarse, se empezó a sentir el invierno y se suponía que estaban en verano, todo esto y mas pasaba por la cabeza de Luna, cuando...

-¡¡Ya esta!! (entrando de golpe al cuarto).

-¡¡¡MIAAAAAUUUUU!!! ¡¡¿Qué te Pasa, Serena. Porque entras así?!! (con una pata en el corazón, y recostada por el vidrio de la ventana).

-Ja, Ja, Ja... Discúlpame, Luna. No pensé que te fueras a poner así, no es la primera vez que lo hago.

-Bien... Ya... ¿Qué es lo que, ya esta?

-Haaa, eso, bueno...

"RETROCESO"

Serena baja como demonio las escaleras, llevándose todo por delante, muebles, puertas, a su hermanito.

-¡¡¡HAAAAAAA!!! ¡¡¡Serena tonta!!! ¡¡¿Por qué no te fijas por donde vas?!!

-¡Cállate Shingo! También podrías prestar atención antes de cruzar la sala (levantándose del suelo y sobándose, ya saben donde).

-¡Ni que fuera un autopista!

-¡Ya es suficiente! ¿Que sucede aquí? (secando sus manos con el delantal, pues estaba lavando los servicios cuando escucho el escándalo).

-Es Serena, casi me pasa por encima.

-No es cierto, yo solo queria hacer una llamada, el se puso en...

-Serena, sabes que esto no es una pista de carreras.

-Pero mamá...

-Nada de peros.

-Ja, Ja, ya ves, eso te pasa por tonta (sacándole la lengua a su hermana).

-Y Shingo... Sabes que tu hermana es distraída, y lo que hace, la mayoría de las veces es accidental, no tienes porque discutir por ello.

-Pero mamá...

-Nada de peros.

Ahora era el turno de Serena de sacarle la lengua a su hermano, quien de mala gana tuvo que guardarse los comentarios, para no hacer enfadar a su madre.

-A todo esto, ¿a quién quieres llamar?

-A, bueno yo...

-Seguro es a su noviecito (interfiere Shingo).

-Como que novio... Serena, sabes que no me gustan las largas conversaciones que sueles tener con ese tal Darien (apareciendo de la nada a espaldas de Serena).

-¡¡HAAAYYYY!! ¡¿Papá, porque te apareces así?! (retrocediendo, por lo menos, dos kilómetros por el susto que le dio su padre).

-La cuenta telefónica no la paga él, mucho menos tú.

-Hay, querido, todavía no aceptas del todo a Darien, ¿verdad? A mi me parece un chico lindo y amable.

-¿Como podría aceptarlo? Ni siquiera ha venido para conocer a la familia.

Mientras tanto Serena encontró un hueco y se escapó. Cuando por fin encontró el teléfono, se dio cuenta que la bocina no estaba.

-Que demo...

-¿Buscas esto?

-¡Shingo! Dámelo ahora mismo.

-¿Por qué debería hacerlo? Me llevaste por delante y ni siquiera te disculpaste.

-UUUYYYY, esta bien, lo siento. Ahora entrégamelo.

-No.

-¿Pero porque no? (comenzándole a salir humo de los oídos).

-Simple, no quiero.

Eso fue lo último, literalmente, Serena salto sobre Shingo y comenzó a corretearlo por toda la casa, hasta que lo alcanzó, y pudo quitarle la vendita bocina.

-Listo, ahora ¡lárgate, bacteria! (soltándolo y empujándolo hacia la salida mas cercana).

-Por ahora (le saca la lengua y se va).

-Ay, ese chico.

"FIN DE RETROCESO"

-Y así fue como todo pasó.

-Ya veo. Serena, me alegra que ayas tenido un buen rato con tu familia, sin embargo... (hace una pausa).

-Sin embargo, ¿Qué?

-¡¡NO FUE ESO LO QUE PREGUNTÉ!!

-Haaa, si, que tonta (risa nerviosa).

"RETROCESO 2"

Conversación telefónica.

-Hola (en la otra línea)

-Hola, como has estado, soy Serena.

-Muy bien, gracias por preguntar, princesa ¿En que le puede servir?

-Quisiera preguntarte algo, si es que puedes responder.

-Adelante, trataré.

-¿Todo esta bien en el futuro? ¿No hay nada que deba saber?

-¿Heee?

-No te pido detalles, solo quiero saber, si todo va a estar bien.

-¿A que viene esa pregunta?

-Bueno, yo... tengo un mal presentimiento...

-Princesa...

-Setsuna, yo sentí esto cuando las perdí a todas, en la batalla contra Galaxia.

-¿Cree que algo malo va a pasar?

-¿Cómo saberlo? Ese es tu trabajo.

-Me temo que, por el momento, no sé más que usted.

-Pe... pero ¿Por qué?

-Desde mi llegada, no he podido volver a la Puerta de Tiempo, el acceso se me ha denegado por completo.

-No puede ser, ¿qué es lo que esta pasando?

-Ojala lo supiera. Pero de algo estoy segura, tiene que ver con el repentino cambio en el futuro.

-Estoy asustada, temo que algo les puede pasar, a algunas de las chicas.

-Princesa, mi consejo es; contáctese con sus amigas, averigüe su ubicación y lo que están haciendo, también debe ponerlas al tanto de sus inquietudes. Por lo demás, solo podemos esperar.

-Si, lo haré, muchas gracias Setsuna, te veré luego.

-De nada princesa, hasta luego.

"FIN DEL RETROCESO 2"

-Ya veo, eso era lo que te molestaba (saltando hasta la cama).

-Si, lamento si te preocupé (tirándose al lado de la gata).

-¿Las chicas, están bien?

-Si, todas están en sus casas, excepto Ami, que quedó varada en la biblioteca.

-Espero que no le suceda nada malo.

-Tranquilízate, con todo lo que le exageré, tendrá cuidado hasta para ir al baño.

-Ay, Serena, solo esperemos que no ayas matado de un infarto a Ami (con una gota de sudor en medio del rostro).

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- (pensando) Cada día que pasa, nuestra princesa se vuelve mas fuerte, pero aun no es suficiente... Su llamada me dejo intranquila, que estará pasando (mirando por la ventana y continuando en vos alta) Que clima tan horrible, alguien tendría que estar loco para... ¡¡OH MI DIOS!! ¡¡ELLA!!

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-¿Sucede algo, Hotaru?

-¿Hee? No, claro que no.

-¿En serio? Porque parece todo lo contrario.

-Si, estoy bien. (pensando) ¿Qué fue eso? Sentí como si una daga se incrustara en mi corazón. Mamá Setsuna, por favor, que todo este bien.

-Todo va a estar bien, no temas.

-¿Queee...perdón? (pensando) ¿Lo dije en vos alta? No, estoy segura de que no.

-Heee... b...bueno, es que te ves muy preocupada o deprimida por algo. (pensando) Casi se me sale esta ves, por favor créeme, no se me ocurre nada mejor (con la cara medio sudada y riendo nerviosamente).

-Ha, bueno, ya te dije, estoy bien. (pensando) Por un momento me pareció que leíste mis pensamientos.

-Si, discúlpame. (pensando) Gracias Dios (suspirando aliviada).

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En la sala Milian, Vegeta y Sarafina, tomaban té, mientras charlaban sobre algunas cosas sin importancia.

Sarafina:-¿mmm?

Milian:-¿Sucede algo, hija? (tomando un sip de su tasa).

Sarafina:-Me pareció sentir algo.

Vegeta:-¿Qué, exactamente? (pues el también había percibido algo).

Sarafina:-No lo se, parecía una presencia, pero desapareció por completo hace un momento.

Milian:-¿mmm? Yo no sentí nada, tal vez solo sea la tormenta o Ahsla.

Vegeta:-Ahsla (recordándolo). Fue a verificar algo, poco antes de que el ventarrón comenzara.

Sarafina:-Y aún sigue a fuera, parece que ese "algo" resultó ser importante después de todo.

Vegeta:-Tal ves aya que ir a buscarlo.

Milian:-Es un guerrero poderoso, no necesita de niñeras.

Sarafina:-Me preocupa.

Milian:-Si algo le pasara, sentiríamos su ki.

Sarafina:-Si (de mala gana, no estaba convencida).

De repente un rayo cae, y destruye uno de los postes de electricidad, provocando un apagón general.

Vegeta:-Bueno, eso no parece una buena señal (recostándose en su asiento como si nada hubiera ocurrido).

Milian:-Solo fue un rayo, no exageres, hermano.

Sarafina:-El sistema de vigilancia no funciona sin electricidad, no hay forma de contactar al satélite y localizar a Ahsla (caminando de un lado a otro).

Milian:-Relájate, hija. Ya te dije que todo estará bien, confía en la fuerza de tu hermana, es decir, tu hermano (mirando con una sonrisa nerviosa a Vegeta).

Vegeta:-Deberían acostumbrarse a usar pronombres masculinos con "el" después de todo Ahsla es...

Sus palabras fueron cortadas por un potente rayo, que ilumino toda la habitación, poniendo al descubierto a dos personitas que observaban desde las escaleras.

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-¡¡LUNAAA!!

-¡¿Serena, que sucede?! ¿Por qué tiemblas?

Infinidades de imágenes se exponían en la mente de Serena, al principio no sabía que era, pero luego de un instante lo entendió.

-Debo irme (saliendo del cuarto, sin darle tiempo a Luna de preguntar a donde).

Nuevamente bajo las escaleras como tiro, pero esta ves no se chocó con nada ni nadie. Su objetivo era salir lo más rápido posible, antes de que alguien la detuviera para preguntarle a donde iba o porque tenía que salir ahora. Ella no podría responder a esas preguntas, porque ni siquiera estaba segura de las respuestas, solo sabia que tenia que llegar a tiempo, ¿A dónde? No estaba segura, ¿Por qué? Estaba a punto de perder algo muy valioso, pero que...

-Chicas (se le escapo de los labios).

Eso era, una de sus guerreras estaba en peligro, ¿pero quien y porque? No había tiempo de detenerse a responder esas preguntas, tampoco existía alguien que le pudiera responder, solo tenia que correr lo mas rápido que sus piernas le pudieran dar. No pasó mucho tiempo antes de descubrir que, correr por las calles con semejante clima era casi imposible. Por cada paso que daba retrocedía muchos mas, el viento, literalmente la levantaba por los aires, todo paresia estar en su contra.

-Cueste... lo que me cueste... boy a llegar, no puedo ni quiero perder a otro ser querido, ¡¡jamás!!