Capítulo VI

Finalmente, después de tantos años, por fin se encontraban en una especie de "cita" en el Centro Comercial Karakura. Él tuvo el atrevimiento de ir a buscarla y sacarla a pasear para distraerse un poco entre tanto trabajo. Después de todo, el mundo humano está lleno de sorpresas.

- Es increíble cómo unas tenazas pueden hacerle esto a mi cabello –Rukia abrió los ojos con sorpresa luego de ver el resultado de aquel producto - ¿Cómo es que se llamaba este raro instrumento?

- Es una plancha de cabello, señorita. Está de promoción a sólo sesenta dólares –dijo la vendedora de aquella tienda- Usted qué dice joven ¿Verdad que deja el cabello de su novia muy hermoso?

Renji tragó saliva ante aquella pregunta precaminosa- S-Sí, le queda muy bien– se atrevió a decir con una sonrisa disimulada.

- Gracias por la muestra gratis.. lo pensaré.. – sus ojos azules creyeron ver a cierto muchacho de cabellos naranjas en ese mismo instante.

Jaló del brazo a Renji para serciorarse de no estar equivocada. En efecto, ese era Ichigo pero no estaba solo.
Hay veces que es mejor ser precavido.

Ambos shinigamis se acercaron con cautela hacia el lugar donde estaba su amigo peli-naranja y se escondieron detrás de algunos estantes de lencería fina, procurando no llamar la atención de las personas que caminaban cerca de ellos.

- ¿Qué demonios es esto? – exclamó el peli-rojo cuando un baby-doll color rojo pasión cayó sobre su rostro.

- SHH –ordenó su acompañante – Guarda silencio Renji, trato de escuchar su conversación.

Pocos metros al norte, había un mostrador lleno de anillos. Toda clase de modelos y colores: diamantes, perlas, rubíes, zafiros, distintas marcas y precios. Pero un joven con mirada dudosa aún no se decidía por alguno en especial.

- ¿Qué le parece este? – dijo una joven, sacando el anillo número cien – Tiene cristales rosas incrustados alrededor, estoy segura que este le encantará.

- No estoy muy seguro de eso – estaba de brazos cruzados – Me rindo, esto es demasiado difícil. Mejor dime tú ¿Cuál te gusta más? Talvez así tenga una idea.

- Pero joven, se me está prohibido tomar las decisiones de mis clientes - se excusó la muchacha cortésmente.

- Te lo suplico, estoy desesperado.. Creía que esto de escoger el anillo iba a ser la cosa más fácil del mundo pero tal parece que me equivoqué.

- Está bien. Yo creo que este es el más hermoso – tomó uno de los anillos ya esparcidos en el mostrador.

- Ya veo, creo que tus manos son parecidas a las de ella. ¿Te lo puedes poner para ver si te queda bien? – preguntó con cara de desinterés.

- No hay problema.

- ¡AJÁ! Así te quería encontrar Kurosaki Ichigo, poniéndole un anillo a alguien que no es tu novia – señaló Rukia con impotencia la acción que se estaba ejecutando en frente de ella.

- ¿Qué ocurre contigo Ichigo? ¿Acaso no sabes lo que significa la fidelidad? – preguntó Renji de igual modo metiendo más leña al fuego.

- ¿De qué carajo están hablando ustedes dos? – Ichigo se exasperó al verlos metidos en su vida privada.

- De esto, ¿que no te das cuenta? – insistió Rukia dramatizando.

- Disculpe joven ¿Estas dos personas son sus amigos? – preguntó una temerosa vendedora con gotitas de preocupación en la frente.

- No, nunca los he visto en mi vida – respondió en el acto sintiendo vergüenza ajena.

- Que mal Ichigo, me has decepcionado- Renji negaba con la cabeza de brazos cruzados.

- Este sujeto que ve aquí tiene novia, por lo tanto no está disponible – aclaró la peli-negra señalando a Ichigo directamente a lo cual la vendedora casi se desmaya por la forma de hablar de aquella pequeña muchacha.

- Oigan déjenme en paz. Sólo intento comprar un anillo.. – aclaró lo último con dificultad.

- Un anillo ¿Para quién? – interrogó Renji.

- Para Orihime, claro está.

- ¿Y el motivo es..? – cuestionó Rukia.

- Es un anillo de compromiso, par de chismosos. Planeo pedir la mano de Orihime en matrimonio – admitió mirándolos de mala gana.

La expresión de los shinigamis no podía ser otra más que júbilo. Por fin su amigo peli-naranja sentaría cabeza y serían testigos de su promesa.

- Oye Ichigo ¿Sabes lo que significa estar casado? – preguntó de repente Renji

- No..

- Imagina una prisión.

- Ja ja que cómico – sarcástica Rukia jaló de una oreja a Renji – No es para tanto, además siempre hay recompensas.

- Claro, como los hijos – volvió a hablar Renji sobándose la oreja.

- Espera un segundo. Nadie habló nada sobre tener hijos – advirtió Ichigo con su dedo índice.

- Bueno, todo a su debido tiempo – finalizó Rukia con ambas manos a la cadera – Ahora lo que tenemos que hacer es ayudarte a elegir el anillo.

- Corrección: a ver cómo Rukia elige el anillo – comentó Renji provocando un aura oscura por parte de la mencionada.

- Es verdad..- Ichigo rodó los ojos – ¿Y ustedes qué estaban haciendo aquí un viernes por la noche? – los miró con desconfianza.

- E-Eh.. bu-bueno.. noso-sotros..- ambos se rascaron la cabeza sin saber qué mentira decir ahora y trataron por todos los medios que Ichigo no se diera cuenta de su extraño comportamiento. Después de todo es Ichigo, un muchacho que jamás se daba cuenta de las cosas más obvias.

- Están saliendo – Ichigo quiso acertar su supocisión - Vamos, digánme qué está pasando aquí.

- No es el momento, anda apúrate. Tenemos un anillo qué comprar - ella supo rápidamente cómo evitar el tema empujándolo por la espalda.

- Hay que darnos prisa, tienes que ir a recogerla de su universidad en 20 minutos – recordó Renji llendo tras ellos.

xOxOx

Minutos después de comprar el anillo, Ichigo se encontraba manejando nuevamente, pero ahora con una sonrisa pionera en su rostro, le era casi imposible ocultar su felicidad ya que por fin había comprado un anillo de compromiso para su adorada novia.

Ciertamente había tomado una decisión muy madura para su edad pues no cualquier muchacho de diez y nueve años está seguro de pasar el resto de su vida al lado de la primera mujer amada. Pero para él no podría existir alguien más como ella. Orihime había demostrado ser la indicada, la única para el ex-shinigami sustituto.

Flash Back

-Muy bien Ichigo, ¿ahora que tienes el anillo qué piensas hacer?- Una curiosa Rukia lo miraba con interés.

- ¿Cómo se lo piensas proponer? – preguntó el shinigami peli-rojo.

- No lo sé, se lo pensaba decir cuando la recogiera de la universidad.. yo..- pasó su brazo izquierdo por detrás de su cabeza intentando hallar la respuesta para esa pregunta.

- No Ichigo, si serás tarado.. No se lo puedes decir así por así. Debes hallar el momento indicado- aconsejó Rukia – Un momento en el cual compartan un ambiente privado, digno de ser especial, y por supuesto que deben estar solos.

- Yo sigo sin creérmelo ¿Estás seguro de lo que vas a hacer Ichigo? Aún tienes diez y nueve años. ¿Cómo saber si tienen posibilidades de estar juntos hasta la muerte?

- En realidad, Ichigo.. en eso Renji tiene razón, no es por sonar cruel pero.. no quiero que un posible matrimonio entre ustedes dos termine en divorcio. Sería muy doloroso ver algo así entre ustedes.. quizás debas tomar las cosas con calma..

- No – dijo el joven de mirada caramelo – No tengo por qué esperar más, yo sé que es ella con la que debo estar. Orihime es la única mujer existente para mí, tiene todo o más de lo que algún día pensé que querría de alguna mujer. Es.. es perfecta – la mirada del ex-shinigami sustituto se suavizó al mencionarla y pensarla – Debo hacer esto, estoy seguro. Hemos vivido juntos el tiempo suficiente, algo que me ha comprobado que un matrimonio entre nosotros sería el paso final y más importante para nuestra relación.

- Bueno sí, viven juntos hace dos años y llevan medio año como novios - iba razonando Renji mirando al cielo.

- Bueno Ichigo, viéndote tan decidido cómo no apoyarte – Rukia dio un paso al frente para abrazarlo – Te felicito, me siento muy orgullosa de ti.

- Sólo recuerda. Debes encontrar el momento perfecto para la propuesta – Renji lo tomó del hombro y le regaló una sonrisa sincera.

Fin del Flash Back

- El mejor momento.. Me pregunto si ese momento perfecto será cercano..

Antes de estacionar su auto en el lugar de siempre, vio cómo Orihime conversaba con un muchacho que estaba de espaldas. Esto no le dio buena espina, ya se estaba preparando para salir y romperle la cara, pero con todo el esfuerzo del mundo, optó por permanecer en silencio y esperar hasta que Orihime entrase al auto y que ella misma le explicase lo que había visto.

Pocos segundos después Orihime entró al vehículo y se acomodó en su asiento para después besar a su novio con dulzura.

- Y.. Hime.. ¿Quién era ese? – pregunta rogando internamente no sonar sobre-protector.

- Es un amigo de la universidad. Quiso acompañarme hasta que llegaras, es muy bueno, estoy segura que serían muy buenos amigos. Además, por raro que suene.. se parece mucho a ti, Ichi-kun. Y por cierto, mañana vendrá a casa para hacer un proyecto.

Ichigo no soportaba que Orihime hablara tan bien de un hombre que no fuera él. Lo sacaba de sus casillas, pero era algo que estaba aprendiendo a controlar durante su relación, debía ahorrarse sus comentarios y guardar madurez, pues no quería demostrar ser un verdadeo celoso.

Orihime notó cómo su novio no dijo nada al respecto, la alegró enormemente saber que ahora sí confiaba en ella y le daba espacio con sus decisiones tanto amistosas como laborales.

Ichigo es tan dulce, ha cambiado tanto desde que somos novios, siempre trata de verme feliz.. lo amo tanto.

Una sonrisa en el rostro de la peli-naranja no tardó en aparecer y con cuidado tomó la mano de Ichigo y la apretó fuerte, sintiendo así su calor y su aroma varonil tan irresistible, para después apoyar su cabeza en el hombro del chico y susurrarle un "te amo" en el oído.

Quizás el momento perfecto no esté tan lejano después de todo..

oXoXo

- General Comandante, aquí tenemos a la señorita Kurosaki - presentó Hitsugaya con benevolencia al entrar a la junta de capitanes del Sereitei.

- Kurosaki Karin, finalmente la tenemos entre nosotros, nos da mucho gusto que haya podido completar su transformación como shinigami. Como estará enterada, una nueva batalla se nos avecina. Varios hallazgos nos han comprobado que el nuevo enemigo cada vez se vuelve más poderoso, tanto así que puede superar los poderes de Aizen y desencadenar un posible apocalipsis en los próximos 50 años, lo cual es muy pronto ante nuevas amenazas - habló en voz alta en anciano de barba blanca.

- Entiendo perfectamente, pero sabiendo que soy una shinigami completamente novata ¿Por qué creer que soy de utilidad?

- Por tu zanpakuto - dijo firmemente Ukitake - Tu zanpakuto es..

- Tu zanpakuto es una de las más legendarias en la historia de la Sociedad de Almas - completó Soi Fong.

- Se creía que esa zanpakuto era un mito, una leyenda sin pruebas. Pero ahora que sabemos que es real, no pararemos hasta lograr su más grande tranformación, al igual que Tensa Sangetsu. - informó Komamura serenamente.

- ¿Se refieren a mi bankai? - una dudosa peli-negra no entendía mucho.

- No, es más que un simple bankai - corrigió Byakuya directamente.

- Shinta Shingetsu, junto con otra espada legendaria, tiene un poder incluso mayor que el de Tensa Sangetsu - explicó Unohana.

- Pero antes que nada te debemos entrenar nosotros, avanzarás de nivel poco a poco hasta que seas una experta. No hay duda que lo lograrás en poco tiempo, Karin Kurosaki - apoyó Zaraki con una sonrisa malévola - Si me lo permiten, pido permiso para llevarmela y que entrene en mi división - pidió el peli-negro con el parche en el ojo- después de todo eres la hermana de Ichigo, no nos puedes decepcionar.

Karin lo miró con desprecio. No quería ser conocida como "La hermanita menor de Ichigo" sino por "Karin Kurosaki, una gran shinigami"

- Permiso concedido - dio el General.

- Disculpe, pero mañana.. mañana es un día muy importante y es necesario que regrese al mundo de los vivos - interrumpió Karin.

- Lo siento, eso no será posible. Debes permancer en este mundo por lo menos una semana entera antes de volver o tomarte unos días.

- Usted no entiende.. ¡mi viejo se casará mañana! - renegó la pequeña shinigami al borde de perder los estribos. Nunca, en la historia de la humanidad, alguien se había atrevido a levantarle la voz al general comandante de ese modo. Al parecer esa pequeña tenía carácter.

Los presentes miraron horrorizados la escena y segundos después el General la miró a los ojos.

- Haberlo dicho antes. Kurosaki Isshin es como un salvador para nosotros, del mismo modo estaremos presentes en su gran día..

- Nooo.. eso no es lo que trataba de decir.. no..-

- Está decidido, señorita usted se quedará entrenando hasta mañana y sólo por esta causa tendrá permitido retirarse a la boda de su padre, pero claro está que nosotros también asistiremos - habló a los demás con una sonrisa graciosa.

- Viejo, Ichigo, Yuzu.. me van a matar - susuró Karin con una gotita de sudor encima de su cabeza.

xOxOx

Era una mañana cálida y agradable en un ambiente sosegado y tranquilo. El melodioso canto de las aves creaba un aura floreada en aquel departamento lujoso. Ya que era sábado, ninguno tenía que ir a la universidad y podrían pasar más tiempo juntos y entre amigos, pues en esta pequeña escena, la pareja de peli-naranjas no estaba sola sino que se encontraba con dos buenos amigos.

En la cocina se encontraba Orihime preparando el desayuno y el aroma que éste tenía era sumamente delicioso. Nadie podía esperar a que este listo para degustar la incomparable sazón de Inoue.

Ichigo yacía sentado en el comedor leyendo el periódico con interés al lado de una ventana, la cual le donaba generosos rayos de sol.

Rukia, aún de huesped, se encontraba sentada en el sofa de la amplia sala de estar, viendo programas de televisión ya sea de farándula o noticias recientes, sin embargo, le encanta hacer zapping y encontrar nuevos realities shows.

Cerca a ella, se encontraba Renji buscando lo que parecían ser videos o películas para ver en la tarde. Sentado en la alfombra revisaba posibles películas, y las distibuía entre cómicas y de suspenso.

Al parecer todo estaba tranquilo y sin ningún contra-tiempo en esa hermosa soleada mañana sabatina.

- Chicos qué prefieren ¿Omelet's o tarta de mermelada? - preguntó Orihime desde la cocina.

- Omelet's - respondieron todos al mismo tiempo desde sus respectivos lugares.

- Hey Renji, ¿tienes planeado venir todos los sábados para ver a tu novia? - Ichigo se tomó el atrevimiento de formular la pregunta del siglo.

- Eso es lo que quiero pero sería mucho pedir, no quiero incómodarlos todos los fines de semana - dijo un considerado peli-rojo refiriéndose sobre todo a Orihime, pues para él, ella tenía la última la palabra.

- Claro que puedes Renji, ¿no es así, Inoue? - llamó Rukia a su amiga con una sonrisa confiada.

- Por supuesto que sí, Kuchiki-san. Siempre los resiviremos con los brazos abiertos - contestó la oji-gris desde la cocina.

- Como sea, pero vayan buscando otro lugar para hacer sus cochinadas porque aquí no será - renegó el peli-naranja después de escuchar a Inoue.

- No te preocupes Ichigo, seguramente ya tenemos reservada tu cama - insitó Rukia tratando de sacarlo de sus casillas.

- R-Rukia - habló Renji teñido de un color rojo que no se podía diferenciar con su cabello.

- ¡Listo, el desayuno está servido! - anunció Orihime alegre mientras tomaba asiento y los demás la imitaban.

La primera comida del día había sido todo un éxito. Los manjares que ella preparaba no tenían comparación, todos merendaron su sazón con gusto mientras conversaban amenamente acerca de diferentes temas. Pasando de bromas pesadas a información con respecto al Sereitei.

- Estuvo delicioso, Inoue - agradeció Rukia mientras recojía sus trastes y los llevaba hacia fregadero.

- Me encanta cómo cocinas, ya no necesitarías cocinera para tu almuerzo de Bodas - comentó Renji distraídamente a lo cual Rukia le dió un codazo con disimulo - Digo, el día que te casaras, sea quien sea el afortunado.

- Se los agradezco mucho - Orihime no sabía qué decir, aquellos comentarios sobre una "futura" boda la emocionaba demasiado internamente.

- Pss, Ichigo - habló la pequeña shinigami en voz baja - ¿Ya tienes una idea de cuándo se lo piensas proponer? Por lo visto Inoue aceptaría en el acto, ¿Ya viste cómo se puso cuando Renji habló sobre el tema?

- ¿Ah? ¿Cómo lo sabes?

- Se llama intuición femenina.

Pronto suena el timbre y todos muy anonados se preguntan quién podría ser en una mañana del sábado. Pero pronto Ichigo recuerda lo que le había informado Orihime la noche anterior.

- Debe ser Jason, iré a abrir - les anunció sonriendo.

- ¿Jason? - la pareja de shinigamis se miraron con extrañez y luego clavaron la mirada sobre su amigo peli-naranja.

- Es un compañero de la universidad de Orihime - Ichigo mostraba un semblante opáco - Estaré en mi habitación, me avisan cuando ese payaso se haya ido - se despidió antes que el mencionado entrara al lugar con su característica sonrisa serena.

Rukia lo vio de pies a cabeza con los ojos como platos. El compañero de Orihime había resultado ser envidiablemente guapo y Renji frunció el ceño al ver el comportamiento de su novia. La oji-gris lo invitó a pasar a la sala y la pareja de shinigamis los siguieron muy curiosos.

- ¿Dónde está Ichi-kun? -preguntó ya que no lo hallaba con la vista por ningun lugar.

- Se fue a su habitación - respondió Rukia desinteresada - Jason por pura curiosidad ¿Tienes novia? - lo miró con los ojos entre-cerrados.

Renji no lo soportó más y la jaló del brazo para susurrarle en el oído - ¿Esa pregunta a qué se debe?

- Sólo quiero asegurarme no quiera nada con Inoue, por algo Ichigo está tan desconfiado al respecto.

- No, no tengo - respondió Jason serenamente - Inoue, creo que deberíamos ir empezando el proyecto ¿Te parece?

- Tienes razón, mientras más pronto, mejor - aseguró Orihime entusiasta.

Y así empezaron a hacer su proyecto con esfuerzo. Usaron de todo: computadoras, periodicos, libros, etc. Querían que quede espectacular y alcanzar la mayor calificación del aula. Mientras ellos hacían su trabajo, cierta pareja de chismosos iban de aquí para allá vigilándolos con sospecha. A ninguno le daba buena espina aunqe había demostrado, en ese corto tiempo, ser una persona transparente y gentil.

- ¿Has notado que se parece un poco a Ichigo? - interrogó la peli-negra mientras los vigilaban como alcones.

- Ahora que lo mencionas.. Sí, su cabello es muy parecido, y sus miradas transmiten lo mismo..- se rascó la barbilla Renji.

- Es todo, por fin terminamos - una orgullosa peli-naranja se puso de pie depués de cuatro horas de trabajo - Creo que ya es hora de almorzar - vio el reloj de pared con cansancio - Mejor me pongo a cocinar, todos deben tener hambre.

- Entonces te ayudaré a cocinar. Dos cocineros como nosotros prepararemos el almuerzo en cosa de nada - propuso el castaño amablemente y vistiendo un delantal verde.

Orihime no pudo evitar sonrojarse por aquellas palabras caballerosas y se puso un delantal blanco para empezar a cocinar.

- ¿Dónde diablos está Ichigo cuando se lo necesita? - renegó Rukia con cara de pocos amigos.

- Está pasando lo mismo que pasó en la playa. Si Ichigo no hace algo, lo van a atrazar - Renji estaba de brazos cruzados y muy intrigado.

- Me harté. Iré a traer al bueno para nada de Ichigo para que vea lo que ocurre en su propio hogar - molesta Rukia giró sobre sus talones.

- ¿No crées que estás exagerando? - quiso preguntar Renji indefenso.

- Si te viera cocinar con otra mujer serías hombre muerto - dicho esto la pequeña shinigami se fue dejando a un peli-rojo sudando frío.

Rukia empezó a tocar la puerta de la habitación de su amigo con desesperación ya que éste no respondió a sus primeros llamados y ella no era nada paciente como para esperar a su respuesta cuando se le diera la desgraciada gana.

- Mierda, Rukia ¿Ya se fue el idiota ese? - abrió la puerta con pesadez y enfrentó a su amiga como de costumbre.

- Imbecil, tienes que ver lo que están haciendo en la cocina - imágenes obecenas derrepente aparecieron en la mente de Ichigo y no dudó ni un segundo más para encaminarse hacia el lugar mencionado.

Entró a la cocina con el ceño fruncido y no tardó en encontrar al desgraciado amigo de Orihime con la vista. Ambos estaban de espaldas preparando lo que parecía ser una ensalada. Dio unos cuantos pasos más y se aclaró la garganta para hacerse notar. Ambos se voltearon lentamente y en pocos segundos el semblante de Ichigo cambió radicalmente. Ahora sus ojos estaban como platos y se quedó sin habla.

- ¿I-Ichigo? - pronunció el castaño con dificultad.

- ¿Jason? - dijo del mismo modo como si estuviera viendo un fantasma.

- ¿Se conocen? - dubitativa Orihime los miraba.

- Él.. Él.. - repetía Ichigo señalándolo con el dedo indice.

- Nosotros somos primos - explicó Jason anonado.

- ¡No puede ser! Sabía que tenían algo en común - re-afirmó Rukia brincando de asombro.

- ¿Y por qué se sorprendieron tanto al verse? - interrogó Renji.

- Porque no nos veíamos desde que mi madre falleció - Pronto Ichigo tuvo la mirada gacha recordando su dolorosa infancia.

- Eso explica muchas cosas - pensó Orihime viendo la dramática escena.

Luego de ese incómodo pero preciado momento, todos decidieron empezar a almorzar pues tanto Jason como Orihime habían preparado una comida digna de un rey. El inglés les iba explicando todo lo sucedido con mínimas acotaciones de Ichigo. Ser primos y haberse separado desde una temprana edad fue doloroso y algo nostálgico para ambos.

- ¿Entonces la madre de Ichigo era tu tía? - preguntó Rukia antes de llevarse otra cucharada a la boca.

- Así es, soy miembro de la familia materna de Ichigo, pero nunca pensé que nos volveríamos a ver - admitió el castaño.

- Parecía algo imposible - acotó el peli-naranja luego de tomar un sorbo de agua.

- Tal parece que Inoue fue la causa de que este re-encuentro emotivo se haga realidad - dijo Renji mirándolos burlonamente.

- Quizás, pero ¿eso quiere decir que mañana irás a la boda de mi padre? - cuestionó el peli-naranja.

- ¿Tu padre se va a volver a casar? - preguntó con el ceño fruncido.

- Todos tenemos una segunda oportunidad para ser felices - Orihime trató de calmar la tensión que se empezaba a formar en el ambiente.

- Tienes una novia muy hermosa, primo - dijo el castaño ya más tranquilo - Yo en tu lugar sería más cuidadoso porque una joya como ella debe estar en la mira de muchos - su notoria sonrisa sorprendió mucho a todos, en especial a Ichigo.

- No tienes por qué repetirlo - el joven Kurosaki tomó de la mano a su novia con la intención de dejar en claro que ella le pertenecía.

- Ya me los imagino en la boda - le susurró Rukia a Renji con una mirada gustosa.

xO DEJEN REVIEW Ox

Una mañana aparentemente perfecta adornada la catedral más antigua y lujosa de la ciudad. Los invitados llegaron a muy tempranas horas de la mañana con sus mejores trajes de gala. La ceremonia se realizaría en pocos minutos y todas las bancas del lugar ya estaban ocupadas.

- ¡De verdad se lo piensa proponer hoy! - gritó eufórica Himawari quien vestía un largo vestido dorado y tenía el cabello recogido en un moño con un par de mechones que caían con gracia sobre sus hombros.

- ¡Baja la voz! - ordenó Tatsuki sin llamar la atención de los demás invitados, ella traía puesto un hermoso vestido azúl seda y el cabello perfectamente desordenado.

- Kurosaki debe ser muy valiente para querer casarse tan joven - comentó Uryuu acomodándose los lentes. Él vestía un elegante smoking color negro puro y un michi azulado.

- A mí me parece muy apresurado pero muy romántico al mismo tiempo. De seguro será un momento maravilloso - la peli-roja ya se hacía la idea y bailaba de la felicidad por sus dos amigos peli-naranjas.

- ¿Y qué hay con Jason? Según lo que nos contaron, podría interferir en los planes de Ichigo - alegó sabiamente Chad.

- Dos primos peleando por la misma mujer. Quién lo diría - Rukia se imaginaba cosas graciosas y Renji la miraba con terror.

- Sólo es cuestión que Ichigo no se quede de brazos cruzados y se lo proponga de una vez, así ese gringo tendrá claro que Orihime no está disponible - sentenció Tatsuki confiadamente.

Mientras aquellos jóvenes discutían sobre la, obviamente, vida privada de Ichigo. La familia Kurosaki compartía otra banca al este de la catedral.

- Ichi-nii, ¿por qué tenemos que sentarnos aquí? - preguntó Yuzu, vistiendo un vestido palo rosa que relucía a la perfección el cuerpo de la castaña. La estatura de Yuzu había cambiado demasiado, ahora llegaba al hombro de su hermano.

- Porque esta es la zona para los familiares - explicó cariñosamente.

- ¿Eso quiere decir que Orihime-chan también es de la familia? - preguntó con ojos cristalinos imaginandose a Orihime casada con su hermano mayor - ¿Cuándo será su boda? - ansiosa por oír la respuesta, Yuzu causó que ambos peli-naranjas se sonrojaran incómodamente.

- Yuzu-chan ¿Sabes por qué aún no llega Karin-chan? - la oji-gris cambió de tema facilmente. Su novio, al oír eso, se tensó nuevamente y empezó a preocuparse ya que ella había prometido estar presente en el día más importante de su viejo.

- No lo sé, seguro vendrá pronto - contestó la pequeña - Ichi-nii, hay un hombre que se dirige a nosotros - avisó en voz baja.

- Maldición, tenías que ser tú - cuando el peli-naranja notó la presencia de aquella persona no tuvo opción más que presentarlos - Yuzu, él es Jason y es nuestro primo. Te contaré la historia en otro momento..

- ¿Primo? ¡Increíble! Hola, yo soy Yuzu Kurosaki, mucho gusto - se presentó extendiendo la mano.

- Pero que hermosa jovencita eres - devolvió el saludo - Veo que estás rodeado de mujeres preciosas ¿nee, Ichigo? - comentó el castaño, quien traía puesto un terno aparentemente muy costoso y con acsesorios de oro puro.

- Idiota - dijo en voz baja. Él traía un terno de porcelana, suave al tacto y una camisa con los primeros dos botones desabrochados, dejándolo irresistible y el centro de miradas femeninas.

- Cálmate Ichi-kun - Orihime, quien vestía con gracia un ostentoso vestido perla con un profundo escote siendo el foco de las miradas masculinas y el maquillaje indicado para la ocación, lo tomó de las manos y le dio un tierno y dulce beso en los labios a su novio, esperando tranquilizarlo para que todo salga perfectamente bien en un día tan especial como este.

- Oigan y ellos ¿Quienes son? - preguntó de pronto Jason quien había girado su rostro con la intención de ignorar esa escena.

Y el destino le vuelve a jugar una mala pasada al ex-shinigami sustituto en el momento menos pensado. No fue dificil reconocerlos a todos, pues al igual que sus otros dos amigos shinigamis, no habían cambiado en absolutamente nada. Pero ¿Cómo se enteraron y cómo fue que llegaron hasta quí?

- Pero que demoni.. ¿Qué están haciendo aquí todos los capitanes y tenientes de la Sociedad de Almas? - dijo un muy asombrado Renji.

- ¿Qué diablos está pasando aquí? - los nervios invadieron al peli-naranja en cuestión de segundos nuevamente.

- Perdón - escuchó y giró sobre sus talones para encontrar a cierta pequeña.

- Karin - pronunció dubitativo.

- Lo siento pero.. no me iban a dejar venir si no los traía conmigo - se escusó ésta arrepentida.

- Descuida, sólo espero que el viejo no lo note..

Las trompetas empezaron a sonar. Las grandes puertas de madera de la catedral se abrieron rápidamente y, en medio de la espesura y parado en el marco de la entrada, se encontraba Isshin con una mirada cálida y una sonrisa de oreja a oreja que adornaba su rostro de júbilo.

¿Y ahora.. qué pasará? :P

Antes que nada, agradezco a los que se pasaron por mi mini One-shot! me hacen feliz :)

Siento que este capi quedo medio medio pero bueno, ustedes jusguen!

Prometo esforzarme más en la próxima y muchas gracias a todos ustedes por leer y ser los lectores que son :) Eso me anima bastante

Lila-chan . Usio-san . zoe-chan . Momo-chan . Sean-kun . nypsy-chan . OriHimeko-chan

Akary-chan . Shirosaki-kun . Sully-chan . Lou-chan . Shintani-kun . killerqueen-chan . kira-chan

¡Hasta la próxima!