¿A QUIÉN ELIGES MOGAMI? CAPÍTULO 7

Ren no se pudo contener mas, esas caricias a su cabello eran geniales. Las disfrutaba al máximo como aquella vez que Kyoko le acaricio la cabeza mientras prestaba su regazo para dormir.

Cada caricia que ella le daba lo subía al cielo. Pero ahora que había probado esa fuente fresca que eran sus labios y calmaban su sed de ella, necesitaba probarlos otra vez.

La tomó por el mentón y acercando su rostro la beso otra vez tan suave y pausado como si fuera cámara lenta. Ella cerró los ojos y pasó sus brazos por detrás del cuello del chico. Ren lamió el labio inferior de su amada y comenzó a jugar con la lengua hasta que esta abrió la boca permitiéndole que él pudiera entrar y comenzar a explorar todo su interior.

Los besos se fueron transformando de suaves y tiernos a apasionados y necesitados. Ambos se necesitaban, ahora que habían confesado sus sentimientos las palabras sobraban y solo querían expresarlos a través de cada partícula de su ser.

El aire les falto y solo por necesidad se separaron para tomar oxigeno. Él la observó detenidamente: Su rostro sonrojado, esos preciosos ojos ámbar que brillaban más que las estrellas, sus labios deliciosamente provocadores…

…Su cuello que le decía que aun no lo había probado, esa piel cremosa que continua bajando por todo su ser. Era muy difícil no seguir mirando. Su corazón saltaba al sentirla tan cerca. Todo era muy romántico hasta que vio algo que no había notado hasta entonces.

Kyoko estaba con la peluca de Setsu pero no con los short o pantalones que debería usar el personaje. Lucía un baby doll muy seductor como pijama ¿sería administrado por Jelly woods? ¿En las noches que habían compartido habitación estaría vistiendo algo similar?

El no se había dado cuenta de esto pues siempre se acostaba y se cubría totalmente. Le costaba controlarse verla con el vestuario sexy de Setsuka y verla ahora así era como una puñalada para su autocontrol. Quería seguir mirando, tocarla y hacerla suya, pero era muy pronto para pasar a ese punto de la relación.

Ren conocía como era Kyoko, una chica dulce, fuerte y a la vez ingenua y muy reservada. Ya ella le había dicho play boy por el beso en la mejilla en san Valentín. Ahora donde diera rienda suelta a sus deseos seguro que huiría de él.

Necesita calmarse y que ella no se diera cuenta de que estaba pasando sino sería un desastre. Además necesitaba entregarle todas aquellas caricias y besos que había acumulado en su ser por tanto tiempo sino seria consumido por el fuego en su corazón. ¿Qué hacer?

Su mente era una encrucijada: No sabía si actuar como el caballero respetuoso que era Tsuruga Ren o dejarse llevar por los impulsos de un hombre locamente enamorado que en su interior no quería seguir reprimiéndose.

Observó a su alrededor buscando como ayudarse, luchando por no perder el control.

Necesitaba urgentemente taparla y bloquear toda tentación. No vio como poder taparla aunque sus ojos se enojaran con su cerebro. Debía hacerlo pronto pero no encontró facilidad de una levantadora y la manta que los cubría estaba enredada entre sus piernas y con ella sentada encima.

Lo único que pudo hacer fue instintivamente quitarse la camisa.

-Toma-le dijo – debes tener frio.

-Eh, yo no tengo frio – contestó ella- el que debe tener frio eres tú, porque estas temblando y le devolvió la camisa.

- Póntela he dicho. "si ella conociera el motivo de mi temblor seria problemático"

- Que no, póntela tú-replicó la joven.

-Hazme caso por favor –con voz de suplica-

-Yo estoy vestida, deja la terquedad que no me la voy aponer y tu eres el que esta medio desnudo- el sonrojo se apodero la Kyoko al caer en cuenta como se encontraba su novio.

-Kyoko por favor…- Ren puso carita de cachorro.

- Que cosas contigo me voy a dormir.-le dijo la chica tratando de mostrarse molesta para tener el dominio de la situación.

La sostuvo por la mano- ¡No te vayas por favor solo que date un ratico mas aquí a mi lado, me portare bien! – reconocía que no era una petición muy sabia. Su autocontrol estaba en riesgo pero quería seguir sintiendo la calidez de su amada. Además si ella se iba a dormir enojada conociendo lo terca que era sería difícil contentarla nuevamente.

La joven se río- pareces un niño pequeño- Por fin entras en razón.

A Ren lo sorprendió la actitud de su novia, si saberlo ella siempre le ganaba. Solo pudo responder con una sonrisa angelical.

Después de un momento de risas correspondidas y de un cambio de ambiente. La chica en su espíritu sobreprotector se dio cuenta de que Ren aún se encontraba semi desnudo, preocupada de que se pudiera enfermar le pregunto:

-¿Tsu- Ren ya te encuentras mejor? ya no tiemblas ¿por cierto donde está la camisa? Debes ponértela si no quieres enfermar, valla que no cuidas tu salud.

- ¿Mi camisa? No lo sé, tú la tenía.

- Yo te la devolví.

-Y yo te la regrese.

-Eres un descuidado, te la entregue. ¿Qué la hiciste?- pregunto la joven mientras comenzaba a buscar en medio del desorden de sabanas, cobertores y almohadas que había en la cama.

- Se perdió- respondió el peli negro en su faceta de niño travieso -ahora tendrás que darme de tu calor- ahora salía a escena el emperador de la noche .Antes de que ella objetara la tomó del mentón y la beso nuevamente.

Era un beso dulce pero firme. Definitivamente se está volviendo adicto a esos labios. La abrazó delicadamente acercándola a su cuerpo.

Sus diferentes sentidos se llenaban de ella. Por un lado con su nariz aspiraba su delicado perfume y por otro comenzó a juguetear con sus manos en la espalda de ella, trazaba círculos y figuras a formas. Notó que su espalda estaba semi desnuda, seis finas tiras de tela negra traslucida cubrían esa tersa piel, estas se cruzaban entre sí en dos grupos de tres.

Besó su cuello con pequeños y tímidos besos. Siguió bajando con su boca hasta llegar al punto donde se une el cuello con el hombro le regalo un pequeño mordisco.

-Hayyyyyyyyy Ren… exclamo Kyoko al sentirse mordida.

-Perdón- el chico le regalo una cálida sonrisa separándose un poco de ella,

-Eres muy malo.

-No soy malo la culpa es tuya por ser tan… -dijo asiendo un puchero

-¿Tan qué?- pregunto Kyoko desconcertada.

Ren no contesto se acerco a sus labios y la besó nuevamente pero esta vez ya no tan tierno. Suplicó con su lengua que lo dejara entrar a ese manantial dulce que le fascinaba. Ella abrió su boca y sus lenguas danzaron al unisonó. El oxigeno les falto y aunque no quisieran separasen lo hicieron.

Ella estaba totalmente sonrojada y para él era una escena inigualable, la observo completamente. Ese baby doll negro traslucido que incitaba la imaginación. Debía ser una de las bromas de dios (el presidente). Era corto terminado en un sutil bolero, el escote corazón adornado con unas delicadas flores blancas que atraían la atención a ese lugar y justo debajo sus pechos, tres pequeños orificios en forma de ovalo.

Tragó en seco, ahora que la había observado detenidamente como estaba vestida la mujer que aceleraba su corazón se sentía como todo un pervertido.

"Porque no pare de mirarla, me tiembla todo el cuerpo. Esta imagen se me ha tatuado en la mente ¿qué voy hacer? Se ve tan endemoniadamente sexy" cerró los ojos como tratando de calmarse pero no podía la imagen lo torturaba.

"¿Por qué usa eso? No puede ser un pijama. ¿Acaso Jelly woods se la ha dado como parte del vestuario de Setsu? ¿Que tendrá en mente el presidente, acaso quiere enloquecerme o probarme? pero esta hermosa, sexy, provocativa… -cálmate Ren se dijo mentalmente, no puedes cometer locuras solo hasta hace unos minutos te le confesaste, por kamisama mejor contrólate o terminaras mal"

Se quedo estático no sabía qué hacer, sentía que estaba a punto de cometer una locura pero tampoco sabía cómo huir de la situación sin preocupar a Kyoko.

Ella no entendía la actitud de su novio, se acerco delicadamente a su oído y le pregunto suavemente: -¿qué te pasa?

-Nada, creo que es mejor que te vayas a costar, mañana tenemos que levantarnos temprano para la filmación de la película. Se volteo de espaldas acurrucado no podía permitir que Kyoko descubriera que en verdad si le pasaba algo y muy grave, por más que trato de controlarse cuando ella le hablo casi en susurro al oído su amigo se había endurecido y despertado, si Tsuruga Ren tenía una muy fuerte erección y no sabía salir de esa bochornosa situación.

- No te creo, algo te pasa. Antes no querías que me fuera y ahora estas muy raro, como si me escondieras algo. Estas sudando mucho, evitas mirarme. Esta noche has cambiado de actitud continuamente. Mira como estas acostado te dolerá la espalda si duermes así- Kyoko se levanto de la cama y se inclino usando sus manos con mucha fuera para voltearlo y que quedar de frente a ella. Solo consiguió que se acostara boca arriba, no se enderezo del todo aun conservaba las piernas flexionadas, similar a la posición fetal.

-Ya te dije que no tengo NADA. Bueno algo de sueño, ha sido un día muy complicado necesito descansar, DEBEMOS DESCANZAR. –trato de hacer énfasis en sus últimas palabras para que la chica le obedeciera.

-No me evadas-Kyoko furiosa se subió a la cama encima de la cadera de él sin darse cuenta de lo que hacía. Solo pretendía que la mirara a los ojos, realmente detestaba que no lo hicieran cuando le hablaban.

-Bájate por favor.- Suplicó

-No lo haré hasta que me digas que te pasa, si acaso te sientes enfermo dímelo y te cuidare.

-Gracias, pero quiero dormir.

"Dormir es lo que no podre hasta que esta maldita erección se me pase. Por favor Kyoko duérmete y no me tortures así: Tan cerca, ese olor tan embriagante, tan bella y solo para mí. Cerebro por favor no me traiciones ayúdame con esta dura prueba".-meditó Ren.

NOTA DE AUTORA: Se que me querrán ahorcar por dejarlas ahí. Por cortar en semejante escena 3:) Bueno no es mucho lo que tendrán que esperarpara saber si Ren podrá auto controlarse o en rollos los meterá la terquedad e ingenuidad de Kyoko.

Aquí entre nos ¿Qué creen que pase con ese problemita del "amigo" de Ren que anda despierto, como saldrá del problema?

Besos, hasta el próximo capítulo.