Okey, lo sé, luego de casi 4 años sin publicar me digno a subir algo. No me odien.
Poco a Poco
Hipocresía.
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La voz de la chica retumbó en todo el lugar que al principio quedó en completo y perplejo silencio pero que tan solo segundos después se inundó de susurros.
Sora miraba con rabia a la intrusa, esto era el colmo, Jun Motomiya siempre había estado detrás de Matt, en todo momento fue una molesta piedra en el zapato, pero que interrumpiera el día de su boda simplemente era demasiado.
— ¿CÓMO TE ATREVES A INTERRUMPIR EN MI BODA? – Gritó una colérica Sora.
— Chicos, yo—yo lo siento mucho – De entre una de las bancas salió un apenado Davis Motomiya – Me la llevaré de aquí de inmediato – Llegó hasta donde estaba su hermana y la tomó por un brazo – vámonos de aquí Jun ¿qué acaso no tienes vergüenza?
— ¡SUELTAME! – Gritó a medida que empujaba a su hermano para soltarse de su agarre – Estoy segura que ella – señaló a Sora – quiere saber lo que vengo a contarle.
— ¿No tienes decencia verdad? – Sora se dirigió a ella — ¿No te bastó con molestarnos durante todo nuestro noviazgo? – Le dedicó una mirada de odio — ¿Es que acaso no hay alguien que la saque de aquí?
— Si, si, lo siento, en seguida – Davis estaba sumamente avergonzado — ¡NOS VAMOS, JUN!
— QUE ME SUELTES – Empujó a su hermano menor – Apuesto a que no te casarías con Matt si supieras que se acuesta con otra – Sora miró intrigada a la chica. Las personas en la capilla guardaron silencio – Me lo imaginé. Aquí está la prueba – Sacó de su bolso el periódico que había comprado esa mañana y lo extendió frente a ella – ¡Primera Página! – Sonrió al ver la cara de confusión que ponía la pelirroja – La actual Miss Japón, Mizumi Atcyeam fue sorprendida anoche en H2O con Yamato Ishida – Comenzó a parafrasear el texto del periódico – Se encontraban en medio de la pista y empezaron a besarse, minutos después se dirigieron al Hotel Camuparo. Mira hay fotos.
Al principio Sora no supo cómo reaccionar, se quedó mirando desde su puesto el periódico que sostenía la fastidiosa Jun. Las palabras daban vuelta en su cabeza intentando asimilar toda la información que acababa de recibir. Arrebató la prensa de las manos de la chica y comprobó de cerca que lo que le decían era cierto. Aun así su cerebro tardó un par de segundos en reaccionar, pero finalmente lo hizo.
— ¿Cómo pudiste? – Una dolida Sora se dirigió a su casi esposo que la miraba nervioso.
— Sora, yo puedo explicarte – El mundo de Matt había caído en picada. Deseaba que en ese momento la tierra se lo tragara. Había estado a segundos de que el padre pronunciara "los declaro marido y mujer" pero tenía que entrar la entrometida de Jun a arruinarlo todo. Y el periódico, definitivamente no se había esperado eso – Las cosas no son como piensas – Fue lo primero que se le vino a la mente decir.
— ¿Ah no? ¿Y cómo son entonces?
— Esto… yo… — ¿Qué podía decirle? Sentía que el mundo se hundía a su alrededor, todo se había echado a perder, abrió su boca para decir lo primero que se le viniera a la mente, estuvo a punto de hablar pero fue interrumpido por un doloroso golpe en la mejilla que lo hizo caer al suelo.
— ERES UN PERFECTO IDIOTA – Tai no se había contenido más y se abalanzó sobre su amigo — ¿CÓMO PUDISTE HACERLE ESTO? – Daba un golpe tras otro. El rubio no se defendía. – HUMILLARLA ASÍ EL DÍA DE SU BODA – Estuvo a punto de atinar un golpe más en la ahora ensangrentada cara de su amigo pero fue detenido.
— Tai, cálmate – Takeru lo sostuvo e inmediatamente Izzy entró también para alejarlo.
— Suéltenme, lo voy a matar.
— Tienes que calmarte Tai, debes dejar que ellos dos lo resuelvan – Insistió el menor de los rubios.
El moreno se detuvo un momento a ver la escena, Matt en el piso ensangrentado, mirando hacia el suelo sin las más mínimas intenciones de defenderse, todas las personas boquiabierta observando la escena y Sora, ella estaba con mirada asustada y con los ojos llenos de lágrimas. Se calmaría, lo haría por ella.
Al ver que Tai se había quedado quieto T.K e Izzy lo soltaron. Matt se incorporó del piso y miró adolorido a Sora.
— Lo siento… Yo no tengo excusas, simplemente lo siento.
La pelirroja intentaba asimilar todo lo que había pasado, en como el supuesto mejor día de su vida se había convertido en el peor día de su existencia. Su ex prometido se encontraba frente a ella con la cara hinchada por los golpes, Jun tenía ese gesto en su cara de victoria y cada una de las personas en aquella sala la miraban con lastima en ese momento. ¿Se podía sentir una chica más humillada? No, no se podía. No aguantando más la presión que sentía dentro de ella comenzó a llorar y salió corriendo, debía alejarse de ese lugar lo más pronto posible.
— ¡Sora! – Como era de esperarse Tai intentó ir tras de ella, pero escuchó como Kari lo detenía, lo que le agradecía inmensamente a la pequeña Yagami. Si necesitaba algo en ese momento era estar sola.
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— Lamento que las cosas hayan salido así hermano – Comentó de todo corazón el menor de los rubios.
Hacía un par de horas que su hermano mayor se encontraba sentado en el sillón sin moverse y sin pronunciar palabra alguna. No estaba de acuerdo con lo que Matt había hecho pero tampoco habría querido que ocurriera aquel escenario. Simplemente todo lo que pudo salir mal había salido mal.
— Yo merecía la humillación, pero ella no – Luego de tanto rato callado por fin pronunciaba palabras – Para serte sincero no es la primera vez que engaño a Sora – Pudo ver la confundida cara de su hermano T.K ante esta confesión – Soy popular, vocalista de una banda exitosa, las chicas se me tiran encima y no te imaginas la presión que los demás ejercen sobre mí. Muchas veces terminábamos en fiestas after shows con un montón de chicas locas por cualquier contacto físico con nosotros, sobre todo conmigo. Rechazarlas era escuchar durante horas las burlas de los chicos y las dudas acerca de mi hombría.
— Eres un cretino – Esbozó T.K con obvias intenciones de irse y de dejar a Ishida solo.
— Sin embargo nunca me acosté con alguien más hasta ahora. No quería traicionarla hasta ese punto – Una sonrisa amarga apareció en su cara – Todo cambió cuando nos comprometimos, tenía argumentos más fuertes para frenar a los chicos, no volví a besar a nadie más, a ninguna fan loca y juré que luego de la boda no habría otra mujer en mi vida que no fuera Sora pero no logré llegar hasta allá.
— ¿Qué planeas hacer? ¿Intentarás recuperarla? – El rubio mayor negó con la cabeza.
— Me iré a Italia, el contrato está firmado. Seguirán todos los planes pero sin ella. Se lo debo. Es mi obligación dejarla sola, sé que no querrá verme en este momento y sé que lo que más apreciaría de mi es que no intente volver con ella. Aun así espero tener la oportunidad de algún día aclarar las cosas con ella, o por lo menos pedirle perdón. Quizá con el tiempo podamos volver a ser amigos. Mientras tanto cuídala T.K. Cuídala y mantenme informado.
Dicho esto tomó las llaves de su auto y se fue del departamento.
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Ya había pasado todo un día desde los sucesos de la nefasta boda de su mejor amiga con Matt, y Taichi Yagami seguía sin tener noticias de ella, de hecho, nadie sabía dónde se había metido Sora. Su madre había llamado para decir que en su casa no había dormido y preguntando si tenían noticias de ella. Mimí había tratado de comunicarse con la chica unas mil veces pero su celular estaba apagado. Kari insistía en que debían darle espacio, pero él estaba loco por ir a buscarla y consolarla, ya que de hecho él si tenía una buena idea de donde se encontraba la chica.
Lo meditó por un buen rato y llegó a la conclusión inicial, quería ver a Sora, no le importaba si ella lo odiaba en ese momento, él simplemente tenía la necesidad de hablar con ella.
Tomó sus llaves y se dirigió de inmediato a la puerta, al abrirla se encontró de frente con su persona menos favorita en ese momento a punto de tocar el timbre.
— ¿Qué haces aquí? – Preguntó en forma hostil.
— ¿Vas a verla, cierto?
— No es de tu incumbencia Matt.
— Necesitarás esto – El rubio puso en sus manos un llavero con un par de llaves.
— ¿Fuiste a verla? – El lugar que Tai tenía en mente era el departamento de Sora, donde inició su vida como una persona independiente. No sabía si Matt también había sospechado que la chica se encontraba en ese lugar o si de hecho ya había ido hasta allá a hablar con ella. El rubio negó con la cabeza. — ¿Y por qué me das esto?
— Sé que estás enamorado de ella Tai. Es lo más obvio del mundo. Desde hace años lo sé – El moreno no entendía a que venía todo eso – No hay una sola persona que te conozca que no sepa que babeas por Sora desde que eras un adolescente. Todos, inclusive yo, pensaba que a la final ella y tú iban a terminar casados, pero me enamoré de ella y al ver que tú no hacías nada por tenerla simplemente decidí intentarlo yo y me funcionó. Te la quité.
- ¿Vienes aquí solo para restregarme eso? – El moreno sentía que en la cara del rubio todavía cabía un par de golpes más.
- No. Yo, creo que vengo a pedir perdón.
- ¿Crees?
- Mira Tai, fui un mal amigo, lo sé. También fui un mal novio y mal prometido. Quizá también hubiera terminado siendo un mal esposo, no lo sé. El punto es que me iré a Italia, todo seguirá como lo planee y no quiero irme quedando en enemistad con todo el mundo. Sé que no es suficiente, pero al menos es un primer paso para intentar enmendar mis errores. Búscala y no falles donde yo fallé.
La escena era extraña. La verdad, el moreno no se hubiera imaginado aquel desenlace pero le gustaba que fuera así y estaba agradecido con su amigo por el gesto. Asintió ante el rubio y este le devolvió el gesto. Luego le pasó por un lado y se fue. Esa era la despedida entre ambos.
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Sora se encontraba sentada en el piso de su departamento vacío. Había sido demasiado incomodo pasar la noche ahí, puesto que no tenía ni un cojín en el cual apoyarse, sin embargo fue necesario. Pasar la noche en vela le había servido para reflexionar sobre todos los eventos ocurridos en las últimas 48 horas, su mudanza, los sucesos con Tai, su intento fallido de boda, descubrir la infidelidad de Matt. En definitiva, muchas cosas para solo dos días.
Pudo escuchar como la cerradura de la puerta principal empezó a girar. Pensó en que tal vez el departamento no había sido el mejor escondite para evitar a Matt. Mientras veía como la puerta se abría lentamente pensó en todos los insultos y reacciones posibles que tendría en cuanto viera pasar al rubio. Sin embargo el que cruzó la puerta fue otro.
No podía decir que le alegraba ver a Tai en ese momento pero sin duda alguna no le enojaba. El moreno se acercó hasta ella y le entregó una almohada. Ella lo miró dubitativamente por un momento pero luego la aceptó.
- Mi trasero y yo te lo agradecemos – Pronunció levemente para luego sentarse encima.
- También traje café – El moreno le extendió un vaso grande.
- ¿Con leche? – La chica lo tomó sintiéndose bien con el calor que este emitía en sus manos.
- Descremada.
- ¿2 de azúcar? – El moreno asintió.
- Esplenda. Tal como te gusta – Se sentó en el piso al lado de su amiga.
Ambos estuvieron un rato callados, tomando de a poco el café. Luego de un rato Sora finalmente habló.
- Somos unos hipócritas – Tai pareció pensarlo por unos segundos.
- Supongo que sí, un poco.
- ¿Un poco? Nos acostamos. Eres el mejor amigo de Matt, eras el padrino de la boda. Y aun así yo tuve el descaro de reclamarle explicaciones y tú le caíste a golpes – Tai lo meditó otro rato más.
- Está bien, somos bastante hipócritas. Supongo que tenemos suerte de que lo nuestro no haya salido en un periódico – Sora rodó los ojos ante el comentario.
- Prométeme que nunca nadie sabrá lo que hicimos –
- Está de más pedirlo. Sabes perfectamente que jamás le diría a alguien.
- Solo promételo.
- Ok bien, lo prometo – Otro largo silencio más. Más sorbos de café. Tai miró de pies a cabeza a la chica, seguía vestida igual que ayer – Lamento no haber traído ropa además del café y la almohada.
- Yo lamento que no hayas traído pizza además del café y la almohada – Ambos sonrieron - ¿Sabías que la disquera nos regaló este vestido? – El moreno asintió. - ¿Qué te parece el hecho de que no lo haya elegido yo?
- Me parece genial el hecho de que yo no haya tenido que acompañarte por horas y horas, diciéndote porque te quedaba bien el primero y no el segundo. Gracias disquera por ahorrarme la tortura de tener que ayudar a elegir a la chica que me gusta el vestido para casarse con otro – Simplemente lo dijo muy rápido y no midió todas sus palabras. Silencio incómodo.
- Mimí y Yolei dijeron que era de mala suerte no elegir el vestido de tu boda – Habló la chica después de un rato.
- Sabias palabras – El moreno agradecía que no hubiera hecho ningún comentario sobre su frase "la chica que me gusta".
Otro largo silencio más. Ya se estaba haciendo repetitivo el hecho de quedarse callados por un rato, decir unas pocas palabras y volver al silencio inicial.
- Y pensar en que tengo que volver a traer todas las cosas a este departamento. Digo, como ya no me iré a Italia, necesito un lugar donde vivir.
- Yo pienso que deberías buscar un nuevo lugar y olvidar este.
- ¿Tú crees? – Por su cabeza también había pasado lo mismo.
- Sí, obviamente. Aquí hay demasiados recuerdos, demasiado pasado. Debes empezar de nuevo en todo. Buscar trabajo. Un nuevo departamento… un nuevo novio – Ok, había vuelto a ser imprudente, pero de verdad pensaba que Sora debía empezar desde cero. La chica suspiró.
- Tai – Otro suspiro más – Sabes que las cosas no funcionan así, ¿verdad? – El moreno la miraba fijamente – El hecho de que no me haya casado con Matt no significa que me voy a lanzar corriendo a tus brazos.
- Lo sé – Dijo afligido – Es solo… - Ahora el que suspiraba era él – Sabes que me gustas Sora, y me gustas desde hace muchísimo tiempo.
- Esto no es una novela Tai. El hecho de que mi boda se haya arruinado escandalosamente no significa que tengo pase libre para iniciar una relación con el mejor amigo de mi ex exactamente al día siguiente. Eso no se vería nada lindo. Sería un completo descaro. Una completa hipocresía.
El moreno se puso en estado pensativo. Y luego de un rato de reflexionar habló.
- Seamos amigos – La miró directamente a los ojos - Tienes razón, no te puedo pedir que inicies una relación conmigo exactamente un día después de haber terminado tu relación con mi mejor amigo, pero si te puedo pedir que sigas siendo mi amiga. Por favor Sora, no dejes de hablarme, no te alejes de mí. Simplemente seamos amigos.
Ahora era Sora quien estaba pensativa.
- Tai – Tomó la mano del chico – Tú nunca has dejado de ser mi amigo. Sé que ayer estaba muy molesta contigo por todo lo que pasó en la cabaña, pero mira ahora, no hay otra persona en el mundo con la que desearía estar después de mi nefasta boda – El chico le dedicó una media sonrisa.
- ¿Entonces amigos? – Preguntó él para confirmar.
- Amigos está bien – La chica le sonrió – Pero seamos amigos después de esto – En un movimiento inesperado para el moreno Sora se acercó hasta sus labios y lo besó dulcemente. Él correspondió el beso. No fue un beso largo ni apasionado, simplemente fue un beso perfecto para la ocasión – Ahora sí, amigos está bien – La pelirroja se recostó en su hombro.
- Amigos está bien – Repitió el chico – Por ahora… - Dijo en un susurro que fue oído por la pelirroja quien sonrió ante el comentario.
- ¿Somos unos hipócritas?
- Solo un poco – Respondió él acariciando el cabello de la chica.
- Sabes Tai – Dijo la chica quedándose dormida en el hombro de su amigo – A pesar de todo estoy agradecida con Matt de que no se haya dado la boda.
Las cosas no habían salido del todo como él las había planeado cuando llevó a Sora a la cabaña. Definitivamente no se había planteado toda la escena con Matt en plena iglesia. A la final estaba agradecido de que Sora no lo odiara y de poder seguir siendo su amigo, aunque obviamente las cosas no se quedarían así. Era muy pronto para intentar tener una relación con ella pero esperaría el tiempo que fuera necesario, dejaría que las cosas se dieran poco a poco.
FIN.
Notas de la Autora:
Primera historia larga que termino. Cuando la empecé jamás pensé que 4 años y medio después es que vendría a terminarla. Perdí la inspiración, inicié nuevas historias y luego simplemente pasaron muchas cosas en mi vida. Es increíble como pasa el tiempo de rápido. Espero que todavía por ahí quede alguien dispuesto a leerla de nuevo y comentarme que les pareció.
Al principio cuando ideé esta historia no tenía planeado este final en mi mente, pero ahora, varios años después simplemente me parece lo adecuado.
Ojalá les guste y me dejen un review con sus comentarios.
Lau,.
