¿Cómo saber si es amor?
Capítulo 7
-runo, runo, runo-dijo la señora mientras se acercaba a ella lentamente con sigiló.
-¿se le ofrece algo?-pregunto runo mirando con cierta frialdad a la mujer que se acercaba a ella.
-quiero contarte algo, que para mí es de mi agrado-dijo la señora mientras tomaba asiento al lado de la joven de manera exagerada.
-…..-runo no respondió, eso era suficiente para que la señora empezara a relatar lo que supuestamente era de su agrado.
- hoy en la mañana, vino un joven, buscando a tu padre-dijo con cierto sarcasmo a la joven.
- y dígame, ¿Qué es lo que quería aquel joven?-pregunto runo mirando a la mujer con desgano.
-como te lo dije, buscaba a tu padre-respondió la mujer – y al no estar decidí atenderlo yo misma- dijo la mujer con cierto misterio en su tono de vos.
- y podría decirme ¿cuál es el motivo de la visita del aquel joven?-pregunto runo mirando fijamente a la mujer.
-oh... claro que responderé a tu pregunta runo… el vino a buscar tu mano-dijo
-como mi padre no estaba en ese momento, de luego usted lo debe de haber recibidor…. ¿Qué le dijo?-dijo con frialdad las últimas palabras más una mirada que dejaría un cierta incomodidad a la persona.
-¿realmente quieres saber lo que le dije al joven?-dijo la mujer mientras se apoyaba los codos en la mesa y sus manos contra su boca
-claro que me interesa lo que le respondió al joven-dijo runo con cierto enojo.
-estas a punto de comprometerte-dijo la mujer con unos ojos fijos en ella.
Runo se levantó de la cama, asustada su respiración era acelerada, junto con sus latidos que parecían salirse de su pecho, la traspiración era algo muy visible en la piel de la joven, miro a su alrededor con cierto terror, esa no era su habitación, pero en ese momento recordó todo lo que le sucedió y porque ella es encontraba en aquella habitación. Nuevamente trato de dormir un poco más, pero su cuerpo le dolía y eso le impedía conciliar el sueño.
Trato de moverse de la cama pero le dolía demasiado el cuerpo y cada movimiento parecía un tormento, el ese instante la puerta de aquella habitación se abrió dejando ver la figura de un hombre que ella conocía.
-¿Cómo se encuentra?-pregunto el joven mientras entraba a la habitación lentamente.
-ah… era usted señor Daniel Kuso-dijo ella con dificultad mientras trataba de levantarse de la cama para poder verlo con más claridad.
-por favor no se mueva, aún debe descansar-dijo mientras se acercaba a ella para sentarla nuevamente en la cama.
-solo quiero irme a mi casa-dijo runo.
-pues su casa queda un poco lejos de aquí- dijo dan mirando a la joven-quédese tranquila ya llame a alguien para que la vengan a buscar-dijo mirando fijamente a la joven de cabellos celestes
-le estoy agradecida-dijo ella con una sonrisa
-no tiene nada que agradecer-respondió
-pero usted me salvo y es mi deber de agradecerle-dijo runo con una sonrisa en sus labios.
-buenas tardes, ¿Cómo esta?-dijo la señora de con cierta preocupación
-buenas tarde, señora Misaki-respondió Dan mientras recibía a la mujer-ella se encuentra bien gracias a dios no tiene nada grave-
-se lo agradezco mucho, señor Kuso-dijo mientras lo seguía a él. Al estar en frente de una puerta la golpeo, lo cual una vos femenina le respondió
-un momento por favor-dijo la joven de cabello celeste.
-disculpe señora Runo su madre la busca-respondió dan sin abrir la puerta.
-hágala pasar por favor-respondió runo mirando fijamente a la puerta en donde provenía aquella voz.
La mujer paso a la habitación sin mostrar ninguna emoción en su rostro, pero al cerrarse la puerta, detrás de ella, su rostro cambio completamente, sus arrugas se hicieron más visibles, sus ojos mostraban un brillo desafiante, sus labios se cerraban transformando casi en un hilo de color rojo.
-eres una estúpida- aquellas palabras salieron de su boca como una espada que se clavaba directamente en la joven de cabello celeste
-…..-runo no respondió simplemente observaba a la mujer
-una gran estúpida-dijo la mujer mientras veía a la joven con enojo- saliste como una chiquilla que se enoja por que le quitaron el juguete, y mírate lo que tú misma te ocasionaste, por ese comportamiento estúpido-dijo quedando frente a ella
-…..-runo no respondió pero la rabia la envolvía como una manta.
-veo que no me responderás-dijo la mujer-vístete rápido, quiero irme ya a casa-dijo
-pero aún no se si puedo si quiera caminar-dijo runo sorprendida de lo que decía la mujer.
-no me interesa no es mi asunto-respondió mientras salía de la habitación.
En la casa de la familia Misaki
-ya la dejamos recostada, pero nuevamente se lo agradezco mucho señor Kuso-dijo la mujer con elegancia en su voz.
-no tiene por qué agradecer, para mí es un placer-respondió el joven dan mientras hacia una reverencia.
-pero por favor siéntese-dijo la mujer mientras hacia una seña para que el joven se sentara.
-lo lamento pero ya me tengo que ir mañana me vuelvo a mi pueblo-dijo dan con cierto enojo.
-pero… y ¿runo?-pregunto la mujer un poco preocupada por la respuesta que le dio el joven.
-para serle sincero creo que a su hija no le agrado-respondió con cierta frialdad el joven Dan.
-bueno lo que pasa como usted vera mi hija es demasiado tímida-dijo la mujer- eso impide demostrar su sentimientos a una joven que todavía no conoce-dijo tratando de solucionar aquel problema.
-perdóneme pero no le creo-dijo mientras caminaba hacia la puerta de la salida.
-pero es la verdad-dijo la mujer mientras lo seguía-acaso ¿no cree y mi palabra?-pregunto la mujer, el joven a tal pregunta se paró en seco
-¿ella se la dijo?-pregunto Dan mientras se daba la vuelta para ver a la mujer.
-a mí no, es que no me tiene la suficiente confianza pero a su tía si-dijo la mujer-escúcheme sobre el tema con ella aún no hemos hablado ¿Por qué esa fue su petición?-dijo la mujer mirando al joven Dan- por otra parte no es lo que usted quiere que ella se enamore de usted, en vez de su dinero-dijo la mujer con cierto interés, el joven la miro desafiante mientras tomaba aire
En la habitación de la joven Runo, la jovencita estaba recostada en la cama, mientras su tía la consolaba, para que ella dejaba de llorar
-hay cariño, tranquila-dijo la tía con cierta dulzura.
-hay tía, cuando me entere una angustia me invadió, Salí corriendo a casa de Alice, ella me dio unos conejos, pero al llegar a la plaza una gran confusión, los empujones, los gritos…-dijo runo mientras trataba de no llorar ya que su cuerpo le dolía demasiado las heridas de su cuerpo.
-tranquila amor ya todo paso-dijo la tía tratando de consolarla
En la casa de él joven Kuso, él se encontraba junto con su amigo Shun
-pensé que te quedarías con ella-dijo Shun
-si pero ya no le creo nada de lo que me dice la madre, pero cada vez que la siento cerca siento un sentimiento de protección, de cariño, pero también sé que ellos solo me quieren por que le interesa solo mi dinero-dijo dan un poco molesto-no sé qué voy a ser-dijo mientras se echaba en la silla, con un rostro pensativo.
-no lo sé, simplemente no sé qué puedo decirte-dijo pensativo-cuando me case con mi esposa ya todo había sido un arreglo de mis padre y los de ella, realmente no sé qué decirte-dijo Shun viendo a su amigo.
En ese momento un hombre se acercó a ellos
-disculpe señor, llego esta carta-dijo mientras entregaba la carta al señor Kuso, él la recibió y leyó en vos alta
Señor Kuso:
Agradezco por toda su ayuda que usted nos está dando, y quisiera que se presente en mi casa para tener una charla con usted, y también para presentarlo a mi hija como es debido de usted…
Atte.: Señor Misaki
-veo que mañana estarás ocupado-dijo Shun mientras caminaba a la puerta
-sí, te veo luego amigo-dijo Dan mientras veía a su amigo ir se dé su casa.
Bueno hasta aquí les dejo este capitulo
Espero que les haya gustado este capítulo, sin más me despido de ustedes
Sayonara…
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